En la nueva era, los recursos humanos desempeñan un papel cada vez más crucial, al determinar la posición, la competitividad y las perspectivas de desarrollo de cada nación. Para Vietnam, potenciar eficazmente el capital humano no solo es una exigencia inevitable en el proceso de industrialización y modernización, sino también un pilar fundamental para construir un sistema político sólido, garantizar la estabilidad social y lograr el desarrollo sostenible.

 

Ingenieros del Centro Nacional Espacial de Vietnam (Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam) trabajan en la fabricación del satélite NanoDragon _Fuente: Centro Nacional Espacial de Vietnam

A lo largo de su proceso de liderazgo, el Partido Comunista de Vietnam (PCV) mantiene de manera coherente la postura de considerar al ser humano como el centro, el sujeto y el motor determinante de todos los éxitos de la causa revolucionaria, así como el factor central en las estrategias de desarrollo económico, cultural y social, la consolidación de un sistema político fuerte y el impulso del desarrollo acelerado y sostenible del país. Los Documentos del XIV Congreso Nacional del PCV afirman con claridad: El desarrollo integral de los ciudadanos vietnamitas abarca la ética, la inteligencia, la conciencia nacional, la responsabilidad cívica, el respeto a la ley, la creatividad, la estética, la aptitud física, así como las habilidades para la vida, profesionales y digitales. La construcción de un entorno cultural sano y civilizado está vinculada a la formación y el perfeccionamiento del nuevo ciudadano vietnamita socialista. Especialmente en la nueva era, con las crecientes exigencias de desarrollo sostenible y la construcción de un sistema político moderno, democrático, eficaz y eficiente, el fomento de los recursos humanos, en particular dentro del sistema político, se convierte en un requerimiento de carácter estratégico.

Durante las etapas revolucionarias, el PCV declara constantemente: “El ser humano es el capital más valioso, el centro de la estrategia de desarrollo, el sujeto del proceso de desarrollo y, al mismo tiempo, el objetivo supremo del desarrollo”(1). Los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido continúan enfatizando: formar al ciudadano vietnamita integralmente desarrollado en inteligencia, moralidad, salud física, estética, capacidad creativa, habilidades para la vida, competencias profesionales, conciencia cívica y respeto a la ley, en consonancia con la preservación y promoción de los valores familiares, culturales y nacionales vietnamitas; combinar armoniosamente los valores tradicionales con los contemporáneos, y adoptar mecanismos y políticas efectivas para la formación, atracción y aprovechamiento del talento.

La práctica de 40 años de Doi moi (Renovación) demuestra que cuando se potencian, despiertan y liberan las capacidades del ser humano, se genera una enorme sinergia para el desarrollo nacional. Los recursos humanos no representan únicamente una fuerza laboral, sino también un recurso político, cultural y creativo, que desempeña un rol esencial en la mejora de la calidad del sistema político, la eficacia y eficiencia de la gobernanza nacional, así como la capacidad de adaptación rápida ante un entorno global en constante cambio.

Para Vietnam, un Estado de derecho socialista bajo el liderazgo integral y unificado del PCV, el capital humano dentro del sistema político constituye una exigencia estratégica y desempeña un papel clave al incidir directamente en la estabilidad institucional y las perspectivas de desarrollo sostenible del país.

El papel de los recursos humanos en la construcción de un sistema político sólido y el desarrollo sostenible del país

Los recursos humanos constituyen un factor que determina la calidad del sistema político

El XIV Congreso Nacional del Partido sigue definiendo claramente tres avances estratégicos y señala que uno de los contenidos clave consiste en centrarse en la reestructuración y la mejora de la calidad de los recursos humanos, desarrollar personal altamente cualificado y con un elevado nivel de especialización, intensificar la captación y el aprovechamiento del talento, así como alentar y proteger a los cuadros dinámicos e innovadores que se atrevan a pensar, actuar y asumir responsabilidades en aras del interés común. Asimismo, se propone renovar profundamente el trabajo relativo al personal, garantizando su objetividad, carácter democrático, sustantividad y eficacia, especialmente en los procesos de verificación y evaluación de los cuadros, de conformidad con la orientación de que  "haya ingresos y salidas" y "ascensos y descensos". Se trata de construir un contingente de cuadros dirigentes y gestores de todos los niveles del sistema político, en particular de nivel estratégico y de base, que sean verdaderamente ejemplares y posean una mentalidad y capacidades de gestión avanzadas, acordes con el nuevo modelo organizativo y con las exigencias de un desarrollo acelerado y transformador del país.

Esto representa no solo un requerimiento objetivo del proceso de modernización nacional, sino también un fundamento para garantizar que el sistema político funcione con eficacia y se adapte de manera flexible a las rápidas transformaciones de la época.

Bajo este espíritu, la Resolución No. 26-NQ/TW, emitida el 19 de mayo de 2018 por el séptimo pleno del Comité Central del PCV del XII mandato, “Sobre el enfoque en la formación del contingente de cuadros en todos los niveles, especialmente el nivel estratégico, con suficiente calificación, capacidad y prestigio, a la altura de sus responsabilidades”, exige: “Construir un contingente de cuadros en todos los niveles, especialmente el nivel estratégico, con suficiente calificación, capacidad y prestigio, a la altura de sus responsabilidades”. Esto demuestra que el Partido sitúa de forma constante a las personas, y en particular a los cuadros dirigentes y gestores, en el centro del proceso de renovación del sistema político, la construcción partidista y la consolidación del Estado socialista de derecho.

En el contexto de la globalización, la transformación digital y el desarrollo de la economía del conocimiento, el sistema político de Vietnam afronta nuevas exigencias. Entre ellas sobresalen la capacidad de pensamiento estratégico y la formulación de políticas proactivas, con un alto grado de previsión y adaptabilidad, así como una gestión pública orientada hacia una gobernanza moderna, transparente y sustentada en macrodatos y tecnología digital. Esto requiere un equipo de cuadros, funcionarios y empleados públicos verdaderamente ejemplar, tanto en sus cualidades políticas y moral revolucionaria como en su competencia profesional y de gestión. Este personal debe recibir formación, capacitación y preparación continua para convertirse en auténticos “servidores del pueblo”, que desempeñen sus funciones con espíritu de servicio, dedicación, integridad y eficiencia.

Los recursos humanos como motor endógeno del desarrollo sostenible

Los Documentos del XIV Congreso Nacional del PCV determinan: potenciar la fuerza de la cultura y del pueblo como un recurso endógeno y un poderoso motor para el desarrollo. Esto constituye una continuidad y un progreso de la visión constante del Partido a lo largo de la Renovación: el ser humano es la raíz; el desarrollo integral del ser humano constituye la tarea central y, al mismo tiempo, el motor que impulsa el desarrollo de los demás sectores. En el nuevo contexto, cuando los factores tradicionales (recursos naturales, capital, mano de obra no calificada) se vuelven gradualmente limitados, la calificación de los recursos humanos, con criterios como la capacidad de pensamiento crítico, innovación, integración y valores éticos, determinará la posición competitiva de la nación.

La práctica de casi 40 años de Renovación evidencia claramente el papel clave del factor humano en la garantía del crecimiento económico, el desarrollo social armonioso, la protección del medio ambiente y la estabilidad política. Los logros en la erradicación del hambre, la reducción de la pobreza, la mejora de la calidad educativa, la atención médica a la población y la construcción de las nuevas zonas rurales están estrechamente vinculados a la promoción del papel de las personas como sujeto dentro de la comunidad, desde el nivel central hasta la base. Especialmente durante la pandemia de COVID-19, la población, con su espíritu de solidaridad, creatividad, apoyo mutuo y responsabilidad comunitaria, se convirtió en un pilar sólido que ayudó a Vietnam a superar los momentos más difíciles.

Vietnam atraviesa un período de bono demográfico, con más del 69% de la población en edad laboral; sin embargo, también se enfrenta a un rápido proceso de envejecimiento poblacional. Esto plantea la urgente necesidad de pasar de la ventaja demográfica a una basada en la calidad de los recursos humanos. El capital humano vietnamita requiere un desarrollo integral en lo intelectual, físico, ético, en el estilo de vida y en la firmeza político-ideológica, con el fin de responder a las exigencias del desarrollo nacional en la nueva coyuntura.

Para lograrlo, resulta necesario continuar perfeccionando el marco institucional para el desarrollo humano, prestando especial atención a las políticas de educación y formación, ciencia y tecnología, salud, cultura y seguridad social, en consonancia con el proceso de transformación digital, la renovación del modelo de crecimiento y la garantía de la equidad social. Asimismo, debe priorizarse la construcción de un entorno cultural sano, promoviendo los buenos valores tradicionales de la nación y despertando la aspiración de contribución en cada ciudadano, especialmente en las jóvenes generaciones, para que se conviertan verdaderamente en un motor endógeno para el desarrollo sostenible del país.

Los recursos humanos políticos: el núcleo fundamental para garantizar la estabilidad y la renovación del sistema político

Los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido enfatizan la exigencia de elevar constantemente la calidad del contingente de cuadros y militantes, para que sean verdaderamente ejemplares en materia de temple político, virtud, capacidad y prestigio; así como formar un equipo de dirigentes y gestores en todos los niveles del sistema político, especialmente a nivel estratégico y de base, con pensamiento y capacidad de gestión avanzados, adaptados al nuevo modelo administrativo y a las demandas del desarrollo vertiginoso del país.

La experiencia práctica de 40 años de Renovación muestra que la estabilidad del sistema político vietnamita no solo se logra por las acertadas directrices, lineamientos, políticas y leyes, sino que está determinada por la calidad del contingente de cuadros, quienes velan directamente por la ejecución de las directrices y lineamientos del Partido y de las políticas y leyes del Estado. En el nuevo contexto, la exigencia planteada no es únicamente “estabilidad para el desarrollo”, sino también “desarrollo para la estabilidad”, lo que implica una reforma proactiva, creativa y ajustada a la realidad, sobre la base de preservar la orientación socialista, la independencia, la autodeterminación y los intereses nacionales.

Los cuadros, funcionarios y empleados públicos del sistema político deben renovar su pensamiento y elevar sus competencias profesionales, así como disponer de capacidades de identificar problemas, formular soluciones, movilizar recursos y organizar su ejecución de manera eficaz en un entorno de alta volatilidad.

Además, el perfeccionamiento de los mecanismos de control del poder y de prevención y lucha contra la corrupción y los fenómenos negativos en el trabajo de personal también constituye una condición indispensable para formar un equipo de cuadros políticos capaces, íntegros y que sean verdaderos “servidores del pueblo”.

La formación de recursos humanos de alta calificación busca anticipar al desarrollo de la ciencia y la tecnología, así como desarrollar integralmente las capacidades individuales en la era digital _Foto: hanoimoi.vn

Algunas orientaciones principales para potenciar los recursos humanos en la nueva era, según el espíritu del XIV Congreso Nacional del Partido

Al entrar en una nueva etapa de desarrollo, las exigencias para potenciar los recursos humanos se vuelven aún más integrales, urgentes y estratégicas. Para cumplir de manera efectiva el objetivo establecido en los Documentos del XIV Congreso Nacional del PCV: “Desarrollar de manera integral al ciudadano vietnamita en materia de ética, inteligencia, conciencia nacional, responsabilidad cívica, respeto a la ley, creatividad, estética, aptitud física, habilidades para la vida, habilidades profesionales y otras competencias”, es necesario llevar a cabo las siguientes orientaciones principales:

En primer lugar, continuar renovando el pensamiento sobre el desarrollo humano, situando al ser humano en el centro de la estrategia de desarrollo.

El desarrollo humano constituye el objetivo supremo y, al mismo tiempo, el motor endógeno más importante en el proceso de desarrollo sostenible de cada nación. El pensamiento al respecto debe orientarse a posicionar a los ciudadanos en el centro de toda estrategia de desarrollo, considerándolos no solo como el sujeto beneficiario, sino como el agente creador e impulsor del progreso.

La práctica demuestra que el desarrollo humano no se limita únicamente a la universalización del conocimiento, la mejora de habilidades profesionales o la atención médica, sino que debe vincularse a la construcción de un ecosistema de desarrollo integral en lo físico, intelectual, en la ética, el estilo de vida y la capacidad ciudadana. El ser humano requiere desarrollarse tanto en sus cualidades político-ideológicas, conciencia legal y ética profesional, como en su capacidad de adaptación ante las rápidas transformaciones de la época.

Para alcanzar este objetivo, es preciso transitar del pensamiento de “invertir en el ser humano” al de “potenciar al ser humano como un recurso estratégico”, enfatizando la creación de un entorno propicio para que cada individuo desarrolle sus capacidades personales, promueva sus cualidades y ejercite su responsabilidad social. El XIV Congreso Nacional del Partido subrayó claramente: promover la fuerza, la firmeza y la inteligencia del ciudadano vietnamita, el gran bloque de unidad nacional y la postura combativa basada en el apoyo de las masas; combinar la fuerza nacional con la de la época; transformar la fortaleza de la cultura y el capital humano en recursos endógenos y poderosos motores para el desarrollo; construir y desarrollar una cultura vietnamita avanzada e imbuida de identidad nacional, en sintonía con el sistema de valores nacionales, culturales y familiares y los estándares del ciudadano vietnamita. Asimismo, debe comprenderse plenamente que el desarrollo humano no se da de forma aislada del desarrollo de la sociedad en su conjunto. Por tal motivo, las políticas económicas, culturales, educativas, sanitarias, ambientales y de gestión pública deben diseñarse con un enfoque centrado en las personas, garantizando la equidad en el acceso a las oportunidades de desarrollo y creando condiciones para que todos los ciudadanos contribuyan al progreso nacional y disfruten equitativamente de sus frutos.

En segundo lugar, desarrollar recursos humanos de alta calificación, especialmente en los ámbitos político, de la administración pública y de la dirección.

El XIV Congreso Nacional del Partido continúa definiendo con claridad uno de los tres avances estratégicos: elevar la calidad de la educación y la formación de recursos humanos, en especial el personal de alta calificación en sectores y profesiones clave y estratégicas. Esta constituye una visión transversal orientada a preparar un contingente de cuadros dotados de firmeza, inteligencia, capacidad organizativa y pensamiento estratégico, capaz de responder a las exigencias y tareas en una fase de profunda y completa transformación del país.

Los recursos humanos calificados en el sector político y de administración pública deben responder a rigurosos estándares tanto en cualidades como en capacidades. Requieren de un firme temple político, absoluta lealtad a la Patria, al pueblo y a la causa revolucionaria del Partido. Asimismo, deben poseer un pensamiento crítico, comprensión de la realidad y aptitud para la toma de decisiones en entornos complejos y multidimensionales. En el contexto de la transformación digital y la globalización, los estándares del personal deben incorporar competencias digitales, capacidades de gestión moderna y aptitud para la coordinación interdisciplinaria y sectorial.

Es necesario continuar renovando de manera fundamental la labor de formación y capacitación de los cuadros, vinculando la teoría con la práctica y la formación nacional con la cooperación internacional, y prestando especial atención a la formación en el propio puesto de trabajo y a la formación acorde con las funciones de cada puesto. Asimismo, hay que superar las prácticas formativas meramente formales, dispersas y alejadas de las exigencias reales del trabajo. A la par, se debe estructurar un mecanismo de reclutamiento, evaluación, empleo, asignación y nombramiento de cuadros basado en la capacidad, los resultados en el cumplimiento de tareas y el sentido de responsabilidad ante el pueblo. Debe prestarse especial atención a la identificación, formación y retención de cuadros talentosos, jóvenes, mujeres y pertenecientes a minorías étnicas con proyección de desarrollo.

Por último, resulta indispensable perfeccionar el marco institucional para garantizar un entorno de trabajo público, transparente y democrático, respaldado por mecanismos efectivos de control del poder, a fin de crear condiciones para que el contingente de cuadros y funcionarios trabaje con tranquilidad, dedicación e integridad, poniendo de relieve su capacidad profesional y su vocación de servicio al pueblo.

En tercer lugar, concentrarse en elevar la calidad de la educación y la formación en estrecha vinculación con las necesidades del mercado laboral y las exigencias de transformación del modelo de desarrollo.

La educación y la formación constituyen la máxima política nacional y la base fundamental y duradera para el desarrollo de recursos humanos de alta calificación que respondan a las exigencias de la construcción del país en una era de acelerado avance científico-tecnológico y de profunda integración internacional. Especialmente en un contexto donde la economía evoluciona fuertemente hacia la digitalización, la innovación, la economía verde y circular, se requiere vincular de forma estrecha el proceso educativo y formativo con las necesidades reales del mercado laboral y las tendencias de transformación del modelo de desarrollo.

Los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido exigen de manera clara: renovar enérgicamente el marco institucional, creando mecanismos y políticas específicas y superiores para el desarrollo de la educación y la formación; diversificar las modalidades e instituciones de formación; llevar a cabo una transformación digital integral, universalizando y aplicando de manera intensiva las tecnologías digitales y la inteligencia artificial en la educación y la formación; y garantizar las condiciones para el aprendizaje a lo largo de toda la vida para la ciudadanía. El espíritu de los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido refleja una transición fundamental en el sistema educativo y formativo: de un modelo centrado en la transmisión de conocimientos a uno orientado al desarrollo de cualidades y capacidades, con el estudiante como centro y enfocado al aprendizaje continuo de cada ciudadano.

Ante las profundas fluctuaciones del mercado laboral provocadas por el impacto tecnológico, el desplazamiento en las estructuras de empleo y la integración internacional, los programas académicos en todos los niveles, en especial la formación vocacional y universitaria, deben diseñarse de manera flexible, adaptándose a las nuevas profesiones y centrándose en dotar a los estudiantes de habilidades digitales, competencias blandas, pensamiento crítico y aptitud para el aprendizaje permanente. Asimismo, es preciso fortalecer las alianzas entre los centros formativos y las empresas, empleadores, parques industriales y mercados regionales e internacionales, a fin de garantizar la orientación práctica de la formación y mejorar las posibilidades de inserción laboral de los graduados.

Igualmente, se debe impulsar decididamente la transformación digital en la educación y la formación, desarrollando infraestructura digital, plataformas de recursos educativos abiertos y modelos de educación virtual combinada con aprendizaje experiencial, con el propósito de ampliar las oportunidades de acceso al conocimiento para todos los sectores sociales, especialmente los residentes en zonas remotas, fronterizas e insulares.

Para que la calidad de educación y formación se mejore, es indispensable garantizar la coherencia en los mecanismos y políticas financieras y en la gobernanza del sistema, además de elevar las competencias del cuerpo docente y de los gestores educativos hacia un perfil profesional, moderno, con ética pedagógica, temple político y capacidad de adaptación a las innovaciones educativas de la era digital.

En cuarto lugar, construir un entorno cultural sano, ensalzar los valores humanistas y éticos, y despertar la aspiración de contribución en cada ciudadano vietnamita.

El entorno cultural es un factor decisivo en la formación de los valores, la personalidad y las motivaciones del ser humano. Un entorno cultural sano crea las condiciones para que cada individuo despliegue al máximo sus virtudes éticas, su sentido de la responsabilidad y su capacidad de contribución a la comunidad y a la nación. En el contexto actual, cuando la sociedad vietnamita afronta diversas manifestaciones de degradación moral y de estilos de vida pragmáticos e individualistas, se vuelve aún más urgente la construcción de un entorno cultural positivo, que pondere los valores humanistas y promueva las nobles tradiciones de la nación.

Los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido señalan la necesidad de promover el desarrollo armónico de todos los ámbitos culturales; construir un entorno, estilo y modo de vida cultural en las familias, escuelas, agencias, unidades y comunidades; estructurar instituciones y organizar actividades culturales de manera práctica y flexible, con el pueblo en el centro, y desarrollar con fuerza las industrias y servicios culturales para satisfacer cada vez mejor las necesidades de disfrute de la población. Con anterioridad, la Resolución No. 33-NQ/TW, emitida el 9 de junio de 2014 por el noveno pleno del Comité Central del PCV del XI mandato, “Sobre la construcción y el desarrollo de la cultura y el ciudadano vietnamita para responder a las exigencias del desarrollo sostenible del país”, y la Resolución No. 27-NQ/TW, promulgada el 9 de noviembre de 2022 por el sexto pleno del Comité Central del PCV del XIII mandato, “Sobre la continuidad en la construcción y el perfeccionamiento del Estado socialista de derecho de Vietnam en la nueva etapa”, enfatizaron la exigencia de propiciar un entorno cultural sano para el desarrollo integral del ciudadano vietnamita, la protección de las bases ideológicas del Partido y la consolidación de una vida cultural asociada a los estándares de la moral revolucionaria y la ley.

La construcción de un entorno cultural sano debe vincularse, en primer lugar, a la preservación y promoción de la identidad nacional, consolidando valores centrales como el patriotismo, la benevolencia, la solidaridad, la laboriosidad, la honestidad y la responsabilidad. Las instituciones socioculturales, desde el nivel central hasta la base, deben recibir atención para su inversión y modernización, especialmente en las nuevas zonas urbanas, parques industriales y áreas remotas, donde son más vulnerables a la infiltración de productos culturales nocivos y desviados.

Asimismo, se debe potenciar el rol orientador y difusor de los factores culturales positivos en la vida social, como la literatura, el arte, los medios de comunicación y el espacio digital; reforzar la responsabilidad compartida de las escuelas, las familias, las organizaciones juveniles y los medios de comunicación masiva en la educación de ideales revolucionarios, ética y estilos de vida culturales para las jóvenes generaciones, y estimular y reconocer a los individuos ejemplares, los buenos modelos y las acciones encomiables en la práctica de las normas culturales, éticas y el espíritu de servicio comunitario.

Un aspecto de especial importancia radica en despertar con fuerza el patriotismo, el orgullo nacional y la aspiración a desarrollar una nación próspera y feliz en cada ciudadano vietnamita, especialmente en las jóvenes generaciones. Esto constituye una fuerza espiritual endógena invaluable, la argamasa de cohesión social y el gran motor para materializar el objetivo de un pueblo rico, un país fuerte, democrático, justo y civilizado.

En quinto lugar, perfeccionar el marco institucional y las políticas para incentivar, atraer, promover y aprovechar el talento, potenciando todas sus capacidades y valores.

El talento constituye la fuerza vital de la nación y representa la parte más sobresaliente de los recursos humanos, que desempeña un papel de singular trascendencia para el desarrollo sostenible y la prosperidad del país. A medida que la economía del conocimiento, la transformación digital, la innovación y la competencia global se intensifican, la atracción, formación y puesta en valor del talento se convierten en una exigencia urgente para elevar la calidad institucional, la eficacia de la gobernanza y la competitividad nacional.

El Partido mantiene una posición coherente en cuanto a la importancia del talento en la causa revolucionaria. La Resolución No. 27-NQ/TW, emitida el 9 de noviembre de 2022 por el sexto pleno del Comité Central del PCV del XIII mandato, “Sobre la continuidad en la construcción y el perfeccionamiento del Estado socialista de derecho de Vietnam en la nueva etapa”, enfatizó la necesidad de renovar de forma continua los mecanismos de reclutamiento, empleo, incentivos y retención de talentos, así como de estructurar un contingente de cuadros con cualidades, capacidad y prestigio a la altura de sus responsabilidades. Asimismo, la Resolución No. 45-NQ/TW, adoptada el 24 de noviembre de 2023 por el octavo pleno del Comité Central del Partido del XIII mandato, “Sobre la continuidad en la construcción y promoción del papel de los intelectuales para responder a las exigencias del desarrollo rápido y sostenible del país en la nueva etapa”, también subrayó con claridad la obligación de establecer mecanismos y políticas para identificar, atraer y promover el talento, garantizando el respeto y el estímulo a la libertad de creación de los intelectuales, artistas y científicos.

Para concretar con eficacia dicha orientación, se debe continuar perfeccionando el marco institucional y las políticas de desarrollo del talento bajo principios de transparencia y competencia sana, y construir sistemas de evaluación basados en resultados sustantivos, capacidades prácticas y contribuciones concretas a la sociedad. Las políticas para la atracción de talento no deben limitarse únicamente a incentivos materiales, sino abarcar el entorno de trabajo, las oportunidades de desarrollo profesional, el espacio para la creación y los mecanismos de protección de los derechos legítimos y la valorización individual. En especial, se precisa identificar y cultivar jóvenes talentos para consolidar el relevo  generacional del futuro, prestando especial atención al segmento de talento en el sector público, sobre todo a los expertos de primer nivel en áreas como la gestión estatal, la ciencia, la tecnología, la educación y formación, la salud, la defensa y la seguridad nacional.

Resulta igualmente indispensable optimizar el potencial creativo y las aportaciones de la comunidad vietnamita en el exterior, la cual constituye un contingente dotado de conocimientos, experiencia internacional y capacidad de conexión con los centros globales de ciencia, tecnología, finanzas y conocimiento para transferir tecnología y formar a las jóvenes generaciones en el país. El Partido y el Estado deben perfeccionar los mecanismos y políticas para incentivar su retorno y contribución a las estrategias de desarrollo nacional./.
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* PROF., DR., Universidad Nacional de Vietnam-Hanoi
(1) Véase: Resolución No. 04-NQ/HNTW, emitida el 14 de enero de 1993 por el cuarto pleno del Comité Central del Partido del VII mandato, “Sobre algunas tareas culturales y artísticas para los próximos años”, Portal electrónico del Partido Comunista de Vietnam, https://tulieuvankien.dangcongsan.vn/van-kientu-lieu-ve-dang/hoi-nghi-bch-trung-uong/khoa-vii/ nghi-quyet-so-04-nqhntw-hoi-nghi-lan-thu-tu-bchtwdang-khoa-vii-ve-mot-so-nhiem-vu-van-hoa-van-nghenhung-nam-truoc-1129