Participar en la construcción de un entorno mundial de paz, cooperación y desarrollo: un pilar importante en la era de ascenso de Vietnam
Revista Comunista- En la era de ascenso de la nación, Vietnam está dando los pasos necesarios para avanzar hacia la prosperidad y el desarrollo; construir una sociedad civilizada y moderna; y brindar una vida feliz a las masas populares. Igualmente, aspira a contribuir de manera práctica al progreso de la humanidad, participando de forma activa y sustantiva en la construcción de un entorno de paz, cooperación y desarrollo en el mundo.
El miembro del Buró Político y presidente de Vietnam, Luong Cuong, se reúne con el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, en la sede de la mayor organización mundial en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos), 22 de septiembre de 2025 _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias
Necesidad de la coexistencia pacífica, la cooperación y el desarrollo en el mundo
Desde hace muchos años, la coexistencia pacífica, la cooperación y el desarrollo se han convertido en el objetivo común de la humanidad. Esta es la tendencia dominante que impacta profundamente en la situación política y económica global, así como en el desarrollo de cada nación. La tendencia hacia la paz entre los Estados recibe gran atención. Los países son cada vez más conscientes del papel que desempeña el mantenimiento de la paz para la estabilidad y el desarrollo nacional. Al mismo tiempo, la cooperación internacional se fortalece con la consolidación de organizaciones mundiales y regionales, como las Naciones Unidas (ONU), la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y la Unión Europea (UE), etc. Los países intensifican la colaboración en diversos ámbitos, desde seguridad-política, economía-comercio, ciencia-tecnología... hasta la respuesta a asuntos globales como el cambio climático, el terrorismo y las epidemias. Gracias a la globalización y la cooperación internacional, muchos países tienen la oportunidad de atraer inversiones y expandir sus mercados, a través del consenso de colaboración basado en el respeto al derecho internacional y la resolución pacífica de controversias... Por esa razón, seguir promoviendo el espíritu de coexistencia pacífica, cooperación mutua y desarrollo común tiene un significado más grande y profundo que nunca.
En primer lugar, desde la lógica histórica, se trata de un requisito inevitable, coherente con la multipolaridad mundial y la democratización de las relaciones internacionales. Al mirar atrás en la historia, los principios de coexistencia pacífica, cooperación y desarrollo surgieron en un momento de auge de los movimientos de independencia y liberación nacional en Asia, África y América Latina. Esto demostró las legítimas aspiraciones de los países de proteger su soberanía nacional y desarrollar su economía, creando una fuerza combinada de unidad y cooperación para impulsar el proceso de reforma y perfeccionamiento del orden mundial, un gran paso adelante en la historia de las relaciones internacionales. En el nuevo siglo, el surgimiento de las economías emergentes y los países en desarrollo constituye un gran tema en el ámbito internacional. Los frutos del desarrollo ya no son exclusivos de los países que se adelantaron. En las últimas décadas, especialmente en los primeros años del siglo XXI, la región del Sur Global ha dado pasos firmes y alcanzado muchos logros en diversos aspectos. Por ejemplo, el desarrollo del grupo BRICS refleja el desplazamiento del poder económico y político global desde los países occidentales hacia las economías emergentes. Los países BRICS han acumulado rápidamente abundantes recursos para el crecimiento, contribuyendo a crear un foro vital para que los países en desarrollo promuevan conjuntamente sus intereses y su voz en el escenario internacional. Esto impulsa con fuerza la tendencia hacia la multipolaridad mundial y la democratización de las relaciones internacionales.
En el mundo de hoy, pese a la posición de Estados Unidos como potencia número uno, el fuerte ascenso de China ha dado forma a un orden mundial multipolar. Los países emergentes y en desarrollo participan en la configuración de esta nueva estructura mundial con un papel cada vez más consolidado. Las grandes potencias, así como los países medianos y pequeños, entrelazan sus intereses en el proceso de desarrollo. Por ende, promover el espíritu de coexistencia pacífica, cooperación y desarrollo en la nueva situación tiene un sentido correcto, refleja plenamente la realidad política y económica actual del mundo e impulsa el desarrollo de un orden internacional más justo.
En segundo lugar, se trata de una necesidad urgente para unir a todas las fuerzas progresistas del mundo y abordar juntos los desafíos globales. La historia mundial desde principios del siglo XX hasta la fecha demuestra que los principios de coexistencia pacífica, cooperación y desarrollo han sido extraídos por la humanidad a partir de las lecciones directas de los conflictos y las guerras, orientándose hacia un mayor nivel de confianza mutua, con esfuerzos por mantener la cooperación amistosa entre todos los países, resolver persistentemente controversias por medios pacíficos y promoviendo el desarrollo global.
La realidad demuestra que hoy día las naciones están más interconectadas y son más interdependientes que nunca. En el contexto en que el mundo entra en un periodo de de transformaciones complejas e inestables, la coexistencia pacífica, la cooperación y el desarrollo compartido se presentan como una opción inevitable. La cooperación para el desarrollo contribuye a estabilizar la política global, minimizar las guerras y conflictos, y construir juntos un futuro mejor para el mundo.
En tercer lugar, esta es la tendencia general de todas las naciones del mundo, que trasciende la “hegemonía” en favor de la igualdad y el beneficio mutuo, proporcionando una orientación adecuada para que los países con diferentes sistemas sociales establezcan y desarrollen vínculos, y marcando un estándar importante para las relaciones internacionales.
Actualmente, con el aumento del unilateralismo, el proteccionismo y algunas manifestaciones de “hegemonía”, muchas naciones y regiones se enfrentan a una difícil selección: paz o guerra, prosperidad o recesión, unidad o confrontación. En la tendencia general del mundo actual, los países buscan negociaciones y consultas para abordar desacuerdos y contradicciones. Ante situaciones de tensión, con riesgos potenciales de escalada de conflictos o crisis, suelen aparecer fuerzas mediadoras... Esta es la base para que la paz sea construida y prevalezca sobre el factor de la guerra. Por tal motivo, promover el espíritu de coexistencia pacífica, cooperación y desarrollo en la situación actual deviene una tendencia de desarrollo objetiva.
En cuarto lugar, la promoción de la coexistencia pacífica, la cooperación y el desarrollo concuerda con los propósitos y principios de la Carta de la ONU. Esto también se menciona en los Diez Principios de la Conferencia de Bandung de 1955, la Declaración sobre los principios del derecho internacional de 1970, y en el espíritu de la Declaración sobre el establecimiento de un nuevo orden económico internacional de 1974...
El mundo de hoy necesita paz, los pueblos necesitan cooperación y desarrollo, y la sociedad necesita progreso; esto se ha convertido en una corriente y tendencia inevitable para el desarrollo de cada nación. Desde hace tiempo, Vietnam considera los principios de coexistencia pacífica, cooperación y desarrollo como el fundamento de su política exterior de paz, independencia, autodeterminación, diversificación y multilateralización, y como una brújula para la correcta solución de las cuestiones en las relaciones internacionales.
Ceremonia de despedida a oficiales del séptimo hospital de campaña de nivel 2 y el cuarto equipo de ingenieros militares que participan en misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en Sudán del Sur y la zona de Abyei _Fuente: thanhnien.vn
Heredar y promover los principios de coexistencia pacífica, cooperación y desarrollo, en la construcción de un futuro compartido para el mundo
Primero, al observar la evolución de la situación mundial en los últimos tiempos, se puede ver que la humanidad está atravesando una gran transformación, especialmente en materia de ciencia, tecnología y capacidad de producción. Sin embargo, la evolución global presenta giros complejos e imprevisibles, lo que hace que la gran pregunta de la época —“¿cómo construir el mundo?”— para que los países unan esfuerzos hacia la paz y la cooperación, siga siendo una exigencia urgente. Construir un futuro compartido para la humanidad tomando la paz como fundamento, la cooperación como método y el desarrollo como objetivo, es una sintonía que los países deben alcanzar y demostrar juntos. En este sentido, todas las naciones deben respetar los valores comunes, clarificar los objetivos en el nuevo período de desarrollo e impulsar conjuntamente un salto histórico en la causa del progreso humano.
Segundo, resulta necesario erradicar de manera decisiva el aislacionismo, la imposición o cualquier postura que vaya en contra de la tendencia global de cooperación y desarrollo. En realidad, el mundo actual alberga desafíos, intereses y responsabilidades comunes, vinculados estrechamente al futuro y el destino de todas las naciones. Se requiere un mundo donde se promueva un nuevo tipo de relaciones internacionales basado en el respeto mutuo, la equidad y la cooperación recíprocamente beneficiosa; donde se enfatice que todos los Estados, sean grandes o pequeños, fuertes o débiles, ricos o pobres, constituyen miembros iguales de la comunidad internacional y deben trabajar juntos para afrontar los desafíos y lograr la prosperidad común mediante intereses, derechos y responsabilidades que coexistan en los asuntos internacionales. Es preciso reconocer que la paz y el desarrollo son una causa común; la equidad y la justicia, ideales universales; y la democracia y la libertad, objetivos compartidos de la humanidad. Los intereses de los países en la tendencia de la globalización están cada vez más interconectados y dependen unos de otros, por lo que se requiere de la paz para conectarse e impulsarse mutuamente hacia el desarrollo.
Tercero, hace falta crear un fuerte motor impulsor para la causa de la paz y el desarrollo en el mundo, dando al mismo tiempo un salto histórico hacia la construcción de un hogar común próspero para la humanidad. Infundir estabilidad y energía positiva a un mundo lleno de volatilidad, inestabilidad e incertidumbre, y promover la paz y el progreso de la humanidad, son grandes exigencias que la comunidad internacional debe atender. Se trata de construir una comunidad de futuro compartido para la humanidad basada en la felicidad de los pueblos; al mismo tiempo, abogar por el desarrollo pacífico para superar el conflicto y la confrontación, promover la seguridad común para reemplazar la seguridad local, actuar por el beneficio mutuo para abandonar los juegos de suma cero, fortalecer el intercambio y la comprensión mutua para prevenir el choque de civilizaciones, y desarrollar un ecosistema para proteger el medio ambiente; así como instaurar un mundo abierto, inclusivo, de paz duradera y prosperidad compartida. En los últimos tiempos, Vietnam ha realizado esfuerzos junto a otros países para promover la cooperación, estableciendo una plataforma de colaboración internacional más amplia que nunca en la historia del país, con el objetivo de abrir caminos de colaboración, oportunidades y prosperidad para el desarrollo nacional y coadyuvar al crecimiento general.
Cuarto, se ha de promover el establecimiento de un orden internacional justo, materializando un salto histórico hacia una gobernanza global basada en la consulta amplia, la contribución conjunta y los intereses compartidos. Para ello, es preciso centrarse en las tendencias históricas de la multipolarización mundial y la globalización económica, enriqueciendo al mismo tiempo las nuevas prácticas para el desarrollo y la seguridad. El destino del mundo debe construirse con la participación conjunta de todas las naciones. En el desarrollo mundial, se requiere de consultas profundas, contribuciones conjuntas e intereses compartidos en la gobernanza global, además de practicar el multilateralismo, realzar la posición e influencia de la ONU y oponerse firmemente a toda forma de hegemonismo. Vietnam apoya un mundo multipolar equitativo y ordenado, promueve la democratización de las relaciones internacionales y respalda que todos los Estados puedan encontrar su lugar en el sistema multipolar y desempeñar un papel activo basado en el cumplimiento del derecho internacional; el proceso de multipolarización mundial debe ser estable y constructivo. Vietnam aboga por la integración internacional sobre la base de la justicia, la igualdad y la cooperación, impulsando oportunidades de crecimiento inclusivo y una senda de desarrollo compartido, así como la solución del desequilibrio del desarrollo entre las naciones y dentro de ellas, en pos de alcanzar la prosperidad común, especialmente para los países en desarrollo.
Participación de Vietnam en la construcción de la paz, la cooperación y el desarrollo para la humanidad en la nueva era
Ante los profundos cambios mundiales, Vietnam reconoció tempranamente las tendencias predominantes de la época. Su política exterior se implementa con eficacia sobre la base del respeto a la independencia y la soberanía de los países, la cooperación mutuamente beneficiosa, la participación conjunta y la alta responsabilidad en la solución de cuestiones globales, en consonancia con la tendencia de paz, cooperación y desarrollo en el mundo.
En la nueva etapa de desarrollo, Vietnam mantiene su firme compromiso con el desarrollo pacífico, la amistad y la cooperación con otros países, así como con el desarrollo común del mundo. En este nuevo viaje, está dispuesto a cooperar con las naciones para promover el espíritu de la coexistencia pacífica, la cooperación y el desarrollo, asumiendo conjuntamente la misión de la época de construir un mundo más pacífico y estable, y esforzándose constantemente por crear un futuro mejor para la humanidad. En concreto:
Primero, busca promover el respeto mutuo y el establecimiento de bases sólidas para la cooperación amistosa entre las naciones. Sobre esa base, defiende el respeto a las tradiciones históricas, las culturas y las diferentes etapas de desarrollo de cada país; los intereses fundamentales y las principales preocupaciones mutuas; así como la trayectoria de desarrollo y el modelo institucional elegidos por cada pueblo independiente. Se opone a la imposición de la voluntad sobre otros sujetos, la confrontación en bloques y la coacción a los países para que elijan bando.
Vietnam se adhiere al desarrollo pacífico, expande activamente las asociaciones con socios globales y profundiza la amistad, la confianza mutua y la integración de intereses con otros países. Realza los conceptos de sinceridad, cordialidad y rectitud en materia de justicia e intereses comunes, fortaleciendo la solidaridad y la cooperación, y protegiendo firmemente los intereses comunes de los países en desarrollo, en consonancia con las tendencias globales de la nueva era.
Segundo, se compromete a contribuir activamente a la seguridad global con el fin de mantener la paz en el mundo. Vietnam se esfuerza por participar de forma activa y proactiva en la garantía de una seguridad común, integral, cooperativa y sostenible, resolver las controversias mediante el diálogo, abordar las diferencias a través de consultas, promover la seguridad mediante la cooperación, compartir la responsabilidad en la protección de la paz y seguir el camino del desarrollo pacífico. Como una nación amante de la paz y la seguridad, Vietnam persiste en la creación de iniciativas de seguridad, participando en la promoción de negociaciones de paz, así como en soluciones políticas a las crisis globales.
Tercero, Vietnam se enfrasca en impulsar la cooperación para crear un motor sólido para la prosperidad común a través de la promoción de una globalización económica inclusiva y mutuamente beneficiosa; fomenta la liberalización y facilitación del comercio y la inversión; se opone firmemente a toda forma de unilateralismo y proteccionismo; se esfuerza por resolver los problemas que obstaculizan el desarrollo saludable de la economía mundial; y aboga por mantener la estabilidad y fluidez de las cadenas de suministro y las industrias globales. Además, trabaja por agilizar una económica abierta; institucionalizar, planificar y ejecutar medidas que profundicen aún más la renovación integral. Al mismo tiempo, se empeña en promover nuevos motores de desarrollo global, uniendo esfuerzos con otros países en el camino hacia la modernización nacional.
Cuarto, el país aboga por promover y generar nuevos impulsos para el progreso de la civilización humana. En este sentido, se orienta a fortalecer el diálogo entre países y territorios, en aras de fomentar un consenso común sobre la construcción de un futuro mejor para toda la humanidad, basado en la paz y el desarrollo sostenible; promover el entendimiento entre los pueblos, logrando que los valores comunes de la humanidad se traduzcan realmente en un consenso internacional, aceptado y aplicado ampliamente por los habitantes de todas las naciones.
Quinto, continúa esforzándose por aportar “soluciones de Vietnam” y participar activamente en la gobernanza global. Esto incluye defender el multilateralismo, enaltecer la posición y el papel de la ONU, practicar el concepto de consulta amplia, fortalecer la representación y la voz de los países en desarrollo, y promover una estructura de gobernanza global más equilibrada y eficiente. Asimismo, Vietnam participa activamente en las actividades de la ONU, en consonancia con las aspiraciones de los pueblos; colabora en la cooperación internacional sobre el cambio climático y en la construcción de consensos sobre nuevas iniciativas; así como impulsa el perfeccionamiento de las normas de gobernanza en áreas y espacios nuevos, tales como los fondos marinos, las regiones polares, el espacio ultraterrestre y el cibernético./.
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*DRA., Academia Nacional de Política Ho Chi Minh