Fortalecer la autonomía estratégica de Vietnam en su política exterior dentro del sistema multilateral internacional
Revista Comunista- En un contexto marcado por la intensificación de la competencia estratégica entre las grandes potencias y una profunda reconfiguración del orden internacional, la autonomía estratégica y la diplomacia multilateral se han convertido en dos orientaciones fundamentales de la política exterior. Para Vietnam, no se trata únicamente de garantizar los intereses nacionales, sino también de sentar las bases para una participación activa y responsable en los mecanismos de cooperación multilateral, reforzando gradualmente su papel, posición y capacidad de contribuir a la configuración de las “reglas del juego” y a la promoción de consensos internacionales. Este es el camino para que Vietnam avance con firmeza en un orden internacional que está experimentando una reconfiguración cada vez más profunda.
Tran Thanh Man, miembro del Buró Político y presidente de la Asamblea Nacional, interviene en el Debate General de la 152.ª Asamblea de la Unión Interparlamentaria (IPU-152) _ Foto: Archivo
El contexto mundial y regional y la importancia de la autonomía estratégica
En el ámbito internacional, la competencia estratégica entre las grandes potencias se intensifica y extiende de la política y la seguridad a la economía, la tecnología y las cadenas mundiales de suministro.
Aunque el multilateralismo, el derecho internacional y el papel central de las Naciones Unidas (ONU) siguen contando con un amplio respaldo internacional, como demuestran los esfuerzos de reforma y búsqueda de consensos, entre ellos la Iniciativa ONU80 y la Convención de Hanoi sobre la lucha contra la ciberdelincuencia, la realidad también evidencia que las instituciones multilaterales globales están viendo mermada su capacidad de coordinación ante el aumento de la competencia estratégica. Diversas organizaciones y foros internacionales, como la ONU, la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), enfrentan dificultades para preservar el principio de consenso, proteger los valores fundamentales del derecho internacional y promover una cooperación sustantiva.
El auge de la política de poder, el proteccionismo y las medidas unilaterales ha erosionado la equidad, la inclusión y la eficacia del sistema de cooperación mundial, al tiempo que ha profundizado las divisiones entre los distintos grupos de países y ralentizado el proceso de reforma de las instituciones internacionales.
En un escenario mundial y regional caracterizado por cambios rápidos, complejos e impredecibles, la autonomía estratégica se convierte en una base esencial para que cada país defina su política exterior para salvaguardar sus intereses nacionales y mantener su posición y capacidad de acción en un entorno internacional en profunda reconfiguración. En la nueva era, la diplomacia no es solo un instrumento para promover los intereses nacionales, sino también una capacidad de organización, coordinación y adaptación estratégica. Los países capaces de identificar correctamente las tendencias, mantener la iniciativa en la formulación de políticas y gestionar con flexibilidad sus relaciones internacionales podrán preservar su posición e influencia en el orden emergente. Por ello, la autonomía estratégica ocupa un lugar cada vez más central en el pensamiento sobre la política exterior de numerosos países y constituye una base para garantizar la independencia, la resiliencia y la capacidad de acción flexible en un entorno de competencia creciente. Fortalecer dicha autonomía se ha convertido en una necesidad urgente. Solo los países que cuentan con una sólida base de autonomía en los ámbitos político, económico, de seguridad y de relaciones exteriores pueden mantener la iniciativa, salvaguardar sus intereses nacionales y responder con flexibilidad ante las fluctuaciones cada vez más complejas del entorno internacional.
El Informe Político presentado al XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam señala que el entorno exterior atraviesa cambios rápidos y sin precedentes, marcados por transformaciones de alcance histórico y coyunturas decisivas. En el ámbito nacional, Vietnam está implementando decisiones estratégicas de carácter revolucionario, lo que plantea nuevas cuestiones y exigencias cada vez mayores en la era de ascenso de la nación.
Sistema de misiles Truong Son, investigado y fabricado de forma independiente por el Grupo de Industria Militar y Telecomunicaciones (Viettel) _ Foto: tuoitre.vn
El contenido de la autonomía estratégica y el enfoque de Vietnam
La autonomía estratégica (strategic autonomy) se entiende, según diversos estudios, como la capacidad de un Estado para formular y ejecutar de manera independiente las decisiones que ha adoptado, en todo momento y pese a las presiones e influencias externas, con el fin de salvaguardar de la mejor manera posible los intereses nacionales. Su contenido se articula, fundamentalmente, en tres dimensiones: política, económica y de defensa y seguridad. En el ámbito político, implica preservar la independencia nacional y mantener la autonomía en la definición del rumbo y los objetivos de desarrollo. En el económico, supone garantizar un desarrollo sostenible, reducir las dependencias, y fortalecer la capacidad de adaptación y resiliencia frente a las perturbaciones externas. En materia de defensa y seguridad, se mantiene en la política de los “cuatro no”: no participar en alianzas militares; no alinearse con un país para oponerse a otro; no permitir bases militares extranjeras ni que se utilice el territorio nacional para oponerse a terceros; y no recurrir a la fuerza ni amenazar con su uso en las relaciones internacionales, así como proteger firmemente la independencia, la soberanía y la integridad territorial. El núcleo de la autonomía estratégica consiste en tomar las capacidades internas como fundamento, combinando la fuerza de la nación con la fuerza de la época. La autonomía no significa aislamiento ni repliegue; por el contrario, fortalecerla exige una integración internacional activa, la diversificación y multilateralización de las relaciones, una mayor interdependencia de los intereses nacionales y el fortalecimiento de la confianza con los socios internacionales(1).
En el Informe Político del XIV Congreso del Partido, la “autonomía estratégica” se destaca de manera transversal en las orientaciones relativas al desarrollo nacional, la defensa y seguridad y las relaciones exteriores, y queda plasmada en el propio lema del Congreso: “Bajo la gloriosa bandera del Partido, unir fuerzas y voluntades para cumplir con éxito los objetivos de desarrollo del país hasta 2030; afirmar la autonomía estratégica, la resiliencia y la confianza para avanzar con firmeza en la era de ascenso nacional, por la paz, la independencia, la democracia, la prosperidad, la civilización y la felicidad, con pasos firmes hacia el socialismo” (2).
La incorporación oficial del concepto de autonomía estratégica al Informe Político refleja la evolución del pensamiento teórico del Partido y reafirma una nueva dimensión del principio de independencia y autonomía en el nuevo contexto.
Los documentos del XIV Congreso del Partido determinan que el fortalecimiento de la capacidad de autonomía estratégica constituye una condición para mejorar la eficacia de la previsión y el asesoramiento estratégico, así como para gestionar de manera equilibrada la relación entre independencia, autodeterminación e integración internacional. Este espíritu se refleja de forma coherente en las orientaciones del Partido y del Estado: el desarrollo nacional debe sustentarse en sólidas capacidades internas, confianza y aspiración para avanzar, al tiempo que se amplía la cooperación internacional sobre la base de la igualdad, el respeto y el beneficio mutuo. Desde esta perspectiva, la autonomía estratégica en el enfoque de Vietnam no constituye únicamente una categoría de política exterior, sino también una filosofía integral de desarrollo. Refleja la visión de un Vietnam independiente, pero no aislado; resiliente, pero no cerrado; profundamente integrado en el mundo, pero no dependiente de él, hacia el objetivo de construir un país fuerte y próspero, con una posición cada vez más elevada en la escena internacional.
Para Vietnam, la autonomía estratégica en el ámbito multilateral se manifiesta en varios aspectos fundamentales, en consonancia con el espíritu de “la autonomía estratégica, la resiliencia y la confianza para avanzar en la era de ascenso de la nación”, recogido en el Informe Político del XIV Congreso del Partido.
Primero, la capacidad de definir la propia posición y aprovechar la fortaleza interna en las relaciones internacionales. Cada país que aspire a alcanzar una autonomía estratégica debe determinar con claridad su posición, papel y prioridades estratégicas dentro de las estructuras regional y mundial. Para Vietnam, identificar correctamente su posición, intereses y capacidades constituye la base para definir una política exterior adecuada, fortaleciendo las capacidades internas y ampliando, al mismo tiempo, el espacio estratégico. Sobre esta base, Vietnam define con claridad su posición, papel y responsabilidad en la comunidad internacional, y mantiene el principio de combinar la fuerza nacional con la de la época, tomando las fortalezas internas como fundamento y aprovechando eficazmente los recursos externos para impulsar un desarrollo rápido y sostenible. Una autodefinición clara, coherente y con visión de futuro permite a Vietnam mantener un equilibrio en un entorno internacional cambiante, reforzar la confianza de sus socios y preservar la independencia en la formulación de su política exterior.
Segundo, mantener de manera coherente el derecho internacional y el multilateralismo como pilares de la política exterior. Ante el creciente predominio de la política de hegemonía, los países no pueden depender exclusivamente de la fuerza material para proteger sus intereses. Por consiguiente, recurrir al derecho internacional se ha convertido en un medio fundamental para preservar la equidad y la estabilidad y limitar los conflictos. Vietnam mantiene firmemente su posición basada en la Carta de la ONU, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) de 1982 y los principios fundamentales de un orden internacional basado en reglas para abordar las cuestiones regionales y mundiales.
Los Documentos del XIV Congreso del Partido señalan: “Garantizar y proteger al máximo los intereses nacionales sobre la base de los principios fundamentales del derecho internacional y de la Carta de la ONU, mediante una cooperación basada en la igualdad y el beneficio mutuo. Contribuir de manera proactiva y activa a la paz, la amistad, la cooperación y el desarrollo sostenible, con espíritu de ser amigo, socio confiable, miembro activo y responsable de la comunidad internacional; y participar de manera proactiva y responsable en la solución de cuestiones regionales e internacionales comunes”(3). Sobre esta base, Vietnam respeta sus compromisos internacionales y participa activamente en el fortalecimiento de las normas e instituciones multilaterales a través de mecanismos como la ONU, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), la Reunión Asia-Europa (ASEM), el APEC y la Subregión del río Mekong. Al mismo tiempo, Vietnam apoya la reforma de la ONU para hacerla más democrática, transparente y eficaz, reforzando su papel de coordinación a escala mundial. Esto demuestra que la autonomía estratégica de Vietnam no está separada del multilateralismo. Por el contrario, se ejerce mediante una estrecha combinación entre el respeto de los principios y la participación en la configuración de las “reglas de juego”, con el doble objetivo de salvaguardar los intereses nacionales y contribuir al fortalecimiento de un orden internacional basado en normas.
Tercero, fortalecer proactivamente la cooperación y la confianza con los países en desarrollo y los socios que comparten intereses en el mantenimiento de la paz, la estabilidad y un orden internacional basado en normas, sobre la base del respeto de la independencia, la soberanía y los intereses legítimos de cada país. En un contexto de creciente fragmentación y competencia, Vietnam considera que promover el diálogo y la cooperación mutuamente beneficiosa constituye una vía práctica para ampliar el espacio estratégico y consolidar las bases de su autonomía.
Vietnam participa activamente y realiza contribuciones en marcos como el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77 y China, la ASEAN, el APEC, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la Subregión del río Mekong y foros sobre desarrollo sostenible, transición verde, seguridad energética, seguridad alimentaria y respuesta al cambio climático. De esta manera, contribuye a promover las voces y los intereses comunes de los países en desarrollo.
En el marco de la ASEAN, Vietnam trabaja con los países del Sudeste Asiático para consolidar el papel central de la Asociación y fortalecer su capacidad de contribuir a la configuración de las normas de cooperación regional. Estos esfuerzos no solo amplían el espacio estratégico y refuerzan la capacidad de autonomía de Vietnam, sino que también contribuyen a promover un orden internacional más justo, inclusivo y sostenible.
Cuarto, desarrollar de manera sincrónica la fortaleza diplomática en tres ámbitos fundamentales: el político, el económico y el de defensa y seguridad, con el fin de salvaguardar los intereses nacionales. En el ámbito político, Vietnam impulsa una diplomacia multilateral integral, combinando de manera armoniosa los tres pilares de la diplomacia del Partido, la diplomacia del Estado y la diplomacia popular. Al mismo tiempo, participa activamente, realiza aportes y asume funciones de coordinación en mecanismos de cooperación internacional, contribuyendo a mantener el diálogo, reducir las diferencias y fortalecer la confianza entre los socios. En el ámbito económico, mantiene su firme compromiso con una integración internacional profunda y amplia. El país es miembro de diversos acuerdos comerciales de nueva generación, como el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) y el Tratado de Libre Comercio entre Vietnam y la Unión Europea (EVFTA). Estos acuerdos amplían el espacio de desarrollo, diversifican los mercados y fortalecen la capacidad de adaptación ante las perturbaciones externas. En materia de defensa y seguridad, Vietnam también desarrolla eficazmente su diplomacia y participa activamente en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, contribuyendo a fortalecer la confianza estratégica y preservar un entorno regional e internacional estable.
La elección de Vietnam como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU para el período 2020-2021, miembro del Consejo de Derechos Humanos para los períodos 2023-2025 y 2026-2028, país anfitrión de la ceremonia de firma de la Convención de Hanoi contra la ciberdelincuencia y presidente de la Conferencia de Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) de 2026 refleja su capacidad para participar en la coordinación, conciliar intereses y promover consensos internacionales. Estas experiencias ponen de manifiesto un rasgo fundamental de la política exterior independiente de Vietnam que se caracteriza por la estrecha combinación entre la firmeza en los principios y la flexibilidad en la gestión de las relaciones exteriores, así como entre la salvaguardia de los intereses nacionales y el cumplimiento de sus responsabilidades internacionales.
Quinto, proponer y participar activamente en la configuración de iniciativas, mecanismos y foros acordes con los intereses, prioridades y capacidades de Vietnam, y que al mismo tiempo reflejen las tendencias de cooperación y las preocupaciones comunes de la comunidad internacional. En su participación en el sistema multilateral, Vietnam ha ampliado gradualmente su papel, pasando de participar de manera sustantiva a contribuir también a la definición de contenidos y orientaciones.
Algunas de sus iniciativas propuestas han recibido reconocimiento internacional, como la proclamación del 27 de diciembre como Día Internacional de Preparación ante las Epidemias, aprobada por la Asamblea General de la ONU en 2020, lo que contribuye a impulsar la cooperación mundial en materia de salud y seguridad humana. El Foro del Futuro de la ASEAN (AFF), por iniciativa de Vietnam y organizado por el país, ha creado un espacio de diálogo sobre las orientaciones de desarrollo de la Comunidad de la ASEAN en un contexto de rápidos cambios regionales.
Estas iniciativas reflejan un enfoque de autonomía estratégica basado en seleccionar ámbitos de acción adecuados, promover consensos y participar en la configuración de la agenda común a un nivel apropiado, contribuyendo así a reforzar el papel y el prestigio de Vietnam en los sistemas multilaterales a nivel regional y global.
En términos generales, la autonomía estratégica en la política multilateral de Vietnam constituye una combinación armoniosa entre firmeza en la defensa de la independencia y espíritu de cooperación, entre la fortaleza interna y la capacidad de integración internacional. A partir de los estudios sobre la autonomía estratégica, este concepto se concreta en cinco dimensiones principales: 1- Definir proactivamente la posición del país, aprovechar la fortaleza interna y preservar la independencia nacional y la autodeterminación en la elección del camino de desarrollo; 2- Mantenerse firme en los principios del derecho internacional y del multilateralismo, como la preservación de la paz y la seguridad internacionales, la igualdad soberana, la estabilidad y un orden internacional justo; 3- Promover la cooperación y fortalecer la solidaridad entre los países en desarrollo para ampliar el espacio de diálogo y proteger sus intereses y voces comunes; 4- Participar de manera activa y responsable en los mecanismos de cooperación internacional, desempeñando, cuando las condiciones lo permitan, funciones de intermediación y conciliación; 5- Proponer e impulsar iniciativas y foros acordes con los intereses, capacidades y prioridades de Vietnam. Todo ello constituye una concreción del enfoque de política exterior de un país “independiente, pero no aislado; resiliente, pero no cerrado; integrado, pero no dependiente”, y refleja una nueva etapa en el desarrollo del pensamiento teórico del Partido sobre la autonomía estratégica en el actual contexto internacional.
Algunas recomendaciones para impulsar la diplomacia multilateral de Vietnam en la nueva etapa
Durante las cuatro décadas de renovación e integración internacional, la diplomacia multilateral de Vietnam ha experimentado avances significativos, tanto en amplitud como en profundidad. El país ha pasado de desempeñar principalmente un papel de “asistencia” a participar de manera activa y responsable, con una capacidad de realizar contribuciones en las instituciones regionales y mundiales.
En el periodo 2016-2025, Vietnam asumió importantes responsabilidades internacionales, como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU (2020-2021), miembro del Consejo de Derechos Humanos (2023-2025), presidente de la ASEAN en 2020 y país anfitrión del APEC en 2017, y próximamente presidirá la Conferencia de Examen del TNP en 2026. En cada función, Vietnam ha demostrado determinación, capacidad y sentido de responsabilidad, así como una eficaz capacidad de coordinación, contribuyendo a fortalecer la confianza estratégica entre los socios y promover el diálogo, la cooperación y el consenso internacionales. En particular, en 2025, Vietnam acogió en Hanoi la ceremonia de firma de la Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia, con la participación del secretario general de la ONU, António Guterres, altos representantes de unos 110 países y numerosas organizaciones internacionales(4). La elección de Hanoi como sede de la ceremonia y la decisión de Vietnam de figurar entre los primeros países en firmar la Convención reflejan la confianza de la comunidad internacional en Vietnam y su papel activo en la promoción de un nuevo marco de cooperación para el ciberespacio mundial.
Además, Vietnam participa de manera activa y proactiva en prácticamente todos los principales mecanismos de cooperación multilateral, como la ONU, la ASEAN, el ASEM, el APEC, la OMC, la Subregión del río Mekong y numerosos foros regionales e interregionales. A través de estos mecanismos, Vietnam no solo aprovecha los recursos externos para impulsar el desarrollo, sino que también contribuye a promover normas de cooperación basadas en las reglas, la equidad y el beneficio mutuo. Algunas iniciativas vietnamitas, como la promoción del papel central de la ASEAN, la propuesta de la Declaración de Hanoi sobre la Visión de la ASEAN después de 2025, así como las iniciativas para fortalecer la cooperación en seguridad no convencional, desarrollo sostenible y respuesta al cambio climático, han recibido un amplio respaldo de los socios. Estos resultados demuestran que la participación de Vietnam en los mecanismos multilaterales es cada vez más sustantiva y sienta una base sólida para que el país entre en la “era de ascenso de la nación” con confianza, iniciativa y una creciente capacidad para contribuir a la configuración de las normas de cooperación internacional.
En la nueva etapa, la diplomacia multilateral debe seguir siendo considerada un pilar estratégico para hacer efectiva la autonomía estratégica nacional, contribuyendo así a elevar la posición, el prestigio y la capacidad de acción de Vietnam en la escena internacional. Para alcanzar este objetivo, conviene considerar varias orientaciones prioritarias.
En primer lugar, en un contexto internacional marcado por cambios rápidos y complejos, así como por numerosos “imprevistos estratégicos”, la capacidad de prever, formular políticas y responder a los acontecimientos reviste una importancia fundamental para garantizar la autonomía estratégica en la diplomacia multilateral. En este sentido, es necesario aprovechar eficazmente la sinergia nacional y fortalecer las capacidades de investigación, análisis y previsión estratégica de las tendencias mundiales mediante la aplicación de los avances científicos y tecnológicos, la modernización de los métodos de investigación y la sistematización de datos. También es preciso definir con claridad la visión y los objetivos estratégicos a largo plazo, garantizando la articulación entre el desarrollo socioeconómico, la defensa y seguridad y la diplomacia multilateral. Asimismo, se deben perfeccionar los mecanismos de coordinación entre los organismos competentes para garantizar que las decisiones sobre la participación y la gestión de cuestiones multilaterales sean oportunas, coherentes y eficaces.
En segundo lugar, ante la necesidad de ajustar y reformar las instituciones y mecanismos multilaterales para adaptarlos a un escenario internacional cada vez más multipolar, fragmentado y competitivo, Vietnam debe desempeñar un papel más proactivo en la mejora de la eficacia de los marcos multilaterales, especialmente de aquellos directamente vinculados con sus intereses estratégicos. Para ello, es importante participar de manera sustantiva y responsable en los procesos de renovación y perfeccionamiento de los mecanismos de cooperación internacional, incluidas las Naciones Unidas, la ASEAN, el APEC, el ASEM y la Subregión del río Mekong, orientándolos hacia una mayor transparencia, equilibrio y eficacia. Al mismo tiempo, debe proponer medidas para fortalecer la conexión y coordinación entre los mecanismos regionales y mundiales, evitar duplicaciones y elevar la eficiencia de la cooperación. De este modo, podrá ampliar gradualmente su papel, pasando de ser un miembro que “participa” a uno que “contribuye a configurar y promover reformas”, con el fin de ayudar a conformar instituciones multilaterales más eficaces y operativas, vinculadas a los intereses y las prioridades estratégicas de Vietnam..
En tercer lugar, en un contexto de crecientes presiones sobre la cooperación multilateral mundial, los mecanismos de colaboración en grupos y formatos minilaterales adquieren mayor relevancia como marcos flexibles y adecuados a la actual combinación de competencia y cooperación. Vietnam debe ampliar su participación en estos mecanismos, especialmente en ámbitos directamente relacionados con el desarrollo sostenible y la seguridad no convencional, como el cambio climático, la seguridad energética e hídrica, la salud, la economía digital, la transición verde y las tecnologías emergentes. A través de estos formatos, Vietnam puede combinar el diálogo sobre políticas con la cooperación técnica y el intercambio de experiencias, fortaleciendo el entendimiento mutuo, generando confianza y promoviendo una mayor coordinación entre los socios. Una participación activa y flexible contribuirá a ampliar el espacio estratégico, diversificar las relaciones de asociación y fortalecer la capacidad para abordar cuestiones regionales y mundiales.
En cuarto lugar, es necesario proponer e impulsar proactivamente iniciativas de alcance mundial, sobre todo aquellas relacionadas directamente con la paz, la seguridad, el desarme, la no proliferación de armas nucleares, la lucha contra la delincuencia transnacional y los desafíos de seguridad no convencionales. Este ámbito es compatible tanto con las capacidades y experiencias de Vietnam como con los principios de una política exterior independiente, orientada a la paz, la cooperación y el desarrollo. La presidencia de la Conferencia de Examen del TNP en 2026 constituye una importante oportunidad para que Vietnam reafirme su papel de intermediario, coordinador y puente en el diálogo internacional sobre la seguridad mundial. Vietnam puede impulsar igualmente iniciativas relacionadas con la Cooperación Mekong-Lancang, la ciberseguridad en la ASEAN, la economía digital en el APEC y el desarrollo sostenible y la respuesta al cambio climático en el marco de las Naciones Unidas.
En quinto lugar, aumentar la inversión en los recursos destinados a la diplomacia multilateral, centrándose en el desarrollo de recursos humanos altamente cualificados y el perfeccionamiento de la infraestructura institucional para la integración internacional. En el nuevo contexto, el factor humano resulta decisivo para la capacidad de participar y realizar contribuciones efectivas en los mecanismos de cooperación internacional. Vietnam debe desarrollar una estrategia para formar un cuerpo profesional de funcionarios especializados en asuntos multilaterales, con competencias en derecho internacional, negociación, idiomas extranjeros y tecnologías digitales. Asimismo, es necesario perfeccionar los mecanismos para incentivar y atraer a expertos vietnamitas a trabajar en organizaciones internacionales y regionales. Facilitar que ciudadanos vietnamitas ocupen puestos técnicos y directivos en organizaciones internacionales contribuirá a fortalecer la capacidad del país para participar en los procesos de formulación de políticas a escala mundial. Al mismo tiempo, Vietnam podría estudiar la posibilidad de atraer a determinadas organizaciones regionales e internacionales para establecer oficinas o sedes en el país, ampliando así las conexiones, fortaleciendo la cooperación y consolidando su papel como espacio de diálogo y coordinación internacional, en consonancia con una política exterior de independencia, autodeterminación, paz, cooperación y desarrollo.
En sexto lugar, resulta crucial seguir consolidando la concepción de que la diplomacia multilateral constituye una tarea de todo el sistema político, garantizando una coordinación integral entre la diplomacia del Partido, la diplomacia del Estado y la diplomacia popular. En este marco, es necesario estrechar los vínculos entre los canales oficiales y no oficiales para aprovechar al máximo la sinergia en las actividades multilaterales. Una coordinación estrecha entre los canales diplomáticos contribuirá a garantizar la coherencia de los objetivos y mensajes de la política exterior, al tiempo que permitirá combinar eficazmente la firmeza en los principios con la flexibilidad en su aplicación. De este modo, la diplomacia multilateral no solo contribuirá directamente a salvaguardar los intereses nacionales, sino también a mejorar la imagen y el prestigio de Vietnam, creando una base sólida para fortalecer su autonomía estratégica en el contexto de una integración internacional cada vez más profunda.
En séptimo lugar, se requiere proyectar con claridad la identidad y la visión de desarrollo de Vietnam en los foros multilaterales, contribuyendo así a consolidar la imagen de un país independiente, dinámico y responsable dentro de la comunidad internacional. Transmitir este mensaje de manera coherente permitirá reforzar la confianza, el prestigio y la posición internacional de Vietnam y favorecerá la aplicación eficaz de su política exterior en un contexto de profunda integración internacional. Además, es necesario prestar mayor atención a la construcción de la imagen nacional y al aprovechamiento del poder blando derivado de la cultura, el pueblo y el conocimiento de Vietnam como un importante elemento de apoyo a la acción exterior. Esto contribuirá a ampliar la influencia y la eficacia de la participación de Vietnam en los mecanismos de cooperación multilateral regional y mundial.
En un contexto de creciente competencia estratégica entre las grandes potencias y de profunda reconfiguración del orden internacional, la autonomía estratégica y la diplomacia multilateral se han convertido en dos orientaciones estratégicas de la política exterior. Estos dos elementos no son independientes, sino que se complementan dentro de un marco coherente. La diplomacia multilateral amplía el espacio estratégico y fortalece las capacidades internas, mientras que la autonomía estratégica proporciona la base para participar en los foros internacionales desde una posición de igualdad y con iniciativa. A través de la participación, las contribuciones y la progresiva configuración de los marcos de cooperación multilateral, los países fortalecen simultáneamente sus capacidades, visión y experiencia en materia de relaciones exteriores y cooperación internacional. Esta interacción constituye una base para definir con mayor claridad el papel de cada país en el nuevo contexto internacional./.
---------------------------------------------------
* Doctor, Embajador de Vietnam en Austria y Representante permanente ante las Naciones Unidas y las organizaciones internacionales en Viena (Austria)
** Máster, Instituto de Estudios Estratégicos, Academia Diplomática de Vietnam
(1) Véase: Vu Le Thai Hoang: Tendencias globales de autonomía estratégica y sus implicaciones para Vietnam, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, diciembre de 2023, pág. 313.
(2) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2026, tomo I, pág. 44.
(3) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Íbid., tomo II, págs. 381–382.
(4) Véase: “La ceremonia de firma de la Convención de Hanoi atrae la atención de expertos y agencias de noticias internacionales”, Portal del Gobierno, 24 de octubre de 2025, https://baochinhphu.vn/le-mo-ky-cong-uoc-ha-noi-thu-hut-su-quan-tam-cua-cac-chuyen-gia-hang-thong-tan-quoc-te-102251024143039422.htm