Fortalecer la salud física: Fundamento del desarrollo de los recursos humanos en la nueva era

DAO HONG LAN
Miembro del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, Ministra de Salud
19:58, 06-02-2026

REVISTA COMUNISTA-  Al entrar el país en una nueva era de desarrollo, en la que se exigen estándares cada vez más altos para la calidad de los recursos humanos, el fortalecimiento de la salud física se identifica como la base material y biológica directa para el desarrollo integral de las personas. En consonancia con el espíritu de la Resolución No. 20-NQ/TW(1), la Resolución No. 72-NQ/TW(2) y las grandes orientaciones establecidas en los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido, la mejora de la salud física ocupa una posición estratégica en el desarrollo de recursos humanos de alta calidad. Ello reafirma que la protección, el cuidado y el fortalecimiento de la salud del pueblo no constituyen únicamente una responsabilidad del sector sanitario, sino una tarea de todo el sistema político y toda la sociedad, así como un importante motor para impulsar un desarrollo rápido y sostenible del país en la nueva etapa.

 

El secretario general del Partido, To Lam, visita y entrega obsequios a pacientes que reciben tratamiento en el Hospital de la Amistad _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias

Fortalecimiento de la salud física: base material y biológica del desarrollo integral del ser humano

A lo largo del proceso de desarrollo de la humanidad, el ser humano ha sido considerado simultáneamente el objetivo y la fuerza motriz del desarrollo. El desarrollo integral de las personas constituye un indicador del nivel de civilización y progreso de una sociedad. Dicho desarrollo no consiste en la simple suma de ámbitos aislados, sino en la armonía de las dimensiones física, intelectual, espiritual, moral y de las capacidades sociales del individuo. Dentro de este conjunto, la salud física representa la condición material y biológica directa que permite la formación, el desarrollo y el pleno despliegue de las capacidades intelectuales, la creatividad y la personalidad social.

Desde la perspectiva de las ciencias sociales y las humanidades, la salud no solo refleja el estado físico de cada individuo, sino que constituye también un importante indicador de la calidad de la población, la capacidad laboral y la vitalidad de una nación. Sin una sólida base de salud física, las personas difícilmente podrán responder a las crecientes exigencias del trabajo moderno; sin una buena condición física, se verán limitadas la capacidad de aprendizaje a lo largo de toda la vida, la adaptación a los cambios del entorno y la innovación social. Por ello, el fortalecimiento de la salud física trasciende el ámbito sanitario para convertirse en una cuestión estratégica del desarrollo, estrechamente vinculada con el desarrollo de los recursos humanos y el futuro de la nación.

El pensamiento del Presidente Ho Chi Minh sobre el ser humano y la salud lleva un profundo valor teórico y práctico, demostrando claramente la concepción de que el ser humano es el centro de la causa revolucionaria. El líder destacó la relación orgánica entre la salud individual y la fortaleza del país: “Cada ciudadano débil significa una nación débil; cada ciudadano sano significa una nación fuerte”(3). Para el Presidente Ho Chi Minh, el ejercicio físico no constituye únicamente una necesidad personal, sino también un deber para con la Patria; la condición indispensable para que cada persona pueda trabajar, estudiar, contribuir al desarrollo nacional y plasmar en la realidad los valores morales y los ideales revolucionarios. Este enfoque mantiene plena vigencia en la actualidad, especialmente en el contexto en que Vietnam impulsa la industrialización, la modernización y una integración internacional cada vez más profunda.

Siguiendo y desarrollando el pensamiento del Presidente Ho Chi Minh, la protección, el cuidado y el fortalecimiento de la salud del pueblo han sido definidos como una tarea estratégica, permanente y a largo plazo de todo el sistema político. Este punto de vista se refleja de manera coherente en los documentos del Partido, particularmente en el marco de la estrategia para la formación de recursos humanos de alta calidad. La Resolución No. 20-NQ/TW, del sexto pleno del Comité Central del XII mandato, “Sobre el fortalecimiento de la protección, el cuidado y la mejora de la salud del pueblo en la nueva situación”, marcó un importante avance en el pensamiento del Partido sobre la salud, al situar la salud de la población como un componente esencial de la estrategia de desarrollo sostenible, estrechamente vinculada al progreso socioeconómico y la elevación de la calidad de los recursos humanos. Los Documentos del XIII Congreso Nacional del Partido reiteran que el desarrollo de recursos humanos altamente calificados debe ir acompañado del fortalecimiento de la salud de toda la población, la mejora de la estatura, la condición física y la calidad de vida de los vietnamitas; al mismo tiempo, consideran la inversión en la salud y la atención médicadel pueblo como una inversión para el desarrollo sostenible del país.

En este contexto, la Resolución No. 72-NQ/TW, emitida el 9 de septiembre de 2025 por el Buró Político, “Sobre algunas soluciones innovadoras para fortalecer la protección, el cuidado y la mejora de la salud del pueblo”, muestra el enfoque estratégico e integral del Partido sobre la salud de la población en la nueva etapa. La Resolución reafirma que la salud es el activo más valioso del ser humano, la base fundamental para la felicidad de las personas, la supervivencia de la nación y su desarrollo próspero y sostenible. También subraya que el cuidado de la salud no solo constituye un objetivo, sino también un motor del desarrollo, por lo que debe ocupar un lugar prioritario en las estrategias y políticas nacionales. La tarea es responsabilidad de todo el sistema político, la sociedad y los ciudadanos. Un punto destacado de la Resolución 72-NQ/TW es la exigencia de renovar profundamente el pensamiento y la acción en la dirección, la gestión, la organización y la implementación de las políticas de protección, cuidado y fortalecimiento de la salud del pueblo. En este sentido, el sector sanitario y la gestión estatal en materia de salud dejan de concebirse como un ámbito meramente administrativo o técnico para convertirse en un componente orgánico de la estrategia de desarrollo humano y del progreso socioeconómico. La Resolución sitúa a la población en el centro y prioriza la formulación de políticas destinadas a proteger y mejorar la salud física y mental, la estatura, la esperanza de vida y los años de vida saludable; se apunta a que toda la población tenga acceso suficiente, equitativo e igualitario a servicios sanitarios de calidad, especialmente los niños, las personas en situación difícil y los grupos beneficiarios de las políticas sociales. La Resolución también dispone un cambio sustancial del enfoque, priorizando la prevención de enfermedades y la protección, el cuidado y la promoción de la salud a lo largo de todo el ciclo de vida, considerando la medicina preventiva, la atención primaria y la medicina tradicional como pilares fundamentales. Se concede máxima prioridad a la inversión sincrónica en recursos humanos, infraestructura y equipamiento para los centros de salud comunales, con el propósito de fortalecer la capacidad de prestar servicios de atención primaria, detectar de manera precoz las enfermedades y gestionar la salud comunitaria desde el nivel de base; de este modo, se contribuirá a reducir la sobrecarga de los hospitales de niveles superiores y mejorar la eficacia integral de las labores de prevención y tratamiento. Además, la Resolución orienta el perfeccionamiento de las instituciones, la movilización y utilización eficiente de los recursos; el impulso de la ciencia, la tecnología y la transformación digital; así como la reforma del financiamiento sanitario para garantizar la eficiencia y la sostenibilidad del seguro médico y los mecanismos financieros vinculados. Los objetivos fijados para 2030 apuntan a crear un entorno de vida de mayor calidad, elevar los indicadores de salud y la cobertura de los servicios esenciales de atención sanitaria hasta niveles comparables con los países más avanzados de la región, aumentar la esperanza de vida y los años de vida saludable de la población, y consolidar un sistema de salud moderno, equitativo, eficiente y sostenible, en el que la prevención de enfermedades constituya la máxima prioridad.

En el contexto en que el país entra en una nueva etapa de desarrollo rápido y sostenible y una integración internacional cada vez más profunda y, al mismo tiempo, enfrenta desafíos como el envejecimiento de la población, el incremento de las enfermedades no transmisibles y los impactos multidimensionales del cambio climático, las exigencias sobre los recursos humanos son cada vez más integrales y rigurosas. La transformación del modelo de crecimiento hacia uno sustentado en mayor medida en el conocimiento, la ciencia, la tecnología y la innovación requiere una fuerza laboral sólida tanto en el plano físico como mental. En este escenario, la salud física deja de entenderse únicamente como la ausencia de enfermedad para concebirse como un estado de salud positivo, capaz de resistir, adaptarse y recuperarse de las crisis económicas, sociales y ambientales. En consecuencia, el fortalecimiento de la salud física se convierte en la base material y biológica directa para los recursos humanos de alta calidad y una condición indispensable para alcanzar con éxito los objetivos de desarrollo nacional en la nueva etapa.

A la luz de los fundamentos teóricos del marxismo-leninismo, el pensamiento de Ho Chi Minh y las orientaciones estratégicas del Partido plasmadas en la Resolución No. 20-NQ/TW, la Resolución No. 72-NQ/TW y los principales lineamientos del XIII Congreso Nacional del Partido, puede afirmarse que el fortalecimiento de la salud física constituye una condición esencial para el desarrollo integral del ser humano, un factor decisivo para la calidad de los recursos humanos y, al mismo tiempo, un elemento clave para impulsar un progreso rápido y sostenible del país.

Funcionarios del Ministerio de Salud participan en una marcha ciclista para apoyar la campaña de comunicación sobre la prevención y lucha contra los efectos nocivos del tabaquismo _Foto: baodautu.vn

Estrategia de protección y cuidado de la salud del pueblo: De la concepción a la acción política

La Resolución 20-NQ/TW del Comité Central del Partido del XII mandato marcó un cambio fundamental en el pensamiento del Partido: la transición de un modelo sanitario centrado principalmente en el examen y tratamiento de enfermedades hacia uno que sitúa a las personas en el centro y prioriza la prevención, la protección y la mejora de la salud. Este cambio estratégico refleja una comprensión cada vez más profunda e integral de la estrecha relación entre la salud de la población y el desarrollo sostenible del país. En un contexto en el que Vietnam enfrenta simultáneamente la doble carga de las enfermedades, el rápido envejecimiento demográfico y los efectos cada vez más profundos del cambio climático y ambiental, este enfoque no solo está en consonancia con las tendencias de la medicina moderna, sino que responde de manera directa a las exigencias más apremiantes de la realidad.

Bajo esta orientación, el fortalecimiento de la salud física no solo se ve como un componente técnico aislado del sector sanitario, sino también un eje transversal de las políticas de desarrollo humano. La condición física está estrechamente vinculada con las políticas de población, educación, deporte, empleo, trabajo y bienestar social; y es el resultado de la interacción entre las condiciones de vida, el entorno social, la nutrición, el nivel de actividad física y el acceso a los servicios básicos de salud. En consecuencia, el cuidado de la salud no comienza únicamente en los establecimientos médicos, sino desde la familia, la escuela, la comunidad y el entorno de vida de cada ciudadano. Esta responsabilidad no solo pertenece al sector sanitario, sino que es una tarea de todo el sistema político y la sociedad.

Los Documentos del XIII Congreso Nacional del Partido subrayan la necesidad de construir un Vietnam desarrollado, en el que el pueblo se distinga por su buena salud, capacidad intelectual, valentía, aspiración al desarrollo y alto sentido de responsabilidad social. Para hacer realidad este objetivo, las políticas sanitarias no deben limitarse a garantizar el acceso a los servicios de examen y tratamiento médico, sino que deben concentrarse en fortalecer la salud física desde las primeras etapas del ciclo de vida: desde la atención integral a la salud materno-infantil, la mejora de la nutrición y la educación física en las escuelas, hasta la promoción de estilos de vida saludables durante la edad adulta y el envejecimiento saludable. Se trata de un enfoque preventivo orientado a promover la salud desde sus bases, creando las condiciones para reducir la carga de las enfermedades y elevar la calidad de vida de la población a largo plazo.

Más recientemente, las orientaciones formuladas por el Secretario General del Partido en sus reuniones de trabajo con el Comité del Partido en el Gobierno y con los ministerios y sectores han reiterado una visión coherente: la protección, el cuidado y la mejora de la salud del pueblo constituyen simultáneamente un objetivo y una fuerza impulsora del desarrollo rápido y sostenible; la salud debe ocupar un lugar prioritario en todas las estrategias y políticas de desarrollo, al ser considerada una de las principales tareas políticas del país. El énfasis en la investigación orientada a generar nuevos avances en la atención sanitaria de la población refleja la firme determinación política del Partido de superar los obstáculos institucionales, y en cuanto a recursos, organización e implementación, en pos de resultados concretos, medibles, supervisables y evaluables.

Sobre esta base, la Resolución 72-NQ/TW del Buró Político ha concretado el punto de vista sobre el desarrollo de la salud centrado en las personas. La Resolución reafirma que la salud constituye el bien más preciado del ser humano, el fundamento de la felicidad de cada individuo, el desarrollo sostenible de la sociedad y la fortaleza de la nación. Al mismo tiempo, insiste en la necesidad de avanzar decididamente hacia un modelo de atención proactiva, en el que la medicina preventiva, la atención primaria y la mejora de la salud física de la comunidad se conviertan en los pilares fundamentales del sistema nacional de salud. En consecuencia, el diseño de las políticas debe orientarse hacia un enfoque integrado, coordinado e intersectorial, que garantice la coherencia del sistema, la continuidad y la equidad en el acceso.

Desde la perspectiva del desarrollo de los recursos humanos, las políticas sanitarias deben diseñarse de manera que integren el objetivo de fortalecer la salud física con la mejora de la productividad laboral, la calidad de la educación, la eficacia de la seguridad social y la competitividad nacional. Una fuerza laboral saludable no solo contribuye a reducir, a largo plazo, los costos sanitarios y la carga de los sistemas de protección social, sino que también incrementa de forma directa la productividad, la creatividad, la flexibilidad y la aptitud para adaptarse a la transformación digital, la transición verde y la integración internacional profunda. Este enfoque pone de manifiesto que la mejora de la salud física no constituye un simple gasto de bienestar social, sino una inversión estratégica para el desarrollo y una condición esencial para hacer realidad los objetivos de crecimiento rápido y sostenible en la nueva etapa.

En este sentido, desde los planteamientos formulados en la Resolución 20-NQ/TW hasta las orientaciones y soluciones innovadoras establecidas en la Resolución 72-NQ/TW, se aprecia con claridad la coherencia y el desarrollo del pensamiento del Partido respecto al papel del fortalecimiento de la salud física dentro de la estrategia de protección y cuidado de la salud del pueblo. De este modo, la mejora de la salud física se convierte en el vínculo directo entre las políticas sanitarias y el objetivo de desarrollar recursos humanos de alta calidad, contribuyendo a consolidar las bases para un desarrollo sostenible de la nación.

Elevar la calidad de los recursos humanos: Un fundamento sostenible para la construcción y la defensa de la Patria

La práctica demuestra que el fortalecimiento de la salud física solo puede alcanzar resultados sostenibles cuando se lleva a cabo de manera sincrónica, bajo el liderazgo unificado del Partido, con una gestión eficaz y eficiente del Estado y la participación activa y responsable de toda la sociedad. Este requisito no se limita a la implementación de las políticas sanitarias, sino que constituye una cuestión de profundo significado político y social, estrechamente vinculada con la estrategia de desarrollo humano y la garantía de la sinergia de la nación. Para la próxima etapa, la prioridad consiste en seguir concretando y aplicando de manera efectiva los puntos de vistas y objetivos establecidos en las resoluciones 20-NQ/TW y 72-NQ/TW del Buró Político y las orientaciones contenidas en los Documentos del XIV Congreso del Partido. Paralelamente, será necesario perfeccionar las condiciones políticas y jurídicas, y garantizar los recursos para impulsar nuevos avances en la protección, el cuidado y la mejora de la salud del pueblo.

En primer lugar, es preciso continuar elevando la conciencia y la responsabilidad política de los comités partidistas, las organizaciones del Partido y las autoridades sobre la importancia fundamental de la salud física en el desarrollo humano y nacional. La elevación de la salud del pueblo debe concebirse como un componente esencial de las políticas de desarrollo e integrarse de manera efectiva en las estrategias, planes y programas de desarrollo socioeconómico de todos los niveles, vinculándola con objetivos, indicadores, recursos y mecanismos concretos de seguimiento y evaluación; y superar la situación de limitarse a programas especializados o implementarse simplemente como una campaña.

En segundo lugar, es necesario aplicar de manera coherente la orientación de trasladar el eje del sistema sanitario hacia una atención proactiva, considerando la prevención de enfermedades, la mejora de la salud física y la gestión de la salud a lo largo de todo el ciclo de vida como prioridades. En este marco, la medicina preventiva, la atención primaria y las acciones dirigidas a fortalecer la salud física de la comunidad desempeñan un papel esencial, constituyendo la primera línea de protección de la salud del pueblo. La inversión en el fortalecimiento de la salud física significa la inversión en el futuro, pues, además de su profundo valor humanista, genera beneficios económicos y sociales a largo plazo, al reducir la carga de las enfermedades, disminuir los costos de la salud y el bienestar social, aumentar los años de vida saludable, y elevar la calidad de los recursos humanos y la productividad laboral de la sociedad.

En tercer lugar, resulta imprescindible construir un entorno de vida que facilite a la población la práctica de actividad física y la adopción y mantenimiento de estilos de vida saludables. La salud física de las personas no solo depende de los servicios sanitarios, sino que también está directamente influenciada por las condiciones de vida, el entorno natural y el entorno social. Por ello, su fortalecimiento exige un mecanismo estrecho de coordinación intersectorial entre los sectores de salud, educación, cultura y deporte, construcción, transporte, medio ambiente, comunicación y las organizaciones sociopolíticas. El desarrollo de los espacios públicos y las instalaciones culturales y deportivas de base, la garantía de la seguridad alimentaria, el control de los factores que representan riesgos para la salud y el fomento de la actividad física en la comunidad, entre otras medidas, deben integrarse de forma coherente en el proceso de formulación e implementación de las políticas.

En cuarto lugar, se torna fundamental fortalecer el papel de cada ciudadano en el cuidado y la mejora de la salud. Cada persona debe comprender plenamente que la atención a su propia salud no solo constituye un derecho, sino también una responsabilidad para con la familia, la sociedad y la Patria, por lo tanto es necesario que se traduzca en una conducta voluntaria y constante de la comunidad y cada individuo. La cultura del ejercicio físico, la adopción de estilos de vida saludables y la prevención proactiva de las enfermedades deben considerarse componentes esenciales del desarrollo integral del ser humano en Vietnam en la nueva etapa.

En un contexto donde se entrelazan oportunidades y desafíos, el fortalecimiento de la salud física de la población trasciende el ámbito sanitario para convertirse en un factor que garantiza la fortaleza endógena de la nación. Un pueblo integrado por ciudadanos con buena condición física y resilientes posee una mayor capacidad para afrontar las transformaciones económicas, sociales, ambientales y los desafíos de seguridad no convencionales. Al mismo tiempo, ello constituye una base sólida para la construcción de una economía independiente y autosuficiente, y de un país profundamente integrado a nivel internacional.

La mejora de la salud física no solo contribuye a elevar la calidad de vida del pueblo, sino que también fortalece de manera directa el potencial y la sinergia nacional y sirve eficazmente a la causa de la construcción y defensa firme de la Patria socialista vietnamita en la nueva etapa./.
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(1) Resolución No. 20-NQ/TW, adoptada el 25 de octubre de 2017 por el sexto pleno del Comité Central del Partido del XII mandato, “Sobre el fortalecimiento de la protección, cuidado y mejora de la salud de la población en la nueva situación”.
(2) Resolución No. 72-NQ/TW, aprobada el 9 de septiembre de 2025 por el Buró Político, “Sobre algunas soluciones innovadoras para fortalecer la protección, el cuidado y la mejora de la salud de la población”.
(3) Ho Chi Minh: Obras completas, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2011, vol. 4, pág. 240.