El desarrollo de fuerzas productivas nuevas y modernas, destacado en los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV), marca un punto de inflexión en la orientación del crecimiento y la gobernanza del país en el nuevo contexto: “Centrarse en impulsar avances decisivos en la ciencia, tecnología, innovación y transformación digital, crear una base para el desarrollo de fuerzas productivas nuevas y modernas y priorizar el fomento de algunas industrias y tecnologías estratégicas, con énfasis en los chips semiconductores y la inteligencia artificial...”(1). Este es precisamente un avance que ayuda a materializar los objetivos estratégicos establecidos en la Resolución del XIV Congreso Nacional del Partido: “Convertir a Vietnam en un país en desarrollo con una industria moderna e ingresos medianos altos para 2030; y en un país desarrollado de altos ingresos para 2045”(2).

Obreros y técnicos inspeccionan la calidad del producto con maquinaria moderna en Hana Micron Vina, empresa especializada en la fabricación y el procesamiento de placas de circuitos integrados para teléfonos móviles y otros productos electrónicos inteligentes _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias

Aplicación creativa del marxismo-leninismo por el Partido Comunista de Vietnam en el contexto contemporáneo

En el marxismo-leninismo, las fuerzas productivas constituyen una categoría que se refiere a la relación entre el ser humano y la naturaleza en el proceso de producción material. Las fuerzas productivas son la combinación de trabajadores y medios de producción. Los trabajadores desempeñan el papel decisivo y son los sujetos del proceso de producción, mientras que los medios de producción incluyen los objetos y los instrumentos de trabajo. El nivel de los instrumentos de trabajo es la “medida” del grado de dominio de la naturaleza y el criterio para distinguir las diferentes épocas económicas.

En la construcción de una nueva sociedad, el Presidente Ho Chi Minh abogó por la innovación, así como el desarrollo de la ciencia, la técnica y la tecnología. Señaló claramente: “La tarea de la ciencia y la técnica es extremadamente importante, por lo tanto, todos los sectores y ciudadanos deben participar en el trabajo científico y técnico para aumentar la productividad laboral y generar mayor riqueza material, con el fin de construir con éxito el socialismo”(3).

En la actualidad, la ciencia se ha convertido en una fuerza productiva directa. No se detiene en la teoría, sino que se materializa en los instrumentos de trabajo, los procesos tecnológicos y las habilidades de los trabajadores. La ciencia ayuda a reducir el tiempo de producción, aumentar la productividad y generar un salto cualitativo en el desarrollo socioeconómico.

Al analizar los componentes esenciales de las fuerzas productivas en la teoría del marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh, en el contexto actual de la Cuarta Revolución Industrial, el Partido Comunista de Vietnam ha reconocido y valorado el papel de la ciencia y la tecnología como una nueva fuerza productiva en los documentos de su XIV Congreso Nacional. El término “nuevas fuerzas productivas” (o fuerzas productivas nuevas y modernas) es uno de los puntos teóricos más destacados, presente a lo largo de los documentos clave. El Partido evaluó: “La Cuarta Revolución Industrial continúa desarrollándose con fuerza y tiene un impacto profundo en todos los sectores. Las nuevas fuerzas productivas, especialmente la alta tecnología y la inteligencia artificial, están experimentando un desarrollo sin precedentes”(4).

El Informe Político del XIV Congreso Nacional del Partido definió la transformación digital como el motor principal para la generación de una nueva fuerza y un nuevo modo de producción de alta calidad: “Establecer un nuevo modelo de crecimiento con el objetivo de elevar la productividad, la calidad, la eficacia, el valor agregado y la competitividad de la economía; identificar la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital como motores principales; crear una fuerza y modo de producción nuevos y de alta calidad, con foco en la economía de datos y la economía digital; e impulsar la transformación digital, ecológica, energética y de la estructura y calidad de los recursos humanos”(5). Igualmente, subrayó soluciones clave para crear avances en el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital nacional: “Aplicar las tecnologías digitales y la inteligencia artificial en la gestión y administración del Partido y del Estado; desarrollar con fuerza los asistentes virtuales para empresas y pobladores. Fomentar la ciudadanía digital, dotando a la población de los conocimientos y habilidades necesarios para que participe de manera eficaz en la economía y la sociedad digitales”(6).

El Informe Político definió seis tareas prioritarias y avances estratégicos, entre los cuales destacan dos iniciativas relativas al desarrollo de fuerzas productivas nuevas, modernas y de la ciencia y la tecnología: “Impulsar una economía de mercado con orientación socialista moderna e integrada internacionalmente, respondiendo a las exigencias de desarrollo de nuevas fuerzas productivas; desarrollar la economía estatal para que desempeñe verdaderamente el papel protagónico, y promover el sector privado como uno de los motores más importantes de la economía; establecer un nuevo modelo de crecimiento, reestructurar la economía e impulsar la industrialización y modernización, tomando la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital como motores principales, en asociación con la garantía de la estabilidad macroeconómica y la elevación de la productividad, la calidad, la eficacia, el valor agregado y la competitividad de la economía...”(7).

Los Documentos del Partido en el XIV Congreso Nacional también detallaron claramente: “4- Concentrarse en crear avances en ciencia, tecnología, innovación y transformación digital, sentando las bases para el desarrollo de fuerzas productivas nuevas y modernas, con énfasis en las industrias y tecnologías estratégicas, particularmente los chips semiconductores y la inteligencia artificial; promover la formación y el empleo de recursos humanos de alta calificación, creando un motor clave para elevar la productividad, la calidad, la eficacia, el valor agregado y la competitividad de los productos, las empresas y la economía”(8).

Por primera vez, los Documentos del Partido sitúan la infraestructura digital al mismo nivel de importancia que la infraestructura de transporte: “Continuar perfeccionando de manera coordinada y logrando avances sólidos en la construcción de la infraestructura socioeconómica, especialmente la de transporte multimodal, la infraestructura tecnológica al servicio del proceso de gestión, gobernanza y creación para el desarrollo, la infraestructura para la transformación digital, ecológica, energética y de adaptación al cambio climático, así como la infraestructura cultural, educativa y deportiva”(9).

La teoría innovadora del Partido sobre las fuerzas productivas nuevas y modernas, que responde a las exigencias de desarrollo del país en el contexto actual, consiste en la síntesis del marxismo-leninismo, el pensamiento de Ho Chi Minh y las transformaciones de la realidad práctica, entre ellas la revolución digital. Esta teoría toma la transformación digital como método, sitúa al ser humano en el centro y considera el marco institucional como palanca para impulsar una transformación histórica del país. Esto fue precisado con claridad por el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, en el discurso pronunciado en el segundo Pleno del Comité Central del XIV mandato: “Se trata de mantener firme en la aplicación y el desarrollo creativo del marxismo-leninismo y del pensamiento de Ho Chi Minh. Esta es la base para que el Partido Comunista de Vietnam mantenga firme su naturaleza revolucionaria y su lealtad a los principios fundamentales, al tiempo que los aplica con flexibilidad y los desarrolla de manera creativa, en consonancia con la realidad vietnamita y las exigencias de la época”(10).

Los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido demuestran claramente el progreso del pensamiento del PCV sobre el desarrollo, al identificar la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital como los principales motores del nuevo modelo de crecimiento. (En la foto: Línea de producción de la empresa Honda Vietnam, en el Parque Industrial Dong Van II) _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias

Fuerzas productivas nuevas y modernas: un impulso histórico para guiar a la nación hacia la era de ascenso

En su XIV Congreso Nacional, el Partido Comunista de Vietnam recalcó que no dominar las fuerzas productivas nuevas y modernas conllevaría el riesgo de un mayor rezago económico y la pérdida de cualquier ventaja competitiva en el ámbito internacional. Al valorar la contribución positiva de la ciencia y la tecnología al desarrollo económico, el Informe Político enfatizó con claridad: “El sistema de infraestructura socioeconómica experimenta un desarrollo significativo, con la inversión y modernización de numerosas obras clave de gran envergadura como autopistas, aeropuertos, puertos marítimos e infraestructura digital..., contribuyendo a transformar la fisionomía del país y abrir nuevos espacios de desarrollo. Se prioriza la inversión en el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital nacional, especialmente en el ámbito de alta tecnología, la construcción del centro nacional de datos y la aplicación de datos poblacionales, identificación y autenticación electrónica..., creando dinámicas para renovar el modelo de crecimiento y elevar el valor agregado de la economía”(11).

El Informe de balance sobre algunas cuestiones teóricas y prácticas del proceso de Doi Moi (Renovación) con orientación socialista en Vietnam en los últimos 40 años, incluido en los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido, también valoró los grandes logros alcanzados en ciencia y tecnología: “En los ámbitos de la ciencia, la tecnología y la innovación se han registrado numerosos avances. Se ha profundizado la comprensión y se han propuesto diversas medidas para materializar la concepción de que “la ciencia y la tecnología son una prioridad nacional de primer orden” y constituyen el “motor clave” para desarrollar las fuerzas productivas modernas”(12).

Además de los logros, el Informe Político señaló las limitaciones en el desarrollo científico y tecnológico: “La capacidad y el nivel tecnológico siguen siendo limitados, y faltan industrias básicas y tecnologías estratégicas que actúen como pilares para impulsar el crecimiento económico. La ciencia, la tecnología y la innovación aún no se han convertido en el principal motor de la industrialización, la modernización y el desarrollo del país. Las infraestructuras siguen siendo insuficientes, débiles y poco homogéneas, y no responden al ritmo de las exigencias actuales. Asimismo, persisten limitaciones en la movilización, captación y asignación de los recursos para el desarrollo”(13).

Asimismo, el Informe de balance sobre algunas cuestiones teóricas y prácticas del proceso de Renovación en los últimos 40 años reconoció: “La productividad y la eficiencia en las actividades científicas, tecnológicas y de innovación aún presentan limitaciones, y no se corresponden con su capacidad y potencial inherentes como recurso para el desarrollo del país”(14).

De cara a la construcción y al desarrollo nacional en la nueva era, el Partido identifica tanto oportunidades como desafíos: “El vigoroso desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial, impulsado por avances en inteligencia artificial (IA), macrodatos y automatización, abre grandes oportunidades que deben aprovecharse para lograr un progreso decisivo. Esta revolución genera nuevos productos y servicios de mayor calidad a menores costos, permitiendo un funcionamiento económico más eficiente e inteligente, un uso más óptimo de los recursos y la creación de tecnologías para la protección ambiental en el desarrollo”(15). En particular, los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido señalan: “Los cuatro riesgos identificados por el Partido se han ido superando progresivamente, aunque algunos aspectos siguen evolucionando de manera compleja. El riesgo predominante es el del rezago en el desarrollo, especialmente en materia tecnológica, y el de caer en la trampa de ingreso medio”(16).

Para evitar caer en la trampa del ingreso medio y el rezago en algunos sectores, el Partido identifica las fuerzas productivas nuevas y modernas como un camino inevitable para abrir las puertas de la nueva era. En este sentido, el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital nacional se posiciona como uno de los avances más importantes: “Adoptar una actitud proactiva y dinámica para acceder rápidamente a las oportunidades y aprovechar eficazmente los logros de la Cuarta Revolución Industrial. Dar prioridad a la asimilación, transferencia, aplicación creativa y dominio de las tecnologías avanzadas, estratégicas, fundamentales, de base y digitales, especialmente en los ámbitos de la industria electrónica, los semiconductores, la inteligencia artificial, la tecnología nuclear, la energía atómica, las nuevas energías, la tecnología espacial y la tecnología cuántica”(17).

Las fuerzas productivas nuevas y modernas ofrecen a los países que parten de una posición rezagada la oportunidad de dar un “salto adelante”, siempre que logren dominar las tecnologías fundamentales y construir un ecosistema de semiconductores. Dominar las nuevas tecnologías significa también garantizar la autonomía en materia de ciberseguridad y soberanía digital, así como evitar la dependencia de las cadenas de suministro globales ante posibles turbulencias geopolíticas. Las fuerzas productivas nuevas y modernas actúan como un agente que cambia la fisionomía nacional en muchas dimensiones. En primer lugar, permiten superar la trampa del ingreso medio: en lugar de depender de la explotación de recursos naturales y la mano de obra barata, estas fuerzas impulsan un crecimiento basado en la productividad total de los factores (PTF) y la innovación, ayudando a desplazar la economía hacia peldaños más altos en la cadena de valor global. Asimismo, contribuyen a alcanzar los objetivos de una transición verde y sostenible, ya que la nueva tecnología optimiza los recursos, reduce las emisiones y resuelve el conflicto entre el desarrollo económico y la protección ambiental, un requisito indispensable en la nueva era. Particularmente, mejoran la capacidad de gobernanza nacional mediante herramientas digitales que ayudan a modernizar el aparato administrativo, en aras de una gestión social transparente, eficiente y con mayor capacidad de respuesta a las necesidades de la población.

La aspiración de “ascenso” exige un avance cualitativo, y las fuerzas productivas nuevas y modernas son la clave para lograrlo. Es necesario aprovechar esta oportunidad de oro, en un momento en que el mundo atraviesa por una fase de reestructuración de las cadenas de suministro tecnológicas (como la de los semiconductores). Dominar estas nuevas fuerzas productivas permite captar una oportunidad única para lograr un avance significativo, dejando de ser un país rezagado para situarse a la par de otros e incluso tomar la delantera en determinados sectores emergentes. Su aplicación generalizada liberará el potencial creativo del ser humano y abrirá nuevos espacios de desarrollo, como la economía digital y la sociedad digital.

Para que las fuerzas productivas nuevas y modernas se conviertan realmente en un impulso determinante, es necesario superar ciertos desafíos, en particular, resolver de manera satisfactoria la relación entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Esto implica construir un marco jurídico sólido para los nuevos modelos de negocio, promover la experimentación y proteger los derechos de propiedad intelectual. Asimismo, requiere capacitar el talento humano para responder a las nuevas exigencias de la actual coyuntura, priorizando las áreas de la ciencia, tecnología e ingeniería, además de recapacitar a la fuerza laboral para que nadie se quede atrás en la revolución digital. También exige desarrollar infraestructuras estratégicas, las cuales abarcan no solo autopistas y aeropuertos, sino también infraestructura digital (5G, 6G, centros de datos) y de energía limpia.

Las fuerzas productivas nuevas y modernas constituyen la “llave” para abrir las puertas hacia una nueva era. Si se identifican correctamente y se invierte en ellas de forma decidida, serán la palanca que impulse al país hacia un desarrollo rápido y sostenible, haciendo realidad la aspiración de una nación fuerte y próspera.

Condiciones para garantizar el desarrollo de fuerzas productivas nuevas y modernas

Los documentos del XIV Congreso Nacional del Partido esbozaron numerosas soluciones estratégicas para desarrollar fuerzas productivas nuevas y modernas, concentrándose en los siguientes aspectos principales:

En primer lugar, es preciso enfocarse en impulsar avances decisivos en ciencia, tecnología, innovación y transformación digital como una base para el desarrollo de fuerzas productivas nuevas y modernas, priorizando varias industrias y tecnologías estratégicas, con especial énfasis en los chips semiconductores y la inteligencia artificial. Hay que priorizar el desarrollo y el dominio gradual de las tecnologías de producción en industrias emergentes, tales como los chips semiconductores, la robótica y automatización, la inteligencia artificial, los materiales avanzados, los materiales para la ingeniería mecánica, la biotecnología, la industria ambiental y las energías renovables. Se han de construir y desarrollar gradualmente la industria de aplicaciones de energía atómica, las industrias aeroespacial y cuántica. El XIV Congreso Nacional del Partido señaló claramente la necesidad de desarrollar y explotar con eficacia la infraestructura científica, tecnológica y de innovación, especialmente la digital, de macrodatos y economía de datos, con orientaciones específicas como la creación de una base nacional de datos, vinculándola con las bases de datos especializadas, el desarrollo de bases de datos para la gestión y explotación de recursos y la protección ambiental, el fortalecimiento de la ciberseguridad y la seguridad de los datos, la construcción de centros nacionales de datos, y la aplicación de datos poblacionales, identificación y autenticación electrónica. 

En segundo lugar, resulta necesario impulsar una transformación decisiva de las relaciones de producción, vinculada a un avance estratégico en el perfeccionamiento institucional. El XIV Congreso Nacional del Partido definió el perfeccionamiento institucional como el “avance de avances” y orienta hacia una transformación profunda de las relaciones de producción en las siguientes direcciones: 1- Pasar de la “gestión” a la “creación de condiciones para el desarrollo”: en lugar de utilizar normativas vinculantes de carácter procedimental, el nuevo marco institucional debe crear un entorno favorable para el desarrollo; 2- Renovar la gestión científica y tecnológica: aceptar los riesgos inherentes a la investigación en alta tecnología y modificar el criterio de evaluación, pasando de una evaluación basada en el proceso a otra centrada en los productos finales y su impacto social; 3- Fortalecer la descentralización y delegación de competencias: eliminar el mecanismo de “solicitud y concesión” en la aprobación de proyectos tecnológicos, con el fin de aumentar la capacidad de respuesta de las empresas y los institutos de investigación ante los cambios del mundo.

En tercer lugar, la formación de recursos humanos de alta tecnología debe definirse como un “avance estratégico” para responder a las exigencias de las fuerzas productivas nuevas y modernas. El mecanismo de “encargo” de personal para participar en tareas científicas y tecnológicas clave constituye una solución crucial dentro de la estrategia de desarrollo del talento, que vincula estrechamente la formación y la investigación con las necesidades prácticas del país. Este avance estratégico en recursos humanos “por encargo” debe orientarse hacia áreas estratégicas, proyectos, tareas de investigación científica de importancia nacional, así como misiones urgentes. El nuevo modelo de formación requiere una estrecha cohesión entre el Estado, los científicos y las empresas. La triple hélice de cooperación “Estado - escuela - empresa” representa una solución práctica para elevar la eficiencia de la formación, la investigación científica y la transferencia de tecnología.

En cuarto lugar, hay que garantizar la seguridad y la soberanía digital nacionales en el ciberespacio. Las nuevas y modernas fuerzas productivas, basadas en la aplicación intensiva de los avances científicos y tecnológicos de vanguardia, cuyo núcleo es la inteligencia artificial, desempeñan un papel primordial en la salvaguarda de la Patria en el entorno cibernético.

El desarrollo de fuerzas productivas nuevas y modernas, destacado en los Documentos del XIV Congreso Nacional, representa un hito teórico trascendental que ratifica la visión estratégica del Partido Comunista de Vietnam. Esta es la “clave” para que el país logre avances cuantitativos en su tasa de crecimiento, optimice la productividad social y consolide su posición en las cadenas de valor globales, en aras de avanzar con firmeza hacia una era de prosperidad y autodeterminación./.
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* MSc, Subjefe del Departamento de Construcción del Partido, Revista Comunista
(1) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2026, Vol. I, pág. 145
(2) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Ibíd., Vol. II, pág. 375
(3) Ho Chi Minh: Obras Completas, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2011, Vol. 14, pág. 97
(4), (5), (6) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Ibíd., Vol. I, págs. 78, 90-91, 106
(7), (8), (9) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Ibíd., Vol. I, págs. 144-145, 145, 148
(10) Prof. Dr. To Lam: “Mantenerse firmes en lo político e ideológico, perseverar en los objetivos estratégicos y aunar esfuerzos y voluntades, con determinación y firmeza, en aras de una vida próspera y feliz para el pueblo”, Revista Comunista, N.° 1082, marzo de 2026, págs. 7-8
(11) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Ibíd., vol. I, págs. 49-50
(12) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Ibíd., vol. II, pág. 206
(13) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Ibíd., vol. I, pág. 65
(14), (15) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Ibíd., vol. II, págs. 128, 247
(16), (17) Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, Ibíd., vol. I, págs. 80, 106