La Resolución N.º 59-NQ/TW, aprobada el 24 de enero de 2025 por el Buró Político del Partido Comunista de Vietnam "Sobre la integración internacional en la nueva situación", fue promulgada en un contexto en el que el país se adentra en una nueva era. Sobre la base del balance de los 15 años de implementación de la Resolución N.º 22-NQ/TW, del 10 de marzo de 2011, "Sobre la integración internacional", la Resolución N.º 59-NQ/TW continúa complementando y desarrollando el pensamiento en materia de integración internacional, orientándolo hacia una estrecha vinculación con el fortalecimiento de las capacidades internas y de la competitividad nacional. De este modo, sienta las bases para alcanzar los objetivos de desarrollo rápido y sostenible hasta 2030, con visión hacia 2045.

Transformaciones en el pensamiento y la práctica de la integración internacional de Vietnam

En el XI Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (2011), el pensamiento sobre la integración internacional experimentó un importante avance, al pasar de centrarse en la integración económica a ampliarse a todos los ámbitos, incluidos la política, la defensa y la seguridad, la cultura y sociedad, la educación y formación, la ciencia y la tecnología, y el medio ambiente. En aplicación de esta orientación, el 10 de abril de 2013, el Buró Político promulgó la Resolución N.º 22-NQ/TW, "Sobre la integración internacional".

Tras 15 años de materialización de las orientaciones establecidas en el XI Congreso Nacional del Partido y 12 de aplicación de la Resolución N.º 22-NQ/TW, la integración internacional ha contribuido de manera importante al mantenimiento de un entorno de paz, la protección de la soberanía, la integridad territorial y la seguridad nacional, la promoción del desarrollo socioeconómico y la elevación de la posición de Vietnam en la arena internacional. Estos resultados confirman que la política del Partido en materia de integración internacional es acertada, oportuna y acorde con las tendencias de desarrollo de la época.

En el ámbito político y de defensa y seguridad, este proceso ha contribuido a ampliar y profundizar las relaciones con los socios, elevando a 43 el número total de socios estratégicos integrales, socios estratégicos y socios integrales. Entre ellos, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas han establecido relaciones de asociación estratégica integral con Vietnam. Sin embargo, algunas relaciones, incluidas aquellas con socios de importancia estratégica para la seguridad y el desarrollo del país, aún no se corresponden con el potencial de cooperación; los mecanismos para abordar de manera oportuna y eficaz las cuestiones que surgen siguen siendo insuficientes y poco coordinados, por lo que es necesario continuar profundizando estas relaciones y fortaleciendo el nivel de confianza política.

En el ámbito económico, la integración internacional ha contribuido de manera importante a ampliar los mercados de exportación, atraer inversión extranjera directa (IED) y avanzar gradualmente en el cumplimiento de los estándares de los mercados con exigentes requisitos técnicos, reflejando los esfuerzos por armonizar con las prácticas internacionales. Sin embargo, la eficacia en el aprovechamiento de las oportunidades derivadas de la integración internacional sigue siendo desigual; el número de empresas nacionales que participan en las cadenas de producción y distribución de las multinacionales continúa siendo limitado, mientras que la capacidad para recibir y dominar las tecnologías aún no satisface las exigencias. Entretanto, las empresas con capital de inversión extranjera directa siguen representando una proporción elevada del valor de las exportaciones, incluso en los mercados con los que Vietnam ha suscrito acuerdos de libre comercio (TLC).

La integración en los ámbitos de la cultura y la sociedad, la educación y la formación, así como la ciencia y la tecnología ha logrado numerosos resultados positivos, contribuyendo a mejorar la calidad de los recursos humanos y el bienestar social. Sin embargo, este proceso también plantea no pocos desafíos, especialmente la contaminación ambiental y el impacto de elementos culturales foráneos, que pueden afectar la preservación y promoción de la identidad cultural nacional si no se gestionan de manera eficaz.

En términos generales, las capacidades internas de la economía y de las empresas vietnamitas aún deben seguir fortaleciéndose para responder a las exigencias de una integración internacional cada vez más profunda e integral. La articulación entre los distintos sectores de la economía sigue siendo débil, el nivel de participación en las cadenas globales de valor aún es modesto y el aprovechamiento de los compromisos internacionales todavía no es elevado. Al mismo tiempo, la vinculación entre los distintos actores de la economía carece de carácter sistémico y aún no se han formado encadenamientos suficientemente sólidos para incrementar el valor agregado. Esta realidad exige ajustes estratégicos y coordinados, tanto en el pensamiento como en los métodos de implementación de la integración internacional en la próxima etapa.

Nueva etapa, nuevo contexto de la integración internacional

A partir de 2026, el país entra en una nueva etapa de desarrollo de importancia estratégica, orientada a alcanzar los objetivos fijados para 2030, con visión hacia 2045. En este contexto, la integración internacional se enfrenta a nuevas exigencias y condiciones, con numerosas características diferentes de las del período 2011-2025, lo que requiere un enfoque más proactivo, integral y eficaz. Sobre la base del balance de la experiencia práctica, el 24 de enero de 2025, el Buró Político promulgó la Resolución N.º 59-NQ/TW, "Sobre la integración internacional en la nueva situación", con el espíritu de aprovechar los logros alcanzados, superar las limitaciones y mejorar la capacidad de adaptación ante los rápidos y complejos cambios del entorno global.

La nueva era en Vietnam se define como una de avance de la nación, orientada a construir con éxito un Vietnam socialista, con un pueblo próspero y un país fuerte, democrático, justo y civilizado. La población disfrutará de una vida próspera y feliz, con condiciones para desarrollarse y contribuir cada vez más a la paz, la estabilidad y el desarrollo del mundo. La máxima prioridad en esta nueva era es alcanzar con éxito los objetivos estratégicos: para 2030, hacer de Vietnam un país en desarrollo con una industria moderna y de ingreso mediano alto; y para 2045, convertirlo en un país socialista desarrollado y de ingreso alto. Igualmente, se busca despertar con fuerza el espíritu y el orgullo de la nación, así como el espíritu de autonomía, autoconfianza, autosuficiencia y resiliencia, y la aspiración de desarrollar el país, y combinar estrechamente la fuerza de la nación con la fuerza de la época. El inicio de la nueva era lo marca el XIV Congreso Nacional del Partido(1).

En el plano internacional, desde 2025 hasta la actualidad, la situación mundial ha continuado evolucionando con rapidez, de manera compleja y cada vez más impredecible. Los ajustes en las políticas de las principales potencias tienen amplias repercusiones en el panorama de las relaciones internacionales. Las relaciones entre las grandes potencias siguen ejerciendo una fuerte influencia sobre numerosos procesos económicos, políticos y de seguridad a escala mundial, mientras que los nexos entre algunos centros de poder se ajustan con flexibilidad en función de intereses y cuestiones concretas. Los "puntos calientes" de los conflictos regionales continúan prolongándose y entrañan numerosos riesgos; la situación en varias zonas de conflicto sigue siendo inestable, con acontecimientos complejos relacionados con la seguridad regional y las relaciones entre las partes, lo que aumenta el riesgo de efectos en cadena sobre la estabilidad regional y los mercados energéticos mundiales. Junto con la competencia comercial y tecnológica entre las grandes potencias, estos factores están afectando cada vez más las perspectivas de crecimiento y estabilidad de la economía mundial a mediano y largo plazo.

A largo plazo, el mundo tiende a evolucionar hacia un orden multipolar. Estados Unidos y China continúan siendo dos destacados centros de poder, mientras que potencias como India, Japón, Alemania, Rusia y la Unión Europea (UE) desempeñan un papel cada vez más importante en la configuración del orden internacional. Las relaciones entre las grandes potencias combinan cooperación y competencia, en un contexto de creciente competencia estratégica que se extiende a numerosos ámbitos clave, como la tecnología, los datos y las cadenas de suministro. La Cuarta Revolución Industrial entra en una etapa de desarrollo más profunda y generalizada, impulsando la reestructuración de la economía mundial y ampliando las brechas de desarrollo entre los países, especialmente en los ámbitos de la tecnología y la transformación digital.

La globalización continúa desarrollándose, pero sus manifestaciones y modalidades de funcionamiento han experimentado numerosos cambios. El ritmo de crecimiento del comercio de bienes tiende a desacelerarse, mientras que los servicios, la economía digital y los sectores vinculados al crecimiento verde desempeñan un papel cada vez más importante. Los factores geopolíticos, las tendencias proteccionistas y los ajustes de las cadenas globales de suministro están afectando fuertemente los flujos del comercio y la inversión internacionales, reconfigurando así la estructura de los vínculos económicos. Según el informe Global Trade Outlook del Ministerio de Comercio y Negocios del Reino Unido (junio de 2025), las perspectivas de la economía y el comercio mundiales en las próximas décadas apuntan a un crecimiento más lento, pero estable. En concreto, se prevé que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial alcance un promedio de alrededor del 2,6% anual hasta 2030, para luego disminuir a aproximadamente el 2,4% en la década de 2030 y al 2% en la década de 2040. Para 2050, el tamaño de la economía mundial podría triplicarse, hasta alcanzar aproximadamente 333 billones de dólares(2).

El proceso de democratización de las relaciones internacionales continúa avanzando, pero se ve sometido a fuertes presiones derivadas de la competencia por intereses geoestratégicos. Los países medianos y pequeños enfrentan una presión cada vez mayor para ajustar sus relaciones con las grandes potencias, al tiempo que disponen de un mayor margen para promover su papel si aprovechan eficazmente las oportunidades que ofrece el entorno internacional. La paz, la cooperación y el desarrollo siguen siendo las tendencias predominantes, pese a afrontar numerosos desafíos. En las condiciones actuales, la paz se entiende principalmente en el sentido de que no se produzcan conflictos directos entre las grandes potencias, mientras que los conflictos localizados y los conflictos armados en diversas regiones difícilmente llegarán a su fin a corto plazo. El riesgo de una conflagración de gran escala entre las grandes potencias no es elevado, pero los conflictos localizados y "puntos calientes" regionales pueden prolongarse y evolucionar de manera compleja.

La competencia estratégica entre las grandes potencias y la inestabilidad regional están impulsando la tendencia a reforzar las capacidades de defensa, pero, en términos generales, los países siguen priorizando el mantenimiento de un entorno de paz y estabilidad para concentrar recursos en el desarrollo. Esto demuestra que, además de la competencia, la cooperación en favor del desarrollo sigue siendo una tendencia fundamental de las relaciones internacionales contemporáneas(3). Cabe destacar que la transformación digital, la transición ecológica y el desarrollo sostenible se están convirtiendo en tendencias predominantes, configurando nuevos estándares y "reglas del juego" en la cooperación y la competencia internacionales. Las nuevas exigencias en materia de medio ambiente, tecnología y gobernanza plantean presiones para que los países realicen ajustes, pero también abren oportunidades para una participación más profunda en las cadenas globales de valor si se cuenta con una estrategia de adaptación adecuada(4).

Embajadores, encargados de negocios, encargados de negocios interinos y jefes de organismos y organizaciones internacionales visitan y conocen la cultura de las distintas etnias del país en la Aldea de Cultura y Turismo de las Etnias de Vietnam _ Foto: Agencia Vietnamita de Noticias

Impulsar y elevar a un nuevo nivel la integración internacional en consonancia con el espíritu de la Resolución N.º 59-NQ/TW

La Resolución N.º 59-NQ/TW establece nuevas políticas y orientaciones, reflejando un avance en el pensamiento y los métodos de implementación de la integración internacional en la etapa actual. La Resolución N.º 59-NQ/TW no solo mantiene de manera coherente la línea de política exterior de independencia, autodeterminación, multilateralización y diversificación, sino que también tiene como objetivo elevar a un nuevo nivel la integración internacional, orientándola hacia una mayor amplitud, profundidad, sustantividad y eficacia. A partir del espíritu de la Conferencia Nacional para comprender a fondo y poner en práctica las cuatro resoluciones del Buró Político, entre ellas la Resolución N.º 59-NQ/TW, pueden resumirse algunos de los siguientes aspectos:

En primer lugar, promover las relaciones exteriores y la integración internacional constituye una tarea primordial y permanente. La integración internacional es una importante orientación estratégica del Partido y uno de los motores fundamentales para impulsar el desarrollo rápido y sostenible del país, estrechamente vinculada a la tarea de defender la Patria "desde temprano y a distancia", contribuye a garantizar firmemente la seguridad nacional, mantener la independencia y la autonomía, y elevar la posición y el prestigio del país; así como promover el progreso y la justicia social, proteger el medio ambiente y preservar la identidad cultural nacional. Con esta orientación, todos los niveles y sectores, desde el nivel central hasta el local, deben comprender a fondo y aplicar de manera coherente el enfoque de considerar la integración internacional como una tarea permanente, de importancia estratégica y a largo plazo, situándola al mismo nivel que la de fortalecer la defensa nacional y garantizar la seguridad. La integración internacional debe implementarse de manera coordinada en todos los ámbitos de la vida socioeconómica, vinculándola con cada sector, localidad, organismo y unidad. Al mismo tiempo, es necesario destinar recursos adecuados a la labor de integración internacional, no solo en términos financieros, sino también en materia institucional, de personal y capacidad de previsión y asesoramiento estratégico. Asimismo, se debe prestar especial atención a mejorar la eficacia de las actividades de los organismos que participan directa o indirectamente en esta labor, tanto a nivel central como local. Es preciso aprovechar eficazmente las oportunidades que brinda la integración internacional y transformar los compromisos internacionales en motores del desarrollo; prevenir y limitar de manera proactiva los efectos adversos, garantizando que la integración internacional se convierta realmente en un motor fundamental para el desarrollo del país y la defensa de la Patria en la nueva situación.

En segundo lugar, la integración internacional es una causa de todo el pueblo y de todo el sistema político, bajo el liderazgo y la dirección unificados del Partido y la gestión centralizada del Estado. La integración internacional debe situar a las localidades, las empresas y la población en el centro, al tiempo que estos constituyen los sujetos y las fuerzas principales de este proceso. En este sentido, todas las políticas y orientaciones en materia de integración internacional deben estar dirigidas a atender de manera concreta los intereses de las localidades, las empresas y la población. En ese sentido, el proceso de formulación y organización de la implementación de las políticas debe garantizar la participación plena y oportuna de las partes concernientes. Al mismo tiempo, es necesario reforzar la labor de orientación y proporcionar información completa y precisa sobre los mecanismos y políticas, los mercados internacionales y las cuestiones relacionadas con las actividades de integración internacional; así como proteger eficazmente los derechos e intereses y legítimos de las localidades, las empresas y la población en el proceso de integración internacional.

En tercer lugar, la integración internacional debe llevarse a cabo sobre la base del fortalecimiento de las capacidades internas, aprovechándolas al máximo y, al mismo tiempo, movilizando eficazmente los recursos externos. El proceso de integración internacional debe estar estrechamente vinculado con la exigencia de perfeccionar las instituciones, mejorar la calidad de los recursos humanos y desarrollar una infraestructura integral y moderna; de este modo, se fortalecerán el poderío integral y la competitividad nacional. Es necesario reforzar los vínculos entre las regiones, las distintas zonas, los sectores económicos y los estratos sociales, garantizando la coordinación y la eficacia en el conjunto de la economía. Se debe prestar especial atención a promover los vínculos entre los distintos sectores económicos, incluidos el sector económico estatal, el sector privado, la economía colectiva y el sector con inversión extranjera directa (IED); así como fortalecer la coordinación entre los diferentes actores, como el Estado, los productores, los científicos, los empresarios y los grupos sociales pertinentes. Esta articulación debe estar presente a lo largo de todo el proceso de integración internacional, desde la formulación de instituciones, políticas, planes de ordenación y programas hasta su implementación y la solución de las cuestiones que surjan. Se trata de una orientación de gran importancia para superar la fragmentación y la falta de articulación que han caracterizado el proceso de integración internacional en los últimos tiempos, contribuyendo a mejorar la calidad, la eficacia y la sostenibilidad de la integración internacional en la nueva etapa.

En cuarto lugar, contribuir de manera proactiva con capacidades intelectuales y recursos a la paz, la cooperación, la interconexión y el desarrollo internacionales. El espíritu de la Resolución N.º 59-NQ/TW muestra que la integración internacional es un proceso que exige el estricto cumplimiento de las normas, así como una participación proactiva y activa en la elaboración y configuración de las leyes y reglas comunes de la comunidad internacional. Esto refleja la necesidad de elevar el nivel de las contribuciones sustantivas de Vietnam a este proceso. A la par de potenciar su contribución intelectual mediante iniciativas y propuestas, Vietnam debe participar de manera proactiva y aportar recursos adecuados, incluidos recursos financieros, materiales y humanos, a las actividades comunes a nivel regional e internacional. Esta participación debe llevarse a cabo sobre la base de las capacidades y condiciones concretas del país, garantizando la eficacia y la utilidad práctica, vinculándola con los intereses nacionales. De este modo, se pondrán de manifiesto más claramente el sentido de responsabilidad, el grado de disposición y la capacidad de Vietnam para contribuir a la solución de los problemas comunes de la región y del mundo; al mismo tiempo, se contribuirá a consolidar su papel como socio fiable y miembro responsable de la comunidad internacional, en consonancia con la línea de política exterior del Partido.

En quinto lugar, hacer de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital un contenido central de la integración internacional. En el espíritu de la Resolución N.º 59-NQ/TW, es necesario integrar de manera profunda los contenidos relacionados con la ciencia, la tecnología y la transformación digital en los acuerdos y marcos de cooperación internacional, así como promover el establecimiento y la implementación eficaz de mecanismos de cooperación en el ámbito de las tecnologías digitales. Se deben aprovechar proactivamente los recursos internacionales para desarrollar el ecosistema de ciencia, tecnología e innovación, las infraestructuras digitales, así como las industrias fundamentales, entre ellas la de semiconductores y chips, y avanzar gradualmente en el perfeccionamiento del sistema nacional de normas y reglamentos técnicos, acercándolo a los estándares y las prácticas internacionales avanzadas. También se debe prestar especial atención a la atracción de grandes grupos tecnológicos para que inviertan y establezcan en Vietnam centros de investigación, desarrollo e innovación, intensificar la participación en las redes mundiales de innovación y en mecanismos de cooperación acordes con los intereses nacionales. La determinación de hacer de la integración internacional en el ámbito de la ciencia y la tecnología una prioridad constituye una orientación de amplio efecto multiplicador, con repercusiones en otros ámbitos de la integración internacional, y contribuye a mejorar la calidad del crecimiento, la competitividad y la posición de la economía en el nuevo contexto.

En sexto lugar, conviene perfeccionar los mecanismos y las políticas destinados a atraer y utilizar eficazmente los recursos externos, especialmente los flujos de inversión extranjera directa (IED) de alta calidad. Se debe dar prioridad a la atracción de inversiones de grandes grupos empresariales mundiales en sectores clave, como las tecnologías de la información, las telecomunicaciones, el comercio minorista, la industria de semiconductores y chips y los servicios financieros, a la par de fomentar que las empresas vietnamitas inviertan en el extranjero, mejoren la eficiencia de sus operaciones y desarrollen gradualmente marcas de alcance internacional. Se debe potenciar el papel de la Cámara de Comercio e Industria de Vietnam (VCCI) y de las asociaciones sectoriales y profesionales en la conexión de las empresas nacionales con las empresas multinacionales, contribuyendo así a elevar la posición y el valor añadido de Vietnam en las cadenas globales de producción y suministro, así como a promover la transferencia de tecnología y de conocimientos y capacidades de gestión avanzadas a las empresas vietnamitas. Resulta imprescindible intensificar la revisión, el perfeccionamiento y la incorporación al ordenamiento jurídico nacional de los compromisos económicos internacionales, teniendo en cuenta las características y los requisitos de las respectivas hojas de ruta; generar cambios sustanciales en la reforma institucional y administrativa y en la mejora del entorno de inversión y negocios, orientándolo hacia una mayor transparencia y estabilidad y garantizando el principio de no discriminación. Es necesario estudiar proactivamente las experiencias internacionales y aprovechar los recursos externos para perfeccionar los mecanismos y las políticas destinados a ayudar a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, a mejorar su competitividad y capacidad de adaptación a las fluctuaciones externas, fortalecer su capacidad de absorción tecnológica, impulsar la transformación digital, la transición verde y la transición energética, y elevar la productividad laboral. Además, se deben estudiar y poner en marcha determinados mecanismos experimentales controlados para crear condiciones favorables a un desarrollo acelerado de las empresas en sectores nuevos y con potencial. Esta constituye una orientación importante para la integración económica internacional en el próximo período y contribuirá a sentar las bases para que las empresas vietnamitas se integren más profundamente en las cadenas globales de valor, incorporen tecnologías y conocimientos de gestión avanzados y desarrollen gradualmente productos y marcas vietnamitas con capacidad para competir a escala internacional.

En séptimo lugar, hay que fortalecer y profundizar las relaciones con los socios y elevar la eficacia de la integración internacional en los ámbitos político, de relaciones exteriores y de defensa y seguridad. Se debe prestar especial atención al fortalecimiento de las relaciones con los países vecinos, las grandes potencias y los socios importantes; elevar el nivel de confianza política y la eficacia de la cooperación, y aprovechar eficazmente la red de asociaciones establecidas, con miras a estrechar vínculos basados en intereses a largo plazo y sostenibles. Vietnam debe asumir proactivamente responsabilidades y desempeñar un papel activo en las organizaciones, foros y mecanismos de cooperación regionales e internacionales de los que es miembro, estar dispuesto a asumir un papel central y realizar contribuciones positivas y responsables a la solución de cuestiones de interés común, especialmente aquellas de importancia estratégica, en consonancia con las condiciones y capacidades del país. En las relaciones con los socios, el fortalecimiento de la confianza política debe ir acompañado de una mayor interdependencia de intereses, así como de una gestión proactiva y una reducción de los factores susceptibles de generar dudas o malentendidos que puedan afectar las relaciones bilaterales y multilaterales. En el ámbito de la diplomacia multilateral, elevar el papel, el nivel de participación y la capacidad de contribución de Vietnam, especialmente en cuestiones de importancia estratégica, constituye un factor importante para fortalecer la posición y el prestigio internacional del país y responder a las exigencias de salvaguardar los intereses nacionales y étnicos en la nueva situación.

En octavo lugar, conviene continuar ampliando y elevando la eficacia de las relaciones exteriores y la integración internacional en los ámbitos de la defensa y la seguridad. Se debe impulsar las relaciones exteriores y la integración internacional en estos ámbitos, con miras a convertirlos gradualmente en un pilar importante de las relaciones con determinados socios, sobre todo los países vecinos, los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), las grandes potencias, los socios estratégicos y los amigos tradicionales. En un contexto internacional y regional caracterizado por una evolución compleja, las relaciones con los socios, especialmente los países vecinos, de la región y las grandes potencias, revisten una importancia cada vez mayor para la tarea de garantizar la defensa y la seguridad nacionales y salvaguardar firmemente la Patria socialista. Las relaciones exteriores y la integración internacional en los ámbitos de la defensa y la seguridad deben potenciarse como instrumentos eficaces para generar confianza, fortalecer el entendimiento mutuo y prevenir conflictos, contribuyendo a la defensa de la Patria “desde una etapa temprana y a distancia”. De este modo, se contribuirá a elevar la eficacia de las relaciones exteriores y la integración internacional en los ámbitos de la defensa y la seguridad, preservar un entorno de paz y estabilidad y crear condiciones favorables para el desarrollo rápido y sostenible del país en la nueva etapa.

En noveno lugar, es necesario impulsar la integración internacional en los ámbitos de la cultura, la sociedad, la educación y la formación. Promover de manera proactiva y activa la integración cultural, vinculándola con la conservación, la promoción y la difusión de los valores culturales nacionales, y al mismo tiempo, construir un entorno cultural digital acorde con las exigencias del desarrollo de la economía, la sociedad y la ciudadanía digitales. Se deben incorporar proactivamente conocimientos y aprovechar los recursos internacionales para perfeccionar las instituciones y el marco jurídico en materia laboral y social, sobre la base de las características de Vietnam y en armonía con las normas y prácticas internacionales; intensificar la cooperación en investigación y transferencia de tecnologías ambientales, así como en la gestión y el uso eficiente y sostenible de los recursos; garantizar la seguridad ambiental, hídrica y alimentaria; adaptarse al cambio climático, cumplir plenamente los compromisos internacionales y realizar contribuciones responsables a los esfuerzos de la comunidad internacional para hacer frente a los desafíos globales. Se debe impulsar la integración internacional en materia de educación y formación en la dirección de la estandarización y modernización, elevando la calidad de los recursos humanos; prestar especial atención al desarrollo de determinadas instituciones de educación superior hasta alcanzar un nivel avanzado en la región, y fortalecer la cooperación y los vínculos con instituciones educativas de prestigio mundial. Hace falta participar proactivamente en los mecanismos de cooperación internacional en materia de información y comunicación para fortalecer la conectividad, el intercambio y el aprovechamiento de datos, garantizando la seguridad de la información y la ciberseguridad, y mejorar la eficacia del uso de los nuevos medios de comunicación y las plataformas digitales en la labor de información exterior y la diplomacia digital.

En décimo lugar, en cuanto a las orientaciones para la implementación, partiendo del espíritu de la Resolución N.º 59-NQ/TW, el perfeccionamiento del marco institucional y el fortalecimiento de la capacidad para llevar a cabo eficazmente la integración internacional desempeñan un papel importante. El eje central consiste en impulsar la elaboración y el perfeccionamiento del sistema jurídico y elevar la calidad y eficacia de la incorporación de los compromisos internacionales al ordenamiento jurídico nacional, a la par de fortalecer mecanismos prácticos que fomenten la participación de las autoridades locales, la población y las empresas en el proceso de integración internacional. Esto también responde a la necesidad de elaborar e implementar de manera coordinada programas y planes de integración internacional en cada sector y a cada nivel, garantizando la coherencia y la eficacia y adaptándolos a las funciones, tareas y condiciones concretas. De este modo, se concretará la concepción de que las relaciones exteriores y la integración internacional constituyen una tarea fundamental y permanente, así como un importante motor para impulsar el desarrollo nacional, en paralelo con la firme defensa de la Patria en la nueva situación.

En suma, partiendo del espíritu de la Resolución N.º 59-NQ/TW, se han planteado nuevos enfoques y orientaciones para la integración internacional en la nueva etapa de desarrollo del país. La comprensión cabal y la aplicación rigurosa y coordinada de los contenidos de la Resolución contribuirán a superar las limitaciones del proceso de integración internacional en el pasado y responder a las crecientes exigencias de la causa de construcción y defensa de la Patria en el nuevo contexto. Ante un escenario mundial y regional que continúa experimentando cambios rápidos y complejos, el proceso de integración internacional debe llevarse a cabo de manera proactiva y flexible, en estrecha consonancia con las orientaciones del Partido. Las cuestiones que surjan deben abordarse de manera oportuna y eficaz, manteniendo firmemente los objetivos y principios fundamentales y, al mismo tiempo, aplicando de manera creativa el principio de “mantenerse firme en lo invariable para responder a lo cambiante”, inspirado en el pensamiento de Ho Chi Minh. De este modo, la integración internacional no solo constituye una exigencia objetiva, sino también una opción estratégica que contribuirá a crear un entorno favorable, movilizar recursos, elevar la posición y la fuerza integral del país y contribuir eficazmente al objetivo de lograr un desarrollo rápido y sostenible, asociado a la firme defensa de la Patria, en la era del ascenso de la nación./.
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* Profesor asociado, doctor, Academia Diplomática de Vietnam
(1) Véase: To Lam: «Algunas percepciones fundamentales sobre la nueva era, la era del ascenso de la nación», Revista Comunista, N.º 1.050, noviembre de 2024.
(2) Véase: “Global Trade Outlook” (traducción provisional: Perspectivas del comercio mundial), Department for Business & Trade, junio de 202, https://assets.publishing.service. gov.uk/media/685acac945eea7ef2e620785/global_ trade_outlook_june_2025.pdf
(3) Véase: «Welcome to 2030 – The Mega-Trends» (traducción provisional: Hacia 2030 – Las grandes tendencias que configurarán el futuro), ESPAS, 2019, https://ec.europa.eu/ assets/epsc/pages/espas/chapter1.html
(4) A modo de ejemplo, el 19 de abril de 2023, el Parlamento Europeo aprobó una nueva legislación que prohíbe la importación de productos que se consideren vinculados a actividades de deforestación.