Revista Comunista - A lo largo de sus gloriosos 80 años acompañando la trayectoria de la nación y bajo el liderazgo del Partido Comunista, el sector cultural de Vietnam ha alcanzado grandes logros, realizando importantes contribuciones a la causa de salvaguarda, construcción y desarrollo del país. En la actualidad, continúa promoviendo el espíritu innovador y la creatividad para garantizar que la cultura se convierta en un verdadero motor del desarrollo socioeconómico, contribuyendo a la construcción de una nación fuerte, próspera y feliz en la nueva era.

El secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, y delegados en la exposición fotográfica con motivo del 80 aniversario del Día tradicional del sector cultural _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias

Una noble misión histórica

Desde la década de 1940, el Partido Comunista de Vietnam (PCV) se percató de la relevancia y el papel de la cultura, considerándola una de las tareas más importantes en la preparación del Levantamiento general para derrocar los regímenes fascista, colonial y feudal y establecer una república democrática. El Esquema sobre la Cultura Vietnamita, redactado por su entonces secretario general, Truong Chinh, y adoptado en 1943, sirvió para las urgentes demandas de la época, convirtiéndose en una guía que proporcionó la orientación ideológica, concienciación y principios culturales para todo el Partido y el pueblo en la lucha por la independencia y la libertad nacionales, y en la construcción de un nuevo sistema político y una nueva cultura. El Esquema identificó cuestiones teóricas fundamentales y orientó correctamente las actividades ideológicas y culturales del país, al establecer tres principios para la cultura vietnamita: la nacionalización (contra todas las influencias de la esclavitud y el colonialismo; garantizar que la cultura vietnamita se desarrolle de forma independiente, libre y humana); la popularización (contra todas las políticas y acciones que hagan que la cultura sea contraria a los intereses de las masas o la alejen de ellas; la cultura pertenece a las masas y el pueblo es su creador); y la cientificización (contra todo lo que es retrógrado, no científico y antiprogresista; la naturaleza de la nueva cultura vietnamita)...

En el otoño de 1945, inmediatamente después de la proclamación de la independencia del país, se estableció el sector cultural como un requisito esencial con una noble y sagrada misión histórica: preservar el alma nacional, cultivar el carácter y el temple del pueblo vietnamita, e impulsar la fuerza espiritual en la construcción de una nueva base ideológica para la nación, contribuyendo así al camino revolucionario que se avecinaba. El 28 de agosto de 1945, el Gobierno Provisional de la República Democrática de Vietnam, actual República Socialista de Vietnam, emitió una declaración al pueblo y al mundo sobre el establecimiento del nuevo gobierno, que incluía al Ministerio de Información y Propaganda, predecesor del actual Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo. Desde entonces, el 28 de agosto se ha convertido en el Día Tradicional del sector de la cultura, el deporte y el turismo.

En la Conferencia Nacional de Cultura, efectuada en noviembre de 1946, el Presidente Ho Chi Minh proclamó: “La cultura debe iluminar el camino de la nación”. Esta declaración afirmó la importancia, la posición y el papel de la cultura en el desarrollo social, convirtiéndose en un principio rector fundamental y duradero, un hilo conductor que recorre todo el desarrollo de la cultura vietnamita a lo largo de la causa de la construcción y salvaguarda de la Patria. A partir de entonces, se implementaron continuamente movimientos y actividades culturales, desde clases de alfabetización hasta grupos de artes escénicas que llegaban a las zonas de guerra, gracias a lo cual la cultura se extendió a cada aldea y trinchera, convirtiéndose en el aglutinante que unió a la nación para formar la gran unidad nacional, donde todas las personas se  levantaron y lucharon juntas, superando innumerables dificultades y sacrificios para “sacudirse el barro y alzarse con brillantez”, liberando a la nación de todas las ataduras y la opresión.

Durante las prolongadas guerras de resistencia de la nación, el periódico Cuu Quoc (Salvación nacional), las obras literarias, artísticas, musicales y pictóricas, entre otras, creadas por generaciones de escritores, periodistas, artistas y otros "soldados del frente cultural" se convirtieron incansablemente en armas afiladas contra el enemigo, a la vez que fomentaban el patriotismo, encendían el orgullo nacional, la autoestima, la aspiración por la independencia, la libertad y la felicidad, forjando un extraordinario espíritu combativo en cada vietnamita. El sector de la cultura e información se desarrolló en todos los aspectos con orientaciones claras, profundas y sistemáticas en cuanto a contenido especializado y métodos operativos, así como en la formación y desarrollo de cuadros culturales para avivar la fuerza al servicio de la causa revolucionaria de la nación. Tras la reunificación nacional, bajo el liderazgo del PCV, la cultura continuó desempeñando un papel fundamental en la base espiritual de la nación, liderando la cicatrización de las heridas de la guerra, promoviendo la unidad nacional y fomentando la solidaridad internacional. También transmitió un espíritu de optimismo, protegió y renovó valores fundamentales, creando un vínculo entre el pasado, el presente y el futuro. Además, anticipó y abordó las deficiencias de la economía de planificación centralizada, allanando el camino para una renovación integral (Doi Moi).

Al entrar en la era del Doi Moi y de integración internacional, el sector cultural continuó desempeñando un papel de suma importancia, al orientar la opinión pública hacia las reformas socioeconómicas, contribuyendo a promover la construcción de un Estado de derecho socialista y una sociedad democrática, justa y civilizada, así como una cultura avanzada y rica en identidad nacional, mientras absorbió constantemente lo mejor de la humanidad para renovarse en el flujo de los tiempos.

Bajo la luz del marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh, el PCV ha construido una política cultural cada vez más amplia y profunda, que abarca todas las etapas de la historia revolucionaria del país, cumpliendo su noble y sagrada misión de construir la base espiritual de la sociedad, convirtiéndose en una fuerza intrínseca, un recurso y una fuerza motriz para el desarrollo sostenible del país.

Gloriosos logros

Con el lema "La cultura es la base - La información es el conducto - El deporte es la fuerza - El turismo es el puente de conexión", el sector se ha desarrollado de manera vigorosa, superando todas las dificultades y desafíos.

Desde la aparición del Esquema sobre la Cultura Vietnamita en 1943, la revolución cultural nacional entró en una auténtica etapa histórica, convirtiéndose en una parte esencial que acompañaba y servía directamente a la causa de la liberación nacional y la lucha por la independencia y la libertad. Bajo el liderazgo del Partido y del Presidente Ho Chi Minh, la cultura se convirtió en un arma clave en el frente ideológico que contribuyó a la movilización y unión de todo el pueblo para levantarse y reivindicar la independencia en 1945, abriendo así una era de independencia y libertad para la nación. El espíritu revolucionario de aquellos heroicos años dejó una profunda impronta en canciones como “Tien Quan Ca” (Canción de Marcha") del compositor Van Cao, “Diet Phat xit” (Destruir el Fascismo) de Nguyen Dinh Thi o “Muoi chin thang Tam” (19 de Agosto) de Xuan Oanh... Reivindicada la independencia, la labor de concientización y movilización de las masas contribuyó a reconstruir el país, erradicar el analfabetismo y elevar el nivel intelectual del pueblo. Durante la resistencia contra el colonialismo francés (1945-1954), bajo el lema "revolucionar la cultura, y culturalizar la resistencia", se intensificó la labor periodística, informativa y propagandística. Surgieron diversas formas de arte y cultura, como canciones revolucionarias, poesía y teatro, que alentaron fuertemente el patriotismo y el espíritu combativo del ejército y del pueblo.

Siguiendo las instrucciones del Presidente Ho Chi Minh, los trabajadores culturales, impertérritos ante las dificultades y el sacrificio, difundieron la fuerza espiritual contribuyendo a la victoria común de la nación con la resonante batalla de Dien Bien Phu que “resonó en los cinco continentes y sacudió el mundo”. Durante la resistencia contra el imperialismo estadounidense (1954-1975), las obras literarias y artísticas reflejaron la vida combativa, laboral y productiva del Norte y el indomable espíritu de lucha del Sur. Numerosos artistas, escritores y periodistas, apodados "soldados del frente cultural e ideológico", acudieron al campo de batalla del Sur con el espíritu de "Cortar las montañas de Truong Son para salvar el país/Con corazones llenos de esperanza en el futuro" (To Huu), dispuestos a "usar la pluma como espada", “el arte como arma", creando obras de poesía, música, teatro, pintura, cine y periodismo... imbuidas del aliento de la vida y la lucha, reflejando la indomable voluntad, el coraje y la fe en la victoria del pueblo. El movimiento “Cantando para ahogar el sonido de las bombas” impulsó al ejército y al pueblo a luchar y vencer, liberando el Sur y reunificando el país con la Gran victoria de la Primavera de 1975. Definitivamente, el sector cultural hizo una gran contribución, junto con todo el Partido, todo el pueblo y todo el ejército, a esta gran epopeya de la nación en el siglo XX.

Después de la reunificación del país en 1975, el sector priorizó el desarrollo de la vida cultural a nivel de base, la expansión de los movimientos culturales de masas, la construcción de instituciones culturales desde el nivel central hasta el local y la promulgación de la Ordenanza sobre la protección y el uso de reliquias históricas y culturales y sitios escénicos... Aparecieron un gran número de creaciones literarias; el teatro, la música y el cine se desarrollaron con muchas obras destacadas; el periodismo y el sector editorial se unificaron y expandieron; y el movimiento de educación física y deportivo, las actividades de bellas artes y los carteles de propaganda sirvieron activamente a las tareas políticas y la vida de la gente.

El inicio del Doi Moi en 1986 marcó un punto de inflexión en el desarrollo de la cultura vietnamita. Junto con la transformación económica de un sistema centralizado, burocrático y subvencionado a una economía de mercado con orientación socialista, la gestión cultural también experimentó numerosos cambios para adaptarse a la nueva situación.

La Resolución del V pleno del Comité Central del PCV del VIII mandato sobre "La construcción y el desarrollo de una cultura vietnamita avanzada y rica en identidad nacional" (1998), constituye un documento temático pionero para el crecimiento cultural de Vietnam durante el período de aceleración de la industrialización y modernización del país. La resolución afirma que la cultura es el fundamento espiritual de la sociedad, a la vez que el objetivo y motor del desarrollo socioeconómico; por eso cuidar la cultura significa cuidar y fortalecer el fundamento espiritual de la sociedad. La resolución también señala la estrecha conexión entre la cultura y el desarrollo socioeconómico; la cultura es a la vez resultado de la economía y motor del crecimiento económico; los factores culturales deben estar estrechamente vinculados a la vida y las actividades sociales en todos los aspectos -político, socioeconómico, legal y disciplinario- convirtiéndose en el recurso endógeno más importante para el progreso. Tras 15 años de implementación de la Resolución del V pleno del Comité Central del VIII mandato, y en respuesta a las exigencias del desarrollo sostenible en medio de la integración internacional, se emitió en 2014 la Resolución del IX pleno del Comité Central del XI mandato sobre "La construcción y el desarrollo de la cultura y los valores humanos vietnamitas para satisfacer las necesidades del progreso sostenible", con el objetivo general de construir una cultura y valores humanos vietnamitas integralmente desarrollados, orientados hacia la verdad, la bondad y la belleza, imbuidos del espíritu nacional, el humanismo, la democracia y la ciencia. La cultura debe convertirse en un sólido fundamento espiritual de la sociedad, una importante fuerza intrínseca que garantiza el desarrollo sostenible y protege con firmeza la Patria en pos de un pueblo próspero, una nación fuerte, democrática, justa y civilizada. El XIII Congreso Nacional del Partido clarificó además el segundo pilar para avanzar a pasos agigantados: "Desarrollar de manera integral los recursos humanos, especialmente los de alta calidad; alentar la aspiración a un país próspero y feliz, la voluntad de ascender; y promover los valores culturales y la fuerza del pueblo vietnamita en la causa de la construcción y salvaguarda de la Patria"(1). La Conferencia cultural nacional para la implementación de la Resolución del XIII Congreso Nacional del Partido, celebrada el 24 de noviembre de 2021 -la primera después de 75 años desde que el Presidente Ho Chi Minh presidió la de 1946- tuvo una amplia influencia y mejoró la conciencia del sistema político y todos los estratos del pueblo sobre la posición y el papel de la cultura en la causa del desarrollo nacional: “La cultura es el alma del pueblo y expresa su identidad. Mientras exista la cultura, existirá la nación(2).

Bajo el liderazgo acertado, minucioso y oportuno del Comité Central del PCV, la Asamblea Nacional y el Gobierno, el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo ha seguido e implementado con sincronía y eficiencia los lineamientos del Partido, y las políticas y leyes del Estado con el espíritu de "Tres Determinaciones, cuatro Proactividades y cinco Eficacias". Durante su octavo período de sesiones, celebrado el 27 de noviembre de 2024, la Asamblea Nacional aprobó el Programa nacional de objetivos de desarrollo cultural para el período 2025-2035, con una serie de nuevas políticas que pretenden liberar recursos y crear las condiciones para el desarrollo rápido y sostenible de la cultura, el deporte y el turismo. En la actualidad, el sector se mantiene unido, creativo y se esfuerza por alcanzar las metas y objetivos establecidos. Durante el período 2021-2026, ha logrado resultados importantes y sobresalientes.

Sobre el perfeccionamiento de las instituciones, la elaboración y promulgación de documentos directivos y normas jurídicas: Durante el período 2021-2026, el renglón  ha transformado de forma radical su mentalidad pasando de “hacer cultura” a la "gestión estatal de la cultura" mediante la legislación. El Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo ha revisado, estudiado y propuesto a las autoridades competentes la mejora de las instituciones y políticas, abordando numerosos obstáculos y lagunas legales para promover el desarrollo de forma que se garanticen los requisitos de la gestión estatal, a la vez que se fomente la creatividad y se liberen todos los recursos para el progreso. En consecuencia, el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo ha impulsado la elaboración, promulgación o solicitado la aprobación por parte de las autoridades competentes de 124 documentos legales, incluidas cinco leyes, 31 decretos, una decisión del Primer Ministro y 88 circulares y circulares interministeriales; y ha realizado inspecciones y revisiones anuales de documentos legales, contribuyendo a resolver las dificultades y obstáculos en las actividades de organizaciones y particulares. También ha abordado las lagunas, deficiencias y obstáculos en el sistema legal dentro del ámbito de competencia del Ministerio.

Sobre la cultura: El sector ha alcanzado importantes logros. Se han formado, desarrollado y difundido de forma amplia en toda la comunidad numerosos modelos para la construcción del entorno cultural, vinculados al movimiento "Todo el pueblo unido para la construcción de una vida culturalmente rica" en familias, aldeas, zonas residenciales, barrios, agencias de prensa, empresas y entre emprendedores. Se inició la formación de un ecosistema cultural unificado en la diversidad, que converge y difunde los valores humanísticos fundamentales de la nación.

La protección y promoción de los valores de los patrimonios culturales reciben una creciente atención. El sistema de patrimonios culturales de Vietnam recibe un amplio reconocimiento internacional. En la actualidad, el país cuenta con más de 40 mil sitios históricos y casi 70 mil patrimonios culturales inmateriales inventariados, incluidos 36 reconocidos o inscritos por la UNESCO. Además de cumplir con seriedad las normativas legales y los compromisos con la UNESCO, se prestó una creciente atención a la restauración de los sitios históricos, explotándolos con eficiencia e integrándolos al turismo, contribuyendo así al desarrollo socioeconómico de las localidades.

Asimismo, el sistema de instituciones culturales de base está funcionando con creciente eficacia. Se ha fortalecido la gestión estatal de los festivales; y se han intensificado la inspección, el examen y la supervisión antes, durante y después de esos eventos. La mejora de la ética y el estilo de vida vietnamitas se ha integrado en la elaboración e implementación del Código de conducta familiar; y al mismo tiempo se ha implementado el movimiento para construir nuevos valores humanos con estándares específicos para cada sector y localidad, concretando las cinco virtudes básicas del pueblo vietnamita en estándares y características adecuados para cada rama y área.

Se han intensificado los esfuerzos para preservar y promover los valores culturales tradicionales de las minorías étnicas. El Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo ha emitido proyectos tales como “Preservación y promoción del valor de las canciones, danzas y música folclóricas de las minorías étnicas en asociación con el desarrollo turístico en el período 2021-2030”; “Organización periódica de festivales y eventos culturales, deportivos y turísticos de los grupos étnicos por región y a nivel nacional hasta 2035”; “Preservación, restauración y promoción del valor de las canciones, danzas y música folclóricas de las minorías étnicas en conjunción con el desarrollo turístico en el período 2021-2030”; y ha implementado un proyecto de transformación digital para preservar y promover los valores culturales tradicionales de los 54 grupos étnicos de Vietnam, creando un entorno más favorable para la educación, la consulta de información cultural y el desarrollo turístico.

Las industrias culturales, tales como el cine, las artes escénicas, la literatura, las bellas artes, la fotografía y las exposiciones, atraen cada vez más atención y han logrado resultados notables. La industria cultural se está convirtiendo en una tendencia y se considera un importante contribuyente al crecimiento del país. El valor productivo promedio de las industrias culturales de Vietnam se aproxima a los 44 mil millones de dólares. La tasa de crecimiento del número de establecimientos económicos que operan en las industrias culturales ha promediado alrededor del 7,2% anual durante los últimos cinco años. La fuerza laboral en las industrias culturales está creciendo con rapidez, con un promedio del 7,4% anual durante los últimos cinco años. La industria del entretenimiento, las artes escénicas, el turismo cultural, la radiodifusión, los videojuegos, entre otros, se están desarrollando rápidamente, contribuyendo con casi el 4,4% del Producto Interno Bruto (PIB). Se ha fortalecido la protección de los derechos de autor y se ha mejorado gradualmente la competitividad de los productos y servicios culturales vietnamitas en el mercado internacional.

La diplomacia cultural y la integración internacional también han logrado resultados sobresalientes, pasando del "intercambio" a una "cooperación práctica". Solo en los últimos cinco años, se han firmado 54 tratados y acuerdos internacionales, sentando las bases para establecer y ampliar la cooperación cultural, deportiva y turística con otros países, la cual crea una premisa importante para una integración internacional proactiva y revolucionaria que avanza con confianza hacia una nueva era.

Sobre la educación física y el deporte: Se han logrado cambios significativos en la promoción de la educación física y el deporte entre todos los grupos, especialmente entre estudiantes, miembros de las fuerzas armadas, agricultores y personas mayores. El movimiento a favor del ejercicio físico y el deporte se ha desarrollado con dinamismo en todo el país, con múltiples formas y crecientes números de participantes regulares y clubes. La campaña "Todos los ciudadanos hacen el ejercicio siguiendo el ejemplo del Presidente Ho Chi Minh" y el espíritu de "Ser saludables para construir y defender la Patria" continúan promoviéndose y expandiéndose, creando un movimiento dinámico entre la población. El deporte de alto rendimiento sigue progresando, con una clara mejora en los resultados de disciplinas clave y ventajosas de Vietnam en los eventos regionales, continentales y mundiales. Esto también sirve como fuente de inspiración, aviva el orgullo nacional y contribuye a los logros del proceso de renovación del país. 

Sobre el turismo: Durante el período 2021-2024, el sector turístico de Vietnam recibió a 33,7 millones de visitantes internacionales y atendió a 359,5 millones de turistas nacionales; para ingresar más de 83 mil 410 millones de dólares. En 2025, la industria del ocio aspira a recibir entre 22 y 23 millones de visitantes internacionales y atender a entre 120 y 130 millones de turistas nacionales, para ingresar entre 37 mil 280 millones y 39 mil 940 millones de dólares. Se han lanzado nuevos productos turísticos y se ha ampliado el programa de visado ​​electrónico. El turismo se convirtió en un punto brillante en el panorama económico del país tras la pandemia de COVID-19, contribuyendo sustancialmente a la recuperación y el crecimiento económico, con un promedio del 6 al 8% del PIB anual. Durante muchos años, Vietnam ha sido reconocido como un destino turístico líder en Asia y el mundo. El turismo hoy en día no solo es un puente que presenta la identidad vietnamita al mundo, sino también un proceso para recibir lo mejor de la humanidad, permitiendo que la cultura vietnamita converja y brille en el flujo cultural global.

Sobre la prensa y las comunicaciones: Esas ramas han cumpliendo con eficiencia su función como foro y portavoz del Partido, el Estado y el pueblo; han servido como fuerza nuclear y pionera en el ámbito ideológico y cultural, realizando contribuciones significativas al desarrollo socioeconómico, la defensa y seguridad nacionales y la integración internacional; han protegido la base ideológica del Partido; desempeñando siempre el papel pionero de “ir primero para abrir el camino, ir junto para ejecutar, ir después para sintetizar”, asumiendo una misión de especial importancia como un “canal de transmisión del conocimiento y puente de conexión de la confianza” entre el Partido, el Estado y el pueblo en la nueva era del país. El sector de la prensa y editorial se está convirtiendo gradualmente en una parte importante de las industrias culturales, desarrollándose de forma cada vez más leal, profesional, humana y moderna.

Con logros sobresalientes a lo largo de los últimos 80 años, el sector cultural recibió condecoraciones prestigiosas por parte del Partido y del Estado, tales como la Orden de la Estrella de Oro y la Orden Ho Chi Minh…

Hacia la nueva era

La cultura actual no es solo una corriente que da continuidad al pasado y porta la esencia del alma nacional, sino también un viaje de creatividad incesante, lleno de vitalidad moderna en la era digital. Ante las profundas transformaciones que se están produciendo en todos los ámbitos del país, el sector de la cultura, el deporte y el turismo, junto con toda la sociedad, necesita aún más determinación, aspiración de aportar, esfuerzos creativos y un mayor impulso para llevar a cabo las siguientes tareas y soluciones clave:

Las tareas clave

Primero, se necesita renovar el pensamiento en la dirección y la gestión, mejorar la percepción y fortalecer las acciones para el desarrollo del sector. Es preciso fomentar la conciencia y la responsabilidad de los comités partidistas y autoridades respecto al papel del sector, además de vincular los objetivos y las tareas de desarrollo de esta esfera con los de progreso socioeconómico de los distintos niveles, sectores y localidades.

Segundo, hay que divulgar, concretar e implementar con eficiencia las resoluciones del Partido en todas las áreas del sector. También se necesita revisar, complementar, ajustar, sistematizar y sincronizar las políticas del sector con la implementación de las resoluciones del Buró Político: La Resolución 57-NQ/TW, adoptada el 22 de diciembre de 2024, sobre “los avances revolucionarios en el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital nacional"; la Resolución 59-NQ/TW, aprobada el 24 de enero de 2025 sobre "La integración internacional en la nueva situación"; la Resolución 66-NQ/TW, fechada el 30 de abril de 2025, sobre "La reforma de la elaboración y aplicación de leyes para satisfacer las necesidades del desarrollo nacional en la nueva era"; y la Resolución No. 68-NQ/TW, adoptada el 4 de mayo de 2025, sobre “El desarrollo del sector privado".

Tercero, hace falta trabajar de forma proactiva, seria, decisiva y flexible, según el principio de las "seis claridades" (claridad en las personas  responsables, las tareas, responsabilidades, el plazo, la asignación de la autoridad y resultados); mejorar la capacidad de gestión estatal del departamento/división, adhiriéndola estrictamente a la disciplina administrativa y garantizando la unidad y estabilidad dentro de cada entidad, de acuerdo con el lema: "Acción decisiva, aspiración a la consagración"; monitorear y seguir de cerca la situación y responder con políticas oportunas, precisas, decisivas, flexibles y eficaces.

Cuatro, el sistema legal se debe perfeccionar de forma que sea completo, oportuno, sincronizado, unificado, compatible con las leyes pertinentes, abierto, transparente, estable, viable, de fácil acceso y capaz de regular las relaciones sociales. También hay que identificar con prontitud los obstáculos que dificultan el desarrollo, así como las lagunas legales, para proponer a las autoridades competentes perfeccionar el marco legal de forma que sea constructivo, libere recursos y transforme los valores culturales en impulsores del desarrollo. Además, es necesario renovar el proceso legislativo. El objetivo de la reforma de las instituciones culturales es adaptarse a la función de apoyar el desarrollo cultural; formar recursos humanos; respetar las leyes, el mercado cultural y los sujetos culturales; crear la sinergia, un ecosistema cultural y una cultura digital.

Quinto, resulta crucial continuar optimizando la estructura organizativa del aparato encargado para lograr un sistema compacto, de élite, eficiente y eficaz; fortalecer la descentralización y la asignación del poder; trasladar gradualmente la gestión a la gobernanza vinculándola con la responsabilidad de los dirigentes; formar un contingente de cuadros, funcionarios públicos y trabajadores con suficientes cualidades, capacidades y visión para cumplir con los requisitos y las tareas de la nueva situación.

Algunas soluciones

Primero, hay que continuar sensibilizando e  implementando con seriedad y eficiencia las disposiciones de la ley, resoluciones y documentos rectores y orientativos del Partido y el Estado; promover el papel y la responsabilidad de los dirigentes en cada agencia, departamento, organización y localidad en el desarrollo de la cultura, el deporte y el turismo; movilizar la sinergia de todo el sistema político, el pueblo y todo el sector para incentivar el espíritu de patriotismo, autodeterminación, autoconfianza, autosuficiencia y resiliencia y el orgullo nacional, así como la aspiración del pueblo, especialmente de los jóvenes, a contribuir y crear; y conectar estrechamente con las localidades y los niveles de base, basándose en la realidad, colocando a las personas en el centro y utilizando la efectividad práctica como la medida de las actividades de todo el sector.

Segundo, resulta fundamental institucionalizar oportuna y plenamente las políticas del Partido en materia de cultura, deporte y turismo; fortalecer la descentralización y asignación del poder y promover la iniciativa y la creatividad de las localidades a fin de liberar todos los recursos al servicio del desarrollo en todos los aspectos del sector; y priorizar la institucionalización de las actividades culturales, deportivas y turísticas en el entorno digital, en correlación con el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital. Además, es preciso revisar, institucionalizar, sincronizar y armonizar las políticas y los sistemas jurídicos en materia de cultura, deporte y turismo, y las leyes conexas, especialmente los principales planes, estrategias y programas del sector, y los sistemas jurídicos relacionados, con una nueva perspectiva acorde a la realidad. Se requieren mecanismos y políticas específicos para identificar, formar y capacitar a las personas talentosas en los ámbitos cultural y artístico. Esas personas deben ser valoradas y pueden expresar su talento en la creación artística y liberar su creatividad en el espacio, el entorno, la economía y la sociedad digitales.

Tercero, hay que llevar a cabo la reestructuración y racionalización del aparato, garantizando un funcionamiento estable, fluido, eficaz y eficiente. Resulta crucial intensificar la formación y capacitación sincrónica de recursos humanos para que sean capaces de cumplir con los requisitos y tareas, poniendo énfasis en la capacidad de gestión y administración inteligente, con la aplicación de la ciencia-tecnología, la innovación y la transformación digital. Además, se requieren políticas para atraer talentos artísticos y deportivos, así como recursos humanos con creatividad en los ámbitos cultural, artístico y mediático. También hay que fomentar la innovación y aplicar sanciones a los cuadros que evitan asumir responsabilidades o temen rendir cuentas.

Cuarto, la construcción de infraestructura y la transformación digital constituyen la base para avanzar con pasos agigantados en la nueva era. Por lo tanto, hay que implementar con eficiencia el Programa nacional de objetivos de desarrollo cultural para el período 2025-2035, planificando el sistema de instituciones culturales, deportivas, turísticas y de prensa, radio, televisión, información electrónica y editoriales; formar un sistema de infraestructura sincronizado desde el nivel central hasta el local, especialmente en el de base y en proyectos a escala nacional que marquen la nueva era. El presupuesto se debe asignar, gestionar y utilizar de manera efectiva y económica y con una lista de proyectos de inversión selectos. También hay que desarrollar políticas y leyes, creando un marco legal y de desarrollo para apoyar la creación de contenidos digitales; crear y explotar bases de datos culturales conectadas al sistema nacional de bases de datos; aprovechar y promover los activos culturales únicos y digitales. Esto formará un espacio para la creación de contenido digital y un entorno creativo para la comunidad empresarial, lo que contribuirá a la construcción y el desarrollo de la cultura vietnamita, convirtiéndola en una verdadera fortaleza intrínseca y un motor para hacer de Vietnam una nación próspera, feliz y potente en la nueva era./.
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* Miembro del Comité Central del PCV, secretario del Comité partidista en el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo y titular de la cartera
(1) Documentos del XIII Congreso Nacional del PCV, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2021, tomo I, pág. 54
(2) Nguyen Phu Trong: “Todo por construir, conservar y promover los valores peculiares de una cultura vietnamita avanzada y rica en identidad nacional”, Revista Comunista número 979, diciembre de 2021, pág. 3