Trabajo político e ideológico dentro del Partido Comunista de Vietnam: Lecciones extraídas de 40 años de renovación nacional
Revista Comunista - Tras 40 años de implementación del proceso de Renovación (Doi Moi) bajo el liderazgo del Partido Comunista de Vietnam (PCV), el trabajo político e ideológico ha seguido desempeñando un papel crucial en el fortalecimiento de la firmeza política, el carácter pionero, la capacidad de liderazgo y la capacidad de gobernanza del Partido; en la formulación de políticas y lineamientos coherentes con las leyes objetivas, la realidad vietnamita y las tendencias de la época; así como en la creación de una fuerte determinación política, la unidad en el pensamiento y la acción decisiva de todo el Partido, el pueblo y las fuerzas armadas en todo el país para lograr con éxito los objetivos y tareas estratégicas establecidos.
El secretario general del Partido, To Lam, durante una sesión de trabajo efectuada con la Comisión de Propaganda, Educación y Movilización de Masas, el 4 de marzo de 2026 _Fuente: Agencia Vietnamita de Noticias
Trabajo político e ideológico, una cuestión regida por leyes objetivas de un partido en el poder
A lo largo del desarrollo de los partidos gobernantes con orientación socialista, la historia confirma repetidamente una ley universal: la fortaleza o debilidad de un partido radica principalmente en el estado de su base ideológica y la calidad de su labor política e ideológica. Una base ideológica sólida genera la unidad en la percepción, voluntad y acción en todo el partido, extendiéndose así para formar la fuerza del consenso en toda la sociedad; por el contrario, cuando la base ideológica se erosiona y la confianza política disminuye, por muy grande que sea la escala del aparato organizativo, resulta difícil mantener el papel dirigente.
La experiencia práctica de algunos países que en el pasado se desarrollaron siguiendo la orientación socialista demuestra que las grandes transformaciones políticas y sociales no solo se originaron en dificultades económicas o limitaciones de la gestión estatal, sino que, en un nivel más profundo, provinieron de errores y deficiencias en el trabajo político e ideológico, que pueden resumirse en los siguientes aspectos principales:
Primero, la vacilación en los fundamentos políticos, ideológicos y teóricos. Una manifestación notable es el declive de la fe en el fundamento ideológico, lo que conlleva un alejamiento de los principios básicos del socialismo científico. Las consecuencias incluyen la pérdida de la dirección estratégica, la falta de una base teórica sólida para liderar la sociedad, generando un vacío político e ideológico dentro del Partido y entre las masas populares.
Segundo, el abandono del frente político e ideológico en el contexto de la apertura y la integración internacional. En el proceso de integración internacional, si no existen mecanismos de orientación oportunos y eficaces, la información multidimensional puede ser aprovechada para difundir puntos de vista erróneos y tergiversados, provocando confusión en la percepción social. Cuando el trabajo político e ideológico no logra seguir el ritmo del desarrollo de la ciencia y la tecnología, especialmente en un contexto de explosión de la información y los medios de comunicación, y particularmente cuando se relaja la gestión del entorno de internet y se carece de una adecuada orientación de las corrientes ideológicas oficiales, la sociedad puede verse fácilmente influenciada por tendencias políticas negativas y reaccionarias. Combinado con las actividades de sabotaje de las fuerzas hostiles, ello puede conducir a la disminución de la confianza en el partido gobernante y en el sistema político.
Tercero, la separación del trabajo ideológico de la realidad de la vida del pueblo. En algunos lugares, la divulgación ideológica se ha vuelto superficial, divorciada de la realidad y desvinculada de la solución de problemas prácticos de la vida social. Cuando las palabras no se corresponden con los hechos; cuando no existe consenso en la opinión pública; cuando las preocupaciones y demandas sociales no son atendidas; y cuando las directrices y políticas no generan mejoras evidentes en la vida del pueblo, el trabajo ideológico pierde gradualmente su capacidad de persuasión y la confianza social se erosiona..
Cuarto, la degradación ideológica y política dentro del Partido. Esta se manifiesta en la vacilación respecto a los ideales, la disminución de la voluntad política, la falta de confianza en el camino de desarrollo elegido e incluso la aparición de situaciones de falta de unidad interna. Este constituye el riesgo más directo y peligroso, ya que cuando dentro del Partido deja de existir unidad en el pensamiento y la acción, su papel dirigente se debilita inevitablemente.
Quinto, la lenta renovación de los métodos del trabajo ideológico. El mantenimiento de métodos de propaganda unidireccionales, con contenidos dogmáticos, poco atractivos y que no se ajustan al nivel de conocimiento de la población ni a las crecientes demandas de información de la sociedad, hace que el trabajo ideológico pierda gradualmente su influencia, especialmente entre las generaciones jóvenes. Cuando el trabajo ideológico no logra adaptarse al ritmo de la época, la brecha entre el Partido y la sociedad corre el riesgo de ampliarse.
El general Trinh Van Quyet, miembro del Buró Político, secretario del Comité Central del PCV y jefe de su Comisión de Propaganda, Educación y Movilización de Masas, felicita al Instituto Militar de Medicina Tradicional, dependiente del Ministerio de Defensa, en ocasión del aniversario 71 del Día del Médico en Vietnam (27 de febrero de 1955- 2026) _Fuente: Agencia Vietnamita de Noticias
La práctica de 40 años de Renovación en Vietnam: algunas lecciones aprendidas sobre el trabajo político e ideológico dentro del Partido
El Presidente Ho Chi Minh prestó especial atención al liderazgo sobre el trabajo político e ideológico, considerándolo la tarea más importante y decisiva para el éxito de la revolución. Adhiriéndose firmemente al marxismo-leninismo y al pensamiento de Ho Chi Minh, y aplicándolos y desarrollándolos de forma creativa, durante más de 95 años, el PCV ha identificado el trabajo político e ideológico como un componente de suma importancia de todas sus actividades, un área crucial y el fundamento ideológico del Partido y la base política del sistema.
Los logros alcanzados en los últimos 40 años de Doi Moi son el resultado de la combinación de múltiples factores, entre los que se destacan el fortalecimiento del frente político e ideológico del Partido, la consolidación de la confianza del pueblo, la gran unidad dentro del Partido y un amplio consenso social sobre el sistema socialista y el camino hacia el socialismo. A partir de las experiencias de estos 40 años, se pueden resumir algunas lecciones en materia política e ideológica:
Primero, la firmeza, la aplicación y el desarrollo creativo del marxismo-leninismo y del pensamiento de Ho Chi Minh constituyen un principio inmutable en todas las circunstancias. Durante el proceso de Renovación, el PCV persiste en considerar el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh como fundamento ideológico y principio rector de todas sus acciones. Esta firmeza no es dogmática, sino que está siempre vinculada al proceso de desarrollo creativo y de acuerdo con las condiciones específicas del país en cada etapa. El XIV Congreso Nacional del PCV, al resumir 40 años de liderar el Doi Moi, clarificó la primera lección aprendida: “Mantener la firmeza, aplicar y desarrollar de manera creativa el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh, mantenerse firme en el objetivo de la independencia nacional y el socialismo, persistir en el lineamiento de Renovación del Partido, adherirse totalmente a los principios organizativos y operativos del PCV; tomar el desarrollo como base para la estabilidad y la estabilidad como impulso para promover un desarrollo rápido y sostenible, mejorando constantemente la vida del pueblo...”(1). El espíritu de “mantener la firmeza y a la vez aplicar y desarrollar con creatividad” encarna la sagacidad política, la inteligencia, el pensamiento estratégico, la continuidad de las corrientes históricas y las lecciones aprendidas del liderazgo del PCV sobre la causa de Renovación. Esta armoniosa combinación de firmeza y desarrollo creativo ha permitido al Partido mantener su liderazgo y combatividad, y al mismo tiempo adaptarse con flexibilidad a los rápidos y complejos cambios de la situación global.
Segundo, mantener y fortalecer el papel de liderazgo directo e integral del Partido. El trabajo político e ideológico es fundamental en la construcción y rectificación del Partido, al contribuir a fortalecer su capacidad de liderazgo, gobernanza y lucha. La implementación del trabajo político e ideológico debe comenzar dentro del Partido; la unidad de pensamiento dentro del Partido es la base para generar unanimidad en todo el sistema político y consenso en la sociedad.
Tercero, renovar el pensamiento teórico teniendo en cuenta la situación de desarrollo del país. La causa de Renovación es, ante todo, una renovación del pensamiento. Basándose en la suma de experiencias prácticas y estudios teóricos, el PCV ha construido y complementado gradualmente la teoría sobre la política de renovación, que abarca los puntos de vista, objetivos, visión y orientaciones para el desarrollo nacional y la salvaguarda de la Patria socialista. El XIV Congreso Nacional del PCV afirmó que el sistema teórico sobre el Doi Moi es un componente de la base ideológica del Partido, obtenido a partir de "la aplicación, el enriquecimiento y el desarrollo creativo del marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh durante el proceso de Renovación; es un complemento y un desarrollo creativo de la teoría sobre el socialismo y del camino hacia el socialismo en Vietnam, que sigue las leyes objetivas y emanan de la realidad del país y las tendencias de la época;..."(2). A partir de ahí, “el establecimiento del modelo del socialismo vietnamita con tres pilares fundamentales: una economía de mercado con orientación socialista; un Estado de derecho socialista del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, bajo el liderazgo del PCV; y una democracia socialista...(3), hereda los principios fundamentales del socialismo científico y refleja vívidamente el desarrollo del país. Gracias a la renovación del pensamiento teórico vinculado a la situación práctica, el PCV no ha caído en una crisis teórica, sino que siempre ha mantenido su papel de liderazgo en la orientación y dirección de la sociedad.
Cuarto, vincular el trabajo político e ideológico con el desarrollo socioeconómico y la mejora de la vida del pueblo. Una de las lecciones más destacadas del Doi Moi es la constante vinculación del trabajo político e ideológico con la realidad del desarrollo nacional. Las directrices y lineamientos del PCV no solo se difunden y comprenden a fondo, sino que también se institucionalizan y concretan mediante políticas prácticas y acciones cada vez más rápidas, decisivas y eficaces, dirigidas a beneficiar directamente al país y a su pueblo, teniendo en cuenta el objetivo y la exigencia de situar el bienestar y la felicidad del pueblo en el centro, y los intereses de la nación y del pueblo por encima de todo. Los resultados positivos en el desarrollo socioeconómico y la mejora de las condiciones materiales y espirituales del pueblo crean una base sólida para fortalecer la confianza y el consenso social, movilizando así los recursos sociales para la renovación, la construcción y la salvaguarda de la Patria. La experiencia práctica demuestra que cuando el pueblo goza de los frutos del desarrollo, su confianza en el Partido y en el sistema se consolida de manera sostenible y profunda.
Quinto, luchar de forma proactiva para defender la plataforma ideológica del Partido, sin caer en la pasividad ni en la sorpresa. En medio de la globalización, la profunda integración internacional y el fuerte desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial, que impacta en todos los ámbitos, especialmente en la tecnología de la información, el PCV ha desarrollado de manera proactiva fuerzas y mecanismos para defender sus fundamentos ideológicos y rechazar argumentos erróneos y hostiles. Hasta la fecha, esta labor no solo se ha llevado a cabo entre las filas partidistas, sino que se ha extendido a toda la sociedad, con un desarrollo particularmente notable en el ciberespacio. Ello ha contribuido a fortalecer proactivamente la lucha por mantener firme el frente ideológico, evitando caer en la pasividad o ser sorprendidos ante los complots de las fuerzas hostiles y las complejas evoluciones de la situación mundial.
Sexto, renovar los métodos del trabajo ideológico de acuerdo con las tendencias de la época. El trabajo político e ideológico actual ha experimentado un cambio significativo en sus métodos, pasando de la comunicación unidireccional al diálogo, la interacción multidireccional y la persuasión; de la propaganda de carácter administrativo a la comunicación moderna y multiplataforma. La aplicación de los avances científicos y tecnológicos, la transformación digital en la información y la comunicación, y el uso de las redes sociales y los nuevos medios han contribuido a mejorar la eficacia de la difusión ideológica, especialmente entre las generaciones jóvenes.
Séptimo, construir un sólido sistema de agencias y un contingente de cuadros encargados de asesorar y realizar el trabajo político e ideológico del Partido, garantizando tanto la cantidad como la calidad, a fin de cumplir eficazmente las tareas asignadas. El contingente de cuadros dedicados al trabajo político e ideológico recibe cada vez mayor atención en su formación y capacitación, especialmente en cuanto a firmeza política, nivel teórico y habilidades prácticas. Este es un factor decisivo para la calidad y la eficacia del trabajo ideológico, ya que todas las políticas y lineamientos deben implementarse a través de las personas.
Requisitos para el trabajo político e ideológico en la nueva etapa de desarrollo
Al entrar en una nueva era de desarrollo con los objetivos y la visión estratégica del centenario de la fundación del PCV (1930-2030) y de la nación (1945-2045); en cumplimiento de la aspiración de construir un Vietnam pacífico, independiente, democrático, próspero, civilizado y feliz, que avance constantemente hacia el socialismo y se sitúe a la par de las principales potencias mundiales, tal como lo concibió el Presidente Ho Chi Minh, y en medio de una situación mundial y nacional que presenta tanto grandes oportunidades como graves dificultades y desafíos, el trabajo político e ideológico se centrará en los siguientes requisitos clave:
Primero, defender con firmeza los fundamentos ideológicos del PCV en todas las condiciones y circunstancias. Es decir, hay que implementar con rigor “cuatro firmezas”: mantener la firmeza, aplicar y desarrollar de forma creativa el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh, mantener la firmeza en el objetivo de la independencia nacional y el socialismo, mantener la firmeza en la política de Renovación del Partido, y mantener la firmeza en los principios organizativos y operativos del PCV para construir y salvaguardar a la Patria socialista vietnamita. Al mismo tiempo, hay que sintetizar continuamente las experiencias prácticas, estudiar la teoría y aplicar y adaptar de forma creativa el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh a la realidad práctica de la Revolución vietnamita. La constancia en el trabajo político e ideológico no debe ser sinónimo de conservadurismo, sino de mantener la esencia y los principios fundamentales, renovando y adaptándose de manera proactiva a los rápidos cambios de la época.
Segundo, elevar la conciencia y fortalecer el liderazgo integral y directo del PCV sobre el trabajo político e ideológico. Las organizaciones y comités partidistas, especialmente sus jefes, desde el nivel central hasta el de base, deben priorizar el trabajo político e ideológico. Necesitan liderar y guiar de forma regular, mejorando la calidad y la eficacia de esa labor con soluciones específicas y prácticas. El liderazgo integral y directo del Partido constituye el factor decisivo para la fortaleza y el éxito del trabajo político e ideológico. Al mismo tiempo, es necesario lograr que cada cuadro y militante del Partido posea una firmeza política sólida, mantenga la determinación en los objetivos e ideales y no vacile ante los complejos impactos de la situación. Se debe actuar de manera proactiva para prevenir y detener con anticipación y desde la distancia los riesgos de degradación ideológica y política, de "autoevolución" y de "autotransformación".
Tercero, vincular estrechamente el trabajo político e ideológico con el desarrollo del país y los intereses prácticos del pueblo. El trabajo político e ideológico, si bien contribuye directamente a la construcción y rectificación de un Partido transparente y fuerte en todos los ámbitos, debe estar estrechamente vinculado al desarrollo nacional y a la mejora de la calidad de vida. Este trabajo debe liderar, guiar y desempeñar un papel fundamental en la construcción y el fortalecimiento de la determinación política, el consenso del pensamiento y la acción decisiva para alcanzar con éxito los objetivos estratégicos en la nueva era del desarrollo. Todo contenido de propaganda, educación y movilización debe partir de la realidad, orientándose a resolver los problemas que preocupan a la sociedad y que son esperados por el pueblo. Es necesario tomar la eficacia en la mejora de las condiciones materiales y espirituales de vida del pueblo como un criterio importante para evaluar el trabajo político e ideológico, contribuyendo así a consolidar de manera sostenible la confianza social.
Cuarto, renovar el contenido y los métodos del trabajo ideológico hacia una orientación avanzada, profesional y eficaz. El trabajo político e ideológico debe contribuir de manera significativa y directa a la construcción y rectificación de un Partido transparente y fuerte, consolidando aún más su liderazgo, su capacidad de gobernanza y su combatividad. Este trabajo debe cultivar la fortaleza política, elevar el nivel intelectual y construir la moral y la cultura dentro del Partido. En concreto, hay que mejorar la capacidad de síntesis de la práctica, elevar el nivel de la investigación teórica y proporcionar una base científica sólida para la correcta formulación y la implementación eficaz de las líneas y orientaciones del Partido, así como de las políticas y leyes del Estado. La comunicación unidireccional debe pasar a ser una interacción multidireccional; de la propaganda de carácter administrativo a una comunicación persuasiva y de amplio alcance. Hay que desarrollar un ecosistema mediático multiplataforma, adaptado a cada grupo objetivo, especialmente a los jóvenes; y potenciar el atractivo, la capacidad de lucha y la orientación ideológica de los contenidos.
Quinto, luchar de forma activa y proactiva para defender los fundamentos ideológicos del Partido y la base política del sistema. Es necesario elevar la conciencia de vigilancia revolucionaria, promover la fuerza integral de todo el sistema político, así como la firmeza, la responsabilidad política y el espíritu combativo de los cuadros y militantes del Partido, junto con el dinamismo político y social del pueblo. Se debe captar de manera rápida y oportuna la situación, refutar resueltamente los argumentos erróneos y reaccionarios de las fuerzas hostiles en la sociedad y en el ciberespacio, y proteger firmemente el frente político e ideológico del Partido. Hay que gestionar y prevenir de forma oportuna la información falsa, dañina y tóxica, evitando caer en la pasividad o ser sorprendidos en cualquier circunstancia en el frente político e ideológico. Al mismo tiempo, es necesario “tomar la construcción como tarea principal”, fortalecer el suministro de información oficial y positiva, orientar la opinión pública y difundir con rapidez los mensajes positivos.
Sexto, promover la aplicación de la ciencia-tecnología y fortalecer la transformación digital en el trabajo político e ideológico. Sobre la base de heredar y promover los logros y experiencias alcanzados, se debe combinar el uso eficaz de los avances de la tecnología digital y las plataformas de comunicación digitales, diversificando los métodos de implementación del trabajo político e ideológico en la sociedad y en el ciberespacio. Es necesario construir un sistema de datos digitales sobre la opinión pública; aplicar la inteligencia artificial y el análisis de macrodatos para captar y pronosticar las tendencias ideológicas y el estado de ánimo social. Asimismo, se deben establecer plataformas digitales al servicio de la propaganda, la educación y la interacción con la población, avanzando gradualmente desde un trabajo ideológico basado en la “experiencia” hacia uno basado en los “datos”.
Séptimo, construir un contingente de cuadros dedicados al trabajo ideológico a la altura de las exigencias de la tarea. La labor de personal es la “clave de las tareas clave”, por lo tanto se debe prestar especial atención a la construcción de la estructura organizativa y del equipo de cuadros directamente involucrados en el trabajo político e ideológico para responder a las exigencias de la nueva era. Se debe prestar atención a la formación, capacitación y desarrollo de un equipo de cuadros con firmeza política, las cualidades éticas, el pensamiento científico, la visión estratégica, los conocimientos teóricos, la experiencia práctica, las habilidades de propaganda y movilización, la capacidad de gestión de situaciones, el uso de la tecnología digital y la comunicación digital, así como la capacidad de trabajar en un entorno internacional. Estos cuadros deben convertirse verdaderamente en fuerzas de vanguardia leales en el frente político e ideológico del Partido. Al mismo tiempo, es necesario establecer mecanismos adecuados para detectar, atraer, formar, capacitar, utilizar y ofrecer políticas de reconocimiento y trato apropiadas a los recursos humanos de alta calidad.
Octavo, perfeccionar los mecanismos para el liderazgo, la orientación, la coordinación, la inspección y la evaluación del trabajo político e ideológico. Hay que desarrollar un sistema de criterios e indicadores específicos y cuantificables para la evaluación; vincular la responsabilidad de los comités, organizaciones y dirigentes del Partido con los resultados del trabajo político e ideológico; continuar racionalizando el aparato; optimizar las operaciones; fortalecer la coordinación entre las unidades de asesoramiento estratégico del Partido, la prensa, los medios de comunicación y las agencias culturales, artísticas, científicas y educativas dentro del sistema político, garantizando la continuidad, la interconexión, la unidad, la sincronía y la eficacia; además de fortalecer la inspección y la supervisión, y corregir con prontitud cualquier manifestación de trabajo superficial e inefectivo.
Estos requisitos no son solo tareas inmediatas, sino también directrices estratégicas a largo plazo. En las nuevas circunstancias, el trabajo político e ideológico debe convertirse en el "pilar espiritual", la "fuerza motriz intrínseca" y el "escudo protector" para la causa de la construcción y salvaguarda de la Patria socialista vietnamita./.
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(1) Documentos del XIV Congreso Nacional del PCV, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2026, tomo I, pág. 73
(2) Documentos del XIV Congreso Nacional del PCV, Ibíd., págs. 76-77
(3) Documentos del XIV Congreso Nacional del PCV, Ibíd., pág. 76