Cuidar a las personas con méritos revolucionarios: una base sólida para que el Partido, el Estado y el pueblo vietnamitas avancen en la nueva era
15:08, 27-07-2025
Revista Comunista - El reconocimiento y la gratitud, así como el cuidado de las personas con méritos revolucionarios, no solo constituyen una tradición moral milenaria del pueblo vietnamita, sino que también representan una expresión concentrada y viva de la naturaleza humanista, progresista y orientada al servicio del pueblo del Partido Comunista de Vietnam y del Estado vietnamita. En la nueva era de desarrollo, esta política debe seguir concretándose con soluciones prácticas, sincrónicas y efectivas, en consonancia con las exigencias del desarrollo nacional, en aras de consolidar la confianza del pueblo, promover la fuerza de la gran unidad nacional y materializar la aspiración de construir una nación fuerte y próspera.
El miembro del Buró Político y primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, visita a Dao Thi Vui, una madre heroica en la aldea de Thuong Xa, comuna de Hai Lang, provincia de Quang Tri _ Foto: Agencia Vietnamita de Noticias
La postura consistente y transversal del Partido Comunista de Vietnam sobre el cuidado a las personas con méritos revolucionarios
Desde los primeros días tras el triunfo de la Revolución de Agosto de 1945, el Partido y el Presidente Ho Chi Minh otorgaron especial importancia a la labor de atención a los inválidos de guerra, los mártires y las familias con méritos revolucionarios. En su “Carta al Comité Permanente del Comité Organizador del 'Día Nacional de los Inválidos de Guerra'” en 1947, el líder vietnamita encomendó: “Los inválidos de guerra son aquellos que han sacrificado a sus familias y su sangre para defender la Patria y a sus compatriotas. Por esa razón, la nación y el pueblo deben estar agradecidos y ayudar a estos heroicos hijos”(1). Esta instrucción, imbuida de valores humanos, se ha convertido en el principio rector de los lineamientos del Partido y las políticas del Estado sobre las labores de gratitud, reflejando profundamente la vocación de servicio al pueblo de un verdadero partido revolucionario.
En cualquier circunstancia y período, incluso cuando el país enfrenta dificultades y desafíos, la labor relativa a las personas con méritos revolucionarios siempre es definida por el Partido y el Estado como una tarea prioritaria. Esto no solo demuestra su afecto y profundo sentido de responsabilidad, sino que también constituye una clara expresión de su visión estratégica sobre la construcción y promoción del gran bloque de unidad nacional. Se trata de un recurso endógeno importante que garantiza la estabilidad política y el desarrollo sostenible del país. Los documentos del XIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV) subrayan: “Perfeccionar y cumplir las leyes y políticas a favor de las personas con méritos sobre la base de los recursos del Estado y la sociedad, garantizando que esos ciudadanos y sus familias tengan un nivel de vida de medio a bueno o superior en su lugar de residencia”(2). La visión constante del Partido sobre el cuidado de esos ciudadanos se ha construido y desarrollado sobre la base de la ética y las tradiciones del pueblo: “Al beber agua, se recuerda el manantial”. Esta perspectiva refleja también la responsabilidad sagrada de todo el Partido, el pueblo y el ejército hacia las personas con méritos revolucionarios, siendo al mismo tiempo uno de los contenidos fundamentales de la naturaleza superior, humana y progresista del socialismo en Vietnam. Bajo el liderazgo del Partido, las políticas de trato preferencial para esos pobladores han sido continuamente complementadas y perfeccionadas para ser cada vez más integrales y sostenibles, en línea con las exigencias del desarrollo del país y las aspiraciones legítimas del pueblo.
En los últimos años, las políticas asistenciales para las personas con méritos revolucionarios no se limitan únicamente a medidas de apoyo en materia de bienestar social, sino que se han posicionado correctamente como un componente esencial en la estrategia de desarrollo humano integral de Vietnam, en pos de un pueblo rico, un país fuerte, democrático, justo y civilizado, donde los valores humanos y el sacrificio por la comunidad y el país sean respetados, reconocidos y atendidos de manera digna. En el VII Pleno del Comité Central del PCV del XIII mandato, se enfatizó el requisito de “garantizar la seguridad y el bienestar social; mejorar constantemente la vida material y espiritual del pueblo... Cuidar la vida de las personas con méritos revolucionarios”(3). La Resolución No. 42-NQ/TW, adoptada el 24 de noviembre de 2023 en el VIII Pleno del Comité Central del Partido del XIII mandato sobre la renovación y mejora continua de la calidad de las políticas sociales para satisfacer los requisitos de la causa de construcción y salvaguarda de la Patria en la nueva etapa subraya: Centrarse en la implementación de políticas preferenciales para las personas con méritos revolucionarios; prestar atención al cuidado de la vida material y espiritual de esas personas, especialmente aquellas que viven en zonas remotas y enfrentan dificultades en la vida. Continuar elevando al máximo el nivel de los subsidios y asignaciones preferenciales de las políticas sociales.
La visión del PCV sobre la atención a las personas con méritos revolucionarios también está vinculada a la orientación estratégica de construir un Estado de derecho socialista - un Estado que sitúa al ser humano en el centro y toma el servicio al pueblo como principio y eje rector permanente. En el contexto de la nueva era —la era de la integración internacional profunda, la transformación digital y el desarrollo rápido y sostenible-, mostrar gratitud hacia las personas que se sacrificaron por la Revolución no es solo una expresión de la tradición moral, sino también una medida e indicador de los valores humanos del sistema, así como una base espiritual sólida que despierta las aspiraciones a desarrollar un país próspero y feliz.
Resultados destacados en la atención a las personas con méritos revolucionarios
En los últimos años, la labor de cuidado a las personas con méritos revolucionarios se ha implementado de manera metódica, sincrónica y cada vez con mayor profundidad, alcanzando resultados integrales y prácticos. Actualmente, el país cuenta con aproximadamente 9,2 millones de personas con méritos revolucionarios, incluidos 1,2 millones de mártires, casi 140.000 Madres Heroicas de Vietnam, 600.000 inválidos de guerra y beneficiarios de políticas afines, casi 185.000 soldados enfermos, más de 312.000 combatientes en la resistencia expuestos a sustancias químicas tóxicas, junto con millones de jóvenes voluntarios, personas capturadas y encarceladas por el enemigo, aquellos que participaron en la resistencia por la liberación nacional, defendieron la Patria y cumplieron misiones internacionalistas y sus familiares. Estas cifras reflejan la inmensa magnitud de la causa revolucionaria y ponen de manifiesto la amplitud, el alcance profundo y la dimensión humana del sistema de políticas preferenciales para este grupo de pobladores.
Para 2024, más del 98,5% de los hogares de las personas con méritos revolucionarios tenían un nivel de vida igual o superior al promedio en sus zonas de residencia. Este es un resultado importante que demuestra la eficacia de integrar las políticas asistenciales con los programas locales de desarrollo socioeconómico, al tiempo que confirma el papel regulador y difusor de las políticas de bienestar social del Estado de derecho socialista del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
Paralelamente al perfeccionamiento institucional, el sistema de infraestructura al servicio de la rehabilitación y el cuidado de inválidos de guerra, soldados enfermos y personas con méritos revolucionarios ha recibido inversiones para su modernización y sincronización, reflejando un espíritu humanista. Muchos centros de convalecencia, rehabilitación funcional y cuidado de la salud han ampliado su escala y mejorado la calidad de sus servicios, atendiendo cada vez mejor las necesidades tanto físicas como espirituales de los beneficiarios. Este es un logro concreto del contenido de la Resolución del XIII Congreso Nacional del PCV sobre la “construcción de un sistema de salud justo, de calidad, eficiente, moderno e integrado internacionalmente”(4), vinculado al cuidado de los grupos beneficiarios de políticas especiales.
Las actividades de gratitud hacia las personas con méritos revolucionarios continúan organizándose regularmente, de formas diversas y con contenidos prácticos, generando un impacto profundo en la vida social. Se han construido y reparado decenas de miles de viviendas solidarias; se han entregado miles de libretas de ahorro, becas, paquetes de apoyo para emprendimientos y se han implementado eficazmente programas de cuidado para las Madres Heroicas de Vietnam. Muchos modelos de apoyo al sustento para las personas con servicios meritorios en la Revolución y sus familiares continúan multiplicándose en las localidades, contribuyendo a despertar su espíritu de autosuficiencia, resiliencia y voluntad de integración en la comunidad.
En particular, la Ordenanza sobre el trato preferencial para las personas con méritos revolucionarios ha marcado un gran avance en el perfeccionamiento de las políticas y leyes en esta materia. El documento define claramente los sujetos, condiciones y estándares para recibir beneficios; establece específicamente las responsabilidades de los distintos niveles y sectores; y crea mecanismos de supervisión estrictos y transparentes. Este constituye un paso importante en la institucionalización de las orientaciones del Partido sobre la elaboración de políticas “sincrónicas, factibles, justas, transparentes y eficaces” para las personas con méritos revolucionarios en la nueva etapa.
Sin embargo, junto a esos resultados, la labor de cuidado a las personas con méritos revolucionarios todavía revela algunas limitaciones e insuficiencias, como la falta de flexibilidad en algunas políticas específicas y su inadecuación a las características, condiciones y necesidades diversas de los grupos beneficiarios, especialmente los residentes en zonas remotas y pobladas por minorías étnicas. La resolución de expedientes pendientes y la acreditación de personas con méritos revolucionarios en algunos casos determinados aún se prolongan, lo que afecta la equidad y el carácter humano de la política...
Estas insuficiencias plantean la necesidad de continuar perfeccionando el sistema legal y las políticas preferenciales para las personas que contribuyeron a la Revolución, apuntando a la inclusión, la equidad y la selección correcta de los beneficiarios, reflejando la verdadera esencia revolucionaria y acorde con la práctica.
Exigencias en la nueva era
Al entrar en una nueva etapa de desarrollo, especialmente en el contexto de la integración internacional, la transformación digital y el avance de la economía del conocimiento, la atención a las personas con méritos revolucionarios debe seguir definiéndose como una tarea política central, permanente y de importancia estratégica en la causa de construcción y salvaguarda de la Patria. Se trata no solo de un requisito objetivo para concretar el lineamiento de desarrollo integral del pueblo vietnamita según el espíritu de la Resolución del XIII Congreso Nacional del Partido, sino también de una base sociopolítica crucial para garantizar un bienestar sostenible, mantener la estabilidad política y consolidar el gran bloque de unidad nacional.
La política de gratitud debe seguir perfeccionándose en una dirección integral, flexible, humana y adaptable, reflejando claramente el compromiso político del Partido y el Estado en la herencia y promoción de la tradición del pueblo de “Al beber agua, se recuerda el manantial”. En medio del impacto de los desafíos no convencionales, como el envejecimiento de la población, el cambio climático y las enfermedades, el cuidado de las personas con méritos revolucionarios debe situarse dentro del conjunto de las políticas de desarrollo humano, protección de grupos vulnerables y mejora de la capacidad de resiliencia de la sociedad. Esto exige un cambio radical en el pensamiento y la forma de ejecutar las políticas: del apoyo pasivo al empoderamiento activo, de la intervención aislada a la integración general, y de la gestión meramente administrativa a la socialización, potenciando el papel de toda la sociedad en el cuidado de las personas con servicios meritorios. Enmarcar esta labor dentro de una visión estratégica, vinculada a las principales políticas sobre el ser humano, el bienestar social, la defensa-seguridad y las relaciones exteriores, deviene un requisito inevitable para materializar el objetivo de desarrollo nacional: “un pueblo rico, un país fuerte, democrático, justo y civilizado”.
Actualmente, una de las tareas clave es la institucionalización oportuna, sincrónica y eficaz de las directrices del Partido sobre las políticas a favor de las personas con méritos revolucionarios, transformándolas en normas legales factibles y acordes con la realidad, garantizando la igualdad en el acceso, la flexibilidad en el despliegue y la eficacia en la ejecución. Estas normativas deben concretarse en la estrategia de desarrollo humano integral, considerando al ser humano tanto el objetivo como el motor del desarrollo.
Un requisito innovador en la actualidad es la renovación del pensamiento y los métodos de organización y ejecución de las políticas preferenciales para las personas con méritos revolucionarios, en una dirección orientada al servicio, moderna, eficaz y humana. En la etapa actual, la aplicación de la transformación digital y la reforma administrativa en la ejecución de políticas es un requisito urgente. Esta es una herramienta importante para mejorar la eficiencia de la gestión, aumentar la transparencia de los procesos, acortar el tiempo de procesamiento, reducir los costos sociales y elevar el nivel de satisfacción de los ciudadanos. Al mismo tiempo, contribuye a cambiar el enfoque de la “gestión administrativa” a la “gobernanza social”, reflejando claramente la vocación de servicio público del Estado de derecho socialista del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. La transformación de las políticas de trato preferencial de una “responsabilidad y obligación” a un “motor de desarrollo” no solo ayuda a profundizar los valores humanísticos del socialismo, sino que también difunde con fuerza la responsabilidad social, la voluntad de autosuficiencia y la aspiración de progreso de quienes se han consagrado a la Revolución. Esta es la base para construir una sociedad justa e inclusiva, que no deje a nadie atrás, donde todos los ciudadanos, especialmente las personas con méritos revolucionarios, tengan oportunidades de un desarrollo equitativo e integral en un entorno político estable y una sociedad humana y civilizada.
Promover el principio de la gratitud no solo ayuda a consolidar la confianza social en el Partido, el Estado y el socialismo, sino que también constituye una base espiritual sostenible para fomentar la aspiración de desarrollo, despertar la fuerza interna, y forjar el temple político, la ética ciudadana y las cualidades revolucionarias de cada vietnamita en la nueva era. Por ende, una necesidad estratégica en la actualidad es intensificar la labor de propaganda y formación político-ideológica sobre el patriotismo, la tradición moral de “Al beber agua, se recuerda el manantial”, el espíritu de gratitud y la responsabilidad ciudadana hacia las personas con méritos revolucionarios. Esta no es solo una solución complementaria para expresar la gratitud, sino también un método importante para cultivar los valores culturales y el espíritu nacional en el proceso de desarrollo e integración. El XIII Congreso Nacional del Partido determinó que se debe “fortalecer la educación del patriotismo, el orgullo nacional, la tradición y la historia de la nación, y el sentido de responsabilidad social en todos los estratos de la población, especialmente la juventud”(5). A través del sistema educativo nacional, las actividades de las organizaciones sociopolíticas —como la Unión de Jóvenes Comunistas Ho Chi Minh, la Asociación de Veteranos y la Unión de Mujeres, entre otras—, junto con el papel orientador de la prensa, la literatura y las artes, es preciso promover con fuerza el rol de la educación sobre los valores tradicionales y despertar el espíritu patriótico en toda la sociedad, especialmente entre los jóvenes. La labor de divulgación y educación debe cultivarse de manera metódica y moderna, vinculada a la realidad del país y a las necesidades de las nuevas generaciones. La elaboración de programas de educación sobre la historia y tradiciones patrióticas en escuelas, la organización de foros de gratitud, concursos para dar conocer ejemplos destacados de personas con méritos revolucionarios, así como la integración de mensajes de agradecimiento en productos culturales y artísticos, películas y plataformas digitales, contribuirán a difundir ampliamente los valores humanos en la comunidad. En la era digital, es vital aplicar los avances científicos y tecnológicos modernos, como la inteligencia artificial, la realidad virtual y las bibliotecas digitales, para renovar los métodos de educación sobre la tradición revolucionaria. Esto ayuda a aumentar la interacción, mejorar la experiencia, evocar emociones y elevar la eficacia del aprendizaje, particularmente en las generaciones más jóvenes.
En el contexto en que resulta cada vez más urgente elevar la eficacia de la gobernanza nacional y materializar la democracia socialista, es necesario conceder especial importancia al fortalecimiento del papel de la supervisión y la crítica social respecto a las políticas de trato preferencial hacia las personas con méritos revolucionarios. Es preciso perfeccionar el marco legal y construir mecanismos de coordinación estrecha entre el Frente de la Patria de Vietnam, sus organizaciones miembros, las agencias estatales, los medios de comunicación y la comunidad para que las actividades de supervisión y crítica social sean más sustanciales, válidas y eficaces.
Además, la movilización de la sinergia de toda la sociedad en el movimiento de “gratitud” debe elevarse al nivel estratégico. Esta es una continuidad de la tradición de “todo el pueblo cuida a las personas con servicios meritorios”, refleja profundamente la tradición moral de “Al beber agua, se recuerda el manantial” y deviene una manifestación vívida de la solidaridad y responsabilidad comunitarias en las nuevas condiciones, con la participación de organizaciones y empresas de todos los sectores económicos, organizaciones sociales, grupos caritativos y la sociedad en su conjunto. La participación de toda la población no solo aumenta los recursos, sino que también genera un efecto de difusión, despierta el sentido de responsabilidad y consolida el vínculo entre el Partido, el Estado y el pueblo.
En el contexto de una profunda integración internacional, la difusión de los valores de gratitud también contribuye a construir la imagen de Vietnam como una nación humana, compasiva y responsable. La socialización de la labor de cuidado a las personas con méritos sobre la base de mantener el papel de liderazgo integral del Partido y la gestión del Estado no solo expande el espacio para la ejecución de las políticas, sino que también crea un ecosistema de gratitud multidimensional y sostenible. De esta manera, los valores tradicionales fundamentales se cultivan y promueven con fuerza en la nueva era de desarrollo: la era de la independencia, autodeterminación, confianza, resiliencia, orgullo nacional, integración amplia y desarrollo sostenible. Expresar agradecimiento a las personas con méritos revolucionarios no solo tiene un significado moral, sino que también coadyuva a consolidar la confianza estratégica, construir una base espiritual para el desarrollo sostenible y mantener el gran bloque de unidad nacional. Esta labor no es solo un deber histórico, sino también un recurso espiritual valioso que forja la fe, fomenta la aspiración y despierta la fuerza interna de la nación. Ese espíritu continúa siendo una base sólida para que el Partido, el Estado y el pueblo de Vietnam avancen con firmeza en el camino de la independencia y la resiliencia, en pos de materializar el objetivo de “un pueblo rico, un país fuerte, democrático, justo y civilizado”, por la felicidad del pueblo, el futuro próspero y la perdurabilidad de la nación vietnamita.
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* Miembro del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, Ministra del Interior
(1) Ho Chi Minh: Obras Completas, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2011, vol. 5, pág. 204
(2) Documentos del XIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), 2021, vol. I, págs. 148-149
(3) Véase: Nguyen Phu Trong: “Promocionar los resultados y las lecciones aprendidas; seguir acelerando el proceso de reforma, aprovechando todas las oportunidades y ventajas; superar todas las dificultades y desafíos; decididos a cumplir de manera integral la Resolución del XIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam”, Revista Comunista, N.º 1014, mayo de 2023, pág. 18
(4) Documentos del XIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Ibíd., vol. I, pág. 266
(5) Documentos del XIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Ibíd., vol. I, pág. 143