Garantizar la armonía entre el desarrollo económico y la protección ambiental: Orientaciones y soluciones para el sector de la agricultura y el medio ambiente

Dr. Tran Duc Thang
Miembro del Buró Político, secretario del Comité del Partido de Hanoi, exministro de Agricultura y Medio Ambiente
21:46, 04-23-2026

Revista Comunista - El país está entrando en una nueva etapa de desarrollo, con el objetivo de garantizar un crecimiento sostenido de “dos dígitos” durante el período 2026-2030 y los años posteriores, con miras a convertirse en 2045 en una nación desarrollada y de altos ingresos. En este contexto, el sector de la agricultura y el medio ambiente asume una doble responsabilidad: por un lado, garantizar la seguridad alimentaria nacional y contribuir al crecimiento de la economía; y, por otro, desempeñar un papel clave en la tarea de asegurar un desarrollo armonioso entre el crecimiento económico y la protección ambiental, contribuyendo a la estabilidad social y a la mejora de la calidad de vida de decenas de millones de habitantes.

Ciudad Ho Chi Minh: desarrollo sostenible e integral _ Fuente: nhiepanhdoisong.vn.

Contribución importante al crecimiento y desarrollo económico en la nueva era

En la nueva era, el sector de la agricultura y el medio ambiente contribuye directamente al crecimiento de la economía nacional, coadyuva a garantizar la seguridad alimentaria y, al mismo tiempo, crea una base sólida para el desarrollo de otros sectores económicos.

Contribuir directamente al crecimiento de la economía

La contribución directa del sector se refleja en la producción y el suministro de alimentos, productos agrícolas, forestales y pesqueros para el consumo interno y la exportación, así como en el abastecimiento de materias primas para la industria de procesamiento. Durante el período 2021-2025, pese a las numerosas dificultades provocadas por la pandemia de COVID-19, los desastres naturales, el cambio climático y las fluctuaciones del mercado, especialmente los ajustes en las políticas comerciales de grandes potencias, el sector de la agricultura y el medio ambiente mantuvo un crecimiento relativamente alto y estable, con una tasa media del 3,74% anual, contribuyendo en promedio con un 8% al crecimiento de la economía nacional. Aunque la proporción de la contribución de la agricultura en la estructura del PIB de Vietnam se redujo al 11,64% en 2025, si se incluyen el procesamiento de productos agrícolas, forestales y pesqueros, así como los servicios agrícolas, el sector agropecuario representa más del 18% del PIB nacional. Para el período 2026-2030, el sector se esfuerza por alcanzar una tasa media de crecimiento del 3,7% anual y aspira a llegar al 4%, al tiempo que continúa manteniendo de forma estable su papel de apoyo e impulso para la economía en su conjunto. Para lograr el objetivo de crecimiento medio del 3,7% anual, cada uno de los renglones deberán contribuir al crecimiento general del sector. Se prevé que el renglón agrícola alcance un crecimiento del 3,55% anual; el forestal (4,81%); y el pesquero, (3,95%).

Gestionar numerosos recursos importantes al servicio del desarrollo nacional

El sector de la agricultura y el medio ambiente asesora y apoya al Partido y al Estado en la gestión de numerosos recursos, como los hídricos, la tierra, los minerales, el mar, las islas y los recursos forestales, entre otros, con el fin de servir al desarrollo socioeconómico y a la protección ambiental del país. Según el Informe de Inventario de Tierras del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente de 2025, además de más de 28 millones de hectáreas de tierras de cultivo, el país cuenta con 346.000 hectáreas de suelo destinado a actividades económicas no agrícolas, de las cuales cerca de 130.000 hectáreas corresponden a zonas y complejos industriales. Actualmente, Vietnam cuenta con cerca de 500 zonas industriales, con una tasa media de ocupación de alrededor del 53,2%(1). El costo medio de inversión para su desarrollo alcanza aproximadamente 600.000 dólares por hectárea, mientras que el precio medio de alquiler se sitúa aproximadamente en 1,45 millones de dólares por hectárea por período de arrendamiento(2). Estas zonas albergan alrededor de 3,7 millones de trabajadores empleados en parques industriales y zonas francas(3). Por tanto, solo con completar la ocupación de la superficie disponible en las zonas y complejos industriales, el país podría atraer un volumen de inversión casi dos veces superior al actual, impulsando el crecimiento económico y generando aproximadamente 3,5 millones de nuevos puestos de trabajo.

Vietnam cuenta con una fuente diversa de recursos geológicos y minerales(4), entre los cuales se encuentran numerosos minerales clasificados como estratégicos(5), como las tierras raras, el uranio, el torio, el oro, el estaño, el wolframio, el antimonio, el cobre, la bauxita y el titanio, entre otros. Se trata de recursos minerales limitados a nivel mundial, que sirven directamente a sectores clave como la industria de las energías renovables, la electrónica, los semiconductores, la producción de nuevos materiales, las aleaciones especiales, así como la defensa y la seguridad nacional. Si se exploran, procesan y utilizan de manera eficiente, los recursos minerales pueden contribuir de forma directa e indirecta entre 2 y 3 puntos porcentuales al PIB anual.

Vietnam cuenta con una costa de más de 3.260 kilómetros de longitud y un espacio marítimo de más de un millón de kilómetros cuadrados en el Mar del Este, con ecosistemas diversos y abundantes, numerosas playas hermosas y patrimonios naturales y culturales reconocidos por la UNESCO. A ello se suma una posición geopolítica y geoeconómica de especial importancia, al constituir una puerta de entrada para el intercambio comercial regional e internacional. Por estas razones, los recursos marinos tienen un enorme potencial para contribuir al crecimiento económico en los próximos años. La acuicultura marina es un sector con grandes perspectivas de desarrollo. Para 2030, Vietnam aspira a alcanzar una superficie de cultivo marino de 300.000 hectáreas, con un volumen de jaulas de cultivo de 12 millones de metros cúbicos; una producción acuícola marina de 1.450.000 toneladas y un valor de exportación que podría situarse entre los 1.800 y 2.000 millones de dólares. El potencial de la energía eólica marina es también muy elevado, estimado en alrededor de 600.000 MW. Los recursos de petróleo y gas constituyen una importante riqueza de la plataforma continental y tienen un significado estratégico, con unas reservas estimadas superiores a 4.000 millones de metros cúbicos equivalentes de petróleo(6). Las aguas marítimas vietnamitas albergan alrededor de 35 tipos de recursos minerales con diferentes reservas explotables, pertenecientes a grupos como combustibles, metales, materiales de construcción, piedras preciosas y minerales líquidos. Vietnam se encuentra en una posición geográfica estratégica, con ventajas en términos de escala, apertura y capacidad de conexión con las principales rutas marítimas internacionales del mundo. El desarrollo de la economía marítima presenta un gran potencial, especialmente en los ámbitos del transporte, la logística y otros servicios relacionados. Junto con ello, las zonas económicas, los parques industriales, las áreas urbanas ecológicas costeras y el turismo marítimo son espacios y sectores con un gran potencial de desarrollo, capaces de realizar una contribución significativa al crecimiento de la economía nacional.

Los recursos forestales de Vietnam también son ricos y diversos, y han realizado y siguen realizando una contribución cada vez más importante al desarrollo económico y a la protección del medio ambiente. La superficie total de tierras forestales del país alcanza aproximadamente 15 millones de hectáreas, el equivalente al 44,89% del territorio nacional, con más de 10 millones de hectáreas de bosques naturales y alrededor de 5 millones de hectáreas de bosques plantados; la tasa de cobertura forestal se sitúa en el 42,03%. Estos constituyen recursos valiosos para la explotación y el desarrollo de la industria de procesamiento de madera, la industria turística y los servicios de pago por servicios ambientales. Al mismo tiempo, la orientación hacia el desarrollo de productos bajo la cubierta forestal permitirá generar numerosos productos de alto valor y gran valor comercial.

Vietnam también cuenta con recursos hídricos diversos, con un volumen de aguas superficiales estimado en unos 844.400 millones de metros cúbicos al año y recursos de aguas subterráneas de aproximadamente 91.500 millones de metros cúbicos anuales. La disponibilidad media total de agua por habitante alcanza unos 9.589 m³/persona/año, de los cuales los recursos hídricos internos representan alrededor de 4.421 m³/persona/año(7). La capacidad total de los embalses asciende a 6.252 millones de metros cúbicos. Los recursos hídricos superficiales desempeñan un papel fundamental en el abastecimiento de agua para la vida cotidiana y la producción. Sin embargo, en la actualidad, la eficiencia de su explotación y uso sigue siendo baja, con un elevado nivel de desperdicio. El valor generado por el uso del agua alcanza solo 2,37 dólares/m³, equivalente al 12% del promedio mundial (19,42 dólares/m³)(8). Los recursos de aguas subterráneas aún no están siendo protegidos ni aprovechados de manera eficaz, lo que provoca una disminución tanto del caudal como de la calidad del agua, además de graves fenómenos de hundimiento del terreno, especialmente en el delta del río Mekong. Esta es una cuestión que debe resolverse de manera definitiva en los próximos años.

Garantizar la estabilidad social y del crecimiento económico

En el contexto de una economía que aspira a alcanzar un crecimiento de “dos dígitos”, el papel del sector agrícola como “pilar fundamental” adquiere una importancia aún mayor para garantizar la seguridad alimentaria nacional en cualquier circunstancia. El sector de la agricultura y el medio ambiente proporciona una fuente estable de mano de obra para la economía. Actualmente, los 13,5 millones de trabajadores del ámbito agrícola representan el 25,3% del total de la fuerza laboral de la sociedad.

Asimismo, el sector de la agricultura y el medio ambiente desempeña un papel importante en la construcción del “poder blando” nacional a través de las relaciones diplomáticas y comerciales internacionales. La posición de Vietnam en la escena global se ha fortalecido gracias al continuo aumento del volumen de las exportaciones. En particular, en los ámbitos de los alimentos y productos agroalimentarios, Vietnam ha realizado importantes contribuciones a la garantía de la seguridad alimentaria regional e internacional.

Orientaciones para el desarrollo del sector de la agricultura y el medio ambiente en el próximo período

Al entrar en una nueva etapa de desarrollo, Vietnam se enfrenta a profundas transformaciones, como la Cuarta Revolución Industrial, las tendencias hacia la transición verde, la economía circular y la economía baja en carbono, así como las fluctuaciones y la creciente competencia geopolítica, económica, comercial y tecnológica. Este contexto abre nuevas oportunidades de desarrollo, pero también plantea grandes exigencias y desafíos para el sector en la garantía de la seguridad alimentaria, la seguridad energética, la seguridad hídrica y la protección del ecosistema ambiental global.

Anteriormente, la agricultura y el medio ambiente eran dos ámbitos con misiones y objetivos diferenciados. Sin embargo, en el nuevo contexto, la agricultura constituye en sí misma un ecosistema ambiental, mientras que el medio ambiente representa la base del desarrollo de la economía agrícola. Por ello, la orientación del sector debe pasar de la gestión de dos ámbitos separados a la construcción de un ecosistema integral de desarrollo. Este ecosistema abarca tanto los sistemas de recursos naturales como la tierra, el mar, el agua, los bosques, el aire, los minerales y las áreas de conservación como los sistemas de producción, las cadenas de valor, las comunidades rurales, los mercados y otros componentes relacionados. Para lograr un desarrollo sostenible con un elevado ritmo de crecimiento, contribuir al objetivo de alcanzar un alza de la economía de “dos dígitos”, garantizar la armonía entre el desarrollo económico y la protección ambiental, así como adaptarse de manera proactiva al cambio climático, el sector de la agricultura y el medio ambiente debe seguir impulsando la innovación y la creatividad en la implementación efectiva de las resoluciones y políticas del Partido; actuar de manera proactiva y flexible ante las fluctuaciones regionales y mundiales, centrándose en las siguientes orientaciones principales:

Sobre el desarrollo de la agricultura y las zonas rurales

Para que la producción agrícola garantice la seguridad alimentaria nacional en cualquier circunstancia, las tareas prioritarias definidas son las siguientes:

Es necesario mejorar la capacidad de acceso a los mercados y la competitividad; aumentar el valor de los productos agrícolas, forestales y pesqueros; impulsar las exportaciones  de esos sectores, con el objetivo de alcanzar un ingreso por ese concepto de 100.000 millones de dólares al año. Hay que construir una agricultura de alta eficiencia y sostenible mediante el aumento de la escala productiva, el desarrollo de grandes zonas de producción de bienes vinculadas al procesamiento profundo y a la construcción de marcas nacionales; elevar la productividad y la calidad mediante la aplicación de la ciencia y la tecnología, la transformación digital, la trazabilidad de los productos y el cumplimiento de los estándares del mercado. Asimismo, se promoverá el desarrollo de una agricultura verde, ecológica, orgánica, circular y de bajas emisiones, orientada a la protección de los ecosistemas y la garantía de la seguridad alimentaria.

Se debe construir cadenas globales de productos agropecuarios; desarrollar empresas agrícolas sólidas capaces de erigirse en líderes a nivel regional y mundial, impulsándolas a participar de manera más profunda en las cadenas de valor globales; y construir marcas nacionales para los principales sectores productivos. Resulta importante ampliar y mantener mercados estables mediante la conexión comercial; establecer consejos sectoriales y elevar el papel de las asociaciones profesionales; adaptarse de manera proactiva a las fluctuaciones del mercado, los riesgos derivados de desastres naturales, el cambio climático y las enfermedades, reduciendo al mínimo los daños a la producción agrícola y a la vida de los habitantes.

Hay que construir una fuerza de agricultores vietnamitas civilizada, capacitada, autónoma y resiliente, con aspiraciones de superación, que promueva su papel como sujeto central en el desarrollo de la economía agrícola y en la construcción de nuevas zonas rurales. Es preciso organizar y desarrollar grupos de cooperación y cooperativas, así como impulsar la formación profesional y el desarrollo de empleos no agrícolas para reducir la proporción de mano de obra dedicada a la agricultura, creando condiciones favorables para ampliar la escala de producción de bienes y desarrollar modelos de granjas.

Es necesario elevar la calidad de vida material y espiritual de la población rural, especialmente de los agricultores, reducir las brechas de desarrollo entre regiones y grupos de población, y garantizar la seguridad social y la igualdad de género. Hace falta asegurar la seguridad alimentaria y nutricional de la población, especialmente en zonas con condiciones socioeconómicas difíciles, áreas habitadas por minorías étnicas y grupos vulnerables o en situación de riesgo. Resulta imperativo desarrollar zonas rurales cada vez más verdes, limpias, bellas, modernas y civilizadas, fomentar las comunidades rurales y elevar su papel en la construcción de entornos rurales prósperos y sostenibles, así como en la gestión de los recursos naturales. Se deben preservar y promover los valores culturales locales, el desarrollo cultural con el turismo rural, desarrollar los oficios tradicionales y los productos OCOP (Cada comuna, un producto), asociados con la promoción de los valores culturales y la protección del medio ambiente.

Sobre la gestión y el uso de los recursos naturales

Se debe gestionar, explotar y utilizar de manera eficiente los recursos naturales, especialmente los recursos marinos y los minerales estratégicos y de importancia fundamental. Hay que fortalecer la supervisión de los recursos de la tierra, el agua y el aire mediante tecnologías digitales, teledetección e inteligencia artificial. Es imprescindible gestionar rigurosamente las actividades de explotación de recursos, así como la administración de embalses y presas, garantizando la seguridad de la producción y la vida de la población.

Hay que impulsar las investigaciones básicas y mejorar la calidad de la planificación del uso de los recursos nacionales; implementar eficazmente la planificación del espacio marítimo nacional, perfeccionar y construir bases de datos y mecanismos de gestión integral sobre el mar y las islas. Se debe elevar la capacidad de previsión y monitoreo del medio marino, así como construir un sistema unificado de bases de datos digitales sobre tierras, geología, minerales, recursos hídricos, bosques y medio ambiente, entre otros ámbitos, conectando este sistema con la base de datos nacional para aumentar la eficiencia en la gestión de los recursos. Es importante reforzar las labores de supervisión, inspección, fiscalización y tratamiento eficaz de las infracciones de la legislación.

Sobre la protección del medio ambiente

La protección del medio ambiente constituye una tarea central del sector, así como una condición y base fundamental para el desarrollo de una agricultura sostenible. Todo el ramo mantiene firmemente la orientación de no sacrificar el medio ambiente a cambio del crecimiento económico. Se centrará en mejorar la calidad del entorno de vida, especialmente en aspectos como la calidad del aire y del agua, acercándola a los estándares internacionales. Es necesario resolver de manera fundamental la situación de contaminación ambiental grave en las grandes ciudades y aldeas artesanales, especialmente la contaminación atmosférica en Hanoi y Ciudad Ho Chi Minh. Hay que prevenir de manera proactiva, controlar y reducir los riesgos de contaminación; abordar las prácticas que degraden el entorno; mejorar la calidad del medio ambiente en estrecha relación con la conservación de la naturaleza y la biodiversidad. Hace falta proteger y restaurar los ecosistemas, especialmente en las áreas forestales, los humedales, los ecosistemas marinos y las reservas naturales; gestionar los residuos sólidos, con especial atención a la gestión eficiente de los residuos sólidos urbanos y los plásticos. Se promoverá el desarrollo de la economía verde, circular y baja en carbono, además de impulsar la industria y los servicios ambientales, promoviendo la participación social en las labores de protección del medio ambiente.

Sobre la prevención y el control de desastres naturales, y la adaptación al cambio climático

Se prestará especial atención a la inversión en el desarrollo y la implementación eficaz de programas de protección ambiental, prevención y control de desastres naturales, y respuesta al cambio climático, especialmente en la región del delta del río Mekong. Hay que desplegar programas de prevención y control de inundaciones, anegamientos y deslizamientos de tierra en las zonas proclives y montañosas; así como abordar los problemas de inundaciones urbanas en las grandes ciudades. Es necesario reorganizar de manera proactiva los asentamientos de población hacia zonas seguras, evitando áreas con alto riesgo de desastres naturales. Se debe impulsar una transformación eficiente de la estructura de cultivos para adaptarse al cambio climático, convirtiendo los “riesgos” en “oportunidades” para avanzar hacia nuevos sectores y modelos productivos más eficaces. Es preciso implementar adecuadamente soluciones de producción con bajas emisiones, promoviendo prácticas agrícolas inteligentes adaptadas al cambio climático.

Se debe mejorar la capacidad de pronóstico y alerta temprana ante desastres naturales y fenómenos climáticos extremos; fortalecer la vigilancia de las precipitaciones, sequías e intrusión salina; y perfeccionar el sistema de mapas de riesgos para prevenir de manera proactiva y reducir al mínimo los daños humanos y materiales. Es necesario actualizar los escenarios de cambio climático y los mapas de riesgos de desastres naturales; e impulsar el monitoreo y la evaluación de la eficacia en la implementación de las actividades de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y adaptación al cambio climático por parte de ministerios, sectores y localidades. Resulta importante cumplir eficazmente los compromisos internacionales de Vietnam en materia de respuesta al cambio climático, así como promover de manera proactiva y activa la cooperación internacional para movilizar recursos provenientes de mecanismos e instituciones financieras climáticas.

Tareas y soluciones clave para el desarrollo del sector, garantizando la armonía entre el crecimiento económico y la protección ambiental

Junto con las orientaciones mencionadas, para garantizar la armonía entre el crecimiento económico y la protección del medio ambiente, con miras a un desarrollo sostenible en la nueva era, en el próximo período el sector de la agricultura y el medio ambiente se centrará en implementar las siguientes soluciones clave:

Primero, actuar con determinación en el perfeccionamiento de las instituciones y del sistema jurídico

Es necesario implementar los contenidos de los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, siguiendo de cerca las resoluciones y conclusiones del Comité Central, y aplicar eficazmente el espíritu y los objetivos del “cuarteto” de resoluciones fundamentales(8), así como las resoluciones estratégicas del Buró Político. Hace falta identificar claramente los cuellos de botella que obstaculizan la renovación institucional y frenan el crecimiento económico en la gestión estatal; determinar los ámbitos prioritarios que requieren solución y proponer alternativas en materia de políticas, leyes, normas, organización y mecanismos de implementación.

Es preciso liberar y movilizar eficazmente los recursos de tierra, capital y mano de obra para impulsar el crecimiento; reformar los procedimientos administrativos y mejorar el entorno empresarial, creando condiciones favorables para atraer inversiones empresariales en la agricultura y las zonas rurales. Se debe fortalecer la aplicación de las políticas y leyes sobre protección ambiental, con el objetivo de resolver la contaminación en zonas prioritarias, grandes áreas urbanas y zonas rurales. Hay que promover firmemente el enfoque de “orientación hacia las localidades y las bases” para eliminar dificultades y obstáculos durante la implementación de políticas y normativas. Es necesario realizar una transición decidida del control previo al control posterior, asociado al fortalecimiento de las labores de inspección y supervisión, reduciendo al mínimo los riesgos jurídicos y los costos de cumplimiento para la población y las empresas.

Segundo, impulsar avances decisivos en materia de ciencia, tecnología, innovación y transformación digital

Se debe priorizar la inversión en investigación científica, innovación y transformación digital. Resulta necesario reorganizar el sistema de instituciones de investigación científica del sector con una orientación que fortalezca la vinculación entre institutos, universidades y servicios de extensión agrícola, además de construir centros de innovación asociados con espacios de producción especializada por regiones. Hay que desarrollar e implementar mecanismos y políticas piloto en materia de ciencia y tecnología; crear condiciones favorables para la conexión entre las entidades de investigación, las instituciones de educación superior y las empresas. Hace falta impulsar el desarrollo de la biotecnología, priorizando la inversión para dominar las tecnologías de producción de semillas vegetales y razas ganaderas, reduciendo la dependencia de las importaciones.

Se deben establecer mecanismos y políticas preferenciales en materia tributaria, de suelo y crédito para el desarrollo de una agricultura de alta tecnología; desarrollar políticas y mecanismos para promover centros de innovación, zonas agrícolas de aplicación tecnológica avanzada, incubadoras tecnológicas y redes abiertas de innovación. En este sentido, se prestará especial atención a la formación de centros de innovación e incubadoras tecnológicas en instituciones de educación superior y centros de formación especializados del sector de la agricultura y el medio ambiente.

Hay que implementar eficazmente la transformación digital en todo el sector, y perfeccionar el sistema de bases de datos del sector de la agricultura y el medio ambiente.

Tercero, invertir en la construcción de una infraestructura integral y moderna

Se debe desarrollar un sistema de riego multipropósito; gestionar, proteger y restaurar las fuentes de aguas subterráneas; invertir en la construcción, modernización y reparación de obras destinadas a la prevención y control de desastres naturales, la adaptación al cambio climático y la protección del medio ambiente. Hay que priorizar el desarrollo de infraestructuras para responder al cambio climático, e invertir en infraestructuras que permitan un desarrollo integral de todas las etapas de las cadenas de valor de los productos agrícolas, forestales y pesqueros.

Resulta importante revisar, evaluar y mejorar la capacidad de resiliencia de las infraestructuras frente a tormentas, lluvias intensas e inundaciones, como base para su rehabilitación y modernización, con el fin de aumentar la capacidad de evacuación de aguas o ajustar, cuando sea necesario, la planificación del desarrollo socioeconómico y de las infraestructuras. Hay que revisar, ajustar y perfeccionar el sistema de normas y reglamentos técnicos nacionales, así como los criterios de diseño para los sistemas de infraestructura, especialmente en materia de diques, embalses, obras de drenaje y control de inundaciones, infraestructuras energéticas, sistemas de información y comunicaciones, entre otros.

Cuarto, centrarse en el desarrollo, la atracción y el aprovechamiento eficaz de los recursos humanos de alta calidad

Se debe construir un equipo de cuadros dirigentes y gestores del sector en todos los niveles con capacidad, cualificación y responsabilidad, capaces de trabajar en un entorno internacional. Hay que fortalecer la formación y capacitación del personal, prestando especial atención al equipo de extensión agrícola a nivel de base. Es necesario formar y desarrollar una fuerza de agricultores con conocimientos, profesionalidad y habilidades de gestión, competencias digitales y capacidad de comprensión del mercado. Es preciso impulsar los movimientos de emprendimiento innovador entre los jóvenes rurales, creando una generación de empresarios y miembros de cooperativas con capacidad de gestión empresarial, iniciativa para integrarse internacionalmente, creatividad y métodos modernos de gobernanza.

Hay que diseñar programas de formación de trabajadores cualificados, técnicos, expertos y científicos para el sector en cada ámbito específico, respondiendo a las exigencias de la nueva etapa de desarrollo, además de formar grupos de expertos líderes en cada área especializada.

Hace falta elevar el papel y promover la participación de los agricultores en asociaciones profesionales, federaciones de cooperativas y comunidades, junto con los organismos de gestión estatal, en las labores de gestión de estándares de producción, actividades comerciales, calidad de productos y gestión de mercados, entre otros ámbitos.

Quinto, desarrollar los mercados nacionales e internacionales e impulsar la exportación de productos agrícolas

Es necesario construir un equipo de funcionarios especializados en el ámbito de la agricultura y el medio ambiente, desde el sistema de agregados comerciales hasta los organismos de investigación y comunicación, con el fin de recopilar, procesar, analizar y pronosticar de manera constante la evolución de la oferta y la demanda del mercado; proporcionar información y asesoramiento a los agricultores y empresarios para que puedan tomar la iniciativa en las actividades de inversión, producción y negocios ante las fluctuaciones del mercado y los cambios en las políticas de los países socios. Se debe asesorar y gestionar eficazmente los ajustes en las políticas comerciales de las grandes economías y las políticas comerciales de otros países; desarrollar el mercado interno mediante la implementación del programa “Los vietnamitas priorizan el uso de productos vietnamitas”; aprovechar eficazmente los mercados tradicionales de exportación (China, Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia, la región del Nordeste Asiático, Europa Oriental y el Sudeste Asiático), y ampliar los mercados de exportación hacia África, América del Sur y Oriente Medio una vez que la situación regional se estabilice.

Conviene igualmente construir un sistema unificado de bases de datos e información que conecte las zonas especializadas de producción con los centros de procesamiento y los sistemas logísticos, en aras de formar cadenas integradas que garanticen la trazabilidad, la gestión de estándares técnicos y el desarrollo de marcas asociadas a cada mercado.

El renglón debe coordinar con el sector diplomático para promover el poder blando del país mediante la exportación de productos agrícolas vinculada a la atracción de inversiones y el desarrollo de servicios. Hay que organizar mecanismos de coordinación sincrónica y unificada entre empresas y localidades, tanto dentro como fuera del país, para impulsar la exportación de productos agrícolas de alta calidad, el envío al exterior de mano de obra cualificada, las inversiones agrícolas en el extranjero y la exportación de insumos, maquinaria y equipos agrícolas, entre otros ámbitos./.
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(1) Para 2030, se prevé elevar el número de zonas industriales a 600, con un aumento de 35.000 hectáreas en la superficie planificada, alcanzando un total de 181.000 hectáreas. Además, se estima que el número de complejos industriales aumentará de 1.100 a 2.000, con una ampliación de 29.000 hectáreas de superficie planificada.
(2) Según el Informe del Ministerio de Finanzas, en 2025: el aumento fue del 9,8% respecto a 2023; la tasa más alta se registró en las zonas industriales del sur, con aproximadamente 195 dólares/m² por período de arrendamiento, un incremento del 3%.
(3) Informe de la Confederación General del Trabajo de Vietnam, 2024.
(4) Los recursos minerales de Vietnam son muy diversos. Entre ellos, las reservas de metales preciosos y raros tienen un alto valor, como el oro: aproximadamente 200,6 toneladas; el estaño: 148.100 toneladas; el wolframio: 309.400 toneladas; el antimonio: 144.900 toneladas; y el molibdeno: 28.400 toneladas. Vietnam posee la segunda mayor reserva de tierras raras del mundo. Estos recursos constituyen una fuente estratégica para la transición energética y el desarrollo de industrias de alta tecnología.
(5) La lista de minerales estratégicos e importantes de Vietnam para el período 2025-2030, con visión hasta 2045, incluye 19 tipos: tierras raras; uranio y torio; oro; estaño; wolframio; antimonio; cobre; bauxita; titanio; litio; hierro; manganeso; molibdeno; níquel; cobalto; cromita; carbón de antracita; apatita y grafito.
(6) Véase: Duc Hong: “Potencial de los recursos de petróleo y gas en los mares de Vietnam”, periódico electrónico Binh Phuoc, 10 de septiembre de 2019: https://baobinhphuoc.com.vn/news/363/118199/tiem-nang-dau-khi-tren-bien-viet-nam
(7) Véase la Decisión Nº 1622/QĐ-TTg, emitida el 27 de diciembre de 2022 por el Primer Ministro sobre la aprobación de la Planificación de los Recursos Hídricos para el período 2021-2030, con visión hasta 2050: https://vanban.chinhphu.vn/?pageid=27160&docid=207080
(8) Véase: Ninh Ha: “¡Los recursos hídricos no son infinitos!”, periódico electrónico Dai bieu Nhan dan, 8 de junio de 2024: https://daibieunhandan.vn/quoc-hoi-va-cu-tri/tai-nguyen-nuoc-khong-vo-han-i374918/
(9) Resolución N.º 57-NQ/TW sobre avance en la ciencia, tecnología, innovación y transformación digital nacional; Resolución N.º 66-NQ/TW sobre la renovación de la elaboración y aplicación de leyes para responder a las exigencias del desarrollo nacional en la nueva era; Resolución N.º 68-NQ/TW sobre el desarrollo de la economía privada; y Resolución N.º 59-NQ/TW sobre la integración internacional en la nueva situación.