Revista Comunista - Las políticas sociales forman parte de los lineamientos del Partido Comunista de Vietnam (PCV) y las políticas del Estado para la gestión y el desarrollo de la sociedad, la atención a las personas y el bienestar del pueblo, que colocan a los seres humanos en el centro. En la actualidad, la implementación de las políticas sociales no solo posibilita que las personas disfruten de los frutos de la renovación y el desarrollo nacional y mejoren la calidad de vida, sino que también contribuye al cumplimiento de las dos tareas estratégicas de construir y defender la Patria.

El miembro del Buró Político y Primer Ministro, Pham Minh Chinh, visita un pabellón OCOP (Cada Comuna, Un producto) durante la Conferencia nacional para hacer balance del Programa nacional de objetivos de desarrollo socioeconómica en las comunidades minoritarias y zonas montañosas _Fuente: Agencia Vietnamita de Noticias

Puntos de vista del PCV sobre las políticas sociales

Las políticas sociales forman parte de los lineamientos del PCV y políticas del Estado para la gestión y el desarrollo de la sociedad, por lo tanto son de suma importancia e influyen directamente en todos los aspectos de la vida de las personas. Sus objetivos fundamentales son brindar a las personas una vida plena y feliz; desarrollar la sociedad de forma sostenible, de acuerdo con las condiciones históricas específicas y las tradiciones culturales de la nación; y garantizar la justicia, el progreso y la igualdad.

El Programa de construcción nacional en el período de transición hacia el socialismo (Complementado y desarrollado en 2011) afirma: “Las políticas sociales  correctas y justas por el bienestar humano constituyen el impulso más fuerte para maximizar toda la creatividad de las personas en la causa de construcción y salvaguarda de la Patria. Por lo tanto, hay que garantizar la justicia y la igualdad en los derechos y obligaciones de los ciudadanos; integrar estrecha y racionalmente el desarrollo económico con el de la cultura y la sociedad; y lograr el progreso social y la equidad en cada paso y en cada política”(1). El difunto secretario general del PCV Nguyen Phu Trong señaló: Una característica fundamental y un atributo importante de la orientación socialista en la economía de mercado de Vietnam es la necesidad de asociar la economía a la sociedad, unificar las políticas económicas y sociales y garantizar que el crecimiento económico vaya de la mano con la consecución del progreso social y la equidad en cada paso, en cada política y a lo largo de todo el proceso de desarrollo(2). Este requisito fundamental hace que las políticas sociales reflejen su misión de perseguir los objetivos y valores sustanciales del socialismo. 

El Partido Comunista de Vietnam está decidido y persevera en cumplir el legado del Presidente Ho Chi Minh: “lograr que nuestro país sea plenamente independiente, que nuestro pueblo sea plenamente libre, que todos tengan alimentos y ropa, y que todos tengan acceso a la educación”. En 2012, se emitió la Resolución 15-NQ/TW, adoptada el 10 de junio durante el V pleno del Comité Central del PCV del XI mandato, sobre algunas cuestiones sobre las políticas sociales para el período 2012-2020, que propone garantizar la seguridad social de todos los ciudadanos, incluyendo los niveles mínimos de ingresos y el acceso a la educación, la atención médica, la vivienda, el agua potable, la información y comunicación.

Al resumir la implementación de la Resolución durante los últimos 10 años, los miembros del Comité Central del PCV acordaron por unanimidad que se han alcanzado resultados y logros significativos. La vida de las personas ha mejorado continuamente; se han mantenido la estabilidad política, la seguridad y el orden social; mientras la economía y la sociedad se han desarrollado de forma más integral y armoniosa. Las instituciones, leyes y políticas se han perfeccionado y fortalecido fundamentalmente; las políticas sociales han cubierto prácticamente a toda la población; y se ha creado y desarrollado un sistema de seguridad social característico de Vietnam, que garantiza la equidad y el progreso, y afirma las tres funciones básicas y esenciales de la seguridad social: la prevención, la mitigación y la superación de los riesgos para la población.

Desde el punto de vista teórico, el proceso de renovación del pensamiento del Partido sobre la política social se ha expresado de manera continua a lo largo de los Congresos del Partido, extendiéndose y produciendo un cambio claro de conciencia en todo el sistema político y entre los distintos estratos de la población. El derecho del pueblo a la seguridad social está consagrado en las Constituciones desde 1946. La seguridad social ha evolucionado del apoyo humanitario a la garantía del derecho ciudadano a la seguridad social; la resolución de los problemas sociales ha evolucionado de un modelo en el que el Estado desempeñaba un papel central y prinicipal(3) a otro en el que el Estado ejerce un papel rector, promoviendo al mismo tiempo el importante papel de las empresas y de la sociedad.

A lo largo de los sucesivos Congresos Nacionales del Partido, el punto de vista sobre las políticas sociales se ha perfeccionado y desarrollado hasta convertirse en un sistema integral y sólido de puntos de vista en el período de Doi Moi (Renovación). A partir de este logro, se emitió la Resolución 42-NQ/TW del VIII pleno del Comité Central del XIII mandato, fechada el 24 de noviembre de 2023, sobre la continuación de la reforma y la mejora de las políticas sociales para satisfacer las necesidades de construcción y salvaguarda de la Patria en el nuevo período.

Resultados destacados en la implementación de las políticas sociales durante los últimos años

En los últimos años, la implementación de las políticas sociales ha logrado grandes y fundamentales avances; el panorama social ha cambiado de manera sustancial, y la vida material y espiritual de la población se ha elevado de forma notable. Las políticas para personas con méritos revolucionarios han recibido especial atención por parte del Partido y el Estado, y  se aplican de la mejor manera posible dentro de las condiciones socioeconómicas existentes. Todo el sistema político ha participado y realizado una excelente labor de atención a las familias de esas personas, así como los mártires y heridos de guerra. El movimiento de gratitud a este grupo se ha realizado de manera amplia y constante, desde el nivel central hasta las aldeas y caseríos. Hasta la fecha, el 99,6 % de las familias de personas con méritos revolucionarios(4) tienen un nivel de vida igual o superior al promedio de la comunidad en la que residen.

Durante más de tres décadas del Doi Moi, el ingreso per cápita ha aumentado más de 40 veces(5). En particular, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) creció significativamente, colocando a Vietnam en el grupo de "países con alto índice de desarrollo humano", en el puesto 107 entre 193 países(6); y la nación también ocupa un lugar destacado en el Índice de Capital Humano (HCI), solo superado por Singapur en el Sudeste Asiático(7).

Durante la lucha contra la pobreza, Vietnam es reconocido por la comunidad internacional como un ejemplo brillante. De un país donde casi el 60% de los hogares vivían en la pobreza, la tasa de escasez económica ha disminuido a menos del 3%. Las personas pobres con capacidad laboral se benefician de la formación profesional, la creación de medios de vida y oportunidades de empleo para salir de la escasez y enriquecerse. Los niveles de vida de las personas con bajos recursos, residentes en zonas desfavorecidas y áreas con condiciones socioeconómicas precarias han mejorado significativamente.

Las instituciones del mercado laboral han mejorado gradualmente, convirtiéndose en una solución fundamental para abordar el desempleo. Cada año se crean entre 1,5 y 1,6 millones de puestos de trabajo, mientras la tasa general de desempleo se mantiene estable por debajo del 3% y particularmente en las urbes se sitúa por debajo del 4%. Vietnam tiene una de las tasas de desocupación más bajas del mundo. La estructura laboral ha mejorado, con la disminución de la proporción de trabajadores en el sector de la agricultura, silvicultura y acuicultura al 27,6%(8). En la actualidad, unos 600 mil vietnamitas contratados en el extranjero ganan ingresos estables y envían una gran cantidad de remesas a Vietnam, alrededor de  tres mil 500 millones de dólares al año.

Las relaciones de distribución se basan principalmente en los resultados laborales y la eficiencia económica, garantizando la equidad e incentivando el desarrollo. La mejora de los salarios y los ingresos garantizan un nivel de vida digno para los trabajadores, y el ingreso promedio en el país se ha multiplicado por más de 2,5 veces en los últimos 10 años(9). La política del salario mínimo se ajusta anualmente y, hasta la fecha, el regional ha garantizado las necesidades de vida básicas para los trabajadores.

Ha mejorado la conciencia sobre la formación profesional y su desarrollo en la sociedad; se ha fortalecido la relevancia y el papel de las instituciones de formación profesional dentro del sistema educativo nacional. La escala de la formación profesional ha aumentado anualmente, la infraestructura y la calidad de la capacitación ha mejorado gradualmente, satisfaciendo más las demandas del mercado y contribuyendo a elevar el porcentaje de trabajadores cualificados con títulos o certificados al 26,44 % en 2022.

La red de instituciones educativas se ha desarrollado rápidamente, y la política de universalización de la educación garantiza el desarrollo integral de los niños y niñas y apoya a los grupos vulnerables. La universalización educativa se ha completado antes de lo previsto, desde la educación preescolar hasta el bachillerato(10). La red de escuelas especializadas en zonas montañosas y comunidades minoritarias continúa expandiéndose, con un creciente número de estudiantes en internados, semiinternados y programas preuniversitarios. Durante el período 2016-2020, el gasto promedio en la educación y formación se aproximó al 20% del gasto presupuestario total.

La política de seguro social se ha convertido en un pilar del sistema de seguridad social. Su cobertura se está expandiendo, y el porcentaje de la fuerza laboral en los grupos etarios que pueden participar en el seguro social ha aumentado de forma constante cada año, alcanzando el 38,08% en 2022. En la actualidad, más de 3,3 millones de personas reciben pensiones mensuales y prestaciones del seguro social. El sistema del seguro social voluntario ha avanzado significativamente, con aproximadamente 1,46 millones de participantes en la actualidad, cinco veces más que hace 10 años. La tasa de participación en el seguro de desempleo en 2022 alcanzó el 31,18 % de la fuerza laboral, lo que ha demostrado cada vez más su papel como el respaldo para las empresas y trabajadores en caso de rescisión de contratos laborales o pérdida de empleos.

En 10 años, la exitosa implementación del seguro médico universal ha permitido que las personas participen y se beneficien de los servicios de salud. Se ha fortalecido la atención médica preventiva y primaria, especialmente en distritos pobres y comunas particularmente desfavorecidas. Todos los menores de un año han recibido la inmunización completa; las tasas de desnutrición y mortalidad infantiles se han reducido casi tres veces; y la esperanza de vida promedio de la población aumentó a 74 años para 2022(11).

La asistencia social para personas en circunstancias extremadamente difíciles ha pasado del apoyo humanitario a un enfoque basado en los derechos. Las políticas de asistencia social regular han cubierto a la mayoría de los grupos elegibles, gracias a lo cual el número de beneficiarios aumenta anualmente, alcanzando hasta la fecha 3,3 millones de personas, equivalente al 3,5% de la población. Los niños reciben protección y atención, cuentan con un entorno vital seguro y gozan plenamente de sus derechos; los ancianos reciben una mejor atención y se promueve su papel; y las personas con discapacidad reciben asistencia para la rehabilitación funcional, la formación profesional y la creación de empleo. La asistencia social de emergencia ha cubierto a diversos grupos, garantizando que las personas reciban apoyo oportuno ante riesgos, desastres naturales y epidemias, especialmente durante los últimos tres años de la pandemia de COVID-19(12).

Las brechas de género se han reducido en todos los aspectos. El Índice de Desarrollo de Género de Vietnam se encuentra entre los más altos de los cinco grupos del mundo(13). El rol y la posición de las féminas se han fortalecido y mejorado tanto en la familia como en la sociedad. El porcentaje de mujeres en puestos de liderazgo en agencias, organizaciones y empresas ha aumentado. La mano de obra femenina representa aproximadamente el 48% de la fuerza laboral y el 50% de los beneficiarios de las políticas de formación profesional para trabajadores rurales.

A pesar de los logros, el desarrollo y la implementación de políticas sociales aún presentan insuficiencia e ineficiencias. Los resultados de la reducción de la pobreza aún no son verdaderamente sostenibles; el riesgo de recaída en la pobreza sigue siendo alto; la brecha entre ricos y pobres continúa siendo amplia; la desigualdad de ingresos tiende a aumentar; las condiciones de vida de una parte de la población, especialmente en las zonas habitadas por minorías étnicas y en las regiones frecuentemente afectadas por desastres naturales, siguen siendo difíciles; y las disparidades de desarrollo entre localidades, regiones y zonas del país siguen siendo significativas. La capacidad y los recursos para la protección ambiental, la respuesta a desastres, el control de enfermedades y la adaptación al cambio climático resultan limitados; la calidad ambiental se está deteriorando en muchos lugares, especialmente en áreas urbanas, zonas industriales y pueblos artesanales. El mercado laboral se desarrolla lentamente; la calidad de los recursos humanos y del empleo es baja; y la calidad de la educación profesional y de la educación superior aún no satisface adecuadamente las exigencias del mercado laboral. La cobertura del seguro social sigue siendo baja; la cobertura de las políticas de asistencia social regular suele ser limitada y el nivel estándar de prestaciones resulta insuficiente. La calidad y capacidad de los centros de atención primaria de salud todavía no satisfacen adecuadamente las necesidades; la salud preventiva sigue siendo deficiente, especialmente en la respuesta a brotes de enfermedades graves. La tasa de niños desnutridos en las zonas montañosas y regiones con condiciones socioeconómicas difíciles se reduce lentamente; la calidad de la educación general en las zonas remotas todavía es limitada; la vivienda para los empleados en los parques industriales, complejos de procesamiento para las exportaciones y las áreas urbanas, así como los trabajadores migrantes y las personas con bajos ingresos aún no está garantizada; el porcentaje de residentes rurales con acceso a agua potable sigue siendo bajo.

Continuar renovando y mejorando la implementación de las políticas sociales, un requisito inevitable en la nueva era

Al entrar en una nueva era, las políticas sociales y la gestión del desarrollo social se enfrentan a grandes desafíos: los aspectos negativos de la economía de mercado, los impactos adversos de la globalización, la industrialización, la modernización, la urbanización y la libre migración que dan lugar a muchos problemas sociales, especialmente la vivienda, la contaminación ambiental, la sobrecarga de infraestructura, el desempleo, la desigualdad de la riqueza, los riesgos y conflictos sociales... El impacto de la Cuarta Revolución Industrial, en particular la inteligencia artificial, está cambiando los métodos y relaciones de producción, el consumo y el mundo del trabajo; el rápido envejecimiento de la población, el crecimiento de la clase media y la alta proporción de empleo en el sector informal plantean grandes desafíos a las políticas laborales, el empleo y el desarrollo integral de los recursos humanos. El cambio climático y los asuntos de seguridad no tradicionales afectan de manera profunda la vida de las personas, dando lugar a numerosos problemas sociales, aumentando el riesgo de conflicto social y transformando la sociedad en una dirección negativa. Al mismo tiempo, la Resolución del XIII Congreso Nacional del Partido establece objetivos y tareas muy nobles, pero también desafiantes(14), que exigen una continua renovación y mejora en la calidad de las políticas sociales y la gestión del desarrollo social con un enfoque integral, moderno, inclusivo y sostenible, en aras de garantizar la seguridad social, la protección y el bienestar del pueblo.

El VIII pleno del Comité Central del PCV del XIII mandato señaló un cambio fundamental en las políticas sociales: "cambiar el enfoque de 'garantía y estabilidad' a 'estabilidad y desarrollo'; vinculado a la gestión del desarrollo social sostenible, la mejora del bienestar social de todos los ciudadanos y la garantía de la seguridad social, la seguridad humana y el orden social"(15).

En este sentido, la Resolución 42-NQ/TW, adoptada el 24 de noviembre de 2023 por el VIII pleno del Comité Central del PCV del XIII mandato, sobre la continua renovación y mejora de la calidad de las políticas sociales para satisfacer las exigencias de la construcción y salvaguarda de la Patria en el nuevo período, expande los grupos beneficiarios para incluir a todos los sujetos, sobre el principio de garantizar la inclusión y la integralidad, con tres pilares principales: i- Políticas para mejorar la calidad de los recursos humanos, crear puestos de empleo sostenibles y desarrollar el mercado laboral; ii- Políticas de seguridad social -incluyendo los seguros social, médico y de desempleo- asistencia social y reducción de la pobreza; iii- Políticas para mejorar el bienestar social de todos los ciudadanos, de forma que todas las personas tengan acceso y disfruten de servicios sociales básicos de calidad, tales como la atención sanitaria, educación, vivienda, cultura, agua potable, saneamiento e información.

La Resolución 42-NQ/TW establece cuatro puntos de vista inclusivos e integrales sobre las políticas sociales para satisfacer las necesidades prácticas del desarrollo nacional en el nuevo período. Se refiere a los principales objetivos de las políticas sociales para 2030: “Construir un sistema de políticas sociales sostenible, progresivo y equitativo, que mejore continuamente la vida económica y cultural de las personas y contribuya a la construcción y salvaguarda de la Patria. Perfeccionar una política de seguridad social diversa, multinivel, integral, moderna, inclusiva y sostenible; crear oportunidades para que las personas, especialmente las de bajos recursos, las que se encuentran en situaciones difíciles y las que viven en zonas con condiciones socioeconómicas particularmente difíciles, tengan acceso a servicios sociales básicos, en particular la salud, educación, vivienda e información. Desarrollar un mercado laboral flexible, eficiente e internacionalmente integrado, vinculado al empleo sostenible; mejorar la calidad de la gestión del desarrollo social, garantizando al mismo tiempo los derechos humanos y los derechos civiles”. También se presenta la visión hacia 2045: “El sistema de políticas sociales debe desarrollarse de forma integral, sostenible, progresista y equitativo, garantizando la seguridad social y el bienestar de la población, contribuyendo al logro de los objetivos nacionales de desarrollo y a la formación integral del pueblo vietnamita. Vietnam figurará entre los países con un alto Índice de Desarrollo Humano del mundo”. La Resolución 42-NQ/TW describe nueve grupos de tareas y soluciones integrales para alcanzar los objetivos establecidos, con cinco puntos fundamentales:

Primero, hay que continuar fortaleciendo el liderazgo del Partido, promover el papel de los órganos electos, el Frente de la Patria de Vietnam, las organizaciones sociopolíticas y las asociaciones de masas en la implementación de las políticas sociales; e intensificar la concientización sobre la relevancia y  el papel de las políticas sociales. Es preciso fortalecer la responsabilidad de los comités y organizaciones partidistas, las agencias gubernamentales y los dirigentes en la implementación de los lineamientos del Partido, las leyes y políticas del Estado. Otras soluciones incluyen promover la fuerza de todo el sistema político y de la unidad nacional en la implementación de las políticas sociales; impulsar la sensibilización sobre el papel de suma importancia de las políticas sociales en la nueva era y afirmar la determinación de construirlas e implementarlas en una dirección sostenible, basada en los derechos humanos, es decir, para el pueblo, con el pueblo como centro y sujeto; promover los valores culturales de la nación y absorber de forma selectiva lo mejor de la cultura humana, como impulso para el desarrollo nacional.

Segundo, resulta fundamental mejorar la calidad de los recursos humanos, crear empleos sostenibles y desarrollar el mercado laboral. También hay que potenciar el papel de la población, aprovechar el periodo de estructura demográfica ideal y adaptarse de manera oportuna al envejecimiento de la población. Por otro lado, es preciso impulsar avances en la reforma fundamental e integral de la educación y la formación, garantizando la capacitación de los trabajadores en las áreas y profesiones pertinentes, además de intensificar la formación de recursos humanos, especialmente de alta calidad, para satisfacer las necesidades de la Cuarta Revolución Industrial, la economía digital, verde y circular. Otras medidas incluyen desarrollar el mercado laboral hacia la flexibilidad, la eficiencia, la sostenibilidad y la integración; construir relaciones laborales armoniosas, estables y progresistas; perfeccionar los estándares de habilidades profesionales; crear empleos sostenibles; reducir gradualmente el número de trabajadores en el sector informal; fortalecer las políticas y los mecanismos de apoyo financiero para la creación de empleo y el sustento de la población.

Tercero, hace falta construir y perfeccionar el sistema de seguridad social para asegurar la orientación socialista y no dejar a nadie atrás. Resulta crucial desarrollar un sistema integral de seguridad social con responsabilidad compartida entre el Estado, la sociedad, las personas y los diferentes grupos de la población. Hay que desarrollar un sistema de seguro social flexible, diverso, multinivel, moderno e internacionalmente integrado que cubra a toda la fuerza laboral; continuar expandiendo y mejorando la calidad del seguro médico universal; reformar las políticas de seguro social voluntario y perfeccionar las políticas de seguro de desempleo. Al mismo tiempo, se debe mejorar el sistema de asistencia social para apoyar de forma oportuna a las personas a superar las dificultades; priorizar el apoyo a las personas que pierden la capacidad laboral, los minusválidos, ancianos, migrantes y familias con hijos, y las personas con bajos ingresos. Hay que elevar los estándares de asistencia social para garantizar un nivel de vida mínimo y un piso nacional de seguridad social, formar un contingente especializado en el trabajo social, renovar la movilización de recursos sociales y fortalecer la gestión y el uso de los fondos de ayuda social, caritativos y humanitarios. Las políticas de apoyo a las personas con méritos revolucionarios deben recibir una constante atención y la máxima prioridad en la política social, con el objetivo de garantizarles a estos individuos y sus familias  un nivel de vida al menos superior al promedio de la comunidad donde residen. Otras soluciones incluyen continuar implementando de manera integral las soluciones para la reducción sostenible de la pobreza con un enfoque multidimensional e inclusivo, garantizando un nivel de vida mínimo y servicios sociales básicos de calidad; apoyar el desarrollo de la producción, la diversificación de los medios de vida, y elevar gradualmente los ingresos, estabilizando a largo plazo la vida de los hogares pobres, casi pobres y de la población en zonas remotas, apartadas y en regiones habitadas por minorías étnicas y zonas montañosas; y adoptar un mecanismo piloto para descentralizar la implementación de los programas nacionales de objetivos a nivel distrital.

Cuarto, es preciso mejorar el bienestar social de todos los ciudadanos, garantizando que todas las personas tengan acceso y se beneficien de servicios sociales básicos de calidad, en concreto: Continuar perfeccionando el sistema educativo nacional en una dirección abierta; construir una sociedad del conocimiento y promover el aprendizaje a lo largo de la vida; mejorar la calidad de la educación universal, erradicar el analfabetismo y universalizar gradualmente la educación preescolar para niños menores de 5 años; desarrollar la red de escuelas, especialmente en áreas con condiciones socioeconómicas particularmente difíciles, comunidades minoritarias, regiones montañosas, fronterizas, insulares y costeras, en parques industriales y complejos de procesamiento de exportaciones y áreas densamente pobladas; y fortalecer la educación inclusiva para personas con discapacidad y niños en circunstancias especiales.

Hay que construir un sistema de salud equitativo y de alta calidad para garantizar el acceso y el disfrute de todos los ciudadanos; desarrollar la red de establecimientos sanitarios de base,  la medicina preventiva, el cuidado de la salud mental y la atención a las mujeres embarazadas, madres y niños; monitorear las enfermedades crónicas en los ancianos e implementar con eficiencia las políticas de nutrición. Otras medidas incluyen mejorar la calidad de la previsión, el seguimiento, la detección y la prevención eficaz de epidemias, garantizando la seguridad sanitaria; desarrollar la salud escolar y la medicina familiar; proporcionar chequeos médicos regulares para la población; implementar con eficiencia la Decisión 2161/QD-TTg, adoptada el 22 de diciembre de 2021 por el Primer Ministro, que dio luz verde a la Estrategia Nacional de Desarrollo de la Vivienda para el período 2021-2030, con una visión hacia 2045, con el fin de asegurar que las personas tengan una vivienda adecuada, de calidad y segura; perfeccionar las políticas y leyes sobre la vivienda social; y movilizar la participación de la sociedad, las empresas, las organizaciones y las personas en el desarrollo de la vivienda social.

El desarrollo socioeconómico debe ir de la mano con el desarrollo cultural. Hay que construir un estilo de vida civilizado y mejorar la vida cultural y espiritual de la población; crear un entorno cultural sano, preservando y promoviendo los valores y patrimonios culturales de la nación y la cultura de las minorías étnicas; y mejorar de forma continua la vida espiritual de la gente.

Resulta fundamental garantizar el suministro de agua potable para el consumo diario, de acuerdo con los estándares nacionales. Al mismo tiempo, hay que implementar una política integral, unificada, intersectorial e interregional sobre el agua limpia y garantizar la seguridad hídrica, además de cumplir con seriedad las políticas y leyes de protección ambiental, priorizando el tratamiento de la contaminación, la restauración de ecosistemas naturales degradados y la protección del medio ambiente en zonas residenciales para mejorar la calidad del entorno y las condiciones de vida de la población.

La aplicación de las políticas y leyes sobre el derecho de los ciudadanos al acceso a la información debe respetar el principio de garantizar dicho derecho y proteger la seguridad ciudadana. Hay que ampliar la cobertura de los servicios de telecomunicaciones, apoyar el acceso de los ciudadanos a la información y las tecnologías digitales y establecer centros de información electrónica y servicios informativos públicos en los puestos fronterizos, zonas con condiciones socioeconómicas especialmente difíciles, regiones fronterizas e insulares.

Quinto, resulta necesario mejorar la eficacia y eficiencia de la gestión estatal de las políticas sociales; así como renovar y mejorar la calidad de la prestación de servicios sociales y seguir promoviendo la cooperación internacional. Hay que construir un sistema de gobernanza moderno, eficaz y eficiente, promoviendo la descentralización y asignación del poder, y individualizando las responsabilidades en la ejecución; y acelerar la reforma administrativa.; consolidar el sistema de agencias estatales encargadas de la gestión de políticas sociales desde el nivel central hasta el local e impulsar una transformación digital profunda, amplia e integral en todos los ámbitos de las políticas sociales.

Por otro lado, es preciso renovar mecanismos de movilización de recursos para llevar a cabo las políticas sociales de manera flexible y efectiva, además de fortalecer la participación social y las asociaciones público-privadas en la implementación de políticas sociales.

Hay que desarrollar un sistema de servicios sociales diverso, interconectado, continuo y profesional; mejorar la calidad de los servicios de empleo, la seguridad social, la atención médica, la educación, la asistencia social y el sistema de centros de atención para las personas con méritos revolucionarios, los niños huérfanos, los ancianos y las personas sin hogar con discapacidad; perfeccionar los mecanismos y las políticas de asociación público-privada para desarrollar la red de prestación de servicios sociales; y formar un equipo de trabajadores especializados en el trabajo social.

Se debe seguir fortaleciendo la cooperación, movilizando recursos y adoptando experiencias internacionales apropiadas a las condiciones de Vietnam en la implementación de políticas sociales. El país se esfuerza por ser una nación pionera en el programa global para promover el empleo y la seguridad social hacia una transición justa, iniciado por las Naciones Unidas. Hay que aprovechar los recursos internacionales para contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible; apoyar e invertir en el desarrollo de servicios sociales, mejorar la respuesta a los desastres naturales y al cambio climático, garantizar la seguridad hídrica, prevenir y controlar enfermedades, y proteger el medio ambiente a través de las fronteras./.

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* Miembro del Comité Central del PCV y Ministro de Asuntos Étnicos y Religiosos
1
. Documentos del XI Congreso Nacional del PCV, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2011, pág. 79
2. Nguyen Phu Trong “Orgulloso y confiado bajo la gloriosa bandera del Partido, decidido a construir un Vietnam cada vez más próspero, civilizado, culto y heroico”
3. 
Documentos completos del PCV, Editorial Política Nacional, Hanoi, 2007, tomo 55, pág. 394
4. El país cuenta con más 9,2 millones de personas con méritos revolucionarios y sus allegados, y 1,2 millones de beneficiarios mensuales

5. El ingreso per cápita aumentó de 98 dólares en 1990 a cuatro mil 110 dólares en 2022
6. El IDH pasó de 0,48 puntos en 1990 a 0,726 en 2022
7. Banco Mundial, 2020, Índice de Capital Humano Actualizado 2020
8. En 2001, el 62,7 por ciento de la fuerza laboral trabajaba en el sector de agricultura, silvicultura y acuicultura
9. El ingreso per cápita mensual en 2022 alcanzó 4,7 millones de dólares
10. La tasa de niños que asistían a la escuela primaria a la edad apropiada alcanzó el 99% en 2015, mientras la cifra de la escuela secundaria superó el 95% a partir de 2020. La tasa de alfabetización de los mayores de 15 años alcanzó el 97,85%.
11. En 1990, la esperanza de vida media de la población era de 62 años.
12. En los últimos tres años, se han implementado de manera rápida y eficaz cuatro paquetes de ayuda sin precedentes, por un total de más de 120 billones de dong y más de 200mil toneladas de arroz, para ayudar a más de 68 millones de personas.

13. PNUD, 2020, Informe sobre Desarrollo Humano
(14) El objetivo es convertirse en un país en desarrollo con una base industrial moderna e ingreso mediano alto para 2030, y en un país desarrollado con ingresos altos para 2045.
(15) Véase: https://tulieuvankien.dangcongsan.vn/ van-kien-tu-lieu-ve-dang/hoi-nghi-bch-trung-uong/khoa-xi/phat-bieu-cua-tong-bi-thu-nguyen-phu-trongbe-mac-hoi-nghi-lan-thu-8-ban-chap-hanh-trung-uongdang-khoa-xi-586