Revista Comunista- Durante el proceso de renovación, el Partido Comunista de Vietnam (PCV) y el Estado vietnamita han prestado siempre especial atención a la implementación de la democracia socialista para cumplir el objetivo de “un pueblo próspero, un país fuerte, democrático, justo y civilizado”. Sin embargo, las fuerzas hostiles no han cesado de tergiversar los logros  alcanzados por Vietnam en este proceso, así como acerca de la garantía de los derechos humanos y civiles. Por ello, la identificación y refutación de estos argumentos erróneos constituye una tarea de suma importancia.

Identificación y refutación de los argumentos que intentan distorsionar los logros de Vietnam en la aplicación de la democracia socialista

En los últimos años,  varias organizaciones, tal cual se les denomina internacionalmente, como el Observatorio de Derechos Humanos (Human Rights Watch), la organización no gubernamental Freedom House, Amnistía Internacional (AI), Reporteros Sin Fronteras (RSF), la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF), la organización reaccionaria vietnamita en el exilio Viet Tan -abreviatura del autodenominado “Partido para la Reforma Revolucionaria de Vietnam”-, junto con diversos individuos, han recurrido a múltiples artimañas para tergiversar los logros de Vietnam en la implementación de la democracia socialista. Los argumentos que se emplean con mayor frecuencia son los siguientes:

Tergiversación de la implementación de la democracia y la garantía de los derechos humanos en Vietnam

Uno de los argumentos distorsionadores más recurrentes que las fuerzas hostiles suelen esgrimir contra Vietnam es la acusación de que el país carece de democracia. Diversas organizaciones y algunos individuos han publicado informes y artículos con contenidos que tergiversan los logros alcanzados por Vietnam en la garantía y protección de los derechos humanos… Sin embargo, dichas acusaciones carecen de fundamento y contradicen la realidad de la democracia socialista en Vietnam.

Desde el punto de vista jurídico, los derechos humanos y civiles en Vietnam están consagrados en la Constitución de 2013. El artículo 14 de la Constitución afirma: “En la República Socialista de Vietnam, los derechos humanos y ciudadanos en los ámbitos político, civil, económico, cultural y social son reconocidos, respetados, protegidos y garantizados de conformidad con la Constitución y la ley”. Esta disposición refleja el firme compromiso de Vietnam con la garantía y la protección de los derechos humanos.

Desde 1982 hasta la fecha, Vietnam ha participado en la firma e implementación de numerosos tratados internacionales fundamentales sobre derechos humanos, tales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR) en 1982, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR) en 1982, la Convención sobre los Derechos del Niño (CRC) en 1990 y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) en 1982. Vietnam es un miembro activo del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de las Naciones Unidas (ONU) para el período 2023-2025 y ha sido elegido en dos ocasiones como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (2008-2009 y 2020-2021). En 2020, Vietnam asumió la Presidencia de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y, simultáneamente, la Presidencia de la Comisión Intergubernamental de la ASEAN sobre Derechos Humanos (AICHR). La resolución del CDH sobre el cambio climático y los derechos humanos fue elaborada conjuntamente por tres países: Vietnam, Filipinas y Bangladés y aprobada oficialmente en julio de 2019 en la sede de la ONU en Ginebra, Suiza.

Las responsabilidades relevantes asumidas por Vietnam en organizaciones internacionales y regionales, así como su temprana adhesión a tratados globales y regionales en materia de derechos humanos, constituyen una prueba de la atención constante del país a la garantía y protección de los derechos humanos, en consonancia con los valores universales en este ámbito.

Ceremonia de apertura del año escolar 2025-2026 en el bachillerato de Viet Bac, provincia de Thai Nguyen _Foto: VGP

Los logros alcanzados por Vietnam a lo largo de casi cuatro décadas de implementación del proceso de renovación han desmentido de manera categórica las acusaciones de las fuerzas reaccionarias y hostiles. En Vietnam, los derechos humanos en el sistema electoral están garantizados sobre la base de los principios de la democracia, igualdad, equidad y transparencia. La Constitución de 2013 estipula que todos los ciudadanos vietnamitas a partir de los 18 años tienen derecho al sufragio y, a partir de los 21 años, el derecho a postularse a la Asamblea Nacional y a los Consejos Populares de todos los niveles. Las elecciones se celebran conforme a los principios del sufragio universal, directo, igualitario y secreto, lo que asegura una amplia y efectiva participación del pueblo en la vida política del país. Además, el ejercicio del derecho al voto se realiza en condiciones de plena igualdad, sin discriminación por razón de género, origen étnico, religión o estatus social. Al mismo tiempo, se fomentan y crean condiciones favorables para la participación activa de las mujeres y las minorías étnicas. El sistema electoral otorga especial relevancia a la transparencia mediante la publicación de las listas de electores y de candidatos, bajo la supervisión de las organizaciones y los ciudadanos, a fin de garantizar la equidad y la objetividad en el proceso electoral.

En el proceso de renovación, Vietnam ha alcanzado importantes avances en la garantía de los derechos humanos en los ámbitos económico, cultural y social. Según el Informe de la ONU con fecha del 14 de marzo de 2024, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de Vietnam en 2022 se situó en 0,726, ubicando al país en el grupo de naciones con un nivel de desarrollo humano medio-alto y en el puesto 107 entre 193 países y territorios, con progresos significativos en áreas clave como la educación, la salud y las políticas de seguridad social. La esperanza de vida promedio alcanzó los 73,5 años, mientras que la tasa de pobreza se ha reducido de manera sostenida a lo largo de los años. Vietnam es uno de los países que avanzan de forma proactiva en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, lo que evidencia su firme compromiso con la mejora de la calidad de vida de la población. “Vietnam ocupa el puesto 91 entre 166 países en el Índice de Desigualdad de Género, indicador que evalúa las brechas de género en tres dimensiones fundamentales: salud reproductiva, empoderamiento y mercado laboral”(1).

De este modo, tanto desde la perspectiva jurídica como desde la práctica, quedan refutados de manera categórica los argumentos que tergiversan los logros de Vietnam en la garantía y protección de los derechos a la libertad y la democracia y de los derechos humanos. Por otro lado, el análisis sobre estos últimos debe situarse siempre en su contexto concreto, teniendo en cuenta las condiciones específicas de desarrollo económico, cultural, social e histórico de cada país. Para los vietnamitas, existe una realidad incuestionable: tras largos años de devastación provocada por la guerra y casi dos décadas de bloqueo, se comprende plenamente que los avances alcanzados hoy por el pueblo vietnamita en materia de democracia en general y de derechos humanos en particular son el resultado de los esfuerzos constantes e ininterrumpidos del Partido Comunista, del Estado y de todo el pueblo de Vietnam.

Tergiversación de la implementación del derecho a la libertad de expresión, de prensa y de acceso a Internet en Vietnam

Este constituye uno de los argumentos erróneos que numerosas organizaciones autodenominadas internacionales y elementos reaccionarios utilizan con frecuencia para distorsionar los logros de Vietnam en la implementación de la democracia. En 2023, la organización Human Rights Watch (HRW) publicó un informe en el que hablaba arbitrariamente de “periodistas reprimidos”, basándose en el enfoque del sistema jurídico de Estados Unidos, pero ignorando por completo la legislación vietnamita, donde dichas personas son ciudadanos. En el mismo período, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) incluyó de manera descarada a Vietnam en el grupo de países considerados “enemigos de la prensa”, acusando falsamente que “todos los medios de comunicación están controlados por el Estado”. La organización reaccionaria Viet Tan, junto con algunos individuos opositores como Nguyen Van Dai y Pham Doan Trang, han colaborado con fuerzas hostiles, aprovechando las redes sociales para difundir la información errónea de que Vietnam censura Internet y no permite a la población acceder libremente a la información. Sin embargo, tales acusaciones carecen totalmente de fundamento en la realidad y contradicen los logros alcanzados por Vietnam en la garantía de la libertad de expresión, de prensa y en el desarrollo del espacio digital.

La Constitución de Vietnam de 2013 establece de manera clara el derecho a la libertad de expresión y de prensa. El artículo 25 de la Constitución afirma: “Los ciudadanos tienen derecho a la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad de acceso a la información y la libertad de reunión, asociación y manifestación. El ejercicio de estos derechos se rige por la ley”. Esto pone de manifiesto el compromiso del Estado con la garantía de las libertades democráticas de la ciudadanía, al tiempo que establece límites razonables para prevenir el abuso de dichos derechos. “Hasta 2024, Vietnam cuenta con un sistema mediático en fuerte desarrollo, con más de 800 organismos de prensa, cientos de canales de televisión y plataformas de comunicación digital”(2). “A principios de 2024, Vietnam registró 78,44 millones de usuarios de Internet (equivalentes al 79,1% de la población), el 73,3% de la población utilizaba redes sociales y el 92,7% de los usuarios de Internet empleaba al menos una plataforma social”(3). Estos espacios constituyen un entorno donde los ciudadanos pueden expresar sus opiniones y debatir abiertamente numerosos asuntos sociales, lo que evidencia la apertura en el acceso a la información. El Estado vietnamita solo sanciona a individuos u organizaciones que abusan de los derechos de la libertad y democracia para difundir información falsa, incitar actividades contra el Estado o infringir la ley. Esta práctica es plenamente coherente con los valores universales, y los requisitos de gestión de la información y de protección de la seguridad nacional.

A partir de estos fundamentos, resulta evidente que las acusaciones de que “Vietnam viola la libertad de expresión, de prensa y de Internet” son totalmente infundadas. Vietnam siempre garantiza estos derechos en consonancia con sus condiciones concretas, al tiempo que aplica las medidas necesarias para gestionar la información y prevenir el uso indebido de las libertades democráticas con el fin de desestabilizar la sociedad. La lucha y la refutación contra las informaciones erróneas son indispensables para salvaguardar el prestigio y la imagen de Vietnam en el ámbito internacional.

Tergiversación de los logros de Vietnam en la garantía de la libertad de creencias y religión, y los derechos de las minorías étnicas

En los últimos tiempos, diversas organizaciones han difundido de manera reiterada informes incorrectos, alegando que Vietnam ejerce un control estricto sobre las actividades religiosas y obstaculiza el derecho del pueblo a la libertad de creencias y religión. En 2023, la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF) publicó un informe en el que recomendaba incluir a Vietnam en la lista de “países de especial preocupación” (CPC), con la acusación de que “Vietnam utiliza organizaciones religiosas respaldadas por el Estado para reprimir a grupos religiosos independientes”(4)… Algunos individuos reaccionarios pertenecientes a las denominadas “Hermandad Democrática” y “Gobierno Nacional Provisional de Vietnam” difunden con frecuencia informaciones según las cuales Vietnam reprime al catolicismo, al protestantismo y al budismo, o discrimina a las minorías étnicas en la región de la Altiplanicie Occidental, acusando a las autoridades de “restringir la cultura local” y de “no permitir a la población practicar el protestantismo”, con el objetivo de incitar a la población a oponerse al Gobierno. La realidad en Vietnam demuestra exactamente lo contrario. El derecho a la libertad de creencias y religión, así como los principios de igualdad, solidaridad, respeto mutuo y apoyo al desarrollo común entre las minorías étnicas, son respetados y protegidos, tanto desde el punto de vista jurídico como en la práctica. En concreto:

Sobre el reconocimiento y la garantía del derecho a la libertad de creencias y religión: Desde 1945, el Decreto No. 35, fechado el 20 de septiembre de 1945, del Presidente del Gobierno Provisional de la República Democrática de Vietnam, actual República Socialista de Vietnam, reconoció el derecho a la libertad de creencias como un principio del sistema democrático republicano. La Constitución de 1946 consagró este derecho en su artículo 10: Los ciudadanos vietnamitas gozan de la libertad de creencias. El Decreto No. 22/SL, del 18 de febrero de 1946, del Presidente del Gobierno Provisional de la República Democrática de Vietnam, actual República Socialista de Vietnam, reguló los días festivos, las conmemoraciones históricas y las celebraciones religiosas. Las Constituciones de 1959, 1980 y 1992 continuaron reafirmando el derecho a la libertad de creencias y religión. El artículo 24 de la Constitución de 2013 establece: “Toda persona tiene derecho a la libertad de creencias y religión, a profesar o no profesar una religión. Todas las religiones son iguales ante la ley”. La Ley de Creencias y Religión de 2016 precisa además la garantía del ejercicio de las actividades religiosas de organizaciones e individuos, al tiempo que establece las condiciones necesarias para proteger los derechos tanto de los creyentes como de quienes no profesan religión alguna. Todo ello demuestra que el Estado vietnamita no obstaculiza ni restringe el derecho a la libertad religiosa.

De acuerdo con los resultados del Censo de Población y Vivienda de 2019, Vietnam contaba con más de 13 millones de creyentes religiosos. Según estadísticas de 2022, la cifra superó los 26,5 millones, lo que representaba aproximadamente el 27% de la población nacional, junto con más de 54.000 dignatarios religiosos, 135.000 responsables religiosos y 29.658 lugares de culto(5). Estos datos reflejan un crecimiento significativo en el número de seguidores, dignatarios religiosos y centros de culto en los últimos años. Las religiones, incluidas varias de gran relevancia como el budismo, el catolicismo, el protestantismo, el caodaísmo y el budismo Hoa Hao están presentes en Vietnam. El Estado protege los lugares de culto, las instalaciones religiosas y los bienes legales de las organizaciones religiosas. Numerosos acontecimientos religiosos de gran envergadura, como el Día de Vesak celebrado en Vietnam en los años 2008, 2014, 2019 y 2025, con la participación de miles de delegados internacionales, así como los Congresos Nacionales Católicos, que reúnen a un gran número de sacerdotes, religiosos y fieles representantes de la comunidad católica del país, se han organizado. Estos hechos constituyen una refutación contundente de las acusaciones sobre una supuesta “represión religiosa”.

Sobre la garantía de la igualdad, la unidad, el respeto y el apoyo mutuo para el desarrollo entre las minorías étnicas: Vietnam es un país multiétnico, integrado por 54 nacionalidades, de las cuales las minorías étnicas representan aproximadamente el 14% de la población. En el proceso de construcción y desarrollo nacional, especialmente a lo largo de casi cuatro décadas de implementación del proceso de renovación, las resoluciones de los Congresos Nacionales del Partido de los mandatos X, XI, XII y XIII han definido de manera constante la cuestión étnica como un asunto estratégico fundamental, duradero y urgente, y como una tarea de todo el Partido, el pueblo, el ejército y el sistema político. El Partido y el Estado vietnamitas siempre crean oportunidades y condiciones favorables para que las minorías étnicas participen en la construcción del sistema político y en la gestión del país, prestando especial atención al desarrollo del contingente de cuadros provenientes de las minorías étnicas. En el XIII Congreso del Partido, 13 miembros del Comité Central pertenecían a minorías étnicas. El número de diputados de minorías étnicas en la Asamblea Nacional ha aumentado progresivamente a lo largo de las legislaturas: en la I Legislatura representaron el 10,2%; en la XII, el 17,7%; en la XIII, el 15,6%; en la XIV, el 17,3%; y en la XV Legislatura se registraron 89 diputados de minorías étnicas, lo que equivale al 17,84% del total de diputados, la proporción más alta hasta la fecha. Cabe destacar que esta fue también la primera vez que la Asamblea Nacional de Vietnam contó con representantes de dos minorías étnicas de muy reducida población, los Lu y los Brau. Los grupos minoritarios reciben apoyo en ámbitos como la educación, la salud y la preservación de la identidad cultural. Ello se refleja claramente en la creación de internados para estudiantes de minorías étnicas y en la incorporación de las lenguas de determinados grupos étnicos en los programas educativos. El Código de Procedimiento Civil de 2015 establece que las personas que participan en procesos civiles tienen derecho a utilizar la lengua y la escritura de su propia etnia; el Código de Procedimiento Penal de 2015 dispone que los participantes en procesos penales pueden emplear su lengua y escritura propias; la Ley de Procedimiento Administrativo de 2015 reconoce el mismo derecho en los procedimientos administrativos; y la Ley de Competencia de 2018 garantiza igualmente el uso de la lengua y la escritura de cada etnia en los procesos correspondientes. Estos hechos constituyen una prueba clara de que el Estado vietnamita no practica discriminación alguna contra las minorías étnicas como sostienen los argumentos distorsionados.

Tergiversación del modelo político de Vietnam

Uno de los argumentos más peligrosos que organizaciones e individuos reaccionarios tratan de distorsionar es el modelo político de Vietnam. Las organizaciones, tal cual se denominan internacionalmente, como Human Rights Watch (HRW), Amnistía Internacional (AI) y Freedom House, han formulado reiteradamente acusaciones contra Vietnam, exigiendo la adopción del pluralismo político y del multipartidismo, así como la liberalización política y reformas institucionales conforme a modelos occidentales.

El artículo 4 de la Constitución vietnamita de 2013 establece: “El Partido Comunista de Vietnam, vanguardia de la clase obrera y, al mismo tiempo, vanguardia del pueblo trabajador y de toda la nación vietnamita, fiel representante de los intereses de la clase obrera, del pueblo trabajador y de la nación, que toma el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh como su fundamento ideológico, es la fuerza dirigente del Estado y de la sociedad”. Esta disposición refleja una realidad histórica: que el PCV ha liderado al pueblo en la lucha por la independencia, la reunificación nacional y la defensa de la soberanía, y ha conducido a Vietnam a alcanzar importantes logros, guiándolo a tener la posición y el prestigio internacional que exhibe hoy. El liderazgo del Partido no constituye “una imposición”, sino que ha sido afirmado a través de la práctica y del apoyo del pueblo.

El PCV concede especial importancia a la democracia dentro del sistema político. El sistema político vietnamita funciona de acuerdo con el principio del centralismo democrático, en el que el Partido lidera, el Estado gestiona y el pueblo es el dueño de la nación. Los ciudadanos tienen derecho a elegir y postularse a la Asamblea Nacional y los Consejos Populares de todos los niveles, a supervisar las actividades del gobierno y a participar en el proceso de formulación de políticas. Esta realidad se manifiesta de manera evidente en las recientes elecciones a la Asamblea Nacional, en las que la tasa de participación electoral ha superado el 95%, lo que refleja la confianza del pueblo en el Partido y el Estado.

Los logros en el desarrollo socioeconómico alcanzados bajo el liderazgo del PCV constituyen una prueba clara y convincente de la eficacia de este modelo político. En el proceso de renovación, Vietnam ha pasado de ser un país empobrecido a convertirse en una economía de ingresos medios, situándose entre las naciones con mayor tasa de crecimiento del mundo. Estos avances han sido reconocidos por la comunidad internacional a través de las evaluaciones del Banco Mundial, que han destacado a Vietnam como un ejemplo destacado de desarrollo económico(6).

En los últimos años, el PCV ha impulsado de manera constante su renovación, construcción y rectificación, atendiendo las preocupaciones y aspiraciones legítimas del pueblo. Los programas de prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y otros fenómenos negativos en los últimos tiempos han puesto de manifiesto la firme determinación de depurar la estructura de liderazgo y sancionar con rigor a los cuadros degradados. El Partido mantiene como objetivo central el desarrollo del país y la mejora de las condiciones de vida de la población. Los Estatutos del Partido afirman que el PCV es el partido gobernante, que respeta y promueve el derecho del pueblo a ser el dueño del país, que se somete a la supervisión del pueblo y se apoya en él para la construcción del Partido; sus militantes anteponen los intereses de la Patria, de la clase obrera y del pueblo trabajador a los intereses personales.

De hecho, en el mundo el modelo multipartidista existe en numerosos países. Sin embargo, el multipartidismo no equivale necesariamente a democracia ni a estabilidad. En diversas naciones con sistemas multipartidistas se han producido conflictos políticos e inestabilidad social, mientras que Vietnam ha mantenido la estabilidad política y un fuerte desarrollo. Estos hechos constituyen una demostración contundente de la posición dirigente y gobernante del PCV y refutan categóricamente los argumentos distorsionados sobre su papel.

Soluciones para reforzar la lucha y la refutación de los argumentos que intentan distorsionar la democracia socialista en Vietnam

Primero, elevar la conciencia de los cuadros, militantes y de la población sobre la naturaleza de la democracia socialista y fortalecer la vigilancia frente a la información distorsionada.

Esta constituye una medida fundamental y de especial importancia para el Partido. Los organismos de comunicación, el sistema político y toda la sociedad deben intensificar la labor de educación política e ideológica, esclareciendo el valor esencial de la democracia vietnamita, en la que el pueblo es el dueño de la nación. Todo el poder del Estado pertenece al pueblo; todas las orientaciones y directrices del Partido, así como las políticas y leyes del Estado, reflejan los intereses del pueblo. El Partido y el Estado mantienen un vínculo estrecho con la población, le sirven y están sujetos a su supervisión. En este contexto, todos los cuadros, funcionarios y empleados públicos deben respetar y escuchar las opiniones del pueblo, y asumir la responsabilidad de cumplir adecuadamente las funciones y tareas que les han sido encomendadas. Todo acto que vulnere el derecho del pueblo, o abuse de la democracia en detrimento de los intereses del pueblo y de la Patria, debe ser objeto de crítica y sanción severa. El pueblo, como dueño de la nación, no solo goza de derechos, sino que también tiene la responsabilidad de participar en la formulación y ejecución de las orientaciones y directrices del Partido, así como las políticas y leyes del Estado. El pueblo ejerce su derecho soberano a través de mecanismos de democracia directa y democracia representativa. La democracia en el seno del Partido tiene un significado decisivo para el desarrollo de la organización y el funcionamiento de todo el sistema político, y está estrechamente vinculada a la democratización integral de la vida social. La democracia debe estar siempre acompañada de la disciplina y el respeto a la ley.

A partir de ello, dotar a la población de competencias para identificar información nociva en el ciberespacio se convierte en una tarea importante. Los organismos competentes, la prensa y los medios de comunicación, incluidas las plataformas de redes sociales, deben librar una lucha directa y constante para desenmascarar la información falsa, proporcionando análisis objetivos y científicos que permitan refutar eficazmente los argumentos tergiversadores. El Frente de la Patria de Vietnam y las organizaciones sociopolíticas deben organizar foros, seminarios y debates con el fin de profundizar el conocimiento sobre la democracia socialista, ayudando a sus miembros y a los ciudadanos a reconocer claramente las intenciones maliciosas y la información tóxica difundida en el ciberespacio por fuerzas hostiles, y a reforzar así su espíritu de vigilancia.

Segundo, promover el papel de la prensa, los medios de comunicación y las plataformas de redes sociales en la lucha y la refutación de los argumentos distorsionados.

La prensa, los medios de comunicación y las plataformas de redes sociales desempeñan un papel fundamental a la hora de exponer, combatir y refutar los argumentos tergiversadores sobre la democracia socialista en Vietnam. Los órganos de prensa deben actuar de manera proactiva para reflejar de forma plena, precisa y oportuna la vida política y social del país, poniendo de relieve los logros alcanzados en la implementación de la democracia, con el fin de desmentir las afirmaciones de que Vietnam “carece de democracia” o “solo practica una democracia meramente formal”.

En el ciberespacio, las organizaciones de masas, en particular la Unión de Jóvenes Comunistas Ho Chi Minh, las asociaciones de jóvenes, estudiantes, expertos y científicos, deben participar activamente en la lucha ideológica mediante la publicación de artículos, videos analíticos y críticos. Las autoridades competentes y la comunidad en línea han de coordinarse estrechamente para detectar y gestionar a los sujetos que difunden deliberadamente información falsa y buscan generar confusión en la opinión pública. Asimismo, es necesario aprovechar las plataformas sociales como Facebook, YouTube y TikTok para difundir contenidos que refuten los argumentos distorsionados sobre la naturaleza de la democracia socialista.

La confrontación directa con los puntos de vista erróneos en el ciberespacio constituye una tarea de gran importancia y requiere la participación coordinada de múltiples actores, desde los organismos competentes y los medios de comunicación hasta cada individuo en la sociedad. Es imprescindible detectar de forma proactiva y sancionar con rigor a quienes difunden información falsa y tergiversan los logros de Vietnam en la implementación de la democracia, al tiempo que se aplica de manera estricta la Ley de Ciberseguridad para prevenir y neutralizar actividades de sabotaje. Los órganos de prensa, los medios de comunicación y los sitios web de las instituciones de investigación teórica deben publicar activamente artículos y programas de análisis y refutación para desenmascarar las maniobras de las fuerzas hostiles. Las organizaciones sociopolíticas han de alentar a sus miembros y a los jóvenes a participar en la refutación de las narrativas erróneas mediante la difusión de información veraz y argumentos persuasivos en las redes sociales. Cada individuo, en particular los teóricos y expertos, debe hacer un uso responsable y proactivo de su voz para defender la verdad y evitar que la información tóxica socave la confianza del pueblo en el Partido y el Estado socialista.

Tercero, perfeccionar el sistema jurídico y reforzar la aplicación de la ley para proteger la democracia socialista.

Junto con las medidas mencionadas, el perfeccionamiento y la aplicación estricta de la ley constituyen instrumentos fundamentales para prevenir y sancionar los actos de tergiversación y sabotaje contra los logros de Vietnam en la implementación de la democracia socialista. La Asamblea Nacional, el Gobierno y los organismos competentes deben continuar revisando y complementando las disposiciones legales, con el fin de salvaguardar el derecho del pueblo a ser dueño del país y sancionar con rigor los actos que se aprovechan de los derechos de libertad y democracia para intentar socavar al Partido, al Estado y al régimen socialista. Leyes como la de Ciberseguridad, la de Seguridad de la Ciberinformación, la Ley de Prensa y la Ley de Creencias y Religión han demostrado su eficacia en la prevención de conductas que abusan de las libertades democráticas para distorsionar la realidad e incitar a actividades subversivas. No obstante, estas normativas deben seguir siendo perfeccionadas y actualizadas para garantizar la coherencia del sistema jurídico y contribuir a la construcción de un entorno informativo sano.

Las autoridades competentes deben coordinarse para sancionar con firmeza a los individuos y organizaciones que deliberadamente se aprovechan de los derechos de libertad y democracia para provocar desórdenes, difamar a las autoridades o tergiversar los lineamientos del Partido, las políticas y leyes del Estado. El enjuiciamiento de los casos relacionados con actividades subversivas demuestra claramente que toda violación de la ley en Vietnam es tratada con rigor. La aplicación estricta de la ley no solo contribuye a la protección de la democracia socialista, sino que también crea un entorno político estable y favorable para el desarrollo del país.

Cuarto, promover el papel del sistema político, en particular del Frente de la Patria de Vietnam y de las organizaciones sociopolíticas.

El Frente de la Patria de Vietnam debe seguir desempeñando de manera efectiva sus derechos y responsabilidades en materia de supervisión y crítica social. Las organizaciones sociopolíticas han de continuar organizando foros para escuchar las opiniones y aspiraciones de sus miembros y de la ciudadanía, al tiempo que identifican las narrativas tergiversadas y participan activamente en su refutación en el ciberespacio. Las autoridades de todos los niveles deben reforzar el diálogo con el pueblo y resolver oportunamente los “puntos candentes”, evitando que las fuerzas hostiles los exploten para incitar al malestar.

La democracia socialista en Vietnam es un modelo acorde con la realidad del país, que garantiza el derecho del pueblo a ejercer su soberanía en todos los ámbitos de la vida social. No se trata únicamente de un logro de la Revolución, sino también de una base sólida para la construcción de una sociedad justa, democrática y civilizada. Sin embargo, para salvaguardar y promover los valores de esta democracia, cada individuo y cada organización deben asumir una mayor responsabilidad, participando activamente en la lucha contra los argumentos falsos y tergiversadores promovidos por las fuerzas hostiles con el objetivo de socavar el gran bloque de unidad nacional. La unidad y el consenso de toda la sociedad constituyen la fuerza motriz esencial para preservar los logros revolucionarios, defender la independencia y la soberanía nacionales, impulsar un desarrollo rápido y sostenible, y conducir al país hacia una nueva era, la del ascenso de la nación vietnamita./.
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* Prof. Asoc., Dr., Academia Nacional de Política Ho Chi Minh
** Dr., Revista Comunista
(1) Véase: PNUD en Vietnam: “Vietnam se sitúa en el grupo con alto índice de desarrollo humano”, fechado el 14 de marzo de 2024, https://www.undp.org/vi/vietnam/press-releases/theo-bao-cao-moi-nhat-cua-undp-viet-nam-nam-trong-nhom-phat-trien-con-nguoi-cao
(2) Truong Phong: “Vietnam cuenta con 41.000 personas que trabajan en 884 órganos de prensa”, Periódico electrónico Tien phong, fechado el 16 de diciembre de 2024, https://tienphong.vn/viet-nam-hien-co-41000-nguoi-lam-viec-trong-884-co-quan-bao-chi-post1701140.tpo
(3) Truong Thi Kien: “El desarrollo de contenidos digitales de las agencias de noticias en la situación actual”, Revista de Teoría y Comunicación, de fecha 4 de noviembre de 2024, https://lyluanchinhtrivatruyenthong.vn/phat-trien-noi-dung-so-cua-co-quan-bao-chi-trong-boi-canh-hien-nay-p28777.html
(4) Dong A: “Argumentos erróneos sobre la libertad religiosa en Vietnam”, Periódico electrónico Nhan Dan, con fecha del 24 de diciembre de 2024, https://nhandan.vn/nhung-nhan-dinh-sai-su-that-ve-tu-do-ton-giao-o-viet-nam-post852201.html
(5) Comité de Asuntos Étnicos del Gobierno: Religión y la política religiosa en Vietnam, Editorial Ton giao, 2022, págs. 7, 12
(6) Véase: Phu Quy: “Vietnam: Modelo económico para los países en desarrollo”, Periódico electrónico Cong Thuong, con fecha del 13 de enero de 2025, https://congthuong.vn/viet-nam-hinh-mau-kinh-te-cho-cac-nuoc-dang-phat-trien-369353.html