Desarrollo de la industria vietnamita hacia un modelo verde, digital y autónomo: fundamento para hacer realidad el objetivo de industrialización y modernización hacia 2035

Dr. LE MANH HUNG
Miembro del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, Ministro interino de Industria y Comercio
10:05, 03-26-2026

Revista Comunista- Tras cuatro décadas de renovación, Vietnam se encuentra ante la necesidad de dar un salto cualitativo para materializar el objetivo de convertirse en un país industrial con una orientación moderna. Este objetivo exige que la economía mantenga un crecimiento rápido y sostenible, logre transformar con éxito su modelo de desarrollo sobre la base de la ciencia, la tecnología y la innovación, y, al mismo tiempo, aborde de manera equilibrada a los desafíos sociales y medioambientales. En el contexto mundial, marcado por la Cuarta Revolución Industrial y la necesidad de adaptarse al cambio climático, resulta imperativo impulsar un desarrollo industrial con orientación verde, digital y autónoma, tres pilares fundamentales que permitirán a Vietnam acortar el proceso de industrialización y modernización.

Trabajadores instalando palas de aerogeneradores en la planta eólica de Ea Nam, en la comuna homónima del distrito de Ea H'Leo, provincia de Dak Lak _Fuente: trungnamsmc.com.vn

Bases político-jurídicas y requisitos para el desarrollo industrial con orientación verde, digital y autónoma

Orientaciones estratégicas para el desarrollo industrial en la nueva etapa

La aceleración de la industrialización y la modernización del país sobre la base de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital, estrechamente vinculadas al desarrollo de la economía verde, la economía circular y el desarrollo sostenible, constituye una orientación constante en los últimos años, reflejando tanto la continuidad como la evolución del pensamiento sobre la industrialización en las nuevas condiciones. La Resolución No. 29-NQ/TW, aprobada el 17 de noviembre de 2022 por el sexto Pleno del XIII Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, sobre la continuación del impulso a la industrialización y modernización del país hasta 2030, con visión hacia 2045, subraya la necesidad de seguir promoviendo la industrialización y la modernización sobre la base de la ciencia y la tecnología, la innovación, el desarrollo de la economía digital y la economía verde, al tiempo que se consolida una economía independiente y autosuficiente, vinculada con una integración internacional activa y proactiva.

Las resoluciones emitidas en los últimos tiempos por el Comité Central del Partido, el Buró Político y la Asamblea Nacional han reiterado la necesidad de renovar el modelo de crecimiento, elevar la productividad, la calidad, la eficiencia y la competitividad de la economía. En este marco, la industria ha sido identificada como uno de los principales motores del desarrollo nacional. Uno de los principios rectores más relevantes consiste en promover un desarrollo rápido, pero al mismo tiempo sostenible, y no sacrificar el medioambiente en aras del crecimiento económico. Este principio exige que el sector industrial lidere la transformación del modelo productivo hacia uno más ecológico, donde primen el uso eficiente de los recursos y la energía, la reducción de las emisiones y la protección del medioambiente. Al mismo tiempo, la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital han sido definidas como los motores centrales del desarrollo, desempeñando un papel decisivo en el incremento de la productividad laboral, la eficiencia de la gestión y la competitividad tanto de las empresas como de todo el sector industrial.

Nuevo contexto y exigencias planteadas para la industria vietnamita

El mundo atraviesa un proceso de reconfiguración de las cadenas mundiales de suministro y la competencia estratégica, en el que numerosos países tienden a aplicar políticas industriales orientadas a reforzar la autonomía de sus capacidades productivas. La Cuarta Revolución Industrial avanza con fuerza, con el rápido desarrollo de las tecnologías digitales, la inteligencia artificial, los macrodatos, la automatización y los modelos de producción inteligente, transformando radicalmente las formas de organización de la producción y la estructura de las cadenas globales de valor. En particular, la tendencia de desarrollo verde, bajas emisiones, la economía circular y la exigencia de cumplir con los estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), se ha convertido progresivamente en un requisito previo para que los productos industriales participen y prosperen en el mercado internacional. De hecho, numerosas economías de gran envergadura han adoptado políticas a largo plazo destinadas a promover el crecimiento verde y controlar las emisiones, centrándose en la neutralidad de carbono, regulando el comercio de acuerdo con las normas ambientales y garantizando la seguridad de una cadena de suministro sostenible(1).

En este contexto, numerosos países han reajustado de manera profunda sus estrategias de desarrollo industrial con el propósito de aprovechar las oportunidades de la transformación digital y, al mismo tiempo, fortalecer la autonomía y la resiliencia de sus economías, especialmente en los sectores y ámbitos de importancia estratégica. El desarrollo industrial ya no se limita al incremento de la producción o la expansión de la escala, sino que está cada vez más estrechamente vinculado con la mejora de la calidad del crecimiento, la resiliencia frente a perturbaciones externas y la contribución activa al logro de los objetivos de desarrollo sostenible. Vietnam, gracias a su posición geoestratégica y la apertura de su economía, se ve directamente influido por estas tendencias. La construcción de una economía independiente y autosuficiente constituye no solo un objetivo de desarrollo económico, sino también una exigencia urgente para salvaguardar la seguridad nacional en un mundo volátil.

En el ámbito nacional, Vietnam ha entrado en una nueva etapa de desarrollo con la aspiración de convertirse, para 2030, en un país en desarrollo con una industria moderna y un ingreso mediano alto, y de alcanzar, hacia 2045, la condición de país desarrollado con ingresos altos. Este constituye un objetivo de gran envergadura que refleja la visión estratégica y la firme determinación política del Partido y del Estado. Para hacer realidad esta aspiración, la industrialización y la modernización continúan siendo la vía ineludible, y deben impulsarse sobre la base de la ciencia, la tecnología, la innovación y el desarrollo sostenible.

No obstante, el modelo de desarrollo industrial sustentado principalmente en las ventajas de la mano de obra de bajo costo, los recursos naturales y las actividades de procesamiento y ensamblaje está mostrando limitaciones cada vez más evidentes. La creciente presión sobre el medioambiente, las exigencias de reducción de las emisiones y el riesgo de rezago tecnológico si no se logra seguir el ritmo de la transformación digital plantean desafíos para la industria vietnamita. A ello se suma la considerable dependencia de los mercados externos y del sector empresarial con inversión extranjera, mientras que la capacidad de autonomía de las empresas nacionales, especialmente en los eslabones de mayor valor agregado, sigue siendo limitada.

En este contexto, el desarrollo de la industria vietnamita con orientación verde, digital y autónoma ya no solo constituye una opción estratégica, sino que se ha convertido en una exigencia objetiva y un requisito previo para un funcionamiento eficiente en las cadenas globales de suministro, con el fin de garantizar que la industria se consolide verdaderamente como un pilar sólido de la economía.

Línea de producción de productos de sensores inteligentes y ecológicos de Hyundai Kefico Vietnam, una empresa con inversión surcoreana, en el Parque Industrial Dai An II, provincia de Hai Duong _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias

Desarrollo de la industria vietnamita con orientación verde, digital y autónoma, una opción estratégica y una exigencia objetiva

La necesidad de transformar el modelo de desarrollo industrial, contenido y relación entre los tres pilares: ecologización transformación digital y autonomía

La experiencia del desarrollo industrial en los últimos años demuestra que, en un contexto de creciente competencia mundial y estándares de desarrollo cada vez más exigentes, el modelo tradicional de desarrollo industrial, sustentado principalmente en la explotación de los recursos naturales, la mano de obra de bajo costo y las actividades de procesamiento y ensamblaje, está evidenciando con claridad sus limitaciones estructurales. Esta realidad exige una transformación del modelo de desarrollo industrial orientada a mejorar la calidad, la eficiencia, la sostenibilidad y la autosuficiencia del sector productivo.

En primer lugar, la ecologización de la industria promueve un modelo de producción y consumo sostenibles mediante el uso eficiente de recursos y energía, la reducción de las emisiones de carbono y los residuos, la prevención de la contaminación y la garantía de procesos de producción segura. Asimismo, fomenta la creación de productos gestionados de manera responsable a lo largo de todo su ciclo de vida. La ecologización también impulsa el desarrollo de una industria verde, capaz de suministrar bienes y servicios ambientales mediante procesos industriales, tales como los servicios de gestión y reciclaje de residuos, las tecnologías de energías renovables y los servicios de análisis y consultoría ambiental. El objetivo fundamental de la ecologización industrial consiste en desvincular el crecimiento económico del consumo intensivo de recursos naturales y la contaminación ambiental, en consonancia con la orientación del desarrollo sostenible de las Naciones Unidas. La ecologización contribuye a reducir el impacto ambiental, mejorar la eficiencia en el uso de la energía y fortalecer la competitividad de los productos vietnamitas.

En segundo lugar, la transformación digital de la industria constituye la tendencia orientada a incorporar las tecnologías digitales para incrementar la eficiencia de la producción, optimizar la gestión y renovar los modelos de negocio. Este es el eje central de la Cuarta Revolución Industrial, mediante la integración de avances científicos y tecnológicos como el Internet de las Cosas (IoT), los macrodatos, la inteligencia artificial, la robótica automatizada y la computación en la nube en los procesos productivos, conectando el mundo físico con el entorno digital, facilitando una coordinación más eficiente entre las instituciones, las organizaciones, las unidades subordinadas, los socios y los trabajadores, así como el intercambio de datos en tiempo real. La transformación digital no se trata solo de aplicar tecnología, sino también de una innovación integral en la gestión, la organización de la producción y el desarrollo de productos.

En tercer lugar, el fortalecimiento de la autonomía constituye una exigencia estratégica, especialmente en medio de las fluctuaciones frecuentes de las cadenas globales de suministro. Sin un nivel suficiente de autonomía en ámbitos como la tecnología, las materias primas, la energía y las cadenas de suministro, la industria se vuelve más vulnerable a las perturbaciones externas, lo que puede comprometer su capacidad para mantener un crecimiento estable y sostenible. De ahí la necesidad de dominar los eslabones estratégicos de la producción, fortalecer las capacidades internas y participar de manera proactiva en la cooperación y la conexión internacionales sobre la base de la igualdad y el beneficio mutuo.

En consecuencia, los tres pilares mencionados mantienen una relación orgánica, en la que se complementan y se refuerzan mutuamente. Para llevar adelante con éxito el proceso de industrialización en la nueva etapa del desarrollo, la ecologización y la digitalización constituyen tendencias inevitables para garantizar una base productiva autónoma. La transformación digital modifica la forma de organizar la producción a gran escala, lo que exige una renovación del pensamiento y el fortalecimiento de una cultura de innovación basada en los datos y la tecnología para elevar la productividad industrial. Asimismo, impulsa la automatización y la producción inteligente, contribuyendo a garantizar la estabilidad y mejorar la calidad de los productos, base de una mayor autonomía, al tiempo que reduce la dependencia de la mano de obra poco cualificada. Además, permite optimizar los recursos y las cadenas de suministro en tiempo real, garantizando la flexibilidad de la línea de producción. Mientras, la transición ecológica ayuda a disminuir la dependencia de los combustibles fósiles y los recursos primarios, reduciendo así los riesgos asociados al suministro. Al mismo tiempo, crea las condiciones necesarias para que los productos industriales vietnamitas consoliden una posición competitiva en los mercados internacionales y fortalezcan el prestigio y la posición del país dentro de las cadenas globales de valor, en un contexto en el que los requisitos relativos a la transparencia ambiental, la responsabilidad social, la gobernanza (ESG) y los mecanismos de control de emisiones se aplican de manera cada vez más generalizada en grandes mercados como Estados Unidos y Europa… El impulso de la ecologización industrial tenderá a convertirse en un requisito previo para que Vietnam pueda acceder en el futuro a fuentes de financiación preferencial, creando condiciones favorables para que los sectores industrial y energético acumulen los recursos necesarios para impulsar avances en su desarrollo.

Además, el impulso de la ecologización y la digitalización en la industria constituye una base importante para que Vietnam pueda acceder y llegar a dominar las industrias emergentes y las tecnologías estratégicas del futuro, tales como los materiales semiconductores, los vehículos inteligentes y autónomos, la inteligencia artificial, la computación en la nube, la computación cuántica, los macrodatos, la tecnología blockchain, las nuevas fuentes de energía y almacenamiento energético. Ello permitirá que la industria vietnamita evite quedarse rezagada frente a las nuevas tendencias tecnológicas en el mundo. La convergencia entre la ecologización y la digitalización no solo contribuye a elevar la eficiencia de la producción y reducir la dependencia de los recursos naturales y la mano de obra poco cualificada, sino que también constituye un pilar esencial para fortalecer la autonomía y la resiliencia de la industria nacional.

Desarrollo industrial con orientación verde      

Para impulsar un desarrollo industrial con orientación verde, es indispensable pasar de un enfoque centrado en “el tratamiento de la contaminación” a otro basado en “la prevención y el diseño ecológico”, incorporando criterios ambientales desde las etapas iniciales de la planificación, la inversión y la organización de la producción. Además de promover la ecologización de las industrias existentes, es decir, la mejora de todos los sectores industriales con el fin de incrementar constantemente la eficiencia en el uso de los recursos y reducir la contaminación, la industria verde también comprende el desarrollo de las nuevas industrias ambientales. La promoción de modelos de producción más limpia, la economía circular, el uso de energías renovables y tecnologías de ahorro energético debe considerarse una tarea prioritaria dentro del proceso de reestructuración del sector industrial.

El sector industrial y comercial desempeña un papel fundamental en la promoción de una transición hacia una estructura energética más sostenible, garantizando un suministro suficiente de energía para el desarrollo socioeconómico y reduciendo gradualmente la dependencia de los combustibles fósiles. La estructura energética de Vietnam se ha vuelto significativamente más “ecológica”. El Gobierno aprobó el VIII Plan Maestro de Electricidad en 2023 y su versión ajustada en 2025, estableciendo como objetivo incrementar de manera sustancial la proporción de las energías renovables, contribuyendo así de manera significativa a la hoja de ruta del Cero Emisiones Netas para 2050, a la que Vietnam se comprometió en la 26ª Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26). El Ministerio de Industria y Comercio ha implementado de manera coordinada el Programa Nacional de Eficiencia Energética (VNEEP 3, período 2019-2030).

En el sector de la fabricación y el ensamblaje de automóviles, los vehículos ecológicos (incluidos los híbridos y los totalmente eléctricos) se han convertido en la principal tendencia del mercado. En 2025, las ventas de este tipo de vehículos representaron más del 38% del mercado(2), lo que confirma que la transición ecológica en la industria automotriz ha dejado de ser una tendencia experimental para convertirse en un motor importante del sector.

La industria ha implementado numerosos proyectos de tecnología limpia y mejoras de procesos destinadas a reducir la contaminación. En particular, se han promulgado diversas disposiciones que establecen la obligación de realizar inventarios de emisiones de gases de efecto invernadero para las instalaciones con elevados niveles de emisiones. De conformidad con la Decisión No. 13/2024/QD-TTg, del Primer Ministro, con fecha del 13 de agosto de 2024, sobre la “Emisión de la lista de sectores e instalaciones emisores de gases de efecto invernadero obligados a realizar inventarios periódicos de gases de efecto invernadero (actualizada)”, las instalaciones pertenecientes al sector industrial y comercial representan alrededor del 83% del volumen total de emisiones sujetas a gestión. Este es un paso importante hacia el logro de la gobernanza del carbono y la participación en el mercado del carbono, al tiempo que facilita el cumplimiento de los estándares verdes exigidos por los mercados de exportación, como la Unión Europea y Estados Unidos.

El Ministerio de Industria y Comercio desempeña un papel rector en la formulación y ejecución de importantes estrategias, entre ellas el Plan de acción para la respuesta al cambio climático y el crecimiento verde (hasta 2030) y el Plan de economía circular (hasta 2035). Esta política sienta las bases y los incentivos para que las empresas modernicen sus tecnologías, optimicen el uso de la energía y aceleren una construcción sistemática de modelos industriales sostenibles.

Desarrollo industrial con orientación digital

La transformación digital de la industria debe implementarse de manera integral, conforme a una hoja de ruta adecuada y prestando especial atención al apoyo a las pequeñas y medianas empresas, que representan una parte significativa del tejido industrial, pero que aún enfrentan limitaciones en materia de recursos y capacidad de acceso a las nuevas tecnologías. Al mismo tiempo, el desarrollo de recursos humanos con competencias digitales para el sector industrial constituye un factor decisivo para el éxito de este proceso de transformación.

En el sector manufacturero, la transformación digital y la adopción de la producción inteligente se están acelerando. Aproximadamente el 90% de las empresas ya ha implementado algunas soluciones digitales; alrededor del 35% utiliza robots y sensores en los procesos de producción, ensamblaje, embalaje y control de calidad de los productos; mientras que entre el 10% y el 12% ha alcanzado el nivel de fábrica inteligente 3.0(3). Tanto el Estado como el sector empresarial han realizado importantes inversiones en infraestructura de telecomunicaciones, centros de datos y plataformas de computación en la nube para respaldar el proceso de transformación digital. Muchos grupos industriales nacionales, como el Grupo de Industria y Telecomunicaciones del Ejército (Viettel), FPT y el Grupo de Correos y Telecomunicaciones de Vietnam (VNPT), han desarrollado plataformas del Internet de las Cosas (IoT) e inteligencia artificial "Hecho en Vietnam", para la producción inteligente y la gobernanza digital de las empresas. El ecosistema de emprendimiento e innovación digital también es dinámico, ofreciendo muchas soluciones de transformación digital a las pequeñas y medianas empresas.

En los últimos años, el Ministerio de Industria y Comercio ha promulgado diversos documentos y políticas orientados a acelerar la transformación digital en los sectores industriales, incluida la Decisión No. 2708/QD-BCT, con fecha del 2 de octubre de 2025, mediante la cual se promulga el “Programa de apoyo y promoción de la producción inteligente y la transformación digital en los sectores industrial y comercial hasta 2035”. Al mismo tiempo, el Ministerio ha implementado diversos proyectos vinculados directamente con la digitalización de la producción, como el Proyecto piloto para evaluación de la transformación digital en la producción, destinado a proporcionar a las fábricas un conjunto de herramientas para la autoevaluación de su nivel de transformación digital; el Programa de apoyo a la operación de fábricas inteligentes encaminado a sentar las bases de una competitividad manufacturera de alcance global para las empresas vietnamitas; y el Proyecto de política industrial para la transformación digital y la Cuarta Revolución Industrial, concebido para dotar a los responsables de la formulación de políticas públicas de los conocimientos y herramientas estratégicas necesarios para adaptar la política industrial a las exigencias de la transformación digital en la nueva etapa. La ejecución de estos programas cuenta con la participación y el apoyo de diversas organizaciones internacionales y empresas: la Corporación Financiera Internacional (IFC), Samsung y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI).

En general, el período 2021-2025 ha sentado bases sólidas para la transición verde y la transformación digital del sector industrial y comercial. Los avances alcanzados, desde las energías limpias, la eficiencia energética, la ecologización de la industria y el impulso de nuevas industrias amigables con el medioambiente, hasta la profunda digitalización en la producción, han contribuido a fortalecer la competitividad y la sostenibilidad de la industria vietnamita, coadyuvando a reforzar la capacidad de autosuficiencia, autonomía y resiliencia de la producción, y consolidar la posición de Vietnam en las cadenas globales de valor. La combinación entre la “ecologización” y la “digitalización” constituirá la clave para que los sectores industrial y comercial logren un desarrollo rápido y sostenible durante las próximas décadas, en consonancia con los objetivos de la estrategia de industrialización y modernización.

Principales orientaciones y soluciones para el desarrollo de una industria verde, digital y autónoma hasta 2030, con visión hacia 2045

En primer lugar, es necesario perfeccionar las instituciones y adoptar políticas innovadoras para impulsar el desarrollo de la producción industrial, integrando la transformación digital y la ecologización en los sectores industrial y energético, con el fin de garantizar una economía autónoma y resiliente. Asimismo, resulta indispensable revisar, elaborar, reconocer y perfeccionar el sistema de normas y reglamentos técnicos destinados a la transformación digital y la transición verde, incorporando en los documentos normativos, políticas, estrategias y planes objetivos específicos en materia de ecologización y digitalización.

En segundo lugar, debe impulsarse el desarrollo de los recursos y la infraestructura digital para la industria. Es preciso orientar y apoyar a las empresas en la aplicación del Internet Industrial de las Cosas (IIoT) y las herramientas de análisis de macrodatos (big data) en las actividades de producción y negocios. Al mismo tiempo, es necesario promover la construcción de bases de datos que respondan a los criterios de “exacto, completo, limpio y actualizado”.

En tercer lugar, se requiere fortalecer el apoyo a las empresas industriales, especialmente aquellas pertenecientes a los principales sectores de exportación, para que adopten estándares de ecologización, desarrollo sostenible, reducción de emisiones y protección ambiental en sus actividades productivas, con el fin de cumplir los exigentes criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) requeridos por los grandes mercados. Asimismo, resulta prioritario formar grandes grupos industriales de alcance nacional, regional e internacional, dotados de tecnologías estratégicas y tecnologías fundamentales.

En cuarto lugar, hace falta reforzar los mecanismos de cooperación avanzada entre las empresas y sus socios nacionales e internacionales para acelerar la transformación digital y la transición verde, estableciendo y fortaleciendo asociaciones con los países pioneros y los grupos tecnológicos globales.

En quinto lugar, se debe fortalecer las capacidades tecnológicas de las empresas mediante la adopción de modelos de fábricas inteligentes y ambientalmente sostenibles. Asimismo, hay que priorizar el desarrollo de productos digitales y ecológicos, crear un entorno favorable para el desarrollo, establecer mecanismos de apoyo que impulsen la innovación y movilizar de manera flexible los recursos financieros destinados al desarrollo de la producción inteligente y procesos de producción más limpios.

En sexto lugar, resulta indispensable reforzar la formación de recursos humanos en las instituciones de educación superior y de posgrado con el fin de atender las necesidades de la transformación digital y la transición verde en los ámbitos de la industria y la energía. Paralelamente, es necesario desarrollar fuerzas y organizar actividades de apoyo a las empresas en sus procesos de ecologización y digitalización./.
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(1) Por ejemplo: La Unión Europea también puso en marcha el Mecanismo de ajuste en frontera del carbono (CBAM) a partir de octubre de 2023 y lo implementó plenamente en 2026, estableciendo nuevos requisitos de emisiones para las exportaciones. Japón, por su parte, impulsó una Estrategia de crecimiento verde vinculada a la Ley de Promoción de la Seguridad Económica, centrada en garantizar la seguridad de la cadena de suministro de materiales críticos.
(2) Datos agregados del Registro de Vietnam y la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Vietnam (VAMA)
(3) Datos publicados en el Foro de Transformación Digital del sector industrial y comercial en 2025, con el tema “Doble transformación: Digitalización de la cadena de suministro - crecimiento verde”, el 3 de diciembre de 2025, en Hanoi