Algunas cuestiones sobre la construcción y rectificación del Partido en la nueva era de desarrollo

PROF., DR. TA NGOC TAN
Vicepresidente permanente del Consejo Teórico Central
14:58, 07-28-2025

Revista Comunista - En la nueva era de desarrollo de la nación, cuando las oportunidades y los desafíos se entrelazan, se plantea la exigencia de que el Partido Comunista de Vietnam (PCV) sea verdaderamente íntegro y fuerte en los ámbitos político, ideológico, moral, organizativo y del personal, a fin de mantener firmemente su papel dirigente. La construcción y rectificación del Partido no solo constituyen una tarea permanente, sino también una condición imprescindible para elevar su capacidad de liderazgo y de ejercicio del poder, fortalecer la confianza del pueblo y garantizar el desarrollo sostenible del país.

El secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, visita el Centro de Servicios Públicos de Hanoi _Fuente: Agencia Vietnamita de Noticias

El nuevo escenario mundial

Nunca antes el mundo había experimentado cambios tan rápidos, complejos e impredecibles como hoy. Las grandes potencias, al mismo tiempo que intensifican la competencia estratégica, buscan atraer aliados y disputar el poder, los intereses y el espacio de supervivencia, también negocian, se comprometen y cooperan para cumplir sus objetivos de desarrollo. Las naciones emergentes se aúnan, fortalecen sus alianzas y conforman nuevos actores para participar en los procesos globales y proteger sus derechos e intereses. En general, el mundo avanza hacia un sistema multipolar y multicéntrico, creando un nuevo escenario de competencia y cooperación sorprendentemente flexible e impredeciblemente complejo.

Tras el colapso del socialismo real en el mundo, los países capitalistas contaron con las condiciones para desarrollar sus sistemas socioeconómicos, consolidar su poderío militar y elevar su posición en las relaciones internacionales. Continuaron adaptándose rápidamente a las circunstancias y condiciones reales para resolver los problemas que surgían en sus propias sociedades y entre sus aliados. Sin embargo, los conflictos inherentes y la naturaleza del capitalismo no desaparecieron, sino que siguieron surgiendo a diario, convirtiéndose en problemas de la sociedad capitalista, de las fuerzas políticas y económicas, y de las alianzas políticas y militares.

El rápido y vigoroso desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial, con sus innovadores avances científicos y tecnológicos como la informática, la tecnología digital, la robótica, los semiconductores, la inteligencia artificial y la tecnología de nuevos materiales, ha alterado los estilos de vida y los métodos de trabajo de la humanidad, ha cambiado la estructura de poder, los métodos de administración y funcionamiento de la sociedad e incluso ha reestructurado el sistema de valores de la sociedad humana.

El mundo se enfrenta a contradicciones complejas: El desarrollo de las cadenas de valor, de suministro y de producción, así como los esfuerzos por resolver los problemas de paz y seguridad a escala mundial, avanzan paralelamente a la competencia por el poder, las disputas de intereses, el nacionalismo, los desacuerdos religiosos y muchos otros factores que no dejan de crear barreras y cuellos de botella en las relaciones de interconexión entre los países, los pueblos y las alianzas políticas y militares. Los problemas de seguridad tradicional y no tradicional se vuelven cada vez más complejos y difíciles de resolver, mientras surgen numerosos “puntos calientes” en distintas regiones, con el riesgo de estallar en conflictos, e incluso en guerras localizadas.

La compleja e impredecible evolución de la situación global presenta tanto dificultades y desafíos potenciales como oportunidades y ventajas para la construcción y el desarrollo del país. Esto obliga a Vietnam ser flexible y creativo, mitigar y superar las dificultades y los desafíos, aprovechar cada oportunidad y capitalizar las ventajas para alcanzar con éxito los objetivos de desarrollo en la nueva era.

La situación del país a casi 40 años de la implementación de la renovación 

Tras casi 40 años de llevar a cabo el proceso de renovación (Doi Moi) bajo el liderazgo del PCV,  el país ha alcanzado logros tremendos de trascendencia histórica en la causa de construcción y desarrollo. Se han preservado la  integridad territorial, la independencia, la soberanía y la paz; la economía se ha desarrollado cada vez más; la estabilidad política y social está garantizada; la seguridad nacional, el orden y la seguridad sociales se han protegido; y las condiciones de vida han mejorado de forma integral. De un país bajo asedio y embargo, Vietnam ha abierto las puertas a una integración profunda e integral internacional, estableciendo relaciones diplomáticas con 194 países -incluyendo nexos de asociación estratégica y asociación estratégica integral con todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas-, participando de forma activa en misiones de mantenimiento de la paz y mejorando continuamente la posición y el prestigio del país en el ámbito internacional. De un país pobre con una economía atrasada tras 30 años de guerra devastadora, Vietnam ha superado el grupo de países de bajos ingresos desde 2008, uniéndose a las 32 principales economías y estableciendo relaciones con 230 economías de todo el mundo. Su Producto Interno Bruto (PIB) per cápita alcanza casi los cinco mil dólares y el valor de su comercio exterior se aproxima a los 700 mil millones de dólares. Saliendo de una situación de escasez de alimentos, el país redujo la tasa de pobreza multidimensional al 2,93%, garantiza el autoabastecimiento alimentario a su población de más de 100 millones de personas y se encuentra entre los tres principales exportadores de arroz del mundo. La esperanza de vida promedio alcanza los 75 años, mientras el Índice de Desarrollo Humano (IDH) se ubica entre los más altos de los países en desarrollo.

Sin embargo, Vietnam aún enfrenta numerosas dificultades y desafíos. Su economía aún no se desarrolla de forma sostenible, la autosuficiencia está limitada, la competitividad permanece baja, la productividad laboral y la participación en las cadenas globales de suministro y producción todavía no alcanza las expectativas. Su población envejece con rapidez. Las amenazas de seguridad  emergentes plantean numerosos desafíos que impactan negativamente en la economía, la sociedad y la vida de las personas, especialmente el cambio climático, el aumento del nivel del mar, la contaminación ambiental, los desastres naturales y las epidemias.

Las lecciones del Partido a través del proceso de liderar la Revolución vietnamita

En un artículo conmemorativo del 95 aniversario de la fundación del PCV (3 de febrero de 1930- 3 de febrero de 2025), el secretario general To Lam  enfatizó: “Las hazañas de la Revolución vietnamita en los últimos 95 años se derivan de muchos factores, entre los cuales el liderazgo acertado y sabio del Partido es el elemento decisivo principal, junto con los sacrificios, la lucha y el trabajo creativo de todo el pueblo y el ejército bajo la guía del Partido, y el apoyo y la asistencia de amigos internacionales”(1). Esta es la lección más grande e importante aprendida durante casi un siglo de liderazgo del PCV sobre la lucha por la liberación nacional, la expulsión de los invasores extranjeros y la reivindicación de la independencia y la libertad, así como sobre el el proceso de renovación, la construcción y desarrollo de un país hermoso y digno que traiga felicidad al pueblo. Teniendo en cuenta el papel decisivo de su liderazgo en la causa revolucionaria, el PCV siempre ha considerado la construcción y la rectificación de las filas partidistas como la primera y más importante lección.

El Informe Político del Comité Central en el XIII Congreso Nacional del PCV declara: “El trabajo de construcción y rectificación del Partido debe implementarse de forma decisiva, integral, sincronizada y regular en términos políticos, ideológicos, éticos, de la organización y el personal. Debemos aplicar con firmeza y desarrollar creativamente el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh; fortalecer el liderazgo, la gobernanza y la combatividad del Partido; consolidar y fortalecer constantemente la unidad en las filas partidistas y en el sistema político; aplicar estrictamente los principios de construcción del Partido;  y renovar constantemente los métodos de liderazgo del Partido”(2).

La construcción de un Partido verdaderamente transparente, fuerte, con capacidad y prestigio para dirigir al Estado y a la sociedad en el cumplimiento de las tareas políticas y alcanzar grandes logros de trascendencia histórica se ha convertido en la base y condición para afirmar que: "En Vietnam, no hay otra fuerza política además del Partido Comunista que posea el coraje, la sabiduría, las experiencias, el prestigio y la capacidad para dirigir al país a superar todas las dificultades y desafíos y guiar la causa revolucionaria de la nación de una victoria a otra"(3).

Por ello, la construcción y rectificación de un Partido transparente, fuerte,  capacidad y prestigio para dirigir el Estado y la sociedad es un factor decisivo para toda la causa de la construcción y el desarrollo nacional en la nueva era.

Las lecciones del movimiento obrero y comunista mundial durante más de 100 años, especialmente las derivadas del colapso del Partido Comunista Soviético y los partidos comunistas de Europa del Este

A partir del colapso del Partido Comunista Soviético y de los partidos comunistas de los países socialistas de Europa del Este en el pasado, Vietnam ha extraído valiosas lecciones, tales como:

Primero, los errores en la percepción del marxismo-leninismo, así como la incomprensión de su verdadera esencia como doctrina científica. La vitalidad del marxismo-leninismo radica precisamente en su creatividad y en su desarrollo constante en condiciones de rápida transformación social, para convertirse en una “brújula” orientadora en la formulación de lineamientos, en la organización de actividades en la práctica y en una bandera ideológica para aglutinar fuerzas y unir a todo el Partido y a todo el pueblo en la realización del objetivo de construir el socialismo. El conservadurismo o el desprecio por la teoría constituyen una enfermedad que provoca desorden en la práctica y socava desde dentro el sistema socialista en la Unión Soviética y en los países de Europa del Este.

Segundo, el colapso del Partido Comunista Soviético y de los partidos comunistas de los países socialistas de Europa del Este se debe a un alejamiento de los principios de organización y construcción de las filas partidistas, principalmente del principio del centralismo democrático, hecho que los convirtió en organizaciones burocráticas que se distanciaron del pueblo y perdieron la confianza de las masas.

Tercero, a partir de los errores en la comprensión teórica sobre la construcción del Estado y la gestión social, se derivaron fallos en el diseño del modelo y en los mecanismos de funcionamiento del Estado soviético. En particular, debido a una percepción equivocada del papel fundamental del Estado y de la gestión social durante el período de construcción del socialismo, e incluso después de haber alcanzado con éxito sus objetivos, se perdió la vigilancia, se abandonaron los instrumentos de defensa y de consolidación del régimen, en un mundo complejo caracterizado por la coexistencia de diversos sistemas políticos.

Cuarto, los errores en la comprensión teórica sobre el período de transición, el socialismo y el camino hacia el socialismo. Debido al apresuramiento y a la omisión de la influencia inevitable de las leyes del desarrollo socioeconómico, se produjeron fallos en la dirección, lo que provocó un lento crecimiento económico, baja productividad y la generación de crisis sociales.

Quinto, los errores en la comprensión teórica se reflejan también en los incorrectos enfoques al abordar el marxismo-leninismo y el conservadurismo en las actitudes hacia los valores de la civilización humana, especialmente los relacionados con el capitalismo, que contrajeron el potencial de desarrollo del país.

Sexto, a partir de los errores en la percepción teórica, el socialismo real y el modelo soviético desembocaron en errores y debilidades en las instituciones políticas, el desarrollo económico y la gestión social, lo que los llevó al borde de la crisis. Por otro lado, las instituciones políticas surgidas de esos errores se convirtieron en un obstáculo que imposibiltó la búsqueda y la implementación de soluciones capaces de salvar la situación.

Requisitos y tareas para la construcción y desarrollo de la nación hasta 2030, con visión hacia 2045

Los objetivos fijados por Vietnam son: para 2030, año que marca el centenario de la fundación del PCV, ser un país en desarrollo con industria moderna e ingresos medianos altos; y para 2045, año en que se celebrará el centenario de la proclamación de la República Democrática de Vietnam, actual República Socialista de Vietnam, convertirse en un país desarrollado con altos ingresos. Estos dos objetivos principales se llevan a cabo en un contexto mundial marcado por profundas y complejas transformaciones, mientras que la situación interna aún enfrenta numerosas dificultades y limitaciones, tanto en términos de fuerza material como de recursos humanos. Por ello, puede afirmarse que los dos objetivos centenarios se ajustan a las exigencias del desarrollo del país, a los ardientes anhelos del pueblo y la realización de los deseos del Presidente Ho Chi Minh y de innumerables mártires que sacrificaron sus vidas en la lucha por la independencia y la libertad de la Patria, la reunificación del país y la felicidad del pueblo. Sin embargo, esto también plantea un gran desafío para todo el sistema político, la población y, en primer lugar, para el PCV, que dirige a la nación en esta nueva era de desarrollo.

La rápida y compleja evolución de la situación regional y mundial, junto con las exigencias de un desarrollo rápido y sostenible del país en el contexto de una economía de mercado con orientación socialista y de una profunda integración internacional, están planteando una necesidad urgente de intensificar aún más el trabajo de construcción y rectificación del Partido. Esta no es solo una tarea regular, sino también una condición vital para que el Partido mantenga su liderazgo y su papel rector, cumpla las exigencias históricas y haga realidad las aspiraciones de la nación en pos de la prosperidad y la felicidad en la nueva era.

La construcción y rectificación de las filas partidistas en la nueva situación

La construcción y rectificación de las filas partidistas se refiere a un conjunto de contenidos y tareas estrechamente vinculados, cuyo objetivo es fortalecer al Partido, mantenerlo íntegro y sólido, dotarlo de suficiente capacidad y prestigio para liderar y ejercer el poder, y llevar a cabo con éxito la meta de construir y desarrollar el país en el camino hacia el socialismo. Esto incluye los ámbitos político, ideológico, moral, organizativo, del personal dirigente, de los militantes, de la inspección y la disciplina, del trabajo con las masas, de la lucha contra la corrupción, el despilfarro y otras prácticas negativas, así como la renovación y el perfeccionamiento de los métodos de liderazgo y de ejercicio del poder del Partido. Con especial atención a la labor de construcción y rectificación del Partido, el secretario general To Lam, en numerosos artículos y discursos recientes, ha analizado, evaluado y señalado los temas y tareas fundamentales, importantes y completos de esta crucial labor, tanto ahora como en el futuro próximo. En particular, en el artículo "Radiante Vietnam", publicado con motivo del 95 aniversario de la fundación del PCV (3 de febrero de 1930-3 de febrero de 2025), el dirigente, teniendo en cuenta los nuevos requisitos de la causa revolucionaria y la situación mundial y regional, afirmó que "la construcción de las filas partidistas necesita recibir más atención, renovarse e implementarse con más determinación"(4). Al mismo tiempo, identificó los 7 “temas clave” que incluyen: 1- Continuar defendiendo firmemente los objetivos e ideales del Partido; 2- Mejorar sin cesar el sistema teórico del Partido; 3- Seguir construyendo y rectificando un Partido transparente y fuerte; 4- Consolidar resueltamente la estructura organizativa del sistema político para que sea optimizada, más efectiva y eficiente, eliminando estructuras engorrosas y superpuestas; 5- Construir un contingente de cuadros, especialmente el personal dirigente en todos los niveles; 6- Intensificar la aplicación de la ciencia-tecnología y la transformación digital en la construcción de las filas partidistas; y 7- Cumplir las tareas clave urgentes para 2025 de los comités partidistas en todos los niveles, cada célula y cada militante(5).

En tal línea, se requiere aclarar aún más la percepción sobre las tareas de construcción y rectificación del Partido en la nueva era del desarrollo nacional, como lo señaló el secretario general To Lam, en concreto:

Primero, la cuestión de elevar la conciencia y la comprensión sobre el trabajo de construcción y rectificación del Partido.

Ante todo, es necesario comprender plenamente que la exigencia de construir y rectificar el Partido constituye una tarea permanente e ininterrumpida, un asunto de importancia crucial entre las cuestiones cruciales, que garantiza que el Partido mantenga y fortalezca su papel dirigente sobre el Estado y la sociedad. En principio, esta labor no debe apartarse de sus objetivos de lucha ni de los principios de organización y funcionamiento del partido proletario de nuevo tipo; sin embargo, los contenidos y métodos concretos de las tareas de construcción y rectificación del Partido deben partir siempre de la realidad, estar estrechamente vinculados a las condiciones, circunstancias y exigencias específicas del país, así como al contexto particular del mundo y de la región. Elevar la conciencia sobre este trabajo, considerándolo una tarea permanente e ininterrumpida y una cuestión decisiva para el papel y la capacidad de liderazgo y de ejercicio del poder del Partido, tiene su fundamento en bases objetivas. Esta exigencia se deriva de la naturaleza dirigente del Partido, que se basa en la confianza y el prestigio del Partido ante la sociedad y el pueblo. La Constitución de la República Socialista de Vietnam consagra que el Partido “es la fuerza dirigente del Estado y de la sociedad”.

Los tres aspectos fundamentales del liderazgo del Partido incluyen: establecer los lineamientos, políticas y objetivos para la construcción, el desarrollo y la defensa de la Patria; movilizar fuerzas y construir la unidad nacional para alcanzar dichas visiones; e inspeccionar, supervisar y garantizar la correcta implementación de las tareas políticas concretadas a partir de los objetivos, lineamientos y políticas del Partido. Por un lado, solo cuando el Partido es transparente y fuerte en todos los aspectos, puede formular lineamientos y políticas correctos, llevar a cabo con éxito las actividades prácticas, proteger los derechos e intereses legítimos del pueblo, convertirse en un ejemplo real, ganarse el apoyo popular y llegar a ser una bandera para movilizar las fuerzas y aprovechar todos los recursos sociales para alcanzar con éxito los objetivos políticos establecidos. Por otro lado, el Partido es un sistema, estrechamente organizado, unido en voluntad y acción, y tiene el centralismo democrático como su principio organizativo fundamental. Una estructura organizativa científica, rigurosa y racional del Partido es esencial para implementar con eficiencia las tareas, los objetivos y las funciones de liderazgo y ejercicio del poder del Partido. Sin embargo, la capacidad y la eficacia de la estructura organizativa del Partido dependen de la gestión del personal. Si los cuadros no cuentan con suficientes virtudes y talentos, ni siquiera el aparato organizativo más racional cumplirá con los requisitos y las tareas. Para contar con buenos cuadros, es necesario realizar una buena labor de educación política e ideológica, así como implementar con rigor la inspección y el control disciplinario dentro del Partido. Por ello, la elevación de la conciencia sobre el trabajo de construcción y rectificación del Partido debe situarse dentro de un enfoque integral y coordinado en todos los ámbitos del trabajo del Partido y en todos los aspectos relacionados con él.

Segundo, la cuestión de reforma e impulso del trabajo ideológico y teórico del Partido.

Para cualquier partido político, el trabajo político e ideológico es una tarea fundamental de suma importancia. Resulta aún más importante para el PCV, ya que la construcción del socialismo —el objetivo central del Partido— es una empresa de enorme envergadura, novedosa, sin precedentes y llena de dificultades y desafíos. Cabe destacar que la totalidad de estas grandes tareas se despliega en un contexto mundial caracterizado por cambios extremadamente rápidos, complejos e imprevisibles. En estas circunstancias, la tarea de renovar el trabajo ideológico y teórico del Partido incluye las siguientes áreas específicas:

Por un lado, es necesario intensificar los contenidos, las formas y los métodos de información y educación, con el fin de garantizar que los cuadros, militantes y el pueblo mantengan firmemente su posición política, perseverando en el objetivo de la independencia nacional vinculada al socialismo, en la defensa constante del sistema político y en la vigilancia frente a las conspiraciones subversivas de las fuerzas hostiles. Por otro lado, el trabajo ideológico debe ser proactivo, ágil y capaz de reaccionar de manera oportuna, precisa y eficaz ante la evolución de la situación nacional, regional e internacional. Para ello, resulta imprescindible renovar los mecanismos de funcionamiento del aparato encargado del trabajo ideológico del Partido, fortalecer las atribuciones y responsabilidades de los organismos y de los cuadros directamente responsables de cada tarea, y garantizar una respuesta rápida ante situaciones urgentes o imprevistas.

En el trabajo teórico, resumir las experiencias prácticas, estudiar y explicar la naturaleza de las nuevas cuestiones, pronosticar y evaluar con precisión y prontitud las tendencias, características y el impacto potencial de los procesos y las relaciones en todos los aspectos de la vida dentro del país y en el mundo constituyen un requisito fundamental, y también una exigencia vital para la construcción del Partido en la nueva era del desarrollo nacional. No comprender y abordar eficazmente las cuestiones teóricas conducirá a la confusión, incluso al fracaso, en las actividades prácticas, como enfatizó el Presidente Ho Chi Minh: “La teoría es como una brújula, que nos guía en la práctica. Sin teoría, estamos confundidos, como si camináramos con los ojos cerrados”(6). Se trata de principios establecidos que han demostrado su validez a lo largo de la historia y que sin duda seguirán vigentes en períodos posteriores. Para fortalecer el trabajo teórico y responder a las exigencias de la nueva era de desarrollo, es necesario, ante todo, consolidar las organizaciones de investigación teórica del Partido, prestar especial atención a la formación, utilización y reconocimiento adecuado del equipo de cuadros y expertos, continuar promoviendo la democracia en la investigación, así como en la recepción, evaluación y selección de los resultados científicos, a fin de ponerlos al servicio de la labor de dirección del Partido y de los comités partidistas en todos los niveles. En particular, es necesario invertir y organizar la investigación sobre los logros en las ciencias sociales, especialmente en las políticas y de economía internacional. La investigación también debe resumir experiencias, modelos de desarrollo y soluciones a problemas políticos globales para que sirvan de referencia al liderazgo del Partido.

Tercero, la cuestión de construcción del aparato organizativo y el contingente de cuadros, la formación de nuevos militantes y el fomento de las fuerzas y el personal del Partido.

La construcción y perfecionamiento del aparato del Partido, estrechamente vinculado al sistema político, es una tarea crucial de importancia decisiva para la eficacia y eficiencia del liderazgo y la gobernanza del Partido. La revolución en la racionalización de la estructura organizativa del sistema político ha generado cambios sin precedentes en el modelo general y los mecanismos operativos del aparato del Partido, el Estado y el Frente de la Patria de Vietnam, para que sean más compactos, fuertes, eficientes y eficaces. Sin embargo, tras la reorganización del aparato, aún quedan muchas tareas para alcanzar los resultados deseados. La cuestión actual e inmediata es mejorar urgentemente la organización y las relaciones de trabajo dentro de cada agencia y unidad; definir claramente las funciones, tareas, competencias y responsabilidades de cada puesto, y las interrelaciones entre las unidades del mismo y de los diferentes niveles de gestión. Ello constituye una condición fundamental para que el aparato se estabilice rápidamente, funcione de manera coordinada y eficaz, genere resultados concretos, contribuya a la estabilidad social y sirva de forma efectiva al desarrollo socioeconómico y a la mejora de las condiciones de vida del pueblo.

El aparato del Partido y del sistema político solo puede funcionar con eficacia y eficiencia cuando cuenta con un contingente de cuadros y militantes que posean la competencia profesional acorde con las exigencias de sus cargos, una sólida calidad política, una ética íntegra y transparente, y gocen de la confianza del pueblo. Este es precisamente el requisito y la condición que se desprende de la tesis del Presidente Ho Chi Minh sobre el trabajo del personal: “Los cuadros son la raíz de todo trabajo” y “el éxito o el fracaso de cualquier trabajo depende de la calidad  de los cuadros”(7). En la nueva era de desarrollo, la naturaleza del trabajo, las condiciones y los métodos de trabajo han experimentado profundos cambios, lo que plantea exigencias más elevadas, complejas y dinámicas para los cuadros. Por lo tanto, el trabajo del personal también requiere una reforma integral que abarque la concientización, formación, capacitación, selección, utilización, promoción, designación, recompensas, disciplina, salario, asistencia social y prestaciones…Se trata de un conjunto de tareas vinculadas directamente al factor humano, de carácter sumamente complejo y delicado, pero de importancia vital para el Partido y el sistema político; por ello, requiere una inversión adecuada, una investigación rigurosa, minuciosa y meticulosa, sin que ello implique retrasarse respecto a las exigencias planteadas por la realidad práctica.

Cuarto, la cuestión de renovación de la supervisión, inspección y control disciplinario del Partido y la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y otros fenómenos negativos.

La inspección, supervisión y control disciplinario, junto con la lucha contra la corrupción, el despilfarro y los fenómenos negativos, constituyen tareas cruciales e indispensables para los comités y organizaciones del Partido. Sirven como herramientas y medios para garantizar la calidad de los militantes, mejorar la capacidad de trabajo de las organizaciones partidistas y elevar el prestigio del Partido ante la población. La labor de inspección, supervisión y disciplina dentro del Partido, así como la lucha contra la corrupción, el despilfarro y los fenómenos negativos, no se limita únicamente a las organizaciones partidistas y a los militantes que presentan indicios de violación de los Estatutos del Partido y de las leyes del Estado, sino que también tiene un profundo significado disuasorio, preventivo y educativo; al mismo tiempo, contribuye a proteger a los cuadros, militantes, comités y organizaciones del Partido, evitando que caigan en errores y deficiencias. El hecho de que algunos cuadros y militantes, incluidos aquellos que ocupan puestos importantes en el sistema organizativo del Partido y del Estado, hayan sido sancionados por el PCV, e incluso procesados ​​penalmente, plantea la cuestión de si una de las razones y  responsabilidades residen en las deficiencias en la inspección, supervisión y control disciplinario del Partido, así como en su lucha contra la corrupción, el despilfarro y los fenómenos negativos que aún no ha alcanzado la eficacia esperada.

Entonces, ¿cómo renovar la labor de inspección, supervisión y control disciplinario del Partido para cumplir con los requisitos de la construcción de las filas partidistas en la nueva era de desarrollo? Con base en la teoría y la práctica, se deben considerar los siguientes puntos clave: 1. Se requiere una percepción más clara y regulaciones más estrictas respecto a las funciones, responsabilidades y funciones de ambas partes: quienes realizan la inspección y quienes son objeto de ella. Para las organizaciones del Partido y sus militantes, se trata de una responsabilidad basada en la conciencia, la autoeducación y el autoentrenamiento, así como en el cultivo permanente de la ética y del estilo de trabajo. En cambio, para los órganos de inspección, supervisión y disciplina, así como para las instancias encargadas de dirigir la lucha contra la corrupción, el despilfarro y las conductas negativas, esta responsabilidad se manifiesta en la elaboración de procedimientos y planes, en la formulación de soluciones y en la organización de las labores de control y supervisión, con el fin de detectar oportunamente las señales de infracción, alertar a tiempo sobre los riesgos de corrupción, despilfarro y desviaciones negativas, y salvaguardar la integridad y solidez de las organizaciones partidistas y de sus militantes. 2. Hay que revisar y perfeccionar las disposiciones de los Estatutos del Partido y de la legislación vigente, garantizando su carácter científico y riguroso, reforzando la responsabilidad y la transparencia en el ejercicio de la función pública; aplicar sanciones estrictas frente a las conductas y actuaciones indebidas o negativas; y prevenir desde la raíz los fenómenos de “intereses de grupo” y de “capitalismo de amiguetes”. 3- En particular, es necesario aplicar de manera coherente, exhaustiva y efectiva las medidas de inspección y supervisión de los cuadros, así como de prevención y lucha contra la corrupción y las conductas negativas, tales como la declaración de bienes, la tramitación de denuncias y quejas, y la limitación del uso de efectivo en las transacciones, entre otras.

Dado que el PCV es la única fuerza dirigente y gobernante, la función de inspección, supervisión, prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y los fenómenos negativos es de suma importancia. No solo es una herramienta para garantizar la integridad moral y la transparencia en cuanto a los derechos e intereses de los cuadros, los militantes y las organizaciones del Partido, sino también una clave crucial para asegurar la unidad y el consenso dentro del Partido, prevenir desviaciones en el ejercicio del poder y mantener su liderazgo y gobernanza.

Quinto, la cuestión de renovación del método de liderazgo y concreción de los lineamientos  y resoluciones del Partido.

La valoración de que la organización y la implementación siguen siendo un eslabón débil, cuya superación ha sido lenta, no solo se manifestó en el XIII Congreso del Partido, sino que ya había aparecido en los mandatos anteriores, aunque con formulaciones diferentes. En su discurso en la sesión inaugural del VIII período de sesiones de la Asamblea Nacional de la XV legislatura, efectuada el 21 de octubre de 2025, el secretario general To Lam enfatizó que, entre los tres mayores obstáculos actuales (referidos a las instituciones, la infraestructura y los recursos humanos), las instituciones son el mayor obstáculo de los obstáculos. Por lo tanto, la causa fundamental de la insuficiencia en la implementación son las instituciones. Entonces, resolver el obstáculo institucional es clave para generar las condiciones y las posibilidades prácticas en pos de mejorar la eficacia en la implementación de los lineamientos y resoluciones del PCV, ya que, en última instancia, las instituciones determinan e influyen tanto en la infraestructura como en los recursos humanos. Hablar de obstáculos institucionales significa hablar de las instituciones de todo el sistema político, con sus tres aspectos: el sistema de leyes, normas, reglamentos y regulaciones; la estructura organizativa del sistema político y su mecanismo operativo y relaciones de trabajo; la asignación clara de funciones, la estrecha coordinación y el control efectivo entre los organismos estatales en el ejercicio de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, donde el liderazgo del PCV  desempeña un papel dominante y decisivo. En la actualidad, el PCV está decidido a llevar a cabo una revolución en la estructura organizativa del sistema político para que sea más racionalizado, fuerte, eficiente y eficaz. En el futuro próximo, la necesidad urgente es reformar el sistema legal, el marco jurídico y los mecanismos del funcionamiento del sistema de poder. En relación con estas dos cuestiones, es necesario invertir grandes esfuerzos y aplicar métodos verdaderamente científicos para poder resolverlos; sin embargo, también se requiere una actuación rápida, decidida y coordinada, en consonancia con la revolución en la organización del aparato, a fin de generar resultados concretos y efectivos.

Para superar los cuellos de botella institucionales en el futuro, el papel y la responsabilidad recaen en el Partido como la fuerza política que lidera al Estado y la sociedad. El principio rector del trabajo organizativo de que "El Partido va primero, las instancias superiores van primero" debe ser aplicado en todos los aspectos de la realización de las tareas, incluyendo la solución rápida y coordinada de los problemas institucionales. Los reglamentos del PCV y las leyes del Estado deben definir de forma más clara y completa las competencias y responsabilidades de cada organismo, organización y cuadro; y empoderar y exigir responsabilidades a los encargados de estas entidades. El mecanismo del funcionamiento del sistema de poder debe incluir una clara división del trabajo, la descentralización y la plena autonomía y rendición de cuentas de quienes están a cargo de la realización. Por un lado, tras la reorganización del aparato administrativo, se formará un sistema de gobierno de tres niveles y el número de unidades administrativas a nivel comunal en las provincias y ciudades será considerable, llegando en algunos lugares a varios cientos. Por lo tanto, es crucial seleccionar con rapidez y definir con claridad el mecanismo de liderazgo y gestión y la relación entre los niveles provincial y comunal. Esto es esencial para garantizar el buen funcionamiento del sistema de poder y minimizar las perturbaciones en la vida de las personas. Por otra parte, tal vez se debería considerar la posibilidad de que el secretario del comité partidista en cada comuna asuma el cargo de presidente del Comité Popular local, a fin de fortalecer la responsabilidad del personal dirigente y superar los retrasos en la implementación de las tareas políticas a nivel de base.

Sexto, la cuestión del fortalecimiento de los nexos con el pueblo.

El pueblo es el centro y el sujeto del proceso de renovación, la construcción y salvaguarda de la Patria; es a la vez el objetivo y el motor del desarrollo nacional. El XIII Congreso Nacional del PCV afirmó el punto de vista: “El pueblo es el centro y el sujeto del proceso de renovación, construcción y salvaguarda de la Patria; todas las orientaciones y políticas deben partir verdaderamente de la vida, las aspiraciones, los derechos y los legítimos intereses del pueblo, teniendo como objetivo final la felicidad y el bienestar del pueblo”(8). Este es también el principio rector y la línea de acción constante a lo largo del proceso de liderazgo revolucionario del Partido, tanto en la percepción teórica como en las actividades prácticas. Adherirse seriamente a este principio de liderazgo y aplicarlo de forma correcta constituyen uno de los factores más importantes que garantizan la sostenibilidad del Partido frente a las adversidades, afirman su papel de liderazgo sobre el Estado y la sociedad, y aseguran sus grandes éxitos en la lucha por la independencia y la libertad, así como en el proceso de renovación, la construcción y el desarrollo del país.

En la nueva era de desarrollo nacional, el punto de vista de que "el pueblo es la raíz" sigue siendo un principio rector y una línea de acción coherente, un factor crucial para el éxito de todas las actividades del Partido. Sin embargo, el entorno social, el estilo de vida de las personas, el escenario nacional e internacional y las condiciones económicas, sociales, científicas y tecnológicas han experimentado numerosos cambios. Por lo tanto, es necesario reformar el enfoque, el contenido y los métodos de acción para fortalecer la estrecha relación entre el Partido y el pueblo, entre cada militante y organización del Partido con el colectivo de cuadros, los trabajadores en las agencias y unidades donde trabajan, las organizaciones económicas y las comunidades residenciales. Ante todo, cada organización del Partido y cada militante deben ser plenamente conscientes de su responsabilidad con el pueblo, cultivar y mejorar su capacidad de trabajo, ética y conducta, y dar un buen ejemplo al pueblo. Por un lado, el Partido necesita renovar mecanismos y soluciones para crear condiciones que permitan a la población participar de la forma más amplia, directa y eficaz posible en la construcción de las filas partidistas y del sistema político, tales como en la formulación y retroalimentación de las políticas, planes y estrategias de desarrollo de las unidades, localidades y la nación; y expresar su voluntad, aspiraciones y confianza en la selección de los dirigentes de las organizaciones del Partido y del sistema político. Por otro lado, se requiere reformar instituciones y mecanismos para promover la democracia en las unidades de base, el derecho y la capacidad de autogobierno de las comunidades residenciales, y garantizar el pleno acceso de la población a la información, los servicios y el bienestar social. Y lo más importante es mejorar de forma integral y continua la vida de la población, garantizando que disfrute plenamente de los logros del proceso de construcción y desarrollo del país.

Los cambios en el entorno social, en las condiciones de vida, así como en el contexto nacional e internacional, especialmente las nuevas exigencias, tareas y objetivos de desarrollo en la nueva era de la nación, plantean de manera inevitable la necesidad de renovar la labor de construcción del Partido. La renovación integral de la labor de construcción del Partido, desde la teoría hasta la práctica, no persigue otro objetivo que el de consolidar su papel y elevar la eficacia y la eficiencia de su liderazgo y gobernanza. Solo cuando el Partido sea fuerte y moralmente íntegro estará en condiciones de conducir al pueblo a cumplir con éxito las tareas de construcción y desarrollo del país en el período venidero./.

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(1) Prof., Dr. To Lam: “Radiante Vietnam”, Revista Comunista, no. 1055 (febrero de 2025), pág. 6
(2) Documentos del XIII Congreso Nacional del PCV, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2021, tomo I, pág, 95
(3) Nguyen Phu Trong: “Promover la gloriosa tradición, fortalecer el carácter revolucionario y el espíritu de vanguardia, y cumplir plenamente el papel dirigente y gobernante del Partido en la nueva etapa” , Revista Comunista, no. 935 (febrero de 2020), págs. 9–10
(4), (5) Prof., Dr. To Lam: “Radiante Vietnam”, Ibíd., págs. 7, 7-10
(6), (7)  Ho Chi Minh: Obras Completas, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2011, tomo 5, págs. 273-274, 313
(8) Documentos del XIII Congreso Nacional del PCV, Ibíd., tomo I, págs. 27-28