Resolución N.º 80-NQ/TW del Buró Político: Orientación estratégica para el desarrollo de la cultura vietnamita en la nueva era
Revista Comunista - Vietnam entra en una nueva era de desarrollo, marcada por la necesidad imperiosa de potenciar aún más el papel de la cultura como pilar estratégico del desarrollo rápido y sostenible del país. El 7 de enero de 2026, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam (PCV) promulgó la Resolución N.º 80-NQ/TW, sobre el desarrollo de la cultura vietnamita, que representa un avance significativo en el pensamiento teórico y en los métodos de dirección del Partido en el ámbito cultural. La resolución responde a las exigencias de impulsar un desarrollo cultural acorde con la posición y el valor de la cultura vietnamita en la nueva era, al tiempo que reafirma el principio de que invertir en la cultura es invertir en el desarrollo sostenible de la nación y en su futuro.
El secretario general del Partido, To Lam, felicita por el Año Nuevo Lunar al Comité del Partido, las autoridades y el pueblo de la capital Hanoi, el 16 de febrero de 2026 _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias
Al adentrarse en una nueva era de desarrollo, llamada a hacer realidad el objetivo de que, para 2045, Vietnam se convierta en un país desarrollado y de altos ingresos con orientación socialista, las exigencias en materia de desarrollo cultural han experimentado una transformación fundamental, tanto en el plano conceptual como en el enfoque de su implementación. La cultura no solo debe preservar y salvaguardar la identidad nacional, sino también consolidarse como un pilar del desarrollo, una importante fuente de fortaleza endógena y un motor esencial para impulsar un desarrollo rápido y sostenible del país.
La Resolución N.º 80-NQ/TW se promulgó sobre la base de una continuidad selectiva de las resoluciones, conclusiones y documentos temáticos adoptados con anterioridad. Al mismo tiempo, orienta superar los principales cuellos de botella estructurales que han limitado el desarrollo cultural, especialmente en materia del marco institucional, la movilización de recursos y creación de nuevos espacios para el desarrollo de la cultura vietnamita. Uno de los aspectos más relevantes de la Resolución es la profunda renovación de la concepción del desarrollo, reflejada en el reconocimiento de la cultura como uno de los pilares estratégicos del desarrollo nacional. En este sentido, reafirma que invertir en cultura equivale a invertir en el desarrollo sostenible del país y en el futuro de la nación.
Fundamentos teóricos y prácticos para la promulgación de la Resolución N.º 80-NQ/TW sobre el desarrollo de la cultura vietnamita
La cultura en el pensamiento teórico del Partido Comunista de Vietnam a través de las distintas etapas históricas
A lo largo de su liderazgo de la revolución, el PCV ha otorgado siempre una importancia primordial a la posición, el papel y la fuerza endógena de la cultura. Ha concebido la cultura en una relación orgánica con la causa revolucionaria, considerándola un frente de acción, y ha establecido principios fundamentales de carácter fundacional que han abierto nuevas orientaciones y conservan un valor estratégico duradero para la construcción y el desarrollo de la cultura vietnamita.
A través de las distintas etapas históricas, desde la lucha por la independencia, la defensa de la Patria y la reunificación nacional hasta el período de paz, independencia, construcción y desarrollo del país, especialmente durante la etapa de la Renovación (Doi moi), la línea política del Partido en materia cultural ha sido enriquecida y perfeccionada de manera integral. Esta orientación vincula estrechamente la construcción de la cultura con la formación de las personas, el desarrollo socioeconómico y el fortalecimiento de los fundamentos espirituales de la sociedad, reafirmando de forma coherente el papel central de la cultura en la estrategia de desarrollo nacional.
En el sistema teórico del PCV, la cultura ha sido concebida de manera constante como un ámbito de especial importancia, estrechamente vinculado a la política y la economía, y considerada simultáneamente como un objetivo y una fuerza motriz del desarrollo. El Esquema de la Cultura de Vietnam (1943) sentó las bases del pensamiento teórico del Partido en ese sentido al establecer tres principios fundamentales: el carácter nacional, científico y popular. Asimismo, la concepción de que “el frente cultural es uno de los tres frentes” puso de relieve la necesidad de impulsar de forma paralela la revolución política y la revolución cultural, así como el papel dirigente del Partido en el movimiento cultural. Estos planteamientos reflejaron un pensamiento teórico avanzado y desempeñaron un papel pionero en la construcción de una nueva cultura en Vietnam.
Durante el período de Renovación (Doi moi), el pensamiento del Partido sobre la cultura ha seguido desarrollándose con un enfoque cada vez más integral y moderno. Sus resoluciones y directivas, en particular la Resolución del quinto Pleno del Comité Central del VIII mandato, sobre la construcción y el desarrollo de una cultura vietnamita avanzada e impregnada de identidad nacional”, y la Resolución del noveno Pleno del Comité Central del XI mandato, sobre la construcción y el desarrollo de la cultura y del ser humano vietnamita para responder a las exigencias del desarrollo sostenible del país”, han contribuido progresivamente a definir con mayor claridad el papel de la cultura y del ser humano vietnamita en la estrategia nacional de desarrollo. Dichos documentos subrayan la necesidad de construir una cultura avanzada, profundamente arraigada en la identidad nacional; consideran al ser humano tanto el sujeto creador como el objetivo supremo del desarrollo; y reafirman la exigencia de armonizar el crecimiento económico con el progreso social y el desarrollo cultural. En el XIII Congreso Nacional del Partido, el pensamiento teórico sobre la cultura alcanzó un nuevo nivel al afirmar que el desarrollo de la cultura y del ser humano constituye la sólida base espiritual de la sociedad y una importante fuerza endógena para garantizar un avance rápido y sostenible del país. Por primera vez, el PCV planteó de manera sistemática la tarea de investigar, definir e impulsar la construcción de los sistemas de valores nacionales y culturales y de las normas de conducta del ser humano vietnamita, en estrecha vinculación con la preservación y el desarrollo del sistema de valores de la familia vietnamita en la nueva etapa.
La práctica del desarrollo cultural y los “cuellos de botella” que aún persisten
La práctica del desarrollo cultural de Vietnam en los últimos años demuestra que las orientaciones y directrices del Partido en materia de cultura han sido progresivamente institucionalizadas e implementadas, alcanzando importantes resultados. La concepción y la conciencia sobre el papel de la cultura han seguido evolucionando; el marco institucional y las políticas públicas han recibido mayor atención y se han perfeccionado de manera gradual; los recursos destinados al desarrollo cultural se han incrementado; las industrias culturales mantienen una trayectoria de crecimiento; los valores culturales han penetrado en todos los ámbitos de la vida social, promoviendo la tradición patriótica, fortaleciendo la confianza y consolidando el gran bloque de unidad nacional. Asimismo, la integración internacional en el ámbito cultural se ha ampliado de forma constante, contribuyendo a reforzar el potencial, la posición, el prestigio y el poder blando del país en el escenario internacional.
No obstante, el desarrollo cultural sigue evidenciando limitaciones e insuficiencias. En algunos niveles de la administración, sectores y localidades, la percepción sobre la posición y el papel de la cultura aún no se corresponde con las exigencias planteadas por el nuevo contexto de desarrollo. En la práctica de la formulación y ejecución de políticas, la cultura todavía no recibe la misma consideración que la economía y la política. Asimismo, la relación entre el desarrollo cultural y el socioeconómico aún no se articula de manera equilibrada, lo que ha propiciado una tendencia a priorizar el crecimiento económico a corto plazo, mientras que la inversión en la cultura continúa siendo dispersa, carente de prioridades estratégicas, dependiente principalmente del presupuesto estatal y sin mecanismos suficientemente eficaces para movilizar los recursos de la sociedad.
El proceso de institucionalización de los puntos de vista y las directrices del Partido en materia de cultura, mediante su incorporación al sistema jurídico y a políticas concretas, sigue siendo lento, carece de la necesaria coherencia y aún no responde al ritmo de las profundas transformaciones de la vida social, especialmente en el contexto de una economía de mercado con orientación socialista y de una integración internacional cada vez más profunda. Los mecanismos y políticas vigentes todavía no logran estimular plenamente ni potenciar el papel del pueblo, de la comunidad intelectual y de los artistas y escritores como sujetos creadores; tampoco han conseguido configurar un entorno y un ecosistema cultural propicios para fomentar y difundir los valores progresistas, humanistas y creativos.
En algunas localidades, el entorno cultural aún no puede considerarse plenamente sano, mientras que determinados valores éticos y normas de conducta muestran signos de deterioro. Algunos elementos del patrimonio cultural, tanto material como inmaterial, se enfrentan al riesgo de degradación y desaparición, al tiempo que las labores de preservación y puesta en valor del patrimonio siguen careciendo de un enfoque integral y de una estrecha articulación con el desarrollo sostenible y los medios de vida de las comunidades. Si bien las industrias culturales y del entretenimiento han sido identificadas como sectores con un gran potencial, su desarrollo aún no se corresponde con las ventajas de que dispone el país ni han logrado consolidarse como un sector económico de relevancia. Del mismo modo, la competitividad de los productos y servicios culturales vietnamitas en los mercados regional e internacional sigue siendo limitada y todavía no se han consolidado suficientes marcas culturales con una amplia capacidad de proyección e influencia.
En el contexto de la globalización, la transformación digital y la expansión de las plataformas digitales transfronterizas, la cultura vietnamita se enfrenta a desafíos nuevos, más complejos y multidimensionales. La creciente penetración de productos, valores y modelos culturales foráneos, junto con la rápida transformación del espacio mediático y de las formas de acceso e interacción con la cultura, plantea retos urgentes para la preservación de la identidad cultural nacional y para la construcción del sistema de valores y de las normas de comportamiento que deben caracterizar al ser humano vietnamita en la nueva etapa. En este contexto, la ausencia de una visión estratégica a largo plazo y de soluciones integrales y oportunas podría convertir el riesgo de dilución de la identidad cultural, de desviación de los valores y de debilitamiento de la “resiliencia cultural” en un desafío real para el desarrollo sostenible del país, dejando de ser una posibilidad meramente potencial para convertirse en una amenaza concreta.
Un escenario de hat boi, un género de la ópera tradicional vietnamita en el centro de la moderna Ciudad Ho Chi Minh _Fuente: nhiepanhdoisong.vn
Renovación del pensamiento y los contenidos innovadores de la Resolución n.º 80-NQ/TW del Buró Político
Renovar la concepción sobre la posición y el papel de la cultura en el desarrollo nacional
La Resolución N.º 80-NQ/TW, sobre el desarrollo de la cultura vietnamita, no solo incorpora nuevos contenidos, sino que, más importante aún, redefine el enfoque del desarrollo cultural al considerar la cultura como un componente central de la estrategia de desarrollo nacional.
Mientras que las resoluciones anteriores destacaban principalmente la cultura como fundamento espiritual de la sociedad y como una importante fuerza endógena, la Resolución N.º 80-NQ/TW la sitúa como base, fuerza motriz esencial, pilar del desarrollo y un mecanismo clave de regulación para garantizar un crecimiento rápido y sostenible del país. La cultura ocupa así una posición central en la vida social, permea todos los ámbitos del desarrollo y se convierte en una manifestación del “poder blando” de la nación en el contexto de una integración internacional cada vez más profunda. El desarrollo cultural se vincula estrechamente con la formación integral del ser humano vietnamita sobre la base de los sistemas de valores nacionales, culturales, familiares y de las normas de comportamiento que definen al pueblo vietnamita. La causa del desarrollo cultural pertenece a todo el pueblo; el Partido ejerce la dirección, el Estado asume la gestión, y el pueblo es al mismo tiempo sujeto creador y beneficiario de los logros culturales. En este sentido, invertir en la cultura significa invertir en el futuro y en el desarrollo sostenible de la nación.
Un aspecto novedoso de especial relevancia tanto teórica como práctica es que, por primera vez, la Resolución establece que la inversión en la cultura constituye una inversión para el desarrollo sostenible del país y para el futuro de la nación, elevando este principio al nivel de una orientación estratégica. En las resoluciones temáticas anteriores sobre la cultura, la cuestión de la inversión se abordaba principalmente en el marco de las tareas y soluciones. En cambio, la Resolución N.º 80-NQ/TW consagra como directriz estratégica el principio de “renovar de manera fundamental e integral el enfoque sobre la movilización de todos los recursos para el desarrollo de la cultura, en el que los recursos del Estado desempeñan un papel orientador; los sociales y del sector privado constituyen una fuerza motriz importante; y las instituciones, especialmente los mecanismos y políticas innovadores, desempeñan un papel decisivo para movilizar y utilizar eficazmente los recursos destinados a la inversión cultural, así como para atraer y aprovechar el talento. El desarrollo de la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital crea nuevos espacios e impulsos para el desarrollo cultural”. La incorporación de este enfoque en los distintos grupos de tareas y soluciones refleja un cambio significativo, que va del reconocimiento conceptual a la acción práctica. Con ello se supera la visión que consideraba la inversión en la cultura principalmente como un gasto social o de bienestar, para reconocerla como una inversión estratégica para el desarrollo, el fortalecimiento de la competitividad nacional y la consolidación del “poder blando” de Vietnam.
En cuanto a los objetivos y la visión del desarrollo cultural, la Resolución N.º 80-NQ/TW se ajusta estrechamente a las metas generales de desarrollo del país para 2030 y 2045, en particular a la visión de construir una cultura acorde con la de una nación desarrollada y de altos ingresos con orientación socialista. Esta visión se sustenta en el objetivo de edificar una nación “pacífica, independiente, democrática, fuerte, próspera, civilizada y feliz”, en consonancia con las resoluciones más recientes del Partido. La Resolución establece tanto objetivos generales para cada etapa de desarrollo como un conjunto de indicadores específicos y cuantificables, concebidos como base para evaluar, medir y ajustar las políticas en función del nuevo contexto, al tiempo que definen con mayor claridad las metas concretas del desarrollo cultural.
Heredando los principios establecidos de manera coherente en las resoluciones anteriores del Partido, la Resolución N.º 80-NQ/TW reafirma que la cultura es una causa de todo el pueblo, bajo la dirección del Partido y la gestión del Estado, en la que el pueblo constituye el sujeto creador, mientras que la comunidad intelectual y los artistas desempeñan un papel de especial importancia. No obstante, la novedad de la Resolución radica en un enfoque más abierto y orientado a la creación de condiciones favorables para el desarrollo, al subrayar la necesidad de movilizar y utilizar de manera eficiente todos los recursos de la sociedad en favor de la cultura, así como de potenciar plenamente el papel, la responsabilidad y la capacidad creativa de todos los actores culturales. Este enfoque no solo contribuye a superar las limitaciones relacionadas con los recursos y los mecanismos de funcionamiento identificadas en la práctica, sino que también refleja una evolución del pensamiento acorde con las exigencias del desarrollo cultural en el contexto de una economía de mercado con orientación socialista, una integración internacional cada vez más profunda y un proceso de transformación digital en constante aceleración.
Los contenidos nuevos e innovadores de la Resolución N.º 80-NQ/TW “Sobre el desarrollo de la cultura vietnamita” en comparación con las resoluciones anteriores del Partido en este ámbito
En primer lugar, la huella más relevante de la Resolución N.º 80-NQ/TW se refleja en el avance de la conciencia teórica y en una orientación de acción más decidida, al situar la cultura y al ser humano en el centro de la estrategia de desarrollo, creando así una base ideológica para la renovación del modelo de crecimiento. La cultura se reafirma no solo como un ámbito espiritual, sino también como un componente constitutivo de la fuerza integral y de la capacidad competitiva nacional. La construcción de la cultura y del ser humano solo puede alcanzar resultados sustantivos cuando se integra directamente en el pensamiento sobre la gestión del desarrollo, vinculando la implementación de los objetivos estratégicos y las grandes orientaciones nacionales con un sistema coherente de instituciones, mecanismos y políticas destinado a elevar la eficacia y la eficiencia de su ejecución. La cultura es reconocida con mayor claridad en su estrecha relación con la renovación del modelo de crecimiento, el aumento de la productividad, el desarrollo de recursos humanos de alta calidad, la construcción de un entorno cultural humanista, saludable, civilizado y moderno, así como con la creación de una marca nacional y un ecosistema cultural con identidad vietnamita.
Sobre esta base de conciencia y percepción, la Resolución establece claramente la exigencia de construir e implementar de manera integral el sistema de valores culturales (nacionalidad, democracia, humanismo y carácter científico), el sistema de valores nacionales (paz, unidad, independencia, pueblo próspero, país fuerte, democracia, justicia, civilización y felicidad), el sistema de valores familiares (bienestar, felicidad, progreso y civilización) y las normas del ser humano vietnamita (patriotismo, unidad, autodeterminación, solidaridad y afecto humano, honestidad, responsabilidad, disciplina y creatividad). Mientras que los documentos anteriores se centraban principalmente en la necesidad de investigar y formular estos sistemas de valores, la Resolución N.º 80-NQ/TW pone el énfasis en su implementación integral, vinculándolos estrechamente con la vida social y la práctica cotidiana.
En segundo lugar, la Resolución subraya que el pueblo constituye el centro tanto del disfrute como de la creación cultural, garantizando plenamente los derechos de acceso, participación y creación cultural de la población. Asimismo, orienta sus esfuerzos hacia la reducción de las brechas en el acceso y disfrute de la cultura entre las distintas regiones, zonas geográficas y grupos sociales, con especial atención a los colectivos en situación de vulnerabilidad. Este enfoque refleja claramente una concepción del desarrollo centrada en el ser humano, en la que las personas son al mismo tiempo el objetivo y la fuerza motriz del desarrollo cultural.
En tercer lugar, la Resolución sitúa como prioridad la liberación de la capacidad creativa en el ámbito cultural, considerándola un avance estratégico para el desarrollo de la literatura, las artes, las industrias culturales y del entretenimiento. La novedad no solo reside en reafirmar el derecho a la libertad creativa, sino también en la exigencia de perfeccionar los mecanismos y políticas destinados a despertar y promover con mayor fuerza el potencial creativo de la comunidad intelectual, los artistas y todos los actores creativos de la sociedad, con el fin de generar obras y productos culturales de alto valor, acordes con la posición y la dimensión de la cultura vietnamita en la nueva era.
En cuarto lugar, la Resolución aborda por primera vez el desarrollo cultural desde la perspectiva de la construcción de un ecosistema optimizado para ello, vinculando estrechamente el sector con otros ámbitos como la educación y la formación, la ciencia y la tecnología, la economía, el medioambiente, la defensa nacional, la seguridad y las relaciones exteriores. Este enfoque representa un nuevo avance en el pensamiento, superando una visión sectorial y fragmentada para orientarse hacia un desarrollo sinérgico y sostenible entre la cultura y los demás ámbitos de la vida social.
En quinto lugar, la Resolución analiza de manera integral la relación entre el espacio cultural físico y el espacio cultural digital, considerándola una exigencia inevitable en el contexto de la formación de la sociedad y la economía digitales. La construcción de normas de conducta en el entorno digital y el fortalecimiento de la capacidad estética de la población, especialmente de las jóvenes generaciones, reflejan un pensamiento proactivo y una capacidad de adaptación ante las profundas transformaciones de la vida cultural en la era digital.
En sexto lugar, la Resolución plantea la exigencia de posicionar y desarrollar productos culturales con marca nacional, impulsar la exportación cultural y contribuir a la construcción y el fortalecimiento del “poder blando” de Vietnam. El documento representa un avance importante al pasar de una concepción centrada únicamente en la promoción cultural hacia un enfoque estratégico de desarrollo de productos y servicios culturales con alto valor añadido.
En séptimo lugar, la Resolución aborda los recursos culturales desde una perspectiva más integral y moderna, considerando su patrimonio como elemento central y los recursos digitales como una nueva ventaja estratégica. Asimismo, plantea la necesidad de vincular la preservación con el desarrollo sostenible, transformando así el patrimonio en un activo que contribuya directamente al desarrollo socioeconómico y a la protección del medioambiente.
En octavo lugar, la Resolución establece la orientación de concentrar esfuerzos en el desarrollo selectivo y prioritario de determinados sectores de las industrias culturales con ventajas competitivas, promoviendo la formación de corporaciones culturales y complejos creativos de alcance nacional e internacional. Al mismo tiempo, impulsa el perfeccionamiento de la infraestructura cultural nacional, que incluye la institucional, de datos y la digital, creando una base sólida para el desarrollo vigoroso de las industrias culturales con ventajas competitivas dentro de las cadenas de valor globales.
En noveno lugar, la Resolución define una serie de programas y proyectos prioritarios destinados a concretar los objetivos y las tareas estratégicas, garantizando una alta viabilidad y capacidad de acción en el proceso de implementación. La determinación clara de estos programas y proyectos clave dentro de la propia Resolución refleja un enfoque de dirección firme y decidido, estrechamente vinculado entre la formulación de políticas y su organización efectiva en la práctica.
Las grandes orientaciones sobre las tareas y soluciones para el desarrollo cultural en la nueva etapa
En primer lugar, impulsar avances estratégicos en materia de instituciones, gobernanza y recursos para el desarrollo cultural.
Una de las orientaciones innovadoras más importantes de la Resolución N.º 80-NQ/TW es la exigencia de renovar de manera fundamental las instituciones, los mecanismos, las políticas y los modelos de gobernanza cultural con un enfoque orientado a crear condiciones favorables para el desarrollo, tomando la eficacia y la sostenibilidad como criterios de evaluación. La Resolución subraya la necesidad de perfeccionar el sistema jurídico en materia de cultura, literatura, arte e industrias culturales de manera coherente y moderna, creando un entorno propicio para desbloquear y movilizar eficazmente los recursos sociales destinados al desarrollo cultural.
Una innovación de importancia estratégica consiste en el firme cambio desde el pensamiento de “gestión” hacia el de “gobernanza” cultural, pasando de un modelo basado en el control previo a uno centrado en la supervisión posterior, asociado a la elaboración y publicación transparente de estándares, normas y procedimientos de gestión. Este enfoque no solo contribuye a elevar la eficacia y eficiencia de la gestión estatal en el ámbito cultural, sino que también crea condiciones para liberar la capacidad creativa de los actores culturales dentro del marco jurídico y de las normas sociales.
La Resolución N.º 80-NQ/TW establece la exigencia de garantizar recursos de inversión proporcionales para el desarrollo cultural, considerándolo una condición indispensable para materializar el papel de la cultura como pilar del desarrollo nacional. En este sentido, determina que la asignación presupuestaria destinada a la cultura debe representar como mínimo el 2% del presupuesto estatal anual y aumentar gradualmente en función de las necesidades prácticas. Asimismo, la Resolución orienta concentrar las inversiones en el desarrollo y perfeccionamiento de la infraestructura cultural, priorizando las instituciones de escala nacional con capacidad de alcanzar estándares regionales e internacionales. Al mismo tiempo, promueve los modelos de cooperación público-privada y la socialización de la inversión en el ámbito cultural, reflejando un fuerte cambio de pensamiento en la movilización y utilización de los recursos, con el objetivo de superar la situación de inversiones dispersas y poco eficaces observada en los últimos años.
En segundo lugar, centrar los esfuerzos en la construcción del ser humano, el entorno y el ecosistema cultural.
La Resolución N.º 80-NQ/TW determina que la construcción de un pueblo vietnamita avanzado integralmente constituye el objetivo central y transversal del desarrollo cultural. Sobre la base de la implementación coherente de los sistemas de valores y las normas de comportamiento del pueblo vietnamita, el documento subraya la necesidad de construir un entorno cultural humanista, saludable y moderno, en el que los valores positivos de la nación sean fortalecidos, difundidos y se conviertan en fundamento para el desarrollo sostenible de la sociedad.
Un aspecto destacado de especial importancia es la exigencia de construir un “dispositivo integral de la cultura” vinculado con la defensa nacional y la seguridad, contribuyendo a proteger firmemente la base ideológica del Partido en un contexto de profunda integración internacional y de intensa competencia en materia de valores e influencia cultural. La cultura se define no solo como “poder blando”, sino también como un “escudo espiritual” que contribuye a fortalecer la “capacidad de resistencia” de la sociedad frente a los impactos negativos, la desviación de los valores y las expresiones de penetración de elementos culturales inadecuados.
Además, la Resolución N.º 80-NQ/TW aborda el desarrollo cultural desde la perspectiva de la construcción de un ecosistema cultural, considerando al pueblo tanto como sujeto creador como centro de disfrute de los valores y logros culturales. La estrecha vinculación de la cultura con la educación y la formación, la ciencia y la tecnología, la economía, el medioambiente y otros ámbitos de la vida social crea las bases para un desarrollo sinérgico y sostenible, reafirmando así el papel regulador y orientador de la cultura en el desarrollo nacional.
En tercer lugar, desarrollar las industrias culturales, impulsar la transformación digital y promover la integración internacional en el ámbito de la cultura
La Resolución N.º 80-NQ/TW determina que el desarrollo de las industrias culturales constituye una de las orientaciones estratégicas fundamentales para convertir la cultura en una fuerza impulsora del desarrollo socioeconómico. El eje central de esta orientación es la formación y el desarrollo de cadenas de valor culturales y creativas basadas en la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital, abarcando desde la etapa de creación, producción y distribución hasta el consumo de productos culturales.
El impulso de la aplicación de las tecnologías digitales, la inteligencia artificial y el big data en la creación, producción y distribución cultural no solo amplía el espacio de desarrollo de la cultura vietnamita, sino que también contribuye a elevar la capacidad competitiva de los productos culturales en los mercados regionales e internacionales. Al mismo tiempo, la Resolución plantea la necesidad de construir una infraestructura nacional de datos al respecto y plataformas digitales compartidas, creando las bases para un desarrollo cultural integral y moderno.
En el contexto de una integración internacional cada vez más profunda, la Resolución subraya la necesidad de promover de manera proactiva y activa la integración internacional en el ámbito cultural, vinculando el desarrollo de esa esfera con la construcción y difusión de la marca nacional. La exportación de productos y servicios con identidad vietnamita, junto con la implementación de estrategias de comunicación para promover la imagen del país y del pueblo vietnamita ante el mundo, se consideran soluciones importantes para fortalecer el “poder blando” nacional, elevar la posición y aumentar el prestigio de Vietnam en la arena internacional.
En el contexto de la globalización, la transformación digital y la intensa competencia en torno a los valores y la influencia culturales, la Resolución N.º 80-NQ/TW posee un significado de declaración política y cultural, al reflejar la determinación del Partido de promover la fuerza de la cultura y del pueblo vietnamita, construir un sistema de valores sostenible, consolidar la base espiritual de la sociedad y fortalecer el “poder blando” nacional./.