A lo largo de los 80 años que han transcurrido desde el histórico agosto de 1945, establecida por el Presidente Ho Chi Minh, un líder genial y un diplomático destacado, bajo el liderazgo del Partido Comunista, la diplomacia de Vietnam siempre ha mantenido su firmeza revolucionaria, exaltado sus gloriosas tradiciones, antepuesto por encima de todas las cosas su labor al servicio de la Patria y de su pueblo, y contribuido de manera crucial a las grandes victorias de la nación. Este sector ha dejado una huella indeleble en cada etapa histórica del país, desde la lucha por la independencia y la reunificación nacional hasta la construcción y defensa de la Patria.
El Presidente Ho Chi Minh, junto con el primer secretario del Partido Le Duan, asistió al XXII Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, en 1961 _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias
La diplomacia de Vietnam por la liberación nacional y la reunificación del país
Desde su creación, el Partido Comunista de Vietnam y el Presidente Ho Chi Minh han otorgado gran importancia al papel de la diplomacia como una herramienta clave para defender los intereses nacionales. El Presidente Ho Chi Minh dijo una vez: “La mejor forma de ganar una guerra es a través de la estrategia, la segunda es por medio de la diplomacia, y la tercera es a través del uso de las armas”(1). En la etapa de lucha por la liberación nacional y la reunificación del país, la diplomacia dejó una huella profunda en los triunfos históricos de la nación, desde la conquista y defensa de la independencia del país en los primeros días del gobierno revolucionario, hasta los logros en las guerras de resistencia contra el colonialismo y el imperialismo, la liberación del Sur y la reunificación nacional, y la tarea de reconstrucción de la Patria después de la guerra.
Durante el período de defensa de la independencia recién adquirida del país, cuando la nación se encontraba en la "cuerda floja", con "enemigos dentro y fuera" (1945-1946), la diplomacia jugó un papel pionero en mantener los logros revolucionarios, proteger el gobierno popular y proveer el tiempo necesario en aras de afianzar las fuerzas para la prolongada lucha del pueblo. El éxito más destacado de la diplomacia en este período fue la firma del Acuerdo Preliminar del 6 de marzo de 1946, el Convenio Provisional del 14 de septiembre de 1946, junto con los esfuerzos diplomáticos en las Conferencias de Da Lat y Fontainebleau (Francia). La diplomacia manejó hábilmente las relaciones con las cinco grandes potencias, enfrentándose a cuatro ejércitos extranjeros con más de 300.000 soldados. Esta fue una jugada diplomática brillante que colocó al país en la mejor posición posible dadas las difíciles circunstancias de ese momento.
En la lucha contra el colonialismo francés (1946-1954), la diplomacia no solo sirvió a la resistencia, sino que también luchó activamente para romper el cerco y el aislamiento, ampliando las relaciones exteriores, buscando el apoyo y la asistencia de amigos internacionales. La diplomacia de Vietnam contribuyó a formar una alianza de lucha con Laos y Camboya, y promovió que la Unión Soviética, China y otros países socialistas reconocieran y establecieran relaciones diplomáticas oficiales con el país, formando un gran frente de apoyo a la lucha contra el colonialismo francés. En coordinación con el frente militar, la diplomacia vietnamita aprovechó los grandes triunfos en el campo de batalla, especialmente la histórica victoria de Dien Bien Phu, para fortalecer la lucha en la mesa de negociaciones, obligando a las grandes potencias del mundo a firmar los Acuerdos de Ginebra sobre el cese de la guerra y el restablecimiento de la paz en Indochina. La firma de los Acuerdos de Ginebra puso fin de manera definitiva a la dominación colonial que había durado casi 100 años en Vietnam, reafirmando los derechos fundamentales de la nación vietnamita: independencia, soberanía, unidad e integridad territorial. Este acuerdo sirvió como base política y legal importante para la lucha en el frente político y diplomático en la posterior liberación del Sur y reunificación del país.
Durante la lucha por la liberación del Sur y la reunificación del país (1954-1975), en un contexto en el que se debía “vencer a un adversario más fuerte partiendo de una posición de debilidad”, la diplomacia se convirtió en “un frente importante de trascendencia estratégica”(2). Aprovechó la fuerza de tres corrientes revolucionarias, construyendo alianzas de combate con Laos y Camboya, contribuyendo a los éxitos de la revolución de cada país; movilizó la ayuda y apoyo de los países socialistas hermanos, especialmente la Unión Soviética, China, y formó un frente internacional amplio que respaldó la justa causa del pueblo vietnamita. La famosa frase del líder cubano Fidel Castro, "Por Vietnam, Cuba está dispuesta a dar hasta su propia sangre", se convirtió en un lema emblemático del apoyo de la humanidad progresista a Vietnam. En particular, la diplomacia se articuló estrechamente con los frentes militar y político, dando lugar a una estrategia de “luchar y negociar simultáneamente”, cuyo punto culminante fue la firma de los Acuerdos de París sobre el cese de la guerra y el restablecimiento de la paz en Vietnam. Las victorias alcanzadas en la mesa de negociaciones obligaron a Estados Unidos a reducir la escalada de la guerra y a firmar los Acuerdos de París de 1973, retirando la totalidad de sus tropas y armamento del Sur de Vietnam, lo que creó condiciones favorables para la consolidación de las fuerzas revolucionarias vietnamitas. A partir de ahí, la situación en el campo de batalla cambió favorablemente para la Revolución, creando las condiciones para la liberación total del Sur y la reunificación del país.
En la etapa de reconstrucción, construcción del país y desarrollo económico después de la guerra (1975-1986), la diplomacia fue la fuerza principal y pionera en la lucha para sacar al país del aislamiento político y el embargo económico. Tras la histórica victoria del 30 de abril de 1975, el sector continuó reafirmando la legitimidad de la noble misión internacional de Vietnam, que era ayudar al pueblo camboyano a liberarse del régimen genocida de Pol Pot; al mismo tiempo, trabajó de manera progresiva para romper el aislamiento político y el embargo económico, contribuyendo a que el país superara las dificultades socioeconómicas. Vietnam perseveró en la restauración de las relaciones de vecindad amistosa con China y los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), luchó contra las políticas de aislamiento y embargo, desarrolló relaciones con los países no alineados, y gradualmente amplió sus nexos con naciones capitalistas desarrolladas y los vínculos internacionales. Esta fue la etapa en que Vietnam se convirtió en miembro de grandes organizaciones y foros multilaterales, como el Movimiento de los No Alineados (NAM, en 1976) y las Naciones Unidas (en 1977).
La diplomacia en el proceso de renovación y la integración internacional
Durante el período de Renovación (desde 1986 hasta el presente), la diplomacia ha desempeñado un papel pionero y de vanguardia en la construcción de la paz y en la defensa de la Patria "con antelación, desde la distancia", abriendo un panorama externo favorable para la construcción y protección del país. La actual política exterior de independencia, autodeterminación, paz, cooperación y desarrollo, así como la diversificación y multilateralización, la integración activa y positiva en la comunidad internacional en beneficio de los intereses nacionales es el resultado condensado del proceso de renovación y apertura del país ante los cambios tanto internos como internacionales, alcanzando importantes logros con significado histórico.
Al entrar en los primeros años del proceso de Renovación (Doi moi), en un contexto en el que el país enfrentaba simultáneamente graves dificultades socioeconómicas internas y una intensa hostilidad por parte de fuerzas hostiles, la diplomacia actuó de manera proactiva desplegando múltiples medidas. Como resultado, contribuyó a reducir las acciones de sabotaje de las fuerzas hostiles, restableciendo el diálogo y mejorando las relaciones con las grandes potencias y los estados de la región, creando nuevas condiciones favorables para la diversificación y multilateralización de las relaciones internacionales. Desde la década de 1990 del siglo XX, al implementar la política de "diversificación y multilateralización", Vietnam ha ampliado, mejorado y elevado sus relaciones internacionales con socios, especialmente con los países vecinos, las grandes potencias y socios importantes. De ser un país que estaba aislado y sujeto a un embargo, hoy Vietnam ha pasado a tener vínculos diplomáticos con 194 países, ha creado una red de 38 países con relaciones de asociación integral o superior, entre los cuales se encuentran todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, todos los estados de la ASEAN, todos los miembros del G7 (3), 18 de las 20 economías del grupo G20 (4), y es miembro activo de más de 70 organizaciones internacionales. El fortalecimiento y la mejora de las relaciones con los socios clave han creado una nueva dimensión estratégica, llevando esa cooperación a una mayor profundidad, sentando las bases para una relación duradera y sostenible, y abriendo un panorama exterior más favorable que nunca para la misión de construcción y defensa de la Patria.
Junto con la defensa y la seguridad, la diplomacia ha contribuido a mantener un entorno de paz y estabilidad, protegiendo la Patria “con antelación y desde la distancia”. Las cuestiones fronterizas con otros países se han ido resolviendo progresivamente, creando una base jurídica y condiciones favorables para la construcción de fronteras de paz, amistad y cooperación, impulsando el desarrollo socioeconómico y, al mismo tiempo, consolidando la paz y la estabilidad en la región. Se han tomado medidas efectivas para combatir las actividades que vulneran la soberanía, los derechos soberanos, la jurisdicción y los intereses nacionales de Vietnam en el mar; se han promovido negociaciones y mecanismos de cooperación para resolver las cuestiones pendientes; se ha implementado plenamente la Declaración sobre la Conducta de las Partes en el Mar del Este (DOC) y se ha participado de forma activa en la elaboración de un Código de Conducta (COC) sustancial, eficaz y conforme al derecho internacional, en particular a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) de 1982. La diplomacia también ha participado activamente en la lucha en los ámbitos de la democracia, los derechos humanos, la religión y las cuestiones étnicas, contribuyendo así al mantenimiento de la seguridad nacional, del orden y de la seguridad social.
La diplomacia multilateral ha elevado el papel y la posición de Vietnam, reafirmando al país como un miembro activo y responsable de la comunidad internacional. Vietnam se incorporó a la ASEAN, al Foro de Cooperación Económica Asia–Pacífico (APEC) y a la Organización Mundial del Comercio (OMC), y ha ido ampliando y promoviendo progresivamente sus relaciones internacionales, pasando de la mera adhesión y participación a una contribución sustancial, proactiva y responsable en los foros multilaterales e internacionales. Vietnam ha participado en la iniciativa y configuración de numerosos mecanismos nuevos de cooperación, como la Reunión Asia–Europa (ASEM) y la Reunión Ampliada de Ministros de Defensa de la ASEAN (ADMM+), entre otros. En la implementación de la Directiva No. 25-CT/TW, emitida el 8 de agosto de 2018, por el Secretariado, “Sobre el impulso y la elevación de la diplomacia multilateral hasta 2030”, Vietnam ha pasado de una orientación centrada en la asistencia a una actuación proactiva en la promoción de su papel como “miembro responsable”; ha cumplido numerosas responsabilidades internacionales de envergadura y participado en la elaboración de normas y reglas en importantes foros regionales y globales, como el Consejo de Seguridad de la ONU, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el Consejo Económico y Social la ONU, la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), los mecanismos de la Subregión del río Mekong, el Movimiento de Países No Alineados y la Organización Internacional de la Francofonía (OIF), entre otros; y ha ampliado su contribución a los esfuerzos de mantenimiento de la paz de la ONU y a las operaciones internacionales de socorro y rescate. El país ha desempeñado en dos ocasiones el cargo de miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU (mandatos 2008-2009 y 2020-2021), en dos ocasiones el de miembro del Consejo de Derechos Humanos (mandatos 2014-2016 y 2023-2025), y ha participado en seis de los siete principales mecanismos de gobernanza de la UNESCO.
La diplomacia económica ha afirmado su papel como un motor importante del desarrollo socioeconómico, contribuyendo a materializar los objetivos de desarrollo y a mejorar el nivel de vida de la población. De ser un país atrasado y gravemente devastado por la guerra, la economía vietnamita ha experimentado un fuerte ascenso y actualmente se sitúa entre las 32 principales economías del mundo por tamaño del producto interno bruto (PIB). El proceso de integración internacional de Vietnam ha pasado de una integración meramente económica a una integral y profunda. Hasta la fecha, el país mantiene relaciones económicas con más de 230 países y territorios; ha suscrito y está implementando 17 acuerdos de libre comercio (TLC), incluidos varios de nueva generación. En la implementación de la Directiva No. 15-CT/TW, del 10 de agosto de 2022, aprobada por el Secretariado, “Sobre la diplomacia económica al servicio del país hasta 2030”, las relaciones exteriores y la diplomacia han movilizado importantes recursos, como la inversión extranjera directa (IED) y la asistencia oficial para el desarrollo (AOD), situando a Vietnam entre los 20 países con mayor volumen comercial y entre los principales destinos mundiales de inversión extranjera; convirtiéndolo en un eslabón clave de múltiples encadenamientos económicos mediante más de 500 TLC bilaterales y multilaterales; promoviendo la participación de los grandes socios en nuevos ámbitos como la transición verde, la transformación digital y la innovación, en las cadenas de suministro, y mejorando la posición de Vietnam en la cadena de valor global.
Las actividades de relaciones exteriores continúan desplegándose de manera eficaz e integral en diversos sectores. Para el trabajo relacionado con la comunidad vietnamita en el exterior se ha implementado de manera efectiva las políticas de atención del Partido y del Estado de Vietnam a cerca de seis millones de compatriotas, fortaleciendo el gran bloque de unidad nacional y movilizando recursos para el desarrollo mediante miles de proyectos de inversión y miles de millones de dólares en remesas cada año. La labor de protección consular ha contribuido activamente a salvaguardar la seguridad, así como los derechos e intereses legítimos y legales de los ciudadanos y empresas vietnamitas, especialmente en zonas afectadas por conflictos armados, desastres naturales o inestabilidad. El trabajo de divulgación de informaciones al exterior ha promovido de manera enérgica la imagen del país, de su pueblo, de su cultura y de los logros del proceso de renovación, con contenidos y métodos innovadores. La diplomacia cultural ha logrado movilizar con éxito a la UNESCO para el reconocimiento de 72 patrimonios y títulos, contribuyendo así a preservar los valores culturales nacionales y atraer nuevos recursos para el desarrollo económico, cultural y social de las localidades.
Al mirar retrospectivamente los 80 años de trayectoria del sector diplomático, estos grandes logros se han alcanzado gracias al liderazgo correcto, sabio y visionario del Partido Comunista de Vietnam, encabezado por el Presidente Ho Chi Minh y las sucesivas generaciones de dirigentes del Partido, así como a la destacada contribución de eminentes diplomáticos como Pham Van Dong, Le Duc Tho, Nguyen Duy Trinh, Xuan Thuy, Nguyen Thi Binh, Nguyen Co Thach, entre otros - verdaderos símbolos de firmeza y sabiduría de la diplomacia vietnamita. La diplomacia se ha convertido verdaderamente en una tarea de todo el sistema político, en la que los pilares de relaciones exteriores aprovechan su fuerza combinada y sincronizada: la diplomacia de Estado, estrechamente articulada con la diplomacia del Partido y la diplomacia popular…
Junto a los importantes resultados alcanzados, la implementación de las actividades de relaciones exteriores presenta aún algunas limitaciones, tales como el aprovechamiento todavía insuficiente de los factores favorables derivados del contexto internacional; la cooperación dentro de los marcos de relación ya establecidos no se ha explotado plenamente, especialmente en los ámbitos económico-comercial, de defensa-seguridad y de ciencia-tecnología; y el trabajo de investigación y asesoramiento en algunos momentos no ha sido lo suficientemente ágil ni oportuno. Las causas de estas deficiencias incluyen factores objetivos derivados de la rápida y difícilmente previsible evolución de la situación mundial y regional, con la aparición de numerosos problemas nuevos sin precedentes que dificultan la respuesta, pero obedecen principalmente a factores subjetivos, vinculados a limitaciones de nuestra propia capacidad.
Los logros alcanzados, así como las limitaciones existentes, han dejado valiosas lecciones para la implementación de las actividades de relaciones exteriores y diplomáticas en el próximo tiempo: Primero, la lección sobre la garantía del máximo interés nacional y del pueblo. A lo largo de los 80 años de historia de la República Socialista de Vietnam, el sector diplomático ha interiorizado siempre la enseñanza del Presidente Ho Chi Minh de que la diplomacia “debe servir siempre a los intereses de la nación”, con el espíritu de “firme en objetivos, flexible en estrategias y tácticas”; segundo, la lección sobre el liderazgo unificado y absoluto del Partido, la agudeza en el análisis y el dominio de la situación, y la determinación en la adopción de políticas y medidas concretas; tercero, la lección sobre la combinación armoniosa de las fuerzas interna y externa, la fuerza de la nación con la fuerza de la época, movilizando un amplio apoyo material y espiritual de la humanidad progresista hacia Vietnam.
Potenciar el papel “pionero, estratégico y permanente” de la diplomacia vietnamita en la nueva era
En los próximos años, se prevé que la situación mundial continúe evolucionando de manera imprevisible y compleja. El escenario internacional seguirá evolucionando hacia una configuración multipolar, multicéntrica y multinivel, con profundas transformaciones en los ámbitos político, de seguridad, económico, militar y científico-tecnológico. Es probable que los conflictos locales, las disputas fronterizas, territoriales y sobre recursos naturales persistan con un carácter cada vez más multidimensional, desarrollándose en nuevos espacios y bajo formas diversas. Se prevé asimismo que el crecimiento de la economía mundial sea inestable debido a las tensiones geopolíticas en diversas regiones. La competencia estratégica entre las grandes potencias continuará intensificándose de manera integral, dando lugar a procesos más marcados de alineamiento y fragmentación en múltiples ámbitos, con impactos interrelacionados sobre los intereses de seguridad y desarrollo de los Estados.
En el plano interno, el próximo período reviste un carácter crucial y decisivo para la consecución de los objetivos de desarrollo hasta 2030, con visión hacia 2045, abriendo una nueva era de desarrollo del país. Los cambios de carácter epocal generan nuevas oportunidades y ventajas, pero también plantean numerosos desafíos que exigen decisiones transformadoras para aprovechar las oportunidades y superar los desafíos oportunamente. En la nueva era, la de ascenso del pueblo vietnamita, la diplomacia se esfuerza por seguir elevándose a un nuevo nivel para cumplir nuevas y honorables responsabilidades, conforme al espíritu de impulsar las actividades de relaciones exteriores y la integración internacional como tareas estratégicas y permanentes.
Imbuida de este pensamiento, la diplomacia vietnamita heredará y promoverá la tradición diplomática de los antecesores, así como las lecciones de valor intemporal a lo largo de los 80 años de la República Socialista de Vietnam, renovándose constantemente para adecuarse al nuevo contexto; y contribuyendo de manera proactiva y activa a la consecución exitosa de los objetivos estratégicos del país. En este sentido, las orientaciones principales son las siguientes:
En primer lugar, promover el papel pionero, “estratégico y permanente” en la creación y consolidación de un entorno externo favorable, al servicio de los tres objetivos estratégicos de las relaciones exteriores: la seguridad, el desarrollo y la posición del país. El objetivo general es preservar firmemente un entorno de paz, estabilidad y condiciones favorables para la causa de construcción y defensa de la Patria; proteger de manera firme, decidida y perseverante la independencia, la soberanía, la integridad territorial, los derechos soberanos, la jurisdicción nacional y los intereses nacionales, de conformidad con las leyes vietnamitas y los tratados internacionales de los que Vietnam es parte; contribuir al cumplimiento de las tareas estratégicas de desarrollo socioeconómico; y elevar el papel y la posición del país en el ámbito internacional. Para ello, la diplomacia debe seguir aumentando la eficacia de las actividades de relaciones exteriores, en particular la cooperación en los ámbitos político, de defensa-seguridad, económico y cultural con otros países; continuar profundizando las asociaciones, especialmente con los países vecinos y las grandes potencias, de manera estable y eficaz; priorizar el mantenimiento de la estabilidad y el impulso de las relaciones, fomentar la confianza política, promover una cooperación integral en todos los ámbitos, y al mismo tiempo abordar las diferencias y los problemas que surjan con espíritu de cooperación y de control de los desacuerdos, sobre la base del derecho internacional.
En segundo lugar, las relaciones exteriores desempeñan el papel creador y de motor, abriendo nuevas oportunidades para el país y conectando los recursos internos con los externos, donde los recursos internos constituyen la base y son duraderos, mientras que los recursos externos representan un factor importante y de carácter innovador. Se trata de recursos en materia de comercio e inversión; de las tendencias de desarrollo y de integración económica; de un orden mundial multipolar y multicéntrico basado en el derecho internacional; así como de la fuerza de la revolución científico-tecnológica y de la economía del conocimiento. A partir de la experiencia de los países que han avanzado con anterioridad, en la fase de aceleración y despegue la misión de la diplomacia es posicionar al país en la ubicación óptima dentro de las principales tendencias y corrientes de desarrollo del mundo y, al mismo tiempo, abrir y conectar la cooperación con los socios líderes en ámbitos innovadores, como la inteligencia artificial y los semiconductores, entre otros. La Directiva No. 05/CT-TTg, del 1 de marzo de 2025, emitida por el Primer Ministro, sobre las tareas y soluciones clave para impulsar el crecimiento económico y acelerar el desembolso de la inversión pública, en pos de garantizar que el objetivo de crecimiento nacional en 2025 alcance al menos el 8%, ha señalado tareas y soluciones prioritarias, entre ellas el fortalecimiento continuo de la diplomacia económica y de la diplomacia tecnológica.
En tercer lugar, elevar el nivel de la contribución de Vietnam a la paz, la cooperación, el desarrollo y el progreso de la humanidad. La nueva posición y fortaleza del país le permiten a Vietnam participar de manera más profunda y responsable en la solución de los asuntos comunes del mundo; el futuro y el destino del país están estrechamente vinculados a la paz, la estabilidad, la cooperación y el desarrollo de la región y del mundo(5). Vietnam no solo participa en la construcción y configuración de las instituciones multilaterales, sino que también asume un papel central y de liderazgo en cuestiones y mecanismos importantes, acordes con los intereses y las condiciones del país. En consecuencia, Vietnam continuará reforzando su contribución en los foros multilaterales, especialmente mediante la promoción de nuevas iniciativas; desempeñará un papel central en la construcción de la Comunidad de la ASEAN y, al mismo tiempo, consolidará el papel central de la agrupación en la estructura de seguridad regional; y participará diligentemente en el marco de las actividades de las Naciones Unidas, en particular en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en las operaciones de mantenimiento de la paz.
En cuarto lugar, potenciar el “poder blando” de la nación para reforzar la imagen y la posición de Vietnam en el escenario internacional. En la nueva era, el “poder blando” no solo constituye un recurso importante al servicio de los objetivos de desarrollo socioeconómico, sino también un puente que vincula a Vietnam con el mundo y fomenta la amistad entre las naciones. En este sentido, la diplomacia cultural, la información para el exterior y el trabajo relacionado con la comunidad vietnamita en el extranjero son canales fundamentales para construir confianza, reforzar la comprensión mutua y forjar relaciones estrechas y duraderas, con vistas a recabar un amplio apoyo de los países, los amigos internacionales y los compatriotas en el exterior a la causa de la renovación.
En quinto lugar, elevar la calidad de la investigación, la previsión y el asesoramiento estratégico en la formulación de la política exterior, contribuyendo a profundizar la base teórica del Partido sobre las relaciones exteriores. En el contexto actual de profundas transformaciones globales, la labor de investigación y previsión desempeña un papel clave para garantizar la iniciativa estratégica. La diplomacia debe ser ágil en la identificación de las tendencias políticas, económicas y socioculturales a nivel regional y mundial, especialmente frente al impacto vertiginoso de la Cuarta Revolución Industrial, a fin de aprovechar adecuadamente las tendencias internacionales y evaluar correctamente la dirección de la evolución de las políticas y relaciones entre los países, en particular los estados vecinos y las grandes potencias, con el fin de asesorar sobre decisiones y acciones diplomáticas adecuadas.
En sexto lugar, construir una diplomacia y política exterior de Vietnam integral, moderna y profesional, que responda a los requerimientos y tareas de la nueva era.La diplomacia del Partido, la diplomacia del Estado, la diplomacia popular, y la diplomacia parlamentaria, así como las actividades de relaciones exteriores de los sectores, las localidades y las empresas, deben profundizarse y desarrollarse de manera sostenible. Al mismo tiempo, es necesario asignar recursos adecuados para garantizar las condiciones materiales, la infraestructura y los regímenes de trato y remuneración apropiados, acordes con las exigencias de las nuevas tareas. Como señaló el Presidente Ho Chi Minh: “los cuadros son la raíz de todo trabajo”(6); por ello, la labor de cuadros debe responder a las exigencias de la nueva era. En consecuencia, la nueva generación de funcionarios no solo debe poseer nivel, capacidad y firmeza política, sino también atreverse a pensar, a actuar y a innovar, volviéndose cada vez más profesional y a la altura regional e internacional. Paralelamente, es preciso seguir perfeccionando la base teórica de la política exterior y construir una escuela diplomática de la era de Ho Chi Minh, sobre la base de la tradición histórica de la diplomacia vietnamita y del pensamiento diplomático de Ho Chi Minh.
Tras 80 años de la fundación del país y cerca de 40 años de la implementación de la renovación, bajo el sabio liderazgo del Partido, nuestro país ha alcanzado logros históricos que han enaltecido el nombre de Vietnam en el escenario internacional. En cada una de las grandes victorias de la nación se encuentra la impronta de la importante contribución de la diplomacia. Al entrar en la nueva era de la nación, el sector diplomático continuará esforzándose al máximo para seguir escribiendo páginas gloriosas de la diplomacia de la era de Ho Chi Minh, dedicándose con entrega y compromiso al servicio de la Patria y del pueblo, fomentando un espíritu pionero y proactivo, creando impulso y oportunidades para contribuir a que el país avance con firmeza hacia un nuevo nivel de desarrollo./.
* Miembro del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, Viceprimer ministro
(1) Ho Chi Minh: Obras completas, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2011, Tomo 3, pág. 562
(2) Documentos completos del Partido, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2004, Tomo 30, pág. 106
(3) G-7 es el Grupo de los principales países industrializados, que incluye a Estados Unidos, Japón, el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá.
(4) El G-20, conocido comúnmente como el Grupo de las economías desarrolladas y emergentes del mundo, está compuesto por 19 países y la Unión Europea. Recientemente, la Unión Africana (UA) se convirtió en el miembro más reciente del G-20.
(5) VNA/Periódico Tin Tuc (Noticias): “Declaración del presidente Luong Cuong en la conferencia internacional sobre el papel de la diplomacia en la consolidación de la paz”, Periódico Tin tuc, la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), el 23 de abril de 2025, https://baotintuc.vn/thoi-su/phat-bieu-cua-chu-tich-nuoc-luong-cuong-tai-hoi-thao-quoc-te-ve-vai-tro-kien-tao-hoa-binh-cua-ngoai-giao-20250423113213458.htm
(6) Ho Chi Minh: Obras completas, Íbid., Tomo 5, pág. 309