Revista Comunista – A lo largo de 80 años de construcción, lucha y madurez, bajo la dirección, educación y formación del Partido Comunista de Vietnam (PCV) y del Presidente Ho Chi Minh, y con el cariño, la confianza y el apoyo del pueblo, la fuerza de Seguridad Pública Popular ha demostrado ser verdaderamente la “espada fiel y afilada” en la defensa del Partido, el Estado y el pueblo. Continuando con esa gloriosa tradición, en el próximo período, seguirá consolidándose como una fuerza compacta, firme, regular, élite y moderna, y, junto con todo el Partido y todo el pueblo, continuará escribiendo páginas doradas y brillantes en la causa de la construcción y defensa de la Patria.

El miembro del Buró Político y primer ministro, Pham Minh Chinh, asistió a la ceremonia de inauguración del Centro Nacional de Datos N.º 1, organizada por el Ministerio de Seguridad Pública _ Foto: Agencia Vietnamita de Noticias

1- El 19 de agosto de 1945, bajo el liderazgo del Partido y el Presidente Ho Chi Minh, estalló el levantamiento general de la Revolución de Agosto, que obtuvo la victoria en Hanoi y luego se extendió por todo el país, logrando el triunfo a nivel nacional, poniendo fin al dominio del colonialismo y el feudalismo en Vietnam, y llevando el poder a manos del pueblo. Junto con el establecimiento del Gobierno revolucionario en todo el país, se crearon las primeras organizaciones de la fuerza de Seguridad Pública Popular en las tres regiones: la Oficina de Seguridad en el Norte, la Oficina de Investigación en la Región Central y la Guardia Nacional de Autodefensa en el Sur.

Ante la situación de que la República Democrática de Vietnam, actual República Socialista de Vietnam, acababa de nacer y debía enfrentar de inmediato a numerosos enemigos y enormes dificultades y desafíos, como el agotamiento financiero, casi dos millones de personas fallecidas por hambruna y más del 90% de la población analfabeta, las fuerzas de Seguridad, Policía, Investigación y Autodefensa Nacional se incorporaron de inmediato a una lucha inclaudicable contra los “enemigos internos y externos”. Estas fuerzas desplegaron con urgencia las labores de protección del Partido, del líder y del Gobierno revolucionario, se enfrentaron a los elementos contrarrevolucionarios y contribuyeron decisivamente a frustrar los complots concebidos para destruir al Partido, derrocar al Gobierno revolucionario y hacer frente a los planes de expansión de la guerra de agresión del colonialismo francés.

Durante la resistencia contra el colonialismo francés, respondiendo al sagrado llamamiento del Presidente Ho Chi Minh: “Preferimos sacrificarlo todo antes que perder el país, antes que vivir como esclavos”(1), la fuerza de Seguridad Pública Popular promovió ampliamente el movimiento de estudio y seguimiento de las enseñanzas del Tío Ho, consolidando y desarrollando sin cesar sus filas. Al mismo tiempo, organizó y desplegó fuerzas de investigación y protección armada, estableció cuerpos de seguridad comunal, perfeccionó la red de bases en las zonas de retaguardia y de apoyo, y desarrolló ampliamente los movimientos “Cinco familias en protección mutua”, “Tres no” y “Prevención del espionaje y salvaguarda de los secretos”, entre otros. Codo a codo con el Ejército Popular, combatió valientemente, logrando numerosas hazañas silenciosas pero sumamente heroicas, desbaratando todos los planes de sabotaje del enemigo, manteniendo firmemente la seguridad y el orden en las zonas liberadas y en las bases, y garantizando de manera absoluta la seguridad de las campañas y de los órganos centrales del Partido y del Estado.

Con una red de inteligencia tempranamente establecida y el sólido respaldo del pueblo, la fuerza de Seguridad Pública Popular logró recopilar información estratégica al servicio del liderazgo del Partido, organizar fuerzas para penetrar profundamente en las zonas temporalmente ocupadas por el enemigo y “convertir su retaguardia en nuestro frente”. Asimismo, llevó a cabo operaciones para desmantelar las administraciones títeres, eliminar a los traidores y criminales, castigar a los elementos contrarrevolucionarios y proteger a las fuerzas de resistencia, contribuyendo de manera decisiva a las victorias en los distintos frentes de batalla, coronadas por el histórico triunfo de Dien Bien Phu, que “resonó en los cinco continentes y sacudió el mundo”.

Durante la resistencia contra el imperialismo estadounidense por la salvación nacional, en el Norte, la fuerza de Seguridad Pública Popular cumplió eficazmente la tarea de mantener firmemente la seguridad y el orden, proteger la causa de la construcción del socialismo y derrotar las operaciones de espionaje y de fuerzas de comando enemigas. Asimismo, coordinó la toma del control en ciudades, localidades y zonas recién liberadas; combatió los planes del adversario de inducir, instigar y coaccionar a la población para emigrar al Sur; impulsó de manera efectiva el trabajo de movilización de las masas y fortaleció la lucha política combinada con medidas efectivas contra bandas armadas, agentes del Kuomintang y fuerzas reaccionarias. Al mismo tiempo, desmanteló de forma sistemática las redes de inteligencia y espionaje estadounidense-francesas, frustrando por completo los intentos del enemigo de establecer bases y concentrar fuerzas para sabotear al país en las zonas fronterizas del Norte.

Con el espíritu de “todo por el gran frente” y “todo por el entrañable Sur”, la fuerza de Seguridad Pública Popular movilizó al máximo y con la mayor rapidez sus recursos para apoyar al campo de batalla del Sur con personal, armas, medios técnicos, capacidades profesionales y apoyo logístico al servicio de las campañas. A pesar de las enormes dificultades y la ferocidad del frente, los cuadros enviados en misión de refuerzo no escatimaron sacrificios ni esfuerzos, mantuvieron una firme determinación y, junto con camaradas y compatriotas, construyeron fuerzas políticas, impulsaron a las masas a levantarse contra el control del régimen títere apoyado por Estados Unidos, eliminaron a criminales y traidores, protegieron la Revolución, y desmantelaron las redes de inteligencia, espionaje y bases del enemigo. Muchos de ellos se formaron y maduraron en la lucha, participaron en los comités del Partido a nivel local y se convirtieron en cuadros dirigentes y mandos de las fuerzas de seguridad en la mayoría de las localidades del Sur durante la resistencia contra el imperialismo estadounidense, hasta la reunificación del país, convirtiéndose posteriormente en un valioso patrimonio de la Fuerza de Seguridad Pública Popular por muchos años.

En el Sur, las fuerzas de seguridad se formaron tempranamente, y se consolidaron y desarrollaron de manera constante, manteniéndose firmemente arraigadas al territorio y al pueblo, eliminando a criminales, rompiendo el cerco enemigo, organizando labores de inteligencia y frustrando los planes de espionaje, inteligencia y las operaciones de “pacificación” y “rendición inducida” del adversario. Asimismo, protegieron los movimientos de masas, las bases de resistencia y los órganos dirigentes; tomaron el control y asumieron la gestión de los servicios de inteligencia y de policía del enemigo en las zonas recién liberadas; desmantelaron a los elementos infiltrados en nuestras filas, contribuyendo decisivamente a derrotar las estrategias de guerra del enemigo y a forjar resonantes victorias, coronadas por la histórica Campaña Ho Chi Minh, que liberó completamente el Sur y logró la reunificación del país.

Tras la reunificación de la Patria y el avance de todo el país hacia el socialismo, la fuerza de Seguridad Pública Popular mantuvo un vínculo profundo y cercano con el pueblo, coordinándose estrechamente con las demás fuerzas, niveles y sectores, y desempeñando eficazmente su papel central y de vanguardia en el frente de la protección de la seguridad y el orden. Junto con todo el Partido y todo el pueblo, contribuyó a superar las consecuencias de la guerra, estabilizar la vida en el paísy frustrar las múltiples formas de guerra de sabotaje del enemigo. En las guerras de defensa de la Patria y en el cumplimiento de misiones internacionales, los cuadros y combatientes de la fuerza de Seguridad Pública Popular lucharon valientemente hombro con hombro junto al Ejército y al pueblo de las provincias fronterizas contra la invasión, salvaguardando cada centímetro sagrado del territorio nacional, y brindaron apoyo y asistencia a las fuerzas de seguridad de Camboya y Laos con un elevado espíritu internacionalista.

Ante las duras pruebas en un contexto marcado por enormes dificultades en el país, la compleja evolución de la situación internacional y regional, el colapso del modelo socialista en la Unión Soviética y en los países socialistas de Europa Oriental, así como la intensificación por parte de las fuerzas hostiles de la estrategia de “evolución pacífica” combinada con disturbios y subversión para eliminar a los países socialistas restantes, la fuerza de Seguridad Pública Popular demostró plenamente su lealtad a la Patria y al pueblo, al Partido y al Estado. Junto con todo el Partido y todo el pueblo, mantuvo firme la confianza, combatió y frustró todos los complots y actividades maquiavélicas y peligrosas de las fuerzas hostiles y reaccionarias, superó múltiples dificultades y desafíos, e impulsó con determinación el proceso de renovación, industrialización, modernización del país e integración internacional. En particular, en los últimos años, al aplicar de manera profunda las orientaciones y lineamientos del Partido, y de su Comité partidista, el Ministerio de Seguridad Pública ha dirigido y orientado a toda la fuerza renovar integralmente su labor, asesorar oportunamente al Partido y al Estado en la formulación de políticas y soluciones para garantizar la seguridad y el orden, y servir eficazmente a las tareas de desarrollo socioeconómico y a la integración internacional amplia y profunda del país. Con una actitud proactiva y perspicaz en el seguimiento de la situación, identificando con precisión a los adversarios y a los socios, y concentrando sus esfuerzos en la lucha para prevenir y frustrar todos los complots y acciones de sabotaje de las fuerzas hostiles y reaccionarias, la fuerza de Seguridad Pública Popular ha resuelto de manera definitiva y eficaz numerosos problemas complejos de seguridad, prolongados durante muchos años desde las bases, manteniendo firmemente la seguridad nacional. Al mismo tiempo, ha reforzado continuamente el cinturón de seguridad más allá de las fronteras territoriales, evitando cualquier situación de pasividad o sorpresa estratégica. Al movilizar a todo el sistema político y a la población en general para participar en la garantía de la seguridad y el orden, así como en la prevención y lucha contra los delitos, se ha logrado reducir de forma sostenida la criminalidad, generar cambios positivos en la disciplina, el orden y la seguridad social, y fortalecer la protección de la seguridad ciudadana. Asimismo, se ha destacado por su ejemplaridad y estar a la vanguardia en la implementación de las directrices sobre la construcción y rectificación del Partido; en la reorganización de un aparato político compacto, eficiente, eficaz y efectivo; en el perfeccionamiento del sistema institucional y jurídico; en la lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas; y en la ejecución de las políticas de bienestar social. Como fuerza pionera, orientadora e inspiradora para los sectores y niveles administrativos en la transformación digital, la innovación en los métodos de gestión estatal, la reforma administrativa y la aplicación y desarrollo de los datos de población, la fuerza de Seguridad Pública Popular ha alcanzado numerosos logros importantes y dejado huellas sobresalientes, consolidando un entorno seguro y estable, contribuyendo de manera decisiva al impulso del desarrollo socioeconómico, a la ampliación de las relaciones exteriores, al fortalecimiento de la posición del país en el ámbito internacional, y creando bases y motivaciones sólidas para asumir con confianza sus nobles responsabilidades en el futuro.

A lo largo de 80 años de construcción, lucha y madurez, en todas las etapas de la Revolución, tanto en tiempos de guerra como en el período de paz enfocado en la construcción del país, la fuerza de Seguridad Pública Popular ha mantenido siempre una lealtad absoluta al Partido y a la Patria, sirviendo al pueblo con total dedicación. Decenas de miles de ejemplos de cuadros y combatientes valientes, entregados día y noche, han sacrificado sus vidas por la causa de la defensa de la seguridad nacional, el mantenimiento del orden y la seguridad social, y por una vida pacífica y feliz para el pueblo. Durante la resistencia contra el colonialismo francés y el imperialismo estadounidense, más de 14.000 cuadros y combatientes cayeron heroicamente y más de 20.000 resultaron heridos en los frentes de batalla. En la actualidad, en el arduo frente de la lucha contra el crimen y en la salvaguardia de la seguridad y el orden, cientos de cuadros y combatientes han dado heroicamente su vida y miles han resultado heridos en el cumplimiento del deber.

Los logros, las hazañas, los esfuerzos, la dedicación y los sacrificios de los cuadros y combatientes de esta fuerza han contribuido a mantener firmemente la paz y la estabilidad del país, preservar estrictamente la disciplina y el imperio de la ley, proteger una vida pacífica y feliz para el pueblo, y enriquecer la gloriosa tradición del sector. Estos valores se expresan en los siguientes principios fundamentales: 1. Lealtad absoluta a la Patria, al Partido, al Estado y al pueblo. 2. No rehuir las dificultades ni las penurias, estar siempre dispuestos a luchar y sacrificarse por la independencia, la libertad, la soberanía, la reunificación y la integridad territorial, por la seguridad y el orden de la Patria, y por una vida pacífica y feliz para el pueblo. 3. Mantener un estrecho vínculo con el pueblo, servir al pueblo, apoyarse en él para trabajar y combatir con éxito. 4. Aprender, perfeccionarse y cultivarse continuamente, fortalecer la ética y el carácter del policía revolucionario, elevar el espíritu de independencia, autodeterminación, autosuficiencia y resiliencia, así como la iniciativa, la inteligencia y la creatividad, cumpliendo con excelencia todas las tareas asignadas. 5. Mantener la unidad interna, la cohesión, la democracia y una disciplina estricta, y coordinar sus esfuerzos estrechamente con el Ejército Popular, los ministerios, los sectores y las demás fuerzas. 6. Enaltecer el espíritu de solidaridad internacional pura, leal y solidaria, al servicio de la lucha por la liberación nacional, la construcción y la defensa de la Patria, y contribuir a la garantía de la seguridad en la región y en el mundo.

2- En el próximo período, la situación mundial y regional continuará evolucionando de manera compleja, ejerciendo un profundo impacto en diversos ámbitos de la vida internacional. El entorno económico, político y de seguridad internacional presenta fluctuaciones complicadas, con un aumento de las fricciones, las tensiones y los riesgos, mientras que las amenazas de seguridad no tradicionales influyen de forma amplia y multidimensional a escala global. Tras 40 años de implementación del proceso de renovación (Doi Moi), el país ha alcanzado numerosos logros importantes y relativamente integrales en casi todos los ámbitos. Sin embargo, los riesgos y desafíos que afectan a la estabilidad política, la seguridad nacional y el orden y la seguridad social aún no han sido contenidos de manera efectiva, e incluso algunos muestran una evolución más compleja. Entre ellos figuran el riesgo de un mayor rezago económico respecto a muchos países desarrollados de la región y del mundo; el peligro de desviación del rumbo socialista; las manifestaciones de “autoevolución” y “autotransformación”; la corrupción; los complots, actividades y maniobras de “evolución pacífica” de las fuerzas hostiles; así como la compleja evolución de las prácticasdelictivas.

Con el fin de cumplir con éxito los objetivos estratégicos, con miras hacia la conmemoración del centenario del Partido y de los 100 años de la fundación de la República Democrática de Vietnam, actual República Socialista de Vietnam, todo el Partido y todo el pueblo han alcanzado un alto nivel de consenso en su determinación política, emanada del XIV Congreso Nacional, para conducir al país hacia una nueva era: una era de desarrollo y prosperidad. El objetivo supremo es “estabilizar, desarrollar y mejorar la vida del pueblo”, con el requisito de impulsar un desarrollo de alta calidad, rápido y sostenible, y de promover la proactividad, la autosuficiencia y la autonomía en ese progreso. Ante las exigencias, tareas y misiones revolucionarias en la nueva etapa, la fuerza de Seguridad Pública Popular continúa renovando su pensamiento estratégico en materia de asesoramiento y organización del trabajo para garantizar la seguridad y el orden, ejerciendo al máximo su papel como la “espada fiel y afilada” del Partido, el Estado y el pueblo. Asimismo, aprovecha al máximo las oportunidades, transforma los desafíos en impulso para el desarrollo nacional, asume un papel pionero en la implementación de las orientaciones estratégicas del Partido y contribuye a crear un entorno pacífico y estable que garantice una base sólida para el éxito del desarrollo. En este contexto, se concentra en el cumplimiento de los siguientes objetivos y tareas:

En primer lugar, en cualquier circunstancia, es imprescindible garantizar el principio del liderazgo absoluto, directo e integral del Partido sobre la fuerza de Seguridad Pública Popular. Debe asegurarse que la dirección del Partido sea plena y abarcadora en los ámbitos político, ideológico y organizativo; en todas las tareas relacionadas con la protección de la seguridad nacional, el mantenimiento del orden y la seguridad social, así como en la construcción y el fortalecimiento de la fuerza de Seguridad Pública Popular. Allí donde existan organizaciones y actividades destinadas a salvaguardar la seguridad nacional y garantizar el orden y la seguridad social, debe estar presente la dirección directa del Partido.

En segundo lugar, es necesario renovar de manera enérgica el pensamiento en materia de garantía y protección de la seguridad y el orden, para responder a las exigencias y tareas de la nueva etapa revolucionaria del país. A diferencia de períodos anteriores, en los que la seguridad estaba al servicio del desarrollo, en la nueva etapa revolucionaria la seguridad y el orden deben afirmar su papel como base fundamental para el éxito del desarrollo. La “reorganización del territorio nacional”, junto con la puesta en funcionamiento simultánea del aparato de gobierno local de dos niveles en 34 provincias y ciudades del país —una nueva estructura administrativa integral de la República Socialista de Vietnam—, que marca un punto de inflexión en el pensamiento sobre la gobernanza nacional, también exige un cambio estratégico en la concepción de la garantía y protección de la seguridad y el orden. La fuerza de Seguridad Pública Popular no solo debe cumplir de manera eficaz sus tareas tradicionales en materia de seguridad y orden, sino, en un nivel superior, debe apoyar activamente y acompañar al sistema político y al pueblo en la implementación de las orientaciones del Partido, creando las condiciones más favorables para el desarrollo socioeconómico. Asimismo, debe revisar, ajustar y complementar los planes de garantía de la seguridad y el orden, alineándolos estrechamente con las nuevas orientaciones estratégicas, sobre la base del nuevo espacio de desarrollo y del nuevo modelo de gestión administrativa, superando de manera decidida un enfoque fragmentado y avanzando hacia una concepción integral, interconectada y efectivamente coordinada entre los dos niveles, con una articulación continua entre las fuerzas. Todo ello debe ir acompañado de una orientación y dirección permanentes a nivel provincial, así como del fortalecimiento del nivel comunal, dotándolo de la capacidad suficiente para resolver eficazmente las situaciones de seguridad y orden en las bases.

En tercer lugar, la fuerza de Seguridad Pública Popular debe asumir un papel pionero en la implementación de las orientaciones estratégicas del Partido, comenzando por el “cuarteto de pilares”, integrado por las cuatro resoluciones del Buró Político(2). En este marco, se continuará fortaleciendo el papel de asesoramiento y coordinación en la ejecución del Proyecto N.º 06 del Gobierno sobre el “Desarrollo de aplicaciones de datos de población, identificación y autenticación electrónica al servicio de la transformación digital nacional para el período 2022-2025, con visión hasta 2030”, impulsando enérgicamente la reforma de los procedimientos administrativos. Ello contribuiría al cumplimiento del objetivo de que, para 2025, todos los trámites administrativos relacionados con las empresas se realizacen de forma digital, fluida, integrada, transparente y eficiente, y que el 100% de los procedimientos administrativos se lleven a cabo sin depender de las delimitaciones territoriales dentro del ámbito provincial, garantizando así el mejor servicio al pueblo. Asimismo, se impulsarán con fuerza las actividades de creación y desarrollo de la economía de datos, centrándose en convertir la industria de la seguridad en un verdadero sector estratégico de la industria nacional, reforzando la capacidad de protección de la seguridad nacional y, al mismo tiempo, contribuyendo activamente al objetivo de un crecimiento económico del 8% en 2025 y de cifras de dos dígitos en los años siguientes. Se ha de garantizar de manera absoluta la seguridad y la protección en los procesos de elaboración, aplicación y perfeccionamiento del sistema jurídico, detectando oportunamente y proponiendo medidas para abordar las manifestaciones de “beneficio indebido”, “intereses de grupo”, degradación ideológica, autoevolución y autotransformación, así como las influencias indebidas sobre las instituciones y las políticas durante dichos procesos. Es preciso apoyar y salvaguardar la aplicación estricta de la ley en todo el sistema político y en toda la sociedad, contribuyendo a la construcción de una sociedadordenada, disciplinada, segura y saludable. Esta fuerza debe interiorizar las orientaciones del Partido sobre el desarrollo de la economía privada, garantizando el respeto al principio de una clara delimitación entre las responsabilidades penal, administrativa y civil, así como entre las personas jurídicas y las personas físicas en el tratamiento de las infracciones. Debe continuar impulsando con fuerza la integración internacional en materia de asistencia judicial recíproca y de garantía de la seguridad y el orden, afirmando su papel de “ir por delante y allanar el camino”, y creando condiciones favorables para la integración internacional en otros ámbitos.

En cuarto lugar, es preciso reforzar las medidas de protección de la seguridad y el orden, consolidando firmemente la imagen de un Vietnam pacífico y estable como fuente de recursos y motor del desarrollo. Hay que dominar con precisión la situación interna y externa, así como la de los socios y adversarios, y los asuntos de seguridad tradicionales y no convencionales; asesorar oportunamente al Partido y al Estado en la formulación y organización de políticas internas y externas, en el desarrollo económico, cultural y social, en la garantía del bienestar social y en la mejora de la vida del pueblo. Debe mantener firmemente la seguridad nacional, fortalecer las medidas para proteger al Partido, salvaguardar el sistema socialista, garantizar la seguridad en las zonas estratégicas, en los ámbitos étnico y religioso, en la seguridad económica, la seguridad política interna, la seguridad de la información y las comunicaciones, la seguridad social, la ciberseguridad, la seguridad de los datos y la digital, sin permitir en ningún caso situaciones de pasividad o sorpresa, ni la ocurrencia de incidentes que afecten al orden y la seguridad. Es necesario sancionar con severidad todos los actos que atenten contra la independencia, la soberanía, la reunificación y la integridad territorial, y contra la causa de la construcción y defensa de la Patria, centrarse en la lucha contra la delincuencia, en la construcción de comunas libres de drogas y delitos, avanzando hacia provincias libres de drogas y de criminalidad, como base para el desarrollo del modelo de comunas y provincias socialistas conforme a las orientaciones del Partido. Resulta importante garantizar de manera absoluta la seguridad y la protección durante la conmemoración del 80.º aniversario de la Revolución de Agosto y del Día Nacional (2 de septiembre), las asambleas partidistas a todos los niveles y el XIV Congreso Nacional del Partido, así como de las elecciones de los diputados a la XVI Legislatura de la Asamblea Nacional y de los consejos populares para el período 2026-2031.

En quinto lugar, es necesario continuar construyendo una fuerza de Seguridad Pública Popular revolucionaria, regular, de élite y moderna, capaz de responder a las exigencias y tareas en la nueva situación. Bajo la dirección del Partido, se debe seguir consolidando una fuerza compacta, firme, regular, de élite y moderna, guiada por el espíritu de autosuficiencia y autosuperación. Hay que garantizar que la fuerza de Seguridad Pública Popular sea siempre un pilar sólido y confiable, así como un motivo de orgullo para el pueblo y para la nación vietnamita./.
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* General, miembro del Buró Político, Ministro de Seguridad Pública
(1) Ho Chi Minh: Obras Completas, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2011, tomo 4, página 534.
(2) Resolución N.º 57-NQ/TW, emitida el 22 de diciembre de 2024 por el Buró Político, sobre el avance en el desarrollo de la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital nacional; Resolución N.º 59-NQ/TW, aprobada el 24 de enero de 2025 por el Buró Político, sobre la integración internacional en la nueva situación; Resolución N.º 66-NQ/TW, adoptada el 30 de abril de 2025 por el Buró Político, sobre la labor de elaboración y aplicación de las leyes para responder a las exigencias del desarrollo nacional en la nueva era; y Resolución N.º 68-NQ/TW, emitida por el Buró Político el 4 de mayo de 2025,, sobre el desarrollo de la economía privada.