Construcción del Partido Comunista de Vietnam en el aspecto ético: exigencia preeminente en la nueva etapa revolucionaria

Prof. Asoc., Dr. Bui Dinh Phong
Instituto de Ho Chi Minh y líderes del Partido Academia de Política Nacional Ho Chi Minh
09:33, 04-05-2021

Revista Comunista - En la trayectoria de más de 90 años de construcción, madurez y desarrollo, el Partido Comunista de Vietnam (PCV) ha dirigido al pueblo vietnamita a lograr grandes hazañas de significado histórico. El actual escenario nacional e internacional, caracterizado por la combinación de oportunidades, ventajas, dificultades y desafíos, plantea la tarea de seguir construyendo un Partido transparente, sólido, con sabiduría elevada, cualidades morales, temperamento político y responsabilidad como servidor del pueblo, digno de ser un Partido verdadero ético, civilizado y revolucionario, conforme a la orientación del Presidente Ho Chi Minh, en aras de continuar liderando hacia el éxito la empresa de renovación.

El secretario general del PCV, Nguyen Phu Trong, alienta al personal médico y a los pacientes en hemodiálisis del Hospital de Bac Kan, en la homónima provincia norvietnamita. Foto tomada en 2017 _Fuente: baobackan.org.vn

La construcción del Partido en el aspecto ético es una exigencia preeminente en la actualidad

El PCV ha adoptado muchas resoluciones sobre la construcción partidista, que abarcan contenidos referentes a la ética, diferentes instrucciones del Buró Político acerca del impulso del seguimiento del ejemplo moral de Ho Chi Minh, así como regulaciones sobre las prácticas prohibidas para los militantes; sin embargo, aún se exige seguir estimulando la construcción del Partido en el aspecto ético, debido a las siguientes razones:

El primer lugar, la moral revolucionaria posee un significado de trascendental importancia para las labores de construcción partidista, especialmente en el caso del Partido gobernante.

Se trata de una gran lección extraída de la experiencia de 90 años de establecimiento y liderazgo del Partido. La moralidad se considera la medida para las llamadas "naturaleza humana" y "calificación humana". En la preparación del establecimiento del PCV, el Presidente Ho Chi Minh consideró las cualidades y la aptitud de los revolucionarios como la máxima prioridad, lo que se reflejó en su obra "El camino revolucionario". En sus múltiples trabajos, él aclaró las “dos caras” en las relaciones entre el poder y la ética, con el punto de vista de que: “Poder sin moralidad originará el aprovechamiento de oportunidades para apropiarse indebidamente de bienes, recibir sobornos y actuar en su interés propio”(1). Enfatizó, además, que las personas que ostentan el poder, pero “no conservan los principios de laboriosidad, ahorro, integridad y rectitud, probablemente se arruinarán y se convertirán en corruptos”(2).

Tras el éxito de la revolución, el Norte de Vietnam entró en el período de construcción del socialismo y, en ese contexto, el Presidente Ho Chi Minh llegó a la conclusión de que “El Partido Comunista de Vietnam es la moralidad, la civilización”. En su Testamento, señaló claramente que el PCV es un partido gobernante y que cada miembro del Partido, cada cuadro debe estar profundamente imbuido de la moral revolucionaria y demostrar laboriosidad, economía, integridad, rectitud, consagración total a la causa pública y un desinterés ejemplar.

Una de las causas básicas del colapso de la Unión Soviética radicó en la degradación moral debida a la burocracia, corrupción, privilegios y prioridades exclusivas en el Partido Comunista Soviético. El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, Nguyen Phu Trong, señaló que “se trata de una lección absolutamente profunda y valiosa que cada cuadro y militante del Partido debe interiorizar para evitar cometer los mismos errores”.

La realidad actual evidencia que cuanto más se impulsa la renovación, la economía de mercado, la apertura y la integridad internacional, más urgente resulta la exigencia de construir el Partido en el aspecto ético. Esa tarea figura entre los cuatro objetivos para garantizar el éxito del Partido en la formación de un liderazgo y una capacidad combativa suficientes. En los últimos años, aún han existido instancias partidistas y cuadros con un nivel de conocimiento limitado sobre la importancia de esa tarea y que prestan mucha atención al aspecto económico sin preocuparse lo suficiente por los contenidos sobre la moralidad en la construcción partidista; o que desprecian o realizan de forma superficial esa labor. E incluso, existen también dudas de cómo se busca generar la riqueza en el contexto de desarrollo de la economía de mercado, de forma sostenible y rápida, pero se exige al mismo tiempo a los cuadros y militantes conservar los principios de transparencia e integridad.

De la práctica diversa de la revolución, uno de los aspectos en la lección sobre el fortalecimiento de las filas partidistas mencionados en la Plataforma de construcción nacional en el período de transición al socialismo (complementada y desarrollada en 2011) es que el Partido debe elevar constantemente su moralidad y luchar contra los riesgos potenciales como los errores a la hora de adoptar lineamientos, la burocracia y la degradación moral entre los cuadros y militantes.

En segundo lugar, la misión política actual del país es sumamente grande y difícil, lo que demanda al PCV no solo autosuperarse constantemente para cumplirla, sino fomentar el liderazgo y la gobernanza, así como la capacidad combativa.

La Plataforma de construcción nacional en el período de transición al socialismo (complementada y desarrollada en 2011) menciona una de las ocho orientaciones destinadas a convertir a Vietnam en un país industrial moderno con orientación socialista a mediados del siglo XXI, que radica en construir un Partido transparente y sólido. El PCV es un partido gobernante, y lidera el Estado y la sociedad. Con el fin de garantizar ese liderazgo, así como la firmeza política, ideológica y organizativa, hay que centrarse en construir el Partido en el aspecto ético, impulsar la lucha contra el individualismo, el oportunismo, la burocracia, la corrupción y el despilfarro. De lo contrario, el Partido se debilitará y será incapaz de mantener su gobernanza y liderazgo en la obra de renovación.

En tercer lugar, al lado de los aspectos positivos, la construcción partidista reporta aún deficiencias y manifestaciones negativas y complicadas en lo referido a la ética.

El XII Congreso Nacional del PCV, la Resolución del sexto pleno del Comité Central (en su segunda edición) del VIII mandato, y las del cuarto pleno del órgano rector del Partido de los XI y XII mandatos señalaron claramente la degradación de la ideología política, la ética y el estilo de vida de una parte de los cuadros y militantes, que cambia, incluso, de forma complicada en algunos grupos, así como la proliferación del soborno para obtener el cargo deseado o inmunidad de los delitos cometidos, junto a la corrupción, el despilfarro y el “interés de grupo”, lo que provoca la inquietud entre la opinión pública y afecta la confianza del pueblo en el Partido y el Estado.

Junto con manifestaciones negativas como la burocracia y la indiferencia hacia las masas, aparece también una enfermedad sumamente peligrosa, llamada el “interés de grupo”. El “interés de grupo” significa intereses locales y el vínculo maligno entre diferentes grupos de personas, que actúan en su propio beneficio. El más peligroso es el que entrelaza la economía y la política, pues, en palabras de C. Marx, es el capital oligárquico combinado con el poder político.

El secretario general del PCV y presidente del país, Nguyen Phu Trong, enfatizó: “En realidad existen un grupo de cuadros con grave degradación en ideología política, moral y estilo de vida; y también la corrupción, burocracia, indiferencia hacia las masas... Se trata de la mayor preocupación y el mayor riesgo para un partido gobernante, como lo advirtieron Lenin y el Tío Ho”. La Resolución del cuarto pleno del Comité Central del XII mandato advirtió que “la degradación en el pensamiento político, la ética y estilo de vida hasta la “autoevolución” y “autotransformación” es solo un paso muy corto, que implica un peligro impredecible que puede conducir a la complicidad o confabulación con las fuerzas hostiles para traicionar los ideales y la causa revolucionaria del Partido y del pueblo. Esas limitaciones y deficiencias socavan el papel de liderazgo del Partido, al dañar los sentimientos y debilitar la confianza de la población, y constituyen un riesgo directo que amenaza la supervivencia del Partido y del sistema político”(5).

Por estas razones, se puede decir que según el espíritu de Vladimir Lenin y el Presidente Ho Chi Minh, nadie, más que los propios errores de los militantes comunistas en general, el abuso de poder y la degradación moral en particular, puede eliminar a los comunistas. Si se pierde la fe del pueblo en el Partido debido a la burocracia prevalente, la corrupción y el despilfarro, entonces la causa del Partido definitivamente llegará a su fin. Así que se puede llegar a la conclusión de que, siempre y cuando el partido gobernante, sus miembros y los cuadros se aparten de los principios de autorregulación, devoción y autoperfeccionamiento, tarde o temprano habrá un desastre inevitable.

Contenido de la construcción del Partido en términos de ética

Al mencionar el Partido, lo primero que se nos viene a la mente son sus células y militantes. Por esa razón, la construcción del Partido en términos de ética debe centrarse en el perfeccionamiento de la moralidad de cada organismo y militante. Sin embargo, las organizaciones del Partido y sus miembros individuales conforman una estrecha relación recíproca que se manifiesta en el hecho de que cada miembro del Partido existe y se desarrolla dentro de una célula que, a cambio, se vuelve poderosa gracias a la madurez de cada miembro. Cuando se trata de la discusión sobre un Partido verdaderamente revolucionario, el punto de vista consecuente afirma que el PCV no es una organización donde sus miembros buscan el poder y la riqueza. Al contrario, el Partido tiene la responsabilidad de liberar al pueblo, a las clases sociales, a la sociedad, al ser humano o, en otras palabras, asegurar la independencia nacional, la prosperidad del país y la felicidad de sus pobladores. El Partido no persigue otro beneficio que el de todo el país. Según el Presidente Ho Chi Minh, el PCV representa la sabiduría, la dignidad, la conciencia del pueblo en su conjunto, por esa razón, el Partido debe ser la moralidad y civilización.

El Partido debe dominar y aplicar de forma creativa el leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh en la realidad de Vietnam, y promover la campaña de seguir el pensamiento, el ejemplo moral y el estilo de Ho Chi Minh, considerándola una tarea permanente entre los organismos partidistas, administraciones de diferentes niveles, organizaciones sociopolíticas, localidades y unidades.

Con la actitud de mirar directamente a la verdad, esclarecer la verdad y valorar la verdad, el Partido debe combinar la “construcción” con la “lucha". Si bien "construir" es una tarea fundamental, estratégica y a largo plazo, "luchar" es una misión trascendental y urgente. El deterioro moral entre los cuadros y militantes constituye un problema sumamente grave, que provoca el resentimiento público, socava la naturaleza del Partido y erosiona la confianza de los cuadros, los militantes y los pobladores en el Partido y el socialismo en general. De tal manera, se pierde la confianza en todos. Por esa razón, hay que luchar resueltamente contra la degradación de la ideología política, la ética y el estilo de vida, la “autoevolución”, la "autotransformación", la burocracia, la corrupción, el despilfarro, el individualismo, el pragmatismo, el sectarismo y el interés de grupo.

Iluminados por el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh, los militantes deben poner mayor énfasis en la lucha antiburocrática actual. Junto con el individualismo, la burocracia constituye la fuente de toda degradación moral y el culpable más peligroso. C. Marx y F. Engels una vez advirtieron al proletariado que la burocracia podría llevar a los partidos gobernantes a la pérdida de la administración recién obtenida, o incluso a la extinción como ocurrió con todos los modelos estatales anteriores.

Lenin afirmó en varias ocasiones que la fuente principal de la fuerza del Partido Comunista radicaba en su estrecha relación con el pueblo; y para un partido gobernante uno de los mayores y más aterradores riesgos es cortar las relaciones con las masas. "Toda la labor de todos nuestros organismos económicos adolece, sobre todo, de burocratismo. Los comunistas se han convertido en burócratas. Si algo puede destruirnos, es esto”, escribió(6).

El Presidente Ho Chi Minh señaló que quien trabaja de manera burocrática se gana el rechazo de la gente, y quien se mantiene alejado de la población, definitivamente fracasa. Escribió: “Debido a que la gente y las agencias de dirección se volvieron burocráticas, tienen ojos pero no pueden ver con claridad, tienen oídos pero no pueden escuchar bien. Incluso no logran cumplir las normas y no respetan la disciplina. Como consecuencia, las personas malvadas y los funcionarios carentes de cualidades se sienten con la libertad de cometer actos de corrupción y despilfarro. Así es como la burocracia da amparo a la corrupción y el despilfarro. Por lo tanto, para erradicar esos males, primero hay que eliminar la burocracia”(7).

Prevenir y luchar contra la gente corrupta y derrochadora es necesario, pero no suficiente; pues la raíz del problema radica en las personas y órganos burocráticos irresponsables que hacen la vista gorda y oídos sordos “en cadena”, creando el llamado “interés de grupo”. Los funcionarios con cargos y poder, incluidos los de alto rango, por sí solos no pueden cometer actos de corrupción sin confabularse con otros, formando grupos y fuerzas detrás de escena, de una manera extremadamente sofisticada y compleja, por lo cual es urgente acabar con la burocracia.

Soluciones para construir el Partido en términos de ética

Las resoluciones del Partido han trazado diferentes grupos de soluciones para la construcción del Partido en general y el fortalecimiento de la ética dentro del Partido en particular. Sobre la base del marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh, deberían centrarse en las siguientes soluciones principales:

En primer lugar, centrarse en la educación ideológica y política

Algunos argumentan que nuestro trabajo de educación intensiva ya no funciona, lo cual es completamente defectuoso. Ese pensamiento es erróneo. En la vida socioeconómica, con el fin de realizar bien todos los trabajos, es necesario andar " con los pies en la tierra", es decir, comprender a fondo y obrar correctamente. Sin una comprensión profunda, no se puede obrar bien. Una mala interpretación o desviación conducirán a acciones incorrectas. Los funcionarios y miembros del Partido incluso necesitan ser educados, mejorando no solo sus conocimientos generales sino también los "conocimientos partidistas". El mal carácter de una persona suele ser perjudicial para sí misma; pero el mal carácter de un militante resultará perjudicial para todo el Partido y para el pueblo. En especial, los militantes que ostentan el poder, pero carecen de una educación y autoformación apropiada, pueden volverse fácilmente corruptos.

Por un lado, varios cuadros y militantes no logran comprender que todos los poderes y recursos pertenecen al pueblo, y que su deber simplemente es trabajar como servidores del pueblo. Por tal motivo, cuando no tienen el poder, lo compran; y cuando tienen cierto poder, a menudo abusan de él.

Por otro lado, una gran parte de cuadros y militantes no están conscientes de todos los riesgos y daños impredecibles causados ​​por la corrupción para la Patria y el pueblo. No son conscientes de que, si los cuadros y los militantes, especialmente los de alto rango, no profesan la ética, "romperán todos"(8).

El programa educativo se centra en elevar la moral revolucionaria, erradicar el individualismo, la burocracia, la corrupción, el despilfarro y la irresponsabilidad. Específicamente, es necesario fortalecer la educación en todo el Partido sobre los objetivos e ideales de la independencia nacional y el socialismo; los lineamientos del Partido, las políticas y leyes del Estado; los deberes, responsabilidades y la ética de los cuadros y militantes, en especial, la consagración total a la causa pública y un desinterés ejemplar.

En segundo lugar, cada funcionario y miembro del Partido, especialmente los de altos cargos y poder, deben autoeducarse y autoformarse, en el día a día y durante toda la vida, por el país y por el pueblo.

Sin la autoformación y sin dignidad, uno se convertirá en una persona inhumana. Por el hecho de que todo es creado por el ser humano y una vez estropeado, ningún mecanismo o aparato puede resultar eficaz; incluso pueden convertirse en una herramienta nociva. La autoeducación y la autoconciencia individual, en especial la ejemplaridad, son extremadamente importantes, puesto que en la cultura oriental "un ejemplo vivo vale más que cien discursos".

De hecho, hay cosas acordes con las leyes pero contra la conciencia y la ética. Por lo tanto, la autoeducación es sagrada. El Presidente Ho Chi Minh dijo una vez que la ley no puede cubrir todos los rincones de la vida. Uno tiene que cumplir con sus propias reglas creadas. Cada persona debe tener su propio tribunal de conciencia.

En tercer lugar, se debe perfeccionar el mecanismo y el carácter científico del aparato, con la tarea de construir la democracia como núcleo.

La corrupción no puede ser erradicada solo por la autoformación moral, sino que es derrotada por los mecanismos. La educación y la autoformación se refieren a la regulación basada en la ética; los mecanismos y aparatos, a gobernar según lo establecido por la ley. Tenemos un sistema legal bastante completo. Las resoluciones, regulaciones y directivas del Buró Político y del Comité Central del Partido referentes a la construcción del Partido también son bastante completas. Sin embargo, debido a la situación constantemente cambiante, deben complementarse y ajustarse continuamente. El contenido de "construir" y "luchar" en la construcción y la rectificación de las filas partidistas también debe ser estudiado más a fondo, especialmente para identificar a tiempo las señales de burocracia y a aquellos que toleran la corrupción y el despilfarro.

De mayor importancia son la institucionalización, realización y concreción de resoluciones y directivas. Para ello es necesario combinar la investigación teórica sobre el fortalecimiento de la ética del Partido con la práctica, y revisar periódicamente la implementación de las resoluciones y directivas, de lo contrario serán solo palabras incumplidas y se socavará la confianza del pueblo.

Lo fundamental es practicar la democracia y poner en alto el derecho del pueblo de ser dueño del país. La democracia se basa en las masas y va por el camino que escoges las masas; la ley es suprema, pero debe basarse en las masas para ser verdaderamente sólida. Heredando la visión de V.I. Lenin, el Presidente Ho Chi Minh considera que es una vergüenza para los comunistas y revolucionarios que los sobornos no sean condenados, sino tratados de manera lúdica, suave y gentil. Sin embargo, también enfatizó que no significa nada atrapar a un ladrón, puesto que hay miles y decenas de miles. Es necesario adoptar medidas más drásticas para castigarlos. Según Ho Chi Minh, “la medida es crear una moralidad para prevenir los robos, crear un movimiento de masas para rodear de rechazo a esos enemigos. La medida tiene como objetivo emprender un movimiento en la coalición de trabajadores y agricultores contra el robo, poniendo fin tanto al robo "abierto" como al oculto.

Los pobladores tienen notables poderes de observación, por lo que se enteran de todo. Son experimentados y tienden a hacer comparaciones, las cuales son correctas. Son inteligentes, creativos, poderosos y entusiastas. “La gente sabe muchas cosas que los líderes no saben. Todo debe discutirse con la gente; se les ocurrirán buenas ideas”(10). Basado en esa percepción científica, para combatir la degradación moral y del estilo de vida entre cuadros y militantes, el Presidente Ho Chi Minh señaló claramente que: “Debemos inducir el pensamiento del público, hacer que las masas desprecien la corrupción, el despilfarro, la burocracia; convirtiendo la mente y los millones de ojos y oídos de las masas en luces que iluminan en todas partes, para que la corrupción, el despilfarro y la burocracia no tengan dónde esconderse”(11).

La visión del Presidente Ho Chi Minh tiene un valor perdurable, guiando eternamente la lucha contra las manifestaciones negativas, la corrupción y el despilfarro. Con ese espíritu, el secretario general del PCV y también presidente, Nguyen Phu Trong, afirmó: “Debemos basarnos en el pueblo y escuchar al pueblo. A lo que los pobladores den la bienvenida y apoyen, debemos estar decididos a hacerlo y rea