Promueven el papel central y rector de las empresas estatales en el desarrollo socioeconómico
Revista Comunista- Las empresas estatales son una fuerza importante de la economía nacional, al ocupar una posición central y desempeñar cada vez más un papel clave en numerosos sectores y áreas económicas fundamentales del país. La tendencia de desarrollo actual exige mejorar la calidad, la eficiencia y la competitividad de las empresas estatales para que puedan cumplir adecuadamente con su rol de liderazgo, convirtiéndose realmente en la fuerza central del desarrollo socioeconómico, la materialización de la industrialización, la modernización y la construcción de una economía independiente y autosuficiente en la era del desarrollo de Vietnam.
El miembro del Buró Político y primer ministro, Pham Minh Chinh, dialoga con funcionarios y trabajadores de la Refinería de Dung Quat _Foto: chinhphu.vn
Panorama de las empresas estatales en el mundo y en Vietnam
La mayoría de los países en el mundo aún mantienen la economía estatal para asegurar la regulación, la estabilidad y el desarrollo económico. Incluso en los países con economías desarrolladas, el sector estatal tiene un papel importante y, dependiendo de la estrategia de gestión, su alcance y proporción varían(1). En los países del G7, la propiedad estatal representa alrededor del 30% de los activos nacionales, concentrándose en infraestructura, servicios públicos y sectores clave de la economía.
En Vietnam, hasta el 31 de diciembre de 2023, existían 671 empresas estatales y 142 empresas con participación o capital estatal(2), con un total de activos de 4,19 mil billones de dongs vietnamitas (VND); el capital propio alcanza los 1,985 mil billones de VND; los ingresos totales superan los 3 mil billones de VND; y las ganancias antes de impuestos ascienden a casi 243 billones de VND. El índice de rentabilidad sobre el capital (ROE) promedio en 2024 fue del 12%.
En cuanto a las empresas con 100% de capital estatal, aunque representan una pequeña proporción en la economía (alrededor del 0,08% del total de las empresas activas), controlan recursos significativos (aproximadamente el 7% de los activos totales y el 10% del capital propio de todas las empresas, con un 25,78% del capital total de producción y negocios, el 23,4% de los activos fijos y la inversión financiera a largo plazo, contribuyendo con un 28% del total de los impuestos y otros pagos al presupuesto estatal). El tamaño promedio de los activos de una empresa estatal es de 4.100 millones de VND, diez veces superior al de las empresas de inversión extranjera y 109 veces mayor que el de las empresas no estatales. Las empresas estatales de Vietnam tienen una gran cuota de mercado en varios sectores, como energía, telecomunicaciones y banca, y contribuyen con más del 29% del PIB del país(3).
Los datos recopilados del sector tributario muestran que las empresas estatales operan principalmente en 17 sectores económicos. La proporción en términos de tamaño (según activos, capital propio, ingresos) se concentra principalmente en algunos sectores como energía, minería, información y telecomunicaciones, infraestructura de transporte, entre otros. En cuanto a los demás sectores económicos, como las artes, entretenimiento, agricultura, silvicultura, almacenamiento, ventas mayoristas, ventas minoristas, reparación de automóviles y motocicletas, las empresas estatales son de tamaño mediano, pequeño y micro. Aunque la eficiencia operativa de estas empresas no es inferior a la de las empresas con inversión extranjera directa (IED) o las empresas no estatales que operan en los mismos sectores, su impacto es limitado. Por ello, resulta pertinente considerar la reestructuración, la fusión, la desinversión y la equitización, con el fin de movilizar recursos sociales y crear condiciones favorables para que el Estado concentre sus esfuerzos en el desarrollo de los sectores estratégicos y de las industrias básicas.
Comparación del crecimiento de las empresas estatales con las de inversión extranjera directa (IED) y las no estatales:
Comparación del crecimiento en el período 2021-2023 según los datos del sector tributario: Los activos totales de las empresas estatales crecieron a un ritmo promedio del 2,7% anual, mientras que las empresas de IED y no estatales registraron un incremento promedio del 6,9% y 15% anual, respectivamente. El capital propio de las empresas estatales aumentó en promedio un 2,4% anual, mientras que las empresas con inversión extranjera y no estatales crecieron en promedio un 7,5% y un 12,75% anual, respectivamente.
Los ingresos totales de las empresas estatales crecieron en promedio un 10% anual, mientras que las empresas de IED y no estatales experimentaron un incremento respectivo de un 4,8% y un 11% anual. En cuanto a los beneficios antes de impuestos (BAI), los de las empresas estatales aumentaron a un promedio del 8,5% anual, mientras que tanto las empresas de IED como las no estatales reportaron un decrecimiento (las BAI en 2023 fueron menores que en 2022).
La contribución al presupuesto estatal de las empresas estatales creció un promedio del 18% anual, mientras que en las empresas de IED y no estatales aumentó un promedio del 5% y 7,4% anual, respectivamente (el monto de la contribución al presupuesto estatal excluye las ganancias distribuidas, los dividendos y los ingresos del petróleo crudo).
Así, aunque el crecimiento de los activos y el capital propio de las empresas estatales es inferior al de las empresas de IED y no estatales (lo que refleja una inversión adicional de capital, expansión de la producción e inversiones en nuevos proyectos aún limitadas), su eficiencia operativa (crecimiento en ingresos y beneficios) y su contribución al presupuesto estatal son considerablemente más altas en comparación con las de los otros dos sectores empresariales.
Situación de la inversión de las empresas estatales
En cuanto a la situación de la inversión de las empresas estatales, los fondos al respecto de estas entidades en 2021 representaron el 24,6% del total de la inversión estatal y cerca del 10% del total de la inversión social en el período 2016-2021. La inversión de las empresas estatales contribuye a la construcción y al desarrollo del sistema de infraestructuras necesarias para el crecimiento económico y social; numerosos proyectos de inversión clave, con carácter de conexión, efecto multiplicador y capacidad de impulso, han sido priorizados para su aprobación y ejecución(4).
En 2022, la inversión de 19 grupos y corporaciones estatales bajo el Comité de Gestión de Capital Estatal en Empresas (que fue transferida al Ministerio de Finanzas a inicios de 2025) alcanzó aproximadamente 156 billones de VND(5). De esta cantidad, el sector energético (electricidad, carbón) representó el 80,47%, la construcción de infraestructura de transporte (construcción de aeropuertos, puertos marítimos, autopistas, logística) el 10,61%, telecomunicaciones y tecnología de la información el 7,88%, la industria manufacturera (productos químicos, producción de cigarrillos) el 0,41%, el transporte de pasajeros (aviación, marítimo) el 0,05%, y la producción agrícola y forestal (semillas forestales, procesamiento de madera, productos agrícolas, cultivo de café) el 0,57%. Sin embargo, las empresas estatales, especialmente los grupos y corporaciones, no han aprovechado al máximo los recursos disponibles para movilizar fondos para proyectos importantes y esenciales que contribuyan al desarrollo socioeconómico. No se ha puesto suficiente énfasis en la inversión en sectores clave que puedan liderar, generar impulso y mejorar la competitividad de la economía. Además, aún no existen suficientes productos en sectores de alta tecnología, tecnología central, con potencial de impacto o que puedan liderar la transformación estructural de la economía hacia la modernización, industrialización y exportación, como la fabricación de maquinaria de precisión, la producción de componentes, maquinaria y equipos completos, entre otros. Las actividades de inversión de las empresas estatales siguen estando en gran medida fragmentadas y carecen de coordinación, vinculación y y aún no aprovechan plenamente las fortalezas intersectoriales para la ejecución de grandes proyectos estratégicos, especialmente en lo relativo a la estructuración y movilización de recursos financieros para los proyectos. Mientras que algunas empresas enfrentan dificultades en la movilización de capital, lo que provoca retrasos en la ejecución de proyectos —especialmente en los proyectos de generación eléctrica, de desarrollo petrolero y gasífero, así como en los grandes proyectos—, otras aún disponen de capital y activos ociosos. Otras empresas realizan inversiones en ese sentido cuando su capacidad financiera no cumple con los requisitos, dependiendo de préstamos nacionales e internacionales, lo que incrementa los costos de inversión y supone riesgos elevados debido a la fluctuación de los tipos de cambio. El abordaje de los proyectos con pérdidas y baja eficiencia requiere recursos y tiempo, lo que genera una mentalidad de aversión al riesgo y lleva a que las empresas sean reacias a emprender nuevos proyectos.
Las principales causas de las deficiencias mencionadas incluyen: la normativa legal sobre la inversión de las empresas estatales carece de coherencia y unificación, lo que obliga a consultar múltiples documentos legales, y prolongar así el proceso de preparación. Además, no se ha prestado atención a la descentralización, lo que limita la capacidad de las empresas para tomar decisiones rápidas y puntuales, aprovechar las nuevas oportunidades y adaptarse a las tendencias de la inversión en el contexto actual. Muchas empresas estatales aún no han intensificado la investigación y la aplicación de la innovación científica y tecnológica; el nivel de gestión aún no cumple con los requisitos para la renovación. Los objetivos de inversión en algunos grupos y corporaciones no han distinguido claramente entre las inversiones por motivos de eficiencia y aquellas por motivos políticos y sociales, lo que ha generado dificultades en la implementación, supervisión y evaluación de las actividades y la eficiencia de la gobernanza.
Contexto actual y puntos de vista, objetivos del Partido y del Estado sobre la renovación y la mejora de la eficiencia de las empresas estatales
Impacto de la situación internacional y nacional sobre las empresas estatales
Los rápidos y complejos cambios económicos y políticos en todo el mundo afectan a la economía global, incluida la economía vietnamita, especialmente dado el alto grado de apertura de Vietnam. La competencia estratégica entre las grandes potencias se intensifica cada vez más, se amplía en alcance y aumenta en intensidad. Los recientes ajustes de políticas por parte de algunos países, en particular las de aranceles recíprocos, han provocado fuertes perturbaciones tanto en la economía mundial como en la nacional, generando numerosos riesgos y nuevos desafíos. La inestabilidad y los conflictos armados en diversas regiones del mundo interrumpen las cadenas de suministro globales y afectan negativamente a las actividades productivas y comerciales de las empresas.
La competencia en materia de ciencia y tecnología, innovación, inteligencia artificial y transformación digital registra avances que generan cambios profundos en los métodos de producción y plantean numerosos desafíos nuevos para los modelos tradicionales de gestión y administración económica. Paralelamente, el proceso de transformación de la producción orientado a implementar la estrategia nacional de crecimiento verde abre oportunidades para acceder a nuevas fuentes de financiamiento y tecnología, pero al mismo tiempo plantea desafíos en términos de optimización de recursos, reducción de costos de producción, disminución de precios y mejora de la calidad de los productos.
En el país, la situación político-social y macroeconómica se mantiene estable, y la capacidad, la posición y el prestigio internacional del país se han visto fortalecidos. No obstante, la economía vietnamita aún presenta numerosos cuellos de botella que requieren solución: el riesgo de rezago tecnológico, la trampa del ingreso medio, la limitada capacidad productiva y el bajo nivel de autonomía de la economía; el rápido envejecimiento de la población; las disparidades de desarrollo entre regiones; así como los impactos de los desastres naturales, las epidemias, el cambio climático, la contaminación ambiental y el agotamiento de los recursos. La integración económica internacional, cada vez más amplia y profunda, genera oportunidades y desafíos entrelazados en cuanto a la ampliación de mercados, la diversificación de productos y el fortalecimiento de la competitividad de las empresas vietnamitas, incluidas las entidades estatales.
El Partido y el Estado impulsan una reforma institucional profunda con el fin de movilizar y liberar todos los recursos de la sociedad, utilizando el capital estatal para orientar e inducir la inversión del sector privado al desarrollo, sobre la base del principio de “intereses armoniosos y riesgos compartidos”, con el objetivo de materializar las metas de desarrollo socioeconómico y de alcanzar una tasa media de crecimiento del producto interno bruto (PIB) de dos dígitos en el período 2026-2030; concentrando al mismo tiempo los esfuerzos en lograr avances decisivos en el desarrollo de la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital a nivel nacional.
Puntos de vista y objetivos del Partido Comunista y del Estado de Vietnam sobre la renovación y la mejora de la eficiencia de las empresas estatales
Los puntos de vista del Partido y del Estado(6) de Vietnam continúan afirmando que las empresas estatales constituyen una fuerza material importante de la economía, contribuyendo a impulsar el desarrollo económico y a promover el progreso y la justicia social. Es necesario elevar la calidad, la eficiencia y la competitividad de las empresas estatales para que cumplan eficazmente su papel de liderazgo, garantizando que se conviertan verdaderamente en la fuerza motriz del desarrollo socioeconómico, de la industrialización y modernización, y de la construcción de una economía independiente y autosuficiente en el contexto de la globalización y la integración internacional. Las empresas estatales deben operar conforme a los mecanismos de mercado, competir en igualdad de condiciones y tomar la eficiencia económica como principal criterio de evaluación; ser reestructuradas con orientación hacia la concentración en sectores clave y en zonas estratégicas vinculadas a la defensa y la seguridad nacional; sanear su situación financiera, elevar su nivel tecnológico, fortalecer su capacidad de innovación y aplicar modelos de gestión modernos conforme a los estándares internacionales, a fin de mejorar su eficiencia operativa. Se deben consolidar y desarrollar determinados grupos económicos estatales de gran escala, eficientes y con capacidad de competir a nivel regional e internacional en sectores y ámbitos estratégicos. Asimismo, es importante formar vínculos entre las empresas estatales y las del sector privado nacional para construir una economía independiente y autosuficiente. Al mismo tiempo, se debe prestar atención al reajuste de las actividades de producción, negocios e inversión con miras a cumplir los compromisos asumidos por Vietnam en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 26) y la COP 28.
En el contexto actual, resulta imprescindible adoptar un nuevo enfoque y aplicar soluciones innovadoras para elevar la eficiencia y la competitividad de las empresas estatales.
Algunas soluciones para promover el papel central y de liderazgo de las empresas estatales, con énfasis en los grupos y corporaciones, en el desarrollo socioeconómico
En cuanto a las macrosoluciones, se concentran en seis grandes grupos de soluciones:
Primero, continuar interiorizando y aplicando de manera efectiva los puntos de vista, objetivos y tareas fundamentales orientados a la renovación y al fortalecimiento de la eficiencia de las empresas estatales.
Segundo, construir un sistema de mecanismos y políticas, y promulgar pronto las normativas legales que guíen la implementación de la Ley de Gestión e Inversión de Capital Estatal en Empresas.
Se permite aumentar el capital estatutario de las empresas estatales para atender las necesidades de desarrollo conforme a las estrategias y planes de inversión. No obstante, en los casos en que esta no se ejecute o no se realice conforme al plan, se disponen mecanismos para reasignar los recursos no utilizados a proyectos clave con necesidad de capital, o para complementar las fuentes destinadas a la inversión para el desarrollo provenientes del presupuesto estatal y de las propias empresas; al mismo tiempo, la dirección empresarial será evaluada como incumplidora de sus funciones en relación con los indicadores de inversión.
Se fortalece la eficacia de la supervisión y evaluación por parte del propietario mediante los siguientes mecanismos: 1- La entidad representante del propietario decidirá la contratación de empresas auditoras(7) para realizar controles anuales de los estados financieros según lo prescrito y supervisión temática (si es necesario), con el fin de establecer oportunamente mecanismos de alerta, en paralelo con la función de gestión estatal de los ministerios, sectores y organismos representantes del propietario (los costos de auditoría se contabilizarán como gastos empresariales). 2- Se desarrolla un sistema de evaluación y calificación crediticia independiente externo, así como informes de evaluación de las empresas estatales por parte de organismos y organizaciones internacionales.
Tercero, revisar y perfeccionar los criterios de clasificación de las empresas estatales sobre la base de la identificación clara de los sectores y ámbitos en los que es necesaria la presencia del Estado, garantizando las exigencias de gestión socioeconómica y la orientación al desarrollo sostenible del país: cumplir los criterios principales y esenciales para la economía; seguridad y defensa nacional; proporcionar bienes y servicios públicos básicos para la sociedad; campos que requieren el liderazgo e influencia de las empresas estatales (transición verde, finanzas verdes, innovación, etc.); y sectores en los que las empresas estatales operan con eficiencia. En aquellos sectores y ámbitos en los que no sea necesario mantener empresas estatales, se debe establecer una hoja de ruta adecuada para su reestructuración, fusión, equitización, retiro de capital.
Cuarto, continuar impulsando la movilización de recursos de inversión de las empresas estatales para participar en el desarrollo socioeconómico del país conforme a la Resolución N.º 68/NQ-CP, de 12 de mayo de 2020, del Gobierno, sobre la promulgación del Programa de reducción y simplificación de las regulaciones relacionadas con las actividades empresariales para el período 2020-2025. En consecuencia, se centra la atención en las siguientes medidas:
– Elaborar con urgencia y someter a aprobación de las autoridades competentes las estrategias y los planes de producción, negocios e inversión para el desarrollo de los grupos y corporaciones, vinculándolos con la planificación sectorial, a fin de movilizar los recursos de las empresas estatales al servicio del desarrollo socioeconómico, especificando claramente la contribución de cada grupo y corporación al cumplimiento de las metas de su sector o ámbito correspondiente.
– Establecer mecanismos de asignación de tareas y de encargos directos a los grupos económicos y corporaciones para que inviertan y lideren el desarrollo de las industrias fundamentales al servicio de la industrialización y modernización del país.
El VI Pleno del Comité Central del Partido del XIII mandato definió los objetivos estratégicos del desarrollo nacional de Vietnam: para 2030 convertirse en un país en desarrollo con industria moderna e ingresos medianos-altos; y para 2045 convertirse en un Estado desarrollado de ingresos altos; construir una economía independiente y autosuficiente sobre la base del desarrollo de las industrias fundamentales, también denominadas industrias estratégicas nacionales. Para promover el desarrollo de estas industrias, además de la promulgación de mecanismos, políticas y planes por parte del Estado, se requieren las siguientes soluciones prioritarias:
– Centrarse en orientar a las empresas estatales para que lideren la inversión en las industrias fundamentales mediante la asignación de tareas y la realización de encargos. La política del Partido reafirma el papel principal de la economía estatal en la economía de mercado con orientación socialista, en la que las entidades estatales constituyen un componente esencial. La inversión de las empresas estatales en las industrias estratégicas nacionales garantiza el papel central y de liderazgo de la economía estatal y, al mismo tiempo, se ajusta a los criterios para identificar y desarrollar dichas industrias, tales como: 1.- Su carácter necesario para el país y su vinculación con el desarrollo de la agricultura, la seguridad y la defensa; 2.- Su impacto cuantitativo y cualitativo en el entramado del sector industrial y de la economía nacional, entre otros.
El objetivo para 2030 es conformar varios grupos y empresas industriales nacionales de gran escala, de propiedad múltiple y con competitividad internacional en las industrias prioritarias y clave. Su formación sobre la base del desarrollo de los actuales grupos económicos estatales resulta más favorable y viable que la ampliación de los ámbitos de inversión y negocios del sector privado. La distribución espacial del desarrollo de las industrias fundamentales debe realizarse de manera armónica y equilibrada por regiones, vinculada a los corredores económicos clave y conforme a la planificación nacional integral y a las ventajas específicas de cada localidad (factores productivos, mano de obra y nivel técnico, infraestructura de transporte, entre otros).
– Incentivar a las empresas estatales de gran escala (aquellas que generan elevados niveles de emisiones) a reorientar sus inversiones hacia modelos “verdes”, con el fin de cumplir los compromisos asumidos por Vietnam en la COP26 y la COP28. El Gobierno debe crear un ecosistema verde (mecanismo de incentivos) para las empresas, que incluya finanzas verdes, empleo verde, inversión verde, contratación pública verde y consumo verde. Asimismo, se debe alentar y apoyar a las empresas para que utilicen insumos “verdes” en sustitución de materias primas tradicionales de altas emisiones.
– Estudiar la creación de un Fondo de Inversión del Gobierno basado en el modelo de la Corporación Estatal de Inversión y Gestión de Capital, con aportes adicionales provenientes de las empresas estatales y mediante la reasignación de capitales ociosos de aquellas que aún no cuenten con planes de inversión o de expansión productiva y comercial.
Quinto, establecer un marco de gobernanza empresarial en las empresas estatales conforme a los estándares internacionales y aplicar los avances de la ciencia y la tecnología para elevar su capacidad de gobernanza en una dirección moderna y profesional. En tal sentido, hace falta renovar la gestión del personal, especialmente de los directivos superiores, a fin de permitir la contratación y el reclutamiento de recursos humanos de alta calidad; se puede pilotar la contratación de directores ejecutivos extranjeros y la incorporación de miembros independientes en los consejos asesores (expertos con alta calificación en finanzas, administración, etc.) para participar en la gestión y dirección empresarial. Asimismo, se debe establecer mecanismos y políticas salariales vinculadas a la eficiencia productiva y comercial de la empresa, conforme a los principios de la competencia de mercado y con autonomía de decisión empresarial, con el fin de atraer recursos humanos de alta calidad. Hay que reforzar la capacitación y el perfeccionamiento del equipo directivo de las empresas estatales, dotándolo de una elevada especialización y de competencias acordes con los requisitos de la integración internacional.
Sexto, construir un ecosistema de empresas estatales orientado al desarrollo sostenible, vinculado con las empresas del sector privado para formar cadenas de valor que permitan reducir costos y movilizar y utilizar eficazmente todos los recursos; contribuyendo así a una participación más profunda en las cadenas de valor globales. Es necesario formar y desarrollar centros logísticos regionales(8) vinculados con clústeres industriales, que cuenten con inversiones por parte del Estado o las empresas estatales en asociación con el sector privado, con el fin de garantizar la fluidez de las cadenas de suministro y la circulación de mercancías, reducir costos y elevar la competitividad de los productos, apoyando de este modo la implementación de proyectos nacionales clave y el desarrollo de las industrias fundamentales.
Soluciones en el ámbito financiero y tributario
Primero, conforme a la Ley de Gestión e Inversión de Capital Estatal en Empresas de 2025, el Gobierno regula los mecanismos de encargo y asignación de tareas del Estado a las empresas en función de exigencias políticas, de relaciones exteriores, defensa, seguridad, así como en situaciones de urgencia o necesidad. Las empresas estatales que ejecuten dichas tareas se contabilizan y supervisan por separado, sin incluir sus resultados en la evaluación de la eficiencia ni en la clasificación empresarial. El Estado concede exenciones fiscales y permite que los costos de estas actividades y proyectos sean deducibles a efectos del impuesto sobre la renta empresarial.
Segundo, se permite que las empresas estatales asignen capital (dentro de los límites máximos que establezca el Gobierno en cada período o sin exceder el 20% de la renta imponible, de forma análoga a lo previsto para el sector privado en la Resolución N.º 198/2025/QH15) para invertir y aportar capital semilla a empresas emergentes innovadoras. Estas empresas recibirán el apoyo del Estado conforme a lo dispuesto en la Resolución N.º 198/2025/QH15 del Parlamento, del 17 de mayo de 2025, sobre algunos mecanismos y políticas especiales para el desarrollo de la economía privada.
Las empresas estatales podrán deducir, a efectos del impuesto sobre la renta empresarial, los gastos derivados de las actividades de formación destinadas a las empresas emprendedoras en las que inviertan o a las que financien.
Tercero, la creación de nuevas empresas para ejecutar proyectos nacionales clave, planes pertenecientes a las industrias fundamentales o centros logísticos regionales se beneficia de los incentivos aplicables a los sectores y actividades prioritarios conforme a la legislación sobre inversiones (incluidos los incentivos en el impuesto sobre la renta empresarial y en el arrendamiento de tierras). El Gobierno instruye al Banco Estatal y a los bancos comerciales para que otorguen créditos con tasas de interés preferenciales a las empresas que inviertan en estos ámbitos estratégicos, y mantengan la estabilidad cambiaria para apoyar las exportaciones de productos de las industrias fundamentales.
Cuarto, se incorpora el indicador de cumplimiento de las obligaciones de aporte al presupuesto estatal (en sustitución del criterio de cumplimiento de la legislación tributaria previsto en el Decreto N.º 87/2015/ND-CP, del Gobierno, del 6 de octubre de 2015, sobre el control de la inversión del capital estatal en las empresas, la supervisión financiera y evaluación de la eficiencia de sus actividades y la transparencia de la información financiera de las empresas estatales y aquellas con capital estatal con el fin de armonizarlo con los objetivos asignados en los planes anuales de producción, negocios e inversión para el desarrollo. Las empresas estatales y sus directivos son evaluados como cumplidores satisfactorios o superiores de sus funciones si alcanzan o superan dicho objetivo.
Quinto, se refuerza la interconexión de datos con la agencia tributaria, avanzando hacia sistemas de datos en tiempo real (la información se recopila, procesa y suministra inmediatamente en el momento de su generación, sin retrasos). Ello constituye la base para fortalecer la transparencia en la gestión de las empresas estatales y para facilitar los procedimientos tributarios mediante la administración electrónica, las declaraciones sugeridas y la reducción máxima de los trámites administrativos. La agencia tributaria desarrolla sistemas de alerta temprana sobre riesgos fiscales para apoyar a las empresas estatales en la detección y corrección oportuna de errores./.
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*Miembro del Comié Central del Partido, Ministro de Finanzas
(1) Entre las 500 mayores empresas del mundo según Fortune Global (2014), las empresas estatales representaron el 22,8% del número total, el 30,0% del empleo, el 24,1% de los ingresos, el 23,0% de los activos y el 19,9% de las utilidades. El ingreso total de Israel dentro del listado de las 2.000 mayores empresas de Forbes Global alcanzó los 3,6 billones de dólares, equivalentes al 6% del PIB mundial. En los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), existen en total más de 2.000 empresas estatales, con un valor de activos de 2.218 mil millones de dólares, que generan empleo para más de 6 millones de trabajadores y aportan en promedio alrededor del 15% del PIB al crecimiento económico; en algunos países esta contribución supera el 20% del PIB, como en la República Checa, Finlandia, Israel, Polonia y Noruega, entre otros.
(2) Los datos se compilan a partir de los estados financieros consolidados de las empresas que operan bajo el modelo de sociedad matriz–filiales y de los estados financieros individuales del resto de las empresas.
(3) Según el informe del Ministerio de Planificación e Inversión de 2023.
(4) Proyectos de inversión tales como la construcción del Aeropuerto Internacional de Long Thanh; la Terminal de Pasajeros T3 del Aeropuerto Internacional de Tan Son Nhat; las Centrales Hidroeléctricas de Hoa Binh y Ialy (ampliadas); y la Central Termoeléctrica de Thai Binh.
(5) Con el nivel de inversión señalado, en 2022 los grupos y corporaciones suministraron para la producción y el consumo: 242,7 mil millones de kWh de electricidad; 10,84 millones de toneladas de crudo; 8,08 mil millones de m³ de gas; 42,2 millones de toneladas de carbón limpio; 13,76 millones de m³ de combustibles; 5,78 millones de toneladas de alúmina; 30 mil toneladas de cobre laminado; 4,8 millones de toneladas de fertilizantes; 842 mil toneladas de productos químicos básicos; 2,3 millones de kWh en baterías; 280 mil toneladas de detergentes; 3,7 millones de neumáticos; y transportaron 124,7 millones de pasajeros y 131 millones de toneladas de mercancías.
(6) Véase la página siguiente.
(7) Conforme a la normativa vigente, el Consejo de Miembros organiza las actividades de auditoría interna; la Asamblea General de Accionistas aprueba la lista de empresas auditoras independientes y decide la contratación de la empresa auditora independiente encargada de examinar las operaciones de la entidad.