Inspección de las organizaciones del Partido con indicios de infracción: Una actuación rápida, oportuna y eficaz para garantizar la democracia y la disciplina
Revista Comunista - La inspección de las organizaciones del Partido con indicios de infracción es una tarea crucial que contribuye directamente a mantener el orden y la disciplina del Partido, consolidando la integridad y la fortaleza de las agencias y órganos dentro del sistema político. En los últimos años, bajo el liderazgo cercano y constante del Comité Central, el Buró Político y el Secretariado, y directamente del secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), To Lam, la labor de inspección de los casos con indicios de infracción en organizaciones y militantes ha logrado resultados importantes. Esto ha fortalecido la capacidad y la combatividad de los órganos del Partido, coadyuvando a prevenir y luchar contra la corrupción, la negatividad y el despilfarro, así como garantizar la democracia y la disciplina.
El secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, trabaja con la Comisión de Control Disciplinario _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias
La labor de inspección, supervisión y disciplina del Partido constituye una de las funciones de su liderazgo, y refleja la esencia revolucionaria, el carácter de vanguardia, la ejemplaridad y los principios de organización del PCV. En este marco, la inspección de las organizaciones partidistas ante indicios de infracción es una tarea crucial y estratégica, que contribuye directamente a prevenir y corregir conductas y manifestaciones de degradación y negatividad, así como consolidar la transparencia y la fortaleza de dichos organismos.
En años recientes, bajo el liderazgo directo del Comité Central, el Buró Político y el Secretariado, y especialmente bajo la orientación estrecha del secretario general To Lam, jefe del Comité Directivo Central para la Prevención y Lucha contra la Corrupción, el Despilfarro y la Negatividad, la labor de inspección, supervisión y disciplina del Partido ha dado un giro trascendental tanto en pensamiento como en metodología y eficacia práctica. Numerosos casos complejos y prolongados que generaron indignación pública y que involucraron a organizaciones partidistas han sido detectados, investigados oportunamente y sancionados con rigor, lo que ha dejado una huella profunda y ha recibido el apoyo de los cuadros, militantes y el pueblo.
En la práctica, la inspección en casos con indicios de infracción en las organizaciones del Partido no es solo una cuestión de técnica profesional, sino también una lucha política, ideológica y organizativa clave, que impacta directamente en el prestigio, el liderazgo y la combatividad del Partido. En el contexto de la nueva fase de la construcción y rectificación de las filas partidistas y del sistema político, las exigencias impuestas a la labor de control disciplinario son cada vez mayores, requiriendo determinación política, firmeza, eficacia, intervención oportuna y precisión tanto en las personas como en las organizaciones y las violaciones detectadas.
El liderazgo y la dirección en la inspección de las organizaciones del Partido ante indicios de infracción y algunas violaciones típicas
Durante el XIII mandato, ante la exigencia de una construcción y rectificación integral de las filas partidistas y la lucha decidida contra la degradación, la “autotransformación” y la “autoevolución”, la Comisión de Control Disciplinario del Comité Central del PCV ha demostrado claramente su desempeño en las labores de inspección, supervisión y disciplina. Especialmente destaca la inspección en casos con indicios de infracción en las organizaciones de la fuerza política, una tarea clave con un significado crucial para mantener el orden y la disciplina del Partido.
La Comisión de Control Disciplinario se ha centrado en estudiar, elaborar, emitir documentos al respecto y asesorar al Comité Central, al Buró Político y al Secretariado en la promulgación de numerosos reglamentos, estatutos, programas y directrices importantes sobre la inspección, supervisión y aplicación de la disciplina en el Partido. Estas normativas aseguran un enfoque científico, sincronizado, factible y ajustado a la realidad, centrándose en perfeccionar los principios, métodos y procesos de inspección. Esto no solo cumple una función educativa y preventiva, sino que también sirve de base para detectar y sancionar con rigor a las organizaciones y militantes infractores, permitiendo a los comités en todos los niveles, las organizaciones partidistas y la Comisión cumplir sus tareas de manera uniforme desde el nivel central hasta la base.
Se ha priorizado el liderazgo y la dirección para que las comisiones de control disciplinario de todos los niveles detecten y traten de forma temprana las infracciones relacionadas con áreas y sectores propensos a la negatividad y de particular interés público. El objetivo es evitar la formación de “puntos críticos” y prevenir que las violaciones se acumulen, se prolonguen, se propaguen o provoquen consecuencias graves. Numerosos casos complejos que involucraban a muchas organizaciones del Partido y militantes han sido inspeccionados, concluidos y sancionados con rigor. Esto reafirmó el lema de que “la disciplina atañe a todas las organizaciones del Partido y todos los militantes por igual”, y demostró claramente el espíritu de que “no hay zonas prohibidas, ni excepciones” para asegurar el estricto cumplimiento de la disciplina del Partido, fortalecer la unidad y consolidar la confianza del pueblo.
La Comisión de Control Disciplinario del Comité Central dirige y orienta a sus filiales de todos los niveles para que sigan de cerca la realidad, comprendan y pronostiquen con precisión la situación. Determina que las tareas de inspección y supervisión deben ser integrales y sincronizadas, en consonancia con la resolución de los problemas que preocupan a los cuadros, militantes y ciudadanos. Asimismo, busca renovar constantemente el pensamiento sobre la labor de inspección, supervisión y disciplina del Partido, respetar las leyes objetivas y mantener la constancia en las estrategias. Aplica de manera coordinada la inspección y la supervisión bajo el lema: “la supervisión debe ser amplia” y “la inspección debe tener un enfoque apropiado”, priorizando la supervisión para advertir, alertar y prevenir activamente las infracciones desde temprano y a distancia.
Desde el inicio del XIII Congreso Nacional del PCV, las comisiones de control disciplinario de todos los niveles han inspeccionado a 13.612 organizaciones del Partido por indicios de infracción. Como resultado, se determinó que 8.766 de los organismos incurrieron en violaciones, de los cuales 1.156 fueron objeto de sanciones disciplinarias. En particular, la Comisión de Control Disciplinario del Comité Central del Partido examinó a 78 organizaciones; detectó violaciones y deficiencias, y decidió sancionar a 259 instituciones vinculadas. Solicitó al Buró Político y al Secretariado la aplicación de medidas disciplinarias contra 57, y exigió a los órganos subordinados que sancionen a las entidades y militantes implicados. Las inspecciones se centraron en cuestiones críticas y sectores propensos a la corrupción y conductas negativas que generan indignación social, tales como: el trabajo de personal; la administración y uso de finanzas, activos públicos, tierras, recursos naturales y minerales; el mercado de valores; la adquisición de equipos y suministros médicos; así como la organización y ejecución de licitaciones y proyectos de inversión.
La experiencia práctica de la inspección en casos con indicios de violaciones muestra que las organizaciones partidistas suelen incurrir principalmente en las siguientes infracciones:
Primero, violaciones del principio de centralismo democrático y los reglamentos de trabajo
La práctica de las inspecciones revela que algunas organizaciones del Partido incumplen el principio del centralismo democrático; cometen infracciones en la elaboración, promulgación y cumplimiento de los reglamentos de trabajo, tales como no acatar estrictamente las normas en la organización de reuniones, debates y la promulgación de resoluciones y conclusiones; emitir directrices inconsistentes con las resoluciones, directivas y normativas de los niveles superiores y de la ley; y permitir situaciones en las que “una persona toma decisiones en lugar del colectivo” o donde el “colectivo legaliza las decisiones individuales”, lo que tergiversa la esencia del liderazgo del Partido.
Segundo, violaciones en el trabajo de personal
Este es un ámbito complejo y que deja consecuencias a largo plazo. Las violaciones suelen manifestarse en: 1- Abuso de poder, parroquialismo y favoritismo hacia individuos y facciones en la planificación, nombramiento, rotación y movilización de cuadros; 2- Falta de transparencia y objetividad en la evaluación y clasificación de los funcionarios, lo que deriva en una asignación y uso inadecuado de los mismos. Estas infracciones erosionan el prestigio de las organizaciones partidistas y debilitan la confianza de la población.
Tercero, violaciones en el liderazgo y dirección del desarrollo socioeconómico, y la gestión de tierras, recursos naturales y minerales
Algunas organizaciones del Partido han descuidado su liderazgo y carecido de inspección y supervisión, permitiendo que ocurran violaciones, tales como la formación de grupos de interés y transgresiones sistemáticas; la colusión entre organismos estatales y empresas o contratistas para legalizar procedimientos y actuar en contra de las disposiciones legales. Muchos casos e incidentes relacionados con tierras, minerales, inversión pública, finanzas y presupuestos han causado graves consecuencias, poniendo en riesgo la pérdida de fondos estatales y dando lugar a actos de corrupción, despilfarro y negatividad.
Cuarto, violaciones en la labor de inspección, supervisión y en la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y la negatividad
No pocos comités del Partido y sus burós ejecutivos carecen de sentido de responsabilidad, actúan con indulgencia, evitan la confrontación y no detectan ni previenen oportunamente las violaciones dentro de sus propias filas.
Lecciones aprendidas de la práctica de inspección en las organizaciones del Partido
Primero, hay que defender con firmeza los principios, mantener el carácter partidista y la combatividad, y aplicar correctamente el lema de “sin zonas prohibidas, sin excepciones”.
Una de las causas directas que conducen a infracciones graves en algunas organizaciones del Partido es la falta del liderazgo y la violación del principio de centralismo democrático, llegando incluso a convertir dicho principio en una mera formalidad o utilizar al colectivo para legitimar la voluntad individual. En algunos lugares, el máximo responsable violó gravemente el principio del centralismo democrático y los reglamentos de trabajo, interviniendo, influyendo y dirigiendo directamente acciones que contravienen las normas del Partido y la ley. A raíz de esto, la organización del Partido cae en situaciones de falta de unidad, abuso de poder y autoritarismo.
Especialmente, el lema de “sin zonas prohibidas, sin excepciones” se ha materializado mediante la inspección, la evaluación de responsabilidades y la aplicación de medidas disciplinarias a numerosas organizaciones del Partido. La lección establecida es clara: para que la labor de inspección tenga poder de disuasión, se debe afrontar la verdad, sin dejarse influir por relaciones de interés, ni caer en la condescendencia o la evasión.
Segundo, resulta necesario detectar e inspeccionar proactiva y oportunamente para prevenir las infracciones “desde temprano y a distancia”.
Algunos casos de violaciones en las organizaciones del Partido no han sido detectados ni identificados oportunamente como indicios de infracción, por lo que la prevención y la intervención temprana y a distancia no han sido suficientemente eficaces. Esto ha provocado que, cuando se han realizado inspecciones y medidas disciplinarias, muchos casos ya se hayan vuelto graves y hayan dejado consecuencias serias, con numerosas organizaciones del Partido y militantes sancionados disciplinariamente. En algunos casos, las violaciones comenzaron de forma incipiente desde la etapa de planificación y asignación de cuadros, pero los comités del Partido y los órganos de inspección no intervinieron a tiempo, y cuando los sistemas de gestión de tierras, inversión pública y finanzas, entre otros, quedaron totalmente influenciados, el tratamiento se volvió muy difícil y dejó consecuencias de gran magnitud.
Lección aprendida: la inspección ante indicios de infracción debe ser considerada como una “espada afilada”, evitando que pequeñas faltas se acumulen y se conviertan en delitos graves antes de ser inspeccionadas, analizadas y corregidas. Para lograrlo, el organismo de control disciplinario necesita: 1- Conocer a fondo la situación desde las bases, siguiendo de cerca las áreas propensas a la corrupción, el despilfarro y la negatividad; 2- Construir mecanismos de coordinación con agencias en la inspección, la auditoría y la investigación para recopilar y analizar información; 3- Potenciar el sistema de supervisión regular y temática para garantizar que “ante cualquier indicio, se realice una inspección de inmediato”; 4- El control disciplinario oportuno no solo ayuda a manejar adecuadamente a la organización infractora, sino que también detiene el efecto en cadena y consolida la confianza entre los funcionarios, militantes y pobladores.
Tercero, es preciso tener un control firme de las áreas y sectores, y seleccionar correctamente los focos y puntos clave
La práctica demuestra que las infracciones se concentran principalmente en algunos sectores, como el trabajo de personal y la administración de tierras, recursos naturales, minerales, finanzas, presupuestos e inversión pública. Estas son las “zonas críticas” donde es más probable que surjan intereses de grupo, corrupción, despilfarro y conductas negativas.
Lección aprendida: los órganos de control disciplinario deben definir correctamente el foco y las áreas prioritarias de supervisión. Al centrarse en sectores clave, las actividades de inspección no solo resultan altamente convincentes, sino que también ejercen un amplio efecto de advertencia y disuasión. De este modo, el control disciplinario no solo consiste en “diagnosticar la enfermedad”, sino también en “recetar y suministrar el medicamento” para evitar la reincidencia.
Cuarto, es vital combinar estrechamente la inspección del Partido con la supervisión del pueblo, la prensa y las autoridades competentes.
Muchos casos de gran magnitud se han detectado gracias a las denuncias de la ciudadanía, la información de la prensa y los resultados de auditorías e inspecciones . Esta es una valiosa fuente de información que ayuda a los órganos de control a “sentir el pulso de la vida político-social”.
Lección aprendida: se debe establecer un mecanismo de coordinación abierto que recoja las reflexiones y sugerencias del pueblo, la prensa y los organismos especializados. La inspección de las organizaciones del Partido no puede ser un proceso cerrado internamente; de lo contrario, se corre el riesgo de caer en la subjetividad y la falta de información.
El secretario general To Lam subrayó: “Es preciso construir una 'postura combativa basada en el apoyo de las masas', confiando en el pueblo y escuchándolo; el consenso y el apoyo del pueblo son la medida de la confianza en el liderazgo del Partido”(1). Al inspeccionar las organizaciones partidistas, la estrecha integración de los canales de supervisión social proporcionará a los organismos de inspección una base más sólida para llegar a conclusiones objetivas e integrales, reforzando así la legitimidad de las medidas disciplinarias.
Quinto, es imperativo determinar claramente la responsabilidad colectiva, evitando la “fragmentación” de responsabilidades
Algunas organizaciones partidistas, al ser inspeccionadas, intentan culpar a individuos o distribuir la responsabilidad por igual entre todos los miembros, lo que resta contundencia a las medidas disciplinarias.
Lección aprendida: en la inspección de las organizaciones del Partido, se debe esclarecer primero la responsabilidad del colectivo, ya que, en el ejercicio del liderazgo y la dirección, todas las decisiones importantes son tomadas por el colectivo del comité partidista o su Buró Ejecutivo. Solo tras aclarar la responsabilidad colectiva se procede a examinar la responsabilidad de cada individuo dentro de la instancia.
Únicamente cuando se define correctamente el mecanismo de “liderazgo colectivo, responsabilidad individual”, se evita que ciertos individuos sean “sacrificados” mientras el colectivo elude su responsabilidad. Este enfoque garantiza la justicia, el rigor y el cumplimiento de los principios de organización y funcionamiento del Partido.
Sexto, se ha de combinar la construcción y la lucha, con énfasis en la prevención.
La inspección de las organizaciones del Partido no solo tiene como fin detectar y abordar las infracciones, o examinar, evaluar y concluir sobre las fortalezas y debilidades de los comités partidistas y organizaciones del Partido de nivel inferior, así como de los militantes en el cumplimiento de las directrices y reglamentos del Partido y las leyes del Estado, sino que también ayuda a las organizaciones del Partido a rectificar, prevenir reincidencias y emitir alertas sobre posibles violaciones; con el fin de mantener la disciplina, evitar que estas se desvíen de su rumbo y contribuir de manera importante a que las líneas y políticas del Partido se implementen de forma estricta y eficaz.
Lección aprendida: cada conclusión de una inspección debe estar vinculada a soluciones de rectificación y propuestas para complementar reglamentos, normas y mecanismos de control del poder. Solo así la inspección tendrá un valor duradero y sostenible. Por ejemplo, a través de la inspección de varios comités provinciales donde se produjeron infracciones en la gestión de personal, se formularon recomendaciones para complementar los procesos de selección y endurecer la responsabilidad colectiva, limitando así la repetición de situaciones de favoritismo y parroquialismo. Esto es una prueba de que el control disciplinario sirve tanto para “luchar” como para “construir”.
Séptimo, se debe resaltar el papel del jefe de los órganos de control disciplinario, y fortalecer el temple, el conocimiento y los métodos de trabajo del personal encargado de dicha labor
El éxito de la labor de inspección depende en gran medida de la firmeza y el conocimiento de quienes la ejecutan. Los funcionarios deben “tener el valor de afrontar la verdad, no temer a los roces y no amedrentarse ante las dificultades”.
Lección aprendida: los titulares de los órganos de control disciplinario en todos los niveles deben ser verdaderos ejemplos de integridad, imparcialidad y objetividad. Es necesario cuidar constantemente la construcción y el perfeccionamiento del aparato organizativo, asegurando que el personal de la Comisión de Control Disciplinario y sus órganos dependientes posean la firmeza política, integridad, profesionalidad, profundo conocimiento de la ley y pericia técnica, y responde a las exigencias y tareas planteadas, en consonancia con la orientación del secretario general To Lam: “transparentes como un espejo yafilados como una espada”.
La inspección de casos con indicios de infracción no es simplemente un procedimiento técnico en la labor de construcción del Partido. Es una expresión vívida de la firmeza política, la sabiduría, la constancia en los principios y la capacidad gobernante del Partido. Si se realiza de manera decidida, oportuna y eficaz, esta labor creará una “disciplina de acero” que protegerá la transparencia y fortaleza de las organizaciones del Partido, y consolidará la confianza de los cuadros, militantes y pobladores en el liderazgo del PCV.
La práctica reciente demuestra que ninguna organización está por encima de la disciplina del Partido; todas son iguales ante ella. Esta es una clara evidencia del lema de “sin zonas prohibidas, sin excepciones”, lo que genera un poderoso efecto político-social y recibe el respaldo y la alta valoración de la opinión pública nacional e internacional.
La lección fundamental es la siguiente: para construir un Partido limpio, sólido e integralmente fuerte, la labor de inspección debe ser proactiva, adelantarse un paso, detectar y tratar oportunamente las organizaciones del Partido que cometen violaciones, sin permitir que estas se prolonguen o se expandan. Si se realiza bien, el trabajo de inspección no solo corrige lo incorrecto, sino que también fomenta lo correcto, multiplica los factores positivos y protege a los cuadros que se atreven a pensar, actuar y asumir responsabilidades por el interés común.
En el contexto en el que Vietnam se encamina hacia el objetivo de convertirse en 2030 en un país en desarrollo con ingresos medianos altos, y en 2045 en uno desarrollado de ingresos altos, las exigencias impuestas a la labor de inspección son cada vez más pesadas. Las fuerzas hostiles y reaccionarias buscan por todos los medios tergiversar, atacar y manchar el prestigio de las organizaciones del Partido. Los aspectos negativos de la economía de mercado, la globalización y el auge de la inteligencia artificial plantean nuevos desafíos para la gobernanza nacional y el control del poder. Ante esta situación, la puntualidad, la determinación y la eficacia de la inspección en casos con indicios de infracción por parte de las organizaciones del Partido y sus militantes deben elevarse a una nueva altura.
A partir de las lecciones aprendidas, se puede afirmar que: la labor de inspección de las organizaciones del Partido con indicios de infracción es una de las tareas clave. Tal como afirmó el secretario general To Lam en la primera Asamblea del Partido de los órganos partidistas centrales : “El liderazgo acertado del Partido es el factor decisivo para todas las victorias de la Revolución vietnamita”(2). La inspección de casos con indicios de infracción es, precisamente, una herramienta afilada para garantizar que el liderazgo del Partido realce su transparencia, temple, prestigio y eficiencia, haciéndolo merecedor por siempre de la confianza y las expectativas del pueblo./.
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* Miembro del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, Subjefe permanente de su Comisión de Control Disciplinario
(1) PROF. DR. To Lam: “La persistencia, determinación, consenso, integralidad y avances en la labor de prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y la negatividad contribuye a la construcción de un Partido verdaderamente ‘moral y civilizado’, un país rico, próspero, civilizado y feliz”, Revista Comunista, N.º 1075, diciembre de 2025, pág. 7
(2) Véase: “Discurso del secretario general To Lam en la I Asamblea del Partido de los órganos partidistas centrales ”, Periódico electrónico del Ejército Popular, 24 de septiembre de 2025, https://www.qdnd.vn/chinh-tri/tin-tuc/phat-bieu-cua-tong-bi-thu-to-lam-tai-dai-hoi-dai-bieu-dang-bo-cac-co-quan-dang-trung-uong-lan-thu-i-847583