Mejorar la calidad de los recursos humanos en la atención a las personas mayores en el contexto de la economía plateada
Revista Comunista - En el contexto del acelerado envejecimiento de la población en Vietnam, la atención a las personas mayores se ha convertido en una cuestión que, además de poseer un profundo carácter humanista, reviste una importancia estratégica para el desarrollo sostenible del país. Diversos documentos fundamentales, como la Ley de las Personas Mayores, la Estrategia nacional sobre las personas mayores hasta 2035 y el Programa de atención para el adulto mayor hasta 2030, han sido promulgados, estableciendo un marco jurídico y una guía para la acción. Sin embargo, en la práctica de su implementación aún existen numerosas brechas, lo que exige soluciones integrales y a largo plazo, vinculadas a la formación, la estandarización, las finanzas y los seguros, así como a la aplicación de los avances científicos y tecnológicos.
La exigencia de elevar la calidad de los recursos humanos en la atención de las personas mayores en el contexto de la economía plateada
La economía plateada comprende el conjunto de actividades económicas, productos y servicios relacionados con las personas mayores. Estas no solo constituyen un grupo que requiere atención y protección, sino también una fuente de recursos de gran relevancia en la construcción y defensa de la Patria. La atención a su salud y la adecuada implementación de políticas dirigidas a este sector poseen un profundo significado humanista y, al mismo tiempo, contribuyen a promover su papel, potencial, experiencia y conocimiento en el desarrollo económico, político, cultural y social del país.
En la actualidad, Vietnam se encuentra entre los países con mayor velocidad de envejecimiento poblacional en el mundo. Este proceso, que se desarrolla con rapidez, plantea una necesidad urgente de innovar y ajustar los sistemas de bienestar social, el mercado laboral y los servicios de salud, a fin de responder de manera más eficaz a la creciente demanda de atención sanitaria, rehabilitación y apoyo psicosocial de las personas mayores.
En 2011, Vietnam entró oficialmente en la fase de envejecimiento poblacional; en 2019, la proporción de personas mayores alcanzó el 11,86% de la población y se prevé que aumente al 26,1% para el año 2049(1). El rápido incremento de este grupo etario conlleva un aumento sostenido de la demanda de servicios de atención integral. Esta realidad constituye la base práctica que exige el desarrollo coherente de recursos humanos especializados en el cuidado de las personas mayores, considerándolo uno de los pilares fundamentales para la construcción y el desarrollo del ecosistema de la economía plateada.
El envejecimiento poblacional plantea desafíos, pero también abre nuevas oportunidades económicas. La transformación de la estructura demográfica sienta las bases para la formación y el desarrollo de un sector económico particular: la economía plateada. Este modelo económico se vincula estrechamente con las necesidades, capacidades y la participación de las personas mayores en la vida social, centrándose en la formulación de políticas y el desarrollo de productos y servicios destinados a aprovechar su conocimiento, experiencia de vida y potencial laboral, al tiempo que responde a la creciente diversidad de sus demandas. La aparición y el desarrollo de la economía plateada reflejan la atención y el reconocimiento hacia las personas mayores, valorando sus significativas contribuciones y afirmando, al mismo tiempo, su potencial como grupo de consumo. Además de generar beneficios económicos notables, la economía plateada impulsa la creación de múltiples sectores y profesiones especializadas, genera nuevas oportunidades de empleo y plantea la necesidad urgente de construir un cuerpo profesional de alta calidad en la atención a las personas mayores. Dentro de todo el ecosistema de servicios de atención a este grupo, los recursos humanos constituyen el factor clave que determina la calidad, la eficacia y la accesibilidad de los servicios. Para Vietnam, el desarrollo de la economía plateada se encuentra aún en una etapa inicial, que presenta tanto desafíos como grandes oportunidades. En este contexto, elevar la calidad de los recursos humanos dedicados a la atención de las personas mayores en la comunidad, junto con la movilización eficaz de los recursos sociales para desarrollar equipos profesionales e instalaciones especializadas, se convierte en una prioridad fundamental. Esta no es solo una tarea central del sistema político, sino también una responsabilidad compartida por toda la sociedad, orientada a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, fortalecer el bienestar social y contribuir al cumplimiento del objetivo de construir un país próspero y una sociedad vietnamita feliz.
Atención para personas mayores en el Hospital Nguyen Dinh Chieu, provincia de Vinh Long Foto: Agencia Vietnamita de Noticias
Situación actual de la mejora de la calidad de los recursos humanos en la atención a las personas mayores en Vietnam
Consciente de que el envejecimiento poblacional constituye una tendencia objetiva e inevitable que todos los países deben afrontar, Vietnam ha promulgado diversas directrices y políticas destinadas a garantizar la atención sanitaria de las personas mayores, prestando especial atención a la tarea de construir y elevar la calidad del personal especializado en su cuidado. Vietnam promulgó la Ley de las Personas Mayores para crear una base jurídica fundamental en materia de derechos de este grupo, incluido el derecho a la atención sanitaria.
Para concretar las disposiciones de la Ley, se han emitido numerosos documentos normativos suplementarios, como el Decreto No. 06/2011/ND-CP del Gobierno, emitido el 14 de enero de 2011, que regula en detalle y orienta la implementación de varios artículos de la Ley de las Personas Mayores; así como la Circular No. 35/2011/TT-BYT del Ministerio de Salud, fechada el 15 de octubre de 2011, que orienta la atención sanitaria a las personas mayores. Estas normativas establecen disposiciones sobre el cuidado y la manutención de las personas mayores, así como sobre las instituciones dedicadas a su atención; al mismo tiempo, definen los contenidos y responsabilidades de atención en los establecimientos de examen y tratamiento médico. Instituciones como el Hospital Nacional de Geriatría –considerada unidad de alta clasificación técnica, junto con hospitales generales, hospitales especializados (exceptuando los hospitales pediátricos y los centros de enfermería y rehabilitación), así como hospitales de medicina tradicional con una capacidad igual o superior a 50 camas, están obligados a disponer de camas de hospitalización y a organizar consultas diferenciadas para las personas mayores en los servicios de consulta externa y en los centros de salud de base. En función de las necesidades reales de atención médica, también se alienta a los hospitales a establecer departamentos de geriatría cuando cuenten con condiciones suficientes en términos de infraestructura, equipamiento y recursos humanos. Este enfoque refleja los esfuerzos del Estado por construir un marco de políticas y una infraestructura sanitaria orientados al desarrollo integral de los recursos humanos y de los servicios de atención a las personas mayores, en consonancia con las exigencias derivadas del rápido proceso de envejecimiento poblacional en Vietnam.
La Estrategia Nacional sobre las Personas Mayores hasta 2035, con visión hacia 2045, promulgada mediante la Decisión No. 383/QD-TTg del Primer Ministro, adoptada el 21 de febrero de 2025, establece como objetivo: “Construir y perfeccionar un sistema de políticas sobre las personas mayores de manera integral, moderna, inclusiva y sostenible, garantizando el progreso y la equidad social. Mejorar continuamente las condiciones materiales y espirituales de las personas mayores; crear condiciones para que estas, especialmente aquellas en situación de pobreza, vulnerabilidad o que viven en zonas con especiales dificultades socioeconómicas, accedan a servicios sociales básicos, en particular a la atención sanitaria, la rehabilitación funcional y la asistencia social...”. Uno de los ejes fundamentales que la Estrategia subraya es “el fortalecimiento de las capacidades del contingente de funcionarios, empleados públicos y colaboradores que trabajan en la asistencia a las personas mayores”. Este contenido se concreta mediante el énfasis en la formación y capacitación orientadas a mejorar las competencias del personal dedicado a la asistencia social y la rehabilitación funcional; así como en la dotación de habilidades especializadas en trabajo social aplicado a la atención sanitaria de las personas mayores para funcionarios, empleados públicos, trabajadores y colaboradores del ámbito social. Asimismo, la Estrategia plantea la organización de programas periódicos de capacitación y actualización, el desarrollo de equipos de formadores a nivel local, el fomento de la cooperación con universidades de medicina y farmacia en la formación de médicos, y la elevación del nivel profesional del personal sanitario y de los trabajadores dedicados a la atención de las personas mayores.
En la implementación de estas orientaciones y políticas acertadas, el fortalecimiento de la calidad de los recursos humanos en la atención de las personas mayores en Vietnam ha recibido una atención constante y ha logrado resultados iniciales significativos. Este recurso humano se ha diversificado progresivamente, abarcando desde personal especializado en geriatría (médicos y enfermeros) en hospitales, hasta cuidadores no profesionales, equipos de voluntariado comunitario y trabajadores con formación básica en residencias privadas para personas mayores. El personal sanitario de base, incluidos los trabajadores de las clínicas en las comunas y aldeas y colaboradores en materia de población que participan directamente en la atención comunitaria a las personas mayores, ha sido cada vez más capacitado con conocimientos y habilidades fundamentales, contribuyendo a la ampliación de la red de atención destinada a este grupo poblacional.
Cabe destacar que la especialidad de geriatría ha sido establecida en varias universidades de medicina y farmacia del país; y en los últimos años se han incorporado a la enseñanza programas de formación en geriatría tanto para estudiantes de medicina general como en el nivel de posgrado. Este constituye un avance significativo, al sentar las bases iniciales para la formación y el desarrollo de un cuerpo de recursos humanos especializados en la atención de las personas mayores, en respuesta a las necesidades reales.
Sin embargo, los recursos humanos dedicados al cuidado de la salud de las personas mayores en Vietnam siguen siendo limitados tanto en cantidad como en calidad: aún no se ha formado un cuerpo profesional formal de cuidadores, no existe un código ocupacional específico, ni tampoco programas de formación oficiales a nivel técnico, de educación superior o universitario. Esta situación ha derivado en una grave escasez de personal en el ámbito del cuidado de las personas mayores. El número de médicos, enfermeros y trabajadores especializados en geriatría sigue siendo muy reducido y no logra satisfacer la creciente demanda de un país en proceso de rápido envejecimiento demográfico.
En el nivel de base, muchos trabajadores sanitarios en comunas y aldeas, colaboradores en materia de población, trabajadores sociales y voluntarios no han recibido una formación ni capacitación adecuada en conocimientos de geriatría, rehabilitación funcional, nutrición, psicología del envejecimiento o habilidades de comunicación con personas mayores. En la práctica, la mayoría de quienes participan en la atención a este grupo operan fundamentalmente sobre la base de la experiencia personal, de manera espontánea, sin una sólida formación profesional, y la sociedad aún no valora plenamente su papel y posición. Por otra parte, estos trabajadores suelen desempeñar sus funciones bajo una alta carga laboral y enfrentando importantes presiones psicológicas, pero carecen de mecanismos de apoyo adecuados, lo que provoca elevadas tasas de abandono profesional y agrava la escasez de recursos humanos en este ámbito.
El principal obstáculo para mejorar la calidad de los recursos humanos en la atención a las personas mayores radica actualmente en las limitaciones del sistema de formación. En efecto, la formación de enfermeros especializados en geriatría en Vietnam aún “no alcanza estándares adecuados”. La duración de la formación sigue siendo limitada, los estándares de salida no reciben la debida atención y los materiales de enseñanza se basan principalmente en la formación de médicos generales, careciendo de especialización en las particularidades psicofisiológicas y las complejas patologías de las personas mayores. No existe todavía un programa nacional estandarizado de formación específico para la enfermería geriátrica; el número de instituciones de formación especializada es reducido y se observa una carencia de docentes altamente cualificados para asumir la tarea formativa. Como consecuencia, la escasez de personal especializado se hace cada vez más evidente, generando una fuerte presión sobre el personal existente y afectando directamente la calidad de los servicios de atención sanitaria dirigidos a las personas mayores, tanto en la comunidad como en los centros especializados.
Estudiantes de enfermería de la Universidad Nguyen Tat Thanh durante sus prácticas _Fuente: ntt.edu.vn
Soluciones para elevar la calidad de los recursos humanos en la atención a las personas mayores en el contexto del desarrollo de la economía plateada en Vietnam
Para adaptarse a las tendencias, aprovechar las oportunidades y, al mismo tiempo, impulsar el desarrollo de la economía plateada, Vietnam necesita centrarse en la implementación de algunas soluciones fundamentales:
Primero, elevar la conciencia de la comunidad y la responsabilidad de toda la sociedad respecto a la atención a las personas mayores, así como sobre la importancia de la profesión del cuidado en la vida moderna. La incorporación de contenidos educativos sobre el respeto, el cuidado y el agradecimiento hacia las personas mayores en los programas escolares, combinada con la comunicación en los medios de difusión masiva, contribuirá a construir un entorno social más amigable, que valore el papel de este grupo poblacional. Asimismo, se debe fortalecer la labor de sensibilización y reconocimiento del personal dedicado a esta labor, reafirmando que la atención a las personas mayores constituye una profesión de gran relevancia, con un profundo valor humanista y aportes concretos a la sociedad.
La construcción progresiva y la estandarización de la profesión permitirán a Vietnam responder de manera proactiva a la creciente demanda derivada del envejecimiento poblacional. Esto no solo constituye una base para garantizar una atención integral, tanto física como mental, a las personas mayores, sino que también abre perspectivas para consolidarse como un sector con alto potencial, capaz de generar millones de empleos, impulsar el desarrollo del sistema de servicios sociales y contribuir directamente al crecimiento socioeconómico del país.
Segundo, perfeccionar las políticas y el marco jurídico para el desarrollo de los recursos humanos dedicados la atención de las personas mayores. Para responder a las exigencias de la realidad, Vietnam debe elaborar con prontitud una estrategia de desarrollo de la economía plateada acorde con su contexto y características demográficas, en la cual se priorice el desarrollo del personal médico especializado en geriatría y de los equipos de atención a las personas mayores. Dicha estrategia debe tener un carácter a largo plazo y presentar elementos innovadores, combinando estrechamente el perfeccionamiento del sistema jurídico con una inversión fuerte en la formación especializada. La economía plateada no solo debe orientarse al crecimiento económico, sino también erigirse en una herramienta para el cumplimiento de la función social del Estado, garantizando el bienestar social de las personas mayores. Para ello, se requiere un alto compromiso político, junto con el fortalecimiento de la conciencia de los formuladores de políticas y de los gestores en todos los niveles respecto a la promulgación e implementación eficaz de políticas laborales, empleo y bienestar social, en correspondencia con el proceso de envejecimiento poblacional en la nueva etapa.
Una de las tareas fundamentales consiste en revisar, complementar y perfeccionar el sistema de documentos legales relacionados, así como establecer mecanismos y políticas específicas en materia de salarios, subsidios y regímenes de incentivos adecuados, con el fin de atraer y preservar a los recursos humanos en el ámbito de la geriatría, especialmente en el nivel de atención primaria y en la medicina preventiva. Al mismo tiempo, el Estado debe perfeccionar el marco jurídico para fomentar la socialización, atrayendo a organizaciones e individuos a invertir en el desarrollo de centros de atención para personas mayores y establecimientos de servicios de salud de alta calidad. De este modo, se contribuirá a diversificar las modalidades de atención en el hogar y la comunidad, respondiendo de manera más eficaz a la creciente diversidad de necesidades de las personas mayores.
Tercero, establecer estándares profesionales para el personal dedicado al cuidado de las personas mayores, con el fin de profesionalizar la fuerza laboral en este ámbito. El establecimiento de dichos estándares constituye una exigencia urgente para definir con claridad los criterios, funciones, responsabilidades, ámbito de actividad y contenidos de la formación especializada de los trabajadores encargados de la atención a las personas mayores. Estos estándares deben especificar los requisitos en cuanto al nivel de formación, capacidades y cualidades éticas que deben poseer los cuidadores, en consonancia con las crecientes exigencias de los servicios de salud en un contexto de envejecimiento poblacional.
Las personas que desempeñan labores de cuidado de personas mayores deben dominar conocimientos básicos de salud para garantizar la seguridad de los beneficiarios, incluyendo la realización de exámenes médicos y seguimientos periódicos, la gestión de la nutrición, la administración de medicamentos y la aplicación de técnicas básicas de atención. Además de los conocimientos médicos, las habilidades blandas relacionadas con la inteligencia emocional constituyen un factor clave para elevar la calidad del servicio, tales como la capacidad de comunicación eficaz, la gestión de las emociones y la demostración de empatía hacia las personas mayores. El cuidado de personas mayores exige un firme compromiso ético, dedicación, honestidad y vocación profesional, dado que se trata de una labor exigente, sometida a alta presión y con riesgo de desgaste tanto físico como mental.
El establecimiento de estándares profesionales con requisitos claros en cuanto a cualificación, competencias y valores no solo contribuirá a la profesionalización de la fuerza laboral, sino que también sentará las bases para la formación de un equipo de cuidadores de alta calidad, capaz de proporcionar servicios integrales y eficaces, en respuesta a la creciente diversidad de necesidades de las personas mayores.
Cuarto, fortalecer la formación especializada en geriatría y la atención a las personas mayores. Los recursos humanos en este ámbito deben recibir una capacitación profunda, atendiendo a áreas específicas, que incluyan el cuidado físico, la atención psicológica y el apoyo en las actividades de la vida diaria. En este sentido, resulta imprescindible investigar y diseñar programas y materiales formativos sistemáticos y científicos en materia de cuidado y rehabilitación funcional para personas mayores, prestando al mismo tiempo especial atención al desarrollo de habilidades en trabajo social para atender a este grupo particular. El contenido de la formación debe ser estandarizado, combinando estrechamente la teoría con la práctica, y garantizando su adecuación a las características físicas y psicológicas de las personas mayores, así como a la diversidad de sus necesidades.
Las universidades y colegios de medicina y farmacia deben ampliar las especialidades en geriatría, trabajo social y enfermería orientada a las personas mayores. Paralelamente, es necesario organizar cursos de formación a corto plazo y programas de actualización de competencias para el personal que ya trabaja directamente en este sector, con énfasis en la capacitación especializada que les permita brindar apoyo tanto en la salud física como en el bienestar mental de las personas mayores. Asimismo, se debe fomentar la participación del personal del sector de enfermería y de atención a personas mayores en programas de formación regulares, a la par de intensificar el intercambio de experiencias a nivel internacional, contribuyendo así a elevar la calidad de los servicios de atención, en pos de avanzar progresivamente hacia la creación de un entorno laboral con estándares elevados, capaz de responder a las crecientes y diversas necesidades de las personas mayores.
Quinto, elaborar políticas de apoyo financiero, seguro de salud y seguridad social, con el fin de garantizar los derechos y unos ingresos estables para el personal dedicado al cuidado de las personas mayores. Este trabajo constituye un ámbito particular que exige una alta intensidad laboral y una considerable presión, y expone con frecuencia a riesgos de contagio de enfermedades y otros peligros profesionales. Sin los conocimientos, habilidades, vocación, dedicación, paciencia y sentido de responsabilidad necesarios, resulta difícil que los trabajadores mantengan un compromiso duradero con esta profesión. Por ello, el diseño y la implementación de políticas de apoyo financiero, mecanismos de seguro de salud, seguridad social y regímenes de incentivos y reconocimiento, se convierten en una necesidad urgente para fomentar, mantener y desarrollar una fuerza laboral de alta calidad en este sector.
Junto con la garantía proporcionada por el Estado, es necesario ampliar los mecanismos de socialización para movilizar recursos del sector privado en el desarrollo de los servicios de atención a las personas mayores. Esta medida no solo contribuirá a reducir la carga sobre el presupuesto, sino que también permitirá diversificar las modalidades de servicios, al tiempo que reflejará el reconocimiento y la valoración social hacia la importante contribución del personal dedicado al cuidado de las personas mayores en el proceso de desarrollo socioeconómico sostenible.
Sexto, promover la aplicación de la ciencia y la tecnología en la formación, el cuidado y la supervisión de la salud de las personas mayores, con el objetivo de reducir la carga de trabajo del personal, al tiempo que se incrementa la eficiencia laboral y la calidad de los servicios de atención en una orientación integral y personalizada. La aplicación de avances tecnológicos modernos, como los historiales médicos electrónicos, los sistemas de monitoreo remoto y los servicios de consulta y tratamiento en línea, aunque no pueden sustituir el papel central del ser humano en la atención sanitaria, constituyen herramientas eficaces que permiten al personal médico trabajar de manera más eficiente, tomar decisiones más precisas y garantizar una atención oportuna y adecuada a las personas mayores.
A partir de los análisis anteriores, se evidencia que, para anticiparse y aprovechar la ola de la economía plateada, Vietnam necesita construir y desplegar con prontitud un sistema de políticas de alcance nacional relacionadas con las personas mayores, en estrecha vinculación con los objetivos de desarrollo sostenible. El perfeccionamiento de los recursos humanos dedicados al cuidado de la salud de las personas mayores, tanto en la comunidad como en los centros especializados, debe ser promovido de manera integral en términos de escala, calidad y nivel de especialización. En el contexto de una rápida transformación de la estructura demográfica, en el que la etapa de “bono demográfico” está llegando gradualmente a su fin y la sociedad entra en una fase de envejecimiento, el Estado, las empresas y toda la sociedad deben actuar de manera proactiva para aprovechar las oportunidades que ofrece la economía plateada.
Mediante el aprendizaje de las experiencias de países pioneros, junto con la implementación sistemática de soluciones relacionadas con la estandarización de la formación, el establecimiento de políticas de incentivos adecuadas, el perfeccionamiento del marco jurídico y el impulso de la aplicación de la ciencia y la tecnología, Vietnam puede transformar el desafío del envejecimiento poblacional en un nuevo motor para el desarrollo de la economía plateada, contribuyendo a mejorar la calidad de vida y la felicidad de las personas mayores, así como al desarrollo próspero y sostenible del país./.
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* Miembro del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, ministra del Interior
(1) Oficina Nacional de Estadística, “Pronóstico de la población de Vietnam 2019-2069”, Hanoi, noviembre de 2020, https://vietnam.unfpa.org/sites/default/files/pubpdf/sach_dan_so_va_du_bao_dan_so_a4_vn_2106.pdf