Revista Comunista - La integración internacional constituye una tendencia objetiva de la época. A lo largo de 95 años de liderazgo revolucionario y 80 de construcción y desarrollo nacional, especialmente durante cuatro décadas del proceso de la Renovación (Doi Moi), el Partido Comunista de Vietnam (PCV) ha mantenido de forma consistente la orientación de combinar la fuerza nacional con la de la época; formar, complementar y perfeccionar gradualmente el pensamiento teórico sobre las relaciones exteriores y la integración internacional, en consonancia con el contexto regional y mundial, así como los requisitos de desarrollo, defensa de la independencia y la soberanía, y garantía de la seguridad nacional. Sobre la base de las principales directrices establecidas en los documentos de los Congresos Nacionales del PCV, el 24 de enero de 2025 se promulgó la Resolución No. 59-NQ/TW del Buró Político, sobre la integración internacional en la nueva situación, marcando un hito importante en la evolución del pensamiento del Partido sobre las relaciones exteriores y la integración internacional.

El secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, visita una exposición fotográfica sobre los logros del sector diplomático durante la ceremonia de conmemoración del 80.º aniversario de su establecimiento (28 de agosto de 1945-2025) Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores

Fundamentos teóricos sobre las relaciones exteriores y la integración internacional

El pensamiento del PCV sobre las relaciones exteriores y la integración internacional se formó sobre la base de la herencia y promoción de los valores de la quintaesencia nacional, asumiendo al mismo tiempo de manera selectiva los logros de la civilización humana. Se trata de una combinación armoniosa entre la tradición de construcción y salvaguarda del país, el pensamiento de Ho Chi Minh sobre las relaciones exteriores, la quintaesencia de la cultura de la humanidad, y la experiencia y teoría modernas sobre la integración internacional. Gracias a ello, la política exterior del Partido siempre garantiza la coherencia, la modernidad y la adecuación a las necesidades de desarrollo nacional en cada etapa.

En el mundo, las ideas sobre cooperación y cohesión entre naciones aparecieron desde muy temprano. Tras la Primera Guerra Mundial, las exigencias de paz, seguridad y estabilidad impulsaron el nacimiento de la Sociedad de Naciones en 1919. Después de la Segunda Guerra Mundial, la necesidad de reconstrucción integral requirió una mayor cooperación económica, sentando las bases para el programa de recuperación de Europa. El periodo 1945-1949 fue testigo de la formación del sistema de Bretton Woods, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), lo que estableció los cimientos para la conexión comercial global.

La firma y ratificación de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por 51 naciones el 26 de junio de 1945 marcó un punto de inflexión en la historia de la cooperación internacional, abriendo un marco de integración amplio y profundo en múltiples ámbitos. Desde finales del siglo XX, junto con el fin de la Guerra Fría, la fuerte expansión de la globalización en el comercio y las finanzas, así como los avances en ciencia y tecnología, impulsó la conexión económica internacional de manera más profunda. Este movimiento formó una red de conectividad cada vez más estrecha entre los países, contribuyendo a crear una percepción común sobre la integración internacional como una tendencia inevitable para la paz, la cooperación y el desarrollo.

En Vietnam, desde su fundación en 1930, el PCV comprendió claramente el estrecho vínculo entre la lucha por la independencia y la libertad de su pueblo con los movimientos de lucha de las naciones progresistas del mundo; definió que “la revolución de Annam también forma parte de la revolución mundial”. Tras la toma del poder en 1945, la República Democrática de Vietnam, hoy República Socialista de Vietnam, pronto manifestó su pensamiento de integración internacional. El 17 de octubre de 1945, en un telegrama enviado al presidente estadounidense H. Truman, el Presidente Ho Chi Minh expresó “el sincero deseo que Vietnam siente profundamente y ha manifestado unánimemente de cooperar con las demás democracias en el establecimiento y la consolidación de la paz y la prosperidad en el mundo”(1).

En el periodo comprendido entre 1945 y antes del inicio de la causa de la Renovación, a pesar de ser una economía pequeña con un punto de partida bajo y de tener que librar dos prolongadas guerras de resistencia en medio de asedio y embargo, Vietnam promovió proactivamente la integración internacional. El Estado vietnamita estableció paso a paso relaciones diplomáticas para recabar el reconocimiento de la comunidad internacional; recibió un importante apoyo y asistencia de la Unión Soviética, los países socialistas y amigos internacionales; al mismo tiempo, se esforzó por contribuir a los movimientos de lucha por la paz y el progreso en el mundo. Vietnam comenzó a participar en varias alianzas globales, sentando las bases iniciales para el proceso de integración internacional profunda y amplia que vendría después.

El VI Congreso Nacional del PCV (1986) marcó un giro importante en el pensamiento de la fuerza política. Aunque el concepto de “integración internacional” no se mencionó explícitamente, el Partido afirmó la necesidad de “combinar la fuerza nacional con la de la época en las nuevas condiciones”. Este punto de vista muestra que, sobre la base de complementar y perfeccionar el pensamiento teórico sobre la integración internacional, adecuándose al nuevo contexto de la situación regional y mundial y las exigencias de desarrollo, defensa de la independencia y la soberanía, y garantía de la seguridad nacional, el PCV dejó de abordar el mundo principalmente bajo el modelo de oposición de “dos facciones” (socialismo y capitalismo), “cuatro contradicciones” (entre el proletariado y la burguesía, entre el socialismo y el capitalismo, entre los pueblos y el imperialismo, e interimperialistas), “tres corrientes revolucionarias” (la revolución socialista, la revolución de liberación nacional y la revolución de la clase obrera y el pueblo trabajador en los países capitalistas por el sustento, la democracia y la paz) o la simple dicotomía “amigo-enemigo”. En su lugar, el pensamiento sobre política exterior comenzó a expandirse hacia la cooperación, sentando las bases para la orientación de que “Vietnam desea ser amigo de todos los países de la comunidad mundial, esforzándose por la paz, la independencia y el desarrollo”.

El concepto de “integración” se mencionó por primera vez en los documentos del VIII Congreso Nacional del PCV (1996), con el enfoque centrado en la tarea de la integración económica. En el periodo 2001-2010, del IX al X Congreso Nacional del Partido, esta orientación continuó reafirmándose, definiendo la integración económica como el pilar principal del proceso de integración internacional. Sobre esa base, el Buró Político del IX mandato promulgó la Resolución No. 07-NQ/TW, el 27 de noviembre de 2001, sobre la integración económica internacional, creando un fundamento importante para que Vietnam se expandiera gradualmente y participara de manera más profunda en las instituciones económicas regionales y globales.

En su X Congreso Nacional (2006), el Partido definió la política de “integración proactiva y activa en la economía mundial, ampliando al mismo tiempo la cooperación internacional en otros ámbitos”. Los Congresos Nacionales del Partido de los mandatos XI (2011), XII (2016) y XIII (2021) continuaron desarrollando un enfoque integral de la política exterior, acorde con el nuevo contexto y las necesidades de desarrollo del país. Sobre esa base, el PCV promulgó numerosos documentos importantes, entre ellos la Resolución No. 22-NQ/TW adoptada por el Buró Político el 10 de abril de 2013, sobre la integración internacional. Tras más de 10 años de implementación, y ante los rápidos cambios en la situación mundial y las tareas de desarrollo en la nueva etapa, el Buró Político emitió la Resolución No. 59-NQ/TW, el 24 de enero de 2025, sobre la integración internacional en la nueva situación, marcando el siguiente paso en la evolución del pensamiento del Partido respecto a las relaciones exteriores y la integración internacional.

Los acertados lineamientos y directrices del Partido en materia de relaciones exteriores e integración internacional constituyen la base fundamental para garantizar que las labores concernientes se ejecuten con eficacia, contribuyendo de forma práctica al desarrollo nacional. Al combinar armoniosamente la fuerza nacional con la de la época, junto con la política de Renovación y la orientación de integración internacional proactiva y activa, Vietnam se ha transformado profundamente: de ser una nación pobre y atrasada, ha pasado a ser una de las 32 mayores economías del mundo, con una envergadura que se ha multiplicado casi 100 veces respecto a 1986; pertenece al grupo de los 20 países con mayor volumen comercial; se sitúa entre las 20 naciones que más inversión extranjera directa (IED) atraen y entre las 10 con mayor recepción de remesas en el mundo(2). Actualmente, una red de relaciones exteriores abierta con 194 países con los que se han establecido vínculos diplomáticos, y un marco de nivel de asociación integral o superior con 42 países, continúan generando un impulso vital para que Vietnam se integre de manera profunda, amplia y con alta calidad en los ámbitos político, económico, cultural y en la vida internacional.

El miembro del Buró Político y presidente de la República, Luong Cuong, presenta las decisiones de nombramiento a 16 embajadores extraordinarios y plenipotenciarios de Vietnam en diversos países para el período 2025-2028 _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias

Políticas decisivas en el proceso de integración internacional del país

La Resolución No. 59-NQ/TW sobre la integración internacional en la nueva situación se promulgó en el contexto de la compleja e impredecible evolución de la situación mundial y regional, con muchos factores sin precedentes. Los desafíos y riesgos se entrelazan con las oportunidades y ventajas en casi todos los sectores, aunque las dificultades tienden a ser más prominentes, especialmente para las naciones de escala pequeña y mediana. Se prevé que el período desde ahora hasta 2030 será un momento clave en el proceso de configuración de un nuevo orden mundial, dado el marcado aumento de la incertidumbre, la inestabilidad y los riesgos. Esta situación plantea para Vietnam una serie de grandes desafíos.

Primero, el equilibrio de poder entre las potencias del mundo y dentro de las grandes alianzas internacionales continúa desplazándose con fuerza, impulsando el panorama global hacia un estado multipolar y multicéntrico más definido.

Segundo, la paz, la cooperación y el desarrollo siguen siendo las tendencias dominantes, pero sufren el impacto y los desafíos cada vez mayores de la competencia estratégica y el aumento de la inestabilidad.

Tercero, existe la posibilidad de que las crisis se produzcan con mayor frecuencia, con un alcance e influencia amplios y entrelazados, vinculadas al mismo tiempo con cuestiones de seguridad no convencionales como desastres naturales, epidemias, pobreza y desigualdad.

Cuarto, la economía mundial y regional mantiene su crecimiento, pero están plagadas de riesgos, especialmente derivados de la competencia comercial, la volatilidad financiera y la interrupción de las cadenas de suministro globales.

Quinto, el fuerte desarrollo de la ciencia y la tecnología, junto con el proceso de transición hacia una economía digital y verde, brinda muchas oportunidades nuevas, pero también exige que las naciones las aprovechen a tiempo para evitar el rezago, al mismo tiempo que abordan eficazmente los problemas sociales emergentes.

Sexto, la región de Asia-Pacífico-Océano Índico continúa siendo un motor de crecimiento dinámico, un mercado atractivo para los inversores y un epicentro de nuevos vínculos económicos, aunque emerge también como una región de intensa competencia estratégica entre las principales potencias.

El período desde ahora hasta 2030 es también una etapa crucial, la fase de aceleración de la Revolución vietnamita para alcanzar los dos objetivos estratégicos para 2030 y 2045. Como destacó el secretario general del PCV, To Lam, el país está entrando en una era de ascenso hacia la prosperidad y la fortaleza, con un pueblo próspero, un país fuerte, democrático, justo y civilizado, que exige un desarrollo nacional vigoroso, así como una nueva actitud, posición, pensamiento y enfoque sobre la integración internacional.

La Resolución N.º 59-NQ/TW sobre la integración internacional en la nueva situación refleja la visión estratégica, integral y orientadora del Partido sobre el mundo y la conyuntura actual, creando una base para potenciar con fuerza el papel pionero, vital y constante de las relaciones exteriores y la integración internacional. Sobre ese fundamento, Vietnam cuenta con las condiciones para aprovechar proactivamente las oportunidades, superar los desafíos y promover el desarrollo en la presente etapa. Partiendo del espíritu de la Resolución N.º 59-NQ/TW, el nuevo avance en el pensamiento del Partido se manifiesta en los siguientes aspectos:

En primer lugar, se incorporaron numerosos contenidos novedosos y orientaciones innovadoras para responder a las principales tendencias de la situación mundial actual y las exigencias de desarrollo del país. El punto más relevante es la elevación del nivel y el impulso de las relaciones exteriores y la integración internacional, situándolas al mismo nivel que la consolidación de la defensa y la seguridad nacional, y definiéndolas como una tarea fundamental y constante. Asimismo, se reforzó el papel de vanguardia de la diplomacia en estrecha articulación con la defensa y la seguridad, con el objetivo de cumplir eficazmente la misión de salvaguardar la Patria “desde temprano y a distancia”.

Bajo ese espíritu, las relaciones exteriores y la integración internacional en la nueva era deben servir eficazmente a los intereses estratégicos de seguridad, desarrollo e influencia del país, sustentándose en tres pilares principales. La defensa, la seguridad y la diplomacia desempeñan un papel esencial en la protección de la independencia, la soberanía, la unidad y la integridad territoriales; el mantenimiento del orden y la seguridad social; la defensa del socialismo; y el fortalecimiento del papel de liderazgo, el prestigio y la posición del Partido y del Estado. La diplomacia económica es la tarea central que contribuye directamente al desarrollo socioeconómico, la consecución de los objetivos hacia 2030 y 2045, y la creación de las bases que permitan al país entrar en una nueva fase de desarrollo. La diplomacia cultural, en el ámbito multilateral y en otras áreas continúa aportando significativamente a la mejora de la posición, el prestigio y la imagen de Vietnam en el escenario internacional.

En segundo lugar, se llevan a cabo las labores de relaciones exteriores e integración internacional de manera coordinada, proactiva, activa, integral y profunda, garantizando calidad y eficacia. Las actividades exteriores deben desplegarse en todos los frentes, con la participación sincronizada de los pilares y ramas de la diplomacia: las relaciones exteriores del Partido, la diplomacia estatal, popular, de defensa y seguridad, económica, cultural, multilateral y local, junto con los ámbitos de trabajo afines, contribuyendo a elevar la posición y el prestigio de Vietnam. El sector de las relaciones exteriores y la integración internacional deben estar estrechamente vinculados y complementarse mutuamente dentro de una estrategia general, con focos y prioridades claros, orientados hacia resultados tangibles y duraderos para el país.

En tercer lugar, se define la integración internacional como un proceso que conlleva tanto cooperación como lucha, lo que exige que Vietnam demuestre el espíritu de un “socio activo y responsable”. Esto no se limita a participar o beneficiarse de los mecanismos de cooperación, sino que requiere contribuir proactivamente con iniciativas y soluciones sustanciales, cumpliendo seriamente con los compromisos internacionales para consolidar la imagen de un socio confiable y un miembro responsable de la comunidad mundial.

 Sobre esa base, el pensamiento  de integración debe pasar de “unirse y participar” a “construir y configurar”, asegurando la disposición para asumir un papel central, pionero, de liderazgo y mediación en asuntos acordes con las capacidades y los intereses nacionales. Vietnam debe aportar proactivamente inteligencia y recursos a las actividades de mantenimiento de la paz y promoción de la cooperación y el desarrollo internacional. Este es un cambio de significado estratégico que refleja la creciente relevancia y la madurez de Vietnam tras décadas de profunda integración internacional.

En cuarto lugar, la elaboración y promulgación de la Resolución demuestra un espíritu de herencia y desarrollo flexible y creativo de los valores fundamentales de la política exterior del periodo de Renovación, en consonancia con la visión estratégica del Partido en la nueva etapa. Según el espíritu de la Resolución, la integración internacional es la causa de todo el pueblo y del sistema político, bajo el liderazgo absoluto, directo e integral del Partido, junto con la gestión unificada del Estado. Los ciudadanos y las empresas se definen como el centro, la fuerza principal y los beneficiarios directos de los frutos del proceso de integración internacional. Esta es una orientación crucial para garantizar que la integración aporte beneficios tangibles, estrechamente vinculados al objetivo de desarrollo sostenible del país.

 En quinto lugar, se enfatiza el requisito de que la integración internacional se construya sobre la base de potenciar las fuerzas internas como factor decisivo, aprovechando al mismo tiempo y de manera efectiva los recursos externos. La combinación armoniosa entre la fuerza interna y la externa busca construir una economía independiente, autosuficiente y resiliente; promover un desarrollo rápido y sostenible; y perfeccionar el Estado de derecho socialista del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Asimismo, proyecta mejorar constantemente la calidad de vida y asegurar la felicidad de la población. Siguiendo el espíritu de la Resolución, es necesario continuar preservando y promoviendo los valores culturales y la fuerza del pueblo vietnamita; fortalecer la sinergia nacional; y realzar la posición y el prestigio internacional del país. Se trata de una orientación fundamental que contribuye a cumplir el objetivo de que, para mediados del siglo XXI, Vietnam se convierta en un país desarrollado de altos ingresos con orientación socialista.

La implementación efectiva de la Resolución N.º 59-NQ/TW crea un cambio significativo e integral en el proceso de integración internacional en la nueva situación

Junto con otras resoluciones estratégicas y decisivas emitidas por el Buró Político en los últimos tiempos, la Resolución N.º 59-NQ/TW, del 24 de enero de 2025, sobre la integración internacional en la nueva situación, abre espacios y condiciones favorables para el desarrollo nacional en la nueva era. Actualmente, la cuestión central es organizar su implementación de manera efectiva, asegurando la participación coordinada de todo el sistema político, la estrecha colaboración entre sectores y niveles, y la participación proactiva de la comunidad empresarial y la ciudadanía, a fin de potenciar la eficacia y generar cambios sustanciales. Por tal motivo, algunas orientaciones principales para impulsar la implementación de la Resolución N.º 59-NQ/TW son:

Primero, se ha de fortalecer el liderazgo del Partido, garantizando la eficacia, practicidad y relevancia en la realidad, con énfasis en la ejecución decidida y efectiva de las tareas y soluciones asignadas. Es preciso continuar siguiendo el espíritu, asimilando profundamente y asegurando la unidad en la percepción y la acción respecto a los documentos importantes de liderazgo y dirección del Partido y del Estado en materia de relaciones exteriores, defensa y seguridad, tales como: la Resolución N.º 51-NQ/TW, emitida el 5 de septiembre de 2019 por el Buró Político sobre la estrategia de protección de la seguridad nacional; la Resolución N.º 34-NQ/TW, promulgada el 9 de enero de 2023 por el Buró Político Sobre algunas orientaciones y directrices para implementar la política exterior del XIII Congreso Nacional del Partido; la Resolución N.º 44-NQ/TW, adoptada el 24 de noviembre de 2023 por el VIII Pleno del Comité Central del PCV del XIII mandato sobre la estrategia de salvaguarda de la Patria en la nueva situación; la Conclusión N.º 53-KL/TW, emitida el 28 de abril de 2023 por el Buró Político sobre la integración internacional y la diplomacia de defensa hasta 2030; y la Conclusión N.º 82-KL/TW, firmada el 7 de junio de 2024 sobre la integración internacional y la diplomacia de la seguridad pública popular hasta 2030, entre otros.

Segundo, hay que definir claramente la integración internacional como un motor estratégico basado en la fuerza interna como factor decisivo, aumentar esa fuerza a la par del aprovechamiento de los recursos externos, y vincular estrechamente la integración con la protección de los intereses nacionales, en una dinámica de cooperación y lucha simultánea. Resulta vital garantizar los principios relativos a una nueva mentalidad, una nueva posición, un nuevo pensamiento y un nuevo enfoque sobre la integración internacional, pasando de una mentalidad de recepción a una mentalidad de contribución; de una integración general a una integración plena; y de la posición de un país rezagado al estado de una nación en ascenso y pionera en nuevos ámbitos. Es necesario potenciar la capacidad de liderazgo mediante ideas e iniciativas estratégicas, participando activamente en la construcción y configuración de normas y reglas de las relaciones internacionales. Resulta crucial aumentar las contribuciones en mecanismos multilaterales como la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), la ONU y el marco de cooperación de la Subregión del Gran Mekong, especialmente en temas relacionados con la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible y la gobernanza global. Se sugiere participar proactivamente desde el inicio en nuevos marcos de cooperación, especialmente en tecnología y sectores emergentes, con el fin de proteger al máximo los intereses nacionales y consolidar el papel de Vietnam en la creación y definición de las “reglas del juego”.

Tercero, hace falta continuar impulsando la integración internacional de manera sincronizada, integral y profunda. Los ámbitos de integración deben estar estrechamente vinculados y complementarse entre sí dentro de una estrategia general, con una hoja de ruta y pasos adecuados. En este sentido, la política exterior al servicio del desarrollo debe situarse en el lugar central, identificando a los ciudadanos, las empresas y las localidades como el eje del servicio. Es preciso optimizar los resultados de la mejora y ampliación de las relaciones exteriores en el último tiempo, aprovechar el panorama exterior favorable para atraer recursos innovadores para el desarrollo, especialmente en sectores prioritarios como infraestructura, transformación digital, transición verde, transición energética y ciencia y tecnología. Asimismo, se debe intensificar la investigación y explorar la referencia de experiencias internacionales sobre la renovación del modelo de crecimiento, la superación de la “trampa del ingreso medio” y el desarrollo sostenible basado en la innovación. Es fundamental potenciar el papel de la labor exterior en la conexión y también la resolución de obstáculos al implementar compromisos internacionales, promoviendo una cultura de cumplimiento y elevando el carácter sustancial de la cooperación. Se deben identificar y neutralizar de manera proactiva, “desde temprano y a distancia”, los riesgos relacionados con la seguridad económica, financiera-monetaria, ambiental, humana y de las cadenas de suministro.

Cuarto, se torna imperativo potenciar el papel vital y permanente de las relaciones exteriores y la integración internacional en la salvaguarda de la Patria, coordinarlas estrechamente con la defensa, la seguridad y otras fuerzas diplomáticas para mantener un entorno de paz y estabilidad, y elevar el valor estratégico del país. Es necesario profundizar en la relación dialéctica entre seguridad y desarrollo; entre la independencia, la autodeterminación y la integración internacional profunda. Una integración internacional integral y de alta calidad debe contribuir a impulsar la reforma institucional, renovar el modelo de desarrollo hacia la sostenibilidad y fortalecer el potencial de defensa y seguridad, así como la sinergia nacional. Al promover eficazmente su fuerza interna a través de la integración internacional, Vietnam tendrá mejores condiciones para coadyuvar de manera más sustancial a la vida política, económica e intelectual del mundo.

Quinto, la formación de un contingente de cuadros, especialmente de aquellos dedicados a los asuntos exteriores, es una tarea clave. Las fuerzas encargadas de las relaciones exteriores deben contar con una firmeza política, un profundo nivel profesional, así como habilidades y una mentalidad moderna a la altura de las exigencias en el ámbito regional e internacional. Los cuadros diplomáticos de la nueva era deben conocer a fondo el derecho internacional, la cultura, la historia y la sociedad de sus socios; y ser expertos en el análisis, la negociación y el manejo de situaciones, poseyendo al mismo tiempo capacidad creativa e innovadora. El hecho de que la Asamblea Nacional de la XV Legislatura considere la adopción de una resolución sobre ciertos mecanismos y políticas específicas para elevar la eficacia de la integración internacional creará recursos e impulsos adicionales importantes para la formación, capacitación, y promoción de la capacidad del contingente de cuadros diplomáticos.

En resumen, la Resolución No. 59-NQ/TW del Buró Político, junto con otras orientaciones sobre la integración internacional que se prevé presentar en el XIV Congreso Nacional del Partido, ha abierto una visión nueva, integral y moderna sobre el pensamiento al respecto. Se establece así un marco teórico y una orientación práctica clara para que las relaciones exteriores se conviertan en un pilar fundamental y un motor estratégico en la construcción y salvaguarda de la Patria./.
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* Dr., Miembro suplente del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, Viceministro permanente de Relaciones Exteriores
(1) Ho Chi Minh: Obras Completas, Editorial Política Nacional, Hanoi, 2011, vol. 4, pág. 60
(2) Véase: “Vietnam, una de las 32 economías más grandes del mundo”, Vietnam+, 30 de abril de 2025, https://www.vietnamplus.vn/kinh-te-viet-nam-mot-trong-32-nen-kinh-te-lon-nhat-the-gioi-post1035945.vnp