Revista Comunista- A lo largo de su proceso de liderazgo de la revolución, el Partido Comunista de Vietnam (PCV) siempre ha considerado la lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas como una tarea importante y permanente, a la vez urgente y a largo plazo. Ya en la etapa inicial, cuando aún no había tomado el poder, las directrices del Partido abordaban la lucha contra los funcionarios corruptos y venales, así como contra las prácticas de soborno. Desde los primeros días después de conquistar el poder, el Presidente Ho Chi Minh señaló claramente que “la corrupción, el despilfarro y la burocracia son enemigos del pueblo”, “enemigos dentro de nuestras filas” y “enemigos internos”(1). Afirmó que “combatir resueltamente la corrupción es responsabilidad de todo el Partido y el pueblo” y que “la lucha contra la corrupción, el despilfarro y la burocracia es muy necesaria y debe llevarse a cabo de manera permanente”(2).

El secretario general del Partido, To Lam, jefe del Comité Directivo Central para la Prevención y Lucha contra la Corrupción, el Despilfarro y las Prácticas Negativas, preside la reunión de los miembros permanentes del Comité, el 18 de marzo de 2026 _ Foto: Agencia Vietnamita de Noticias

Durante los primeros años del proceso de Renovación, el PCV definió la lucha contra la corrupción como un componente importante de toda la causa revolucionaria. Esta labor contribuye a fortalecer el papel dirigente del Partido, mejorar la eficacia de la gestión estatal, construir y consolidar un Partido y un aparato estatal transparentes y sólidos, así como garantizar el ejercicio de los derechos democráticos del pueblo(3). A lo largo de 35 años de Renovación, el Partido ha determinado que la prevención y lucha contra la corrupción y el despilfarro constituyen una tarea de especial importancia para la construcción y rectificación de las filas partidistas, la consolidación de un sistema político transparente y fuerte y el fortalecimiento de la gran unidad nacional. En particular, después de 20 años de aplicación de la Resolución N.º 04-NQ/TW, aprobada el 21 de agosto de 2006 por el III Pleno del Comité Central del Partido del X mandato, “Sobre el fortalecimiento del liderazgo del Partido en la prevención y lucha contra la corrupción y el despilfarro” (Resolución del III Pleno del X mandato), la conciencia, la teoría, así como las orientaciones, principios y medidas para prevenir y combatir la corrupción se han perfeccionado progresivamente. La creación del Comité Directivo Central para la Prevención y Lucha contra la Corrupción (ahora Comité Directivo Central para la Prevención y Lucha contra la Corrupción, el Despilfarro y las Prácticas Negativas), presidido por el Secretario General del Partido, así como la creación de comités directivos provinciales y municipales para esta labor, han contribuido a garantizar el liderazgo directo e integral del Partido en este ámbito. Al mismo tiempo, la experiencia práctica en esta lucha ha propiciado una ampliación del ámbito de actuación, extendiendo los esfuerzos contra la corrupción y el despilfarro más allá del sector público para asegurar una cobertura exhaustiva y abordar la corrupción desde su raíz. Esta lucha se ha convertido en un movimiento de alcance nacional, desde el nivel central hasta el local, con la participación de todo el sistema político y el respaldo y la participación activa del pueblo. Como resultado, la disciplina dentro del Partido y el control del poder se han fortalecido, abordándose las infracciones de manera sistemática y conforme tanto a los reglamentos del Partido como las disposiciones de la ley.

La detección, investigación, procesamiento y enjuiciamiento de los delitos de corrupción han registrado avances positivos, con una coordinación más sistemática y eficaz, desde la percepción y el enfoque hasta los métodos de actuación y las medidas de tratamiento. En los últimos mandatos del Partido, la aplicación coherente de una política que garantiza tanto el rigor como la humanidad, mediante la clasificación y diferenciación de los sujetos implicados en cada causa judicial, para acreditar la comisión de delitos de corrupción, así como el ánimo de lucro y la apropiación indebida en los casos de carácter económico, corrupción y abuso de cargo, junto con el fomento de la reparación voluntaria de las consecuencias causadas, ha contribuido a mejorar la recuperación de los activos procedentes de la corrupción y de los recursos sustraídos al Estado o perdidos por este, logrando resultados mejores y en menos tiempo que anteriormente.

La práctica de la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas durante los últimos años ha demostrado que “no existen zonas prohibidas” ni “excepciones”. Esta política ha tenido un fuerte efecto disuasorio y de advertencia tanto en la sociedad como dentro del sistema político, y ha contribuido a fortalecer la confianza del pueblo en el Partido, el Estado y el socialismo. La lucha contra estos flagelos se ha convertido en un contenido central de la labor de construcción y rectificación del Partido. En la Conferencia nacional para revisar la labor de prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas durante el XIII mandato del Partido, el secretario general del PCV y presidente de la nación, To Lam, señaló: “Combatir la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas no frena el desarrollo, sino que contribuye a impulsar el desarrollo socioeconómico; sancionar a los funcionarios que cometen infracciones no debilita al Partido, sino que lo hace cada vez más fuerte” (5). La construcción y rectificación del Partido tienen como objetivo fortalecer su capacidad de liderazgo, gobernanza y combate. La prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas deben estar al servicio del desarrollo socioeconómico y del desarrollo nacional. El objetivo último es lograr un pueblo rico, una nación fuerte y una sociedad justa, democrática y civilizada, contribuyendo así activamente a conducir a la nación hacia una nueva era.

Después de 40 años de Renovación, la fortuna, el potencial, la posición y el prestigio internacional de Vietnam se han fortalecido, creando una base importante para que el país avance con fuerza en la nueva era. Sin embargo, el país todavía enfrenta numerosas dificultades y desafíos, algunos de ellos más agudos y complejos que en la etapa anterior. En particular, los cuatro riesgos identificados por el Partido han sido gradualmente superados, aunque algunos aspectos siguen evolucionando de manera compleja(6). El balance de 20 años de implementación de la Resolución del III Pleno del Comité Central del X mandato también muestra que, junto con los resultados alcanzados, la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas todavía enfrentan dificultades y desafíos. En algunos ámbitos, las instituciones y el marco jurídico aún presentan lagunas y deficiencias. La aplicación de determinadas medidas preventivas todavía no es sustantiva ni eficaz. La corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas siguen siendo complejos y graves en algunos sectores, generando preocupación en la opinión pública y la población.

Para desarrollar el país en la nueva era y alcanzar los dos objetivos estratégicos centenarios de la nación(7), la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas deben responder a las nuevas exigencias. Por ello, al inicio del XIV mandato, el II Pleno del Comité Central del Partido aprobó la Resolución N.º 04-NQ/TW, “Sobre la continuación del fortalecimiento del liderazgo del Partido en la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas en la nueva etapa” (en adelante, Resolución N.º 04-NQ/TW). La Resolución expresa claramente la determinación de lograr avances significativos y progresos sustanciales en la lucha resuelta y persistente contra la corrupción y el despilfarro en la nueva etapa, mediante un nuevo enfoque y nuevos métodos de actuación. El objetivo es continuar impulsando de manera firme y persistente la prevención, el control, la contención y la erradicación de estos flagelos, y al mismo tiempo, impulsar el desarrollo socioeconómico, contribuyendo a mantener un crecimiento económico de dos dígitos durante los próximos años y responder a las exigencias de un desarrollo rápido y sostenible. También debe ayudar a crear un entorno transparente y un marco jurídico seguro para que la mayoría de la población y las empresas puedan invertir, producir y desarrollar sus actividades con confianza; y permitir que los funcionarios y militantes del Partido impulsen la innovación, se atrevan a pensar y actuar en favor del interés común. Quienes piensen actuar de manera deshonesta o ilícita deben saber que enfrentarán consecuencias y no se atreverán a infringir la ley.

Las tareas y soluciones para la nueva etapa deben garantizar la continuidad y el desarrollo de los planteamientos anteriores, así como incorporar nuevas orientaciones, principios, medidas y métodos de actuación en la labor de prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas desarrollada en los últimos tiempos. Asimismo, es necesario identificar correctamente los ámbitos prioritarios, los puntos de avance decisivos y los problemas persistentes para concentrar en ellos la labor de dirección y conducción, prestando especial atención a la aplicación efectiva de los cinco puntos de vista y las siete tareas y soluciones establecidos en la Resolución N.º 04-NQ/TW. Las principales soluciones son:

Primero, el Partido continuará ejerciendo un liderazgo directo e integral de la lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas en todos los niveles; y seguirá fortaleciendo el control de la disciplina dentro de la organización, promoviendo la ejemplaridad y la responsabilidad, especialmente de los máximos responsables de los comités del Partido.

La práctica demuestra que los resultados de la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas dependen en gran medida del papel y la responsabilidad de los máximos responsables en cada nivel. Por ello, la Resolución N.º 04-NQ/TW establece que los comités partidistas, las organizaciones del Partido y sus máximos responsables deben asumir directamente el liderazgo y la dirección de esta labor. Deben actuar de manera proactiva para prevenir estos fenómenos y realizar de forma periódica autoevaluaciones e inspecciones, así como detectar y sancionar oportunamente la corrupción, el despilfarro, las prácticas negativas, el deterioro de la ideología política, la ética y el estilo de vida, así como las manifestaciones de “autoevolución” y “autotransformación” dentro de sus filas, comenzando desde la base y las células del Partido. Se debe sancionar estrictamente a los máximos responsables que muestren falta de responsabilidad, una gestión o liderazgo laxos, o no ejerzan adecuadamente sus funciones de inspección y supervisión, permitiendo que se produzcan actos de corrupción, despilfarro o prácticas negativas. También deben ser sancionados quienes encubran o dificulten la detección y el tratamiento de estos casos. Al mismo tiempo, es necesario establecer mecanismos para incentivar y proteger a las organizaciones, personas y máximos responsables que detecten y actúen de manera proactiva y oportuna frente a la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas dentro de sus organismos, entidades y organizaciones.

Es preciso fortalecer el papel y la responsabilidad de las organizaciones del Partido en la base; reforzar la gestión y supervisión del cumplimiento de las funciones y las relaciones sociales de los militantes; y prevenir de manera proactiva y realizar oportunamente inspecciones, supervisión y aplicar sanciones cuando existan indicios de infracciones. La medida educativa más eficaz consiste en que los máximos responsables y los colectivos dirigentes de todos los niveles, sectores, organismos, organizaciones, entidades y localidades den el ejemplo, asuman sus responsabilidades y garanticen la coherencia entre sus palabras y sus actos en la lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas. Es preciso esforzarse por lograr un equilibrio justo y razonable entre la autoridad y la responsabilidad en el desempeño de las funciones.

Segundo, hay que fortalecer la construcción y el perfeccionamiento del marco institucional, las políticas y las leyes, garantizando su coherencia, unidad, transparencia y viabilidad, junto con mecanismos de aplicación consistentes y responsabilidades claramente definidas, a fin de prevenir la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas.

Una de las tareas prioritarias es concretar e institucionalizar de manera plena y oportuna las orientaciones, tareas y soluciones en materia de gestión socioeconómica y prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas establecidas en los Documentos del XIV Congreso del Partido y en la Resolución N.º 04-NQ/TW(8). Es necesario continuar aplicando las conclusiones del Secretario General del Partido, en su calidad de jefe del Comité Directivo, adoptadas en las sesiones de este órgano, relativas a la concreción de las orientaciones y políticas para el tratamiento de casos de corrupción, despilfarro y prácticas negativas vinculados al sector económico privado. Asimismo, es necesario elaborar directrices para determinar las consecuencias de los actos de despilfarro, a fin de aplicarlas en el tratamiento de los delitos relacionados con la gestión y utilización de bienes estatales que provoquen pérdidas o despilfarro. Además, hay que implementar eficazmente las orientaciones, políticas, resoluciones y normas recién emitidas(9), en particular la Resolución N.º 29/2026/QH16, aprobada el 24 de abril de 2026 por la Asamblea Nacional, sobre mecanismos y políticas especiales para abordar las infracciones de la ley sobre tierras cometidas por organizaciones y personas antes de la entrada en vigor de la Ley de Tierras de 2024, así como para resolver las dificultades y obstáculos de proyectos estancados durante largos períodos. Asimismo, se debe acelerar la revisión, modificación, complementación y promulgación de nuevas normas jurídicas, garantizando una base legal coherente para el funcionamiento del aparato estatal bajo el modelo de administración de tres niveles.

Con tres objetivos fundamentales: mantener la paz y la estabilidad social; impulsar un desarrollo rápido y sostenible; y velar por el bienestar y la mejora del nivel de vida de la población, se observa que, en la actualidad, las políticas y disposiciones legales orientadas a promover el desarrollo siguen siendo menos numerosas que aquellas destinadas a la gestión y el control. Por ello, durante el mandato del XIV Congreso Nacional del Partido, es necesario centrar los esfuerzos en investigar, elaborar y promulgar un mayor número de políticas y disposiciones legales que impulsen el desarrollo, movilicen recursos, alienten a los cuadros a actuar con dinamismo y creatividad y promuevan una gestión pública orientada a generar condiciones favorables para el desarrollo. Al mismo tiempo, se debe garantizar un marco jurídico seguro que limite los riesgos para quienes llevan a cabo estas tareas. Si existen vacíos legales, los individuos malintencionados se aprovecharán de ellos para cometer infracciones; por el contrario, si no se dispone de un marco jurídico que ofrezca garantías de seguridad, las personas honestas sentirán temor ante los posibles riesgos, no se atreverán a actuar con dinamismo y creatividad y carecerán de motivación para esforzarse en el cumplimiento de sus funciones. Por ello, es necesario continuar revisando y promulgar oportunamente los documentos jurídicos necesarios, a fin de garantizar la coherencia, la uniformidad y la integridad del sistema legal. En la elaboración de políticas y leyes, se deben armonizar dos exigencias: 1- Gestionar, controlar, garantizar la transparencia y aplicar sanciones con rigor, de modo que quienes actúen de manera ilícita sepan que deberán responder por sus actos; 2- Promover el dinamismo, la innovación y la creatividad, generar incentivos para el desarrollo nacional y crear las condiciones para que quienes actúan correctamente puedan trabajar con confianza, entusiasmo y disposición para contribuir.

Tercero, hace falta renovar el pensamiento y los métodos de trabajo en materia de inspección, supervisión, auditoría, investigación, procesamiento, enjuiciamiento y principios para el tratamiento de las infracciones.

Es necesario identificar de manera proactiva, investigar y tratar de forma coordinada y oportuna las infracciones en sectores nuevos, estratégicos y clave. Se debe impedir resueltamente la formación de “grupos de interés” que busquen obtener beneficios ilícitos mediante la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas. Para mantener una lucha firme y persistente contra estos males, y al mismo tiempo acompañar e impulsar el desarrollo socioeconómico, debe garantizarse el siguiente principio: “sancionar con rigor y oportunamente, de manera humanista y convincente, sin zonas prohibidas ni excepciones; garantizar al mismo tiempo la objetividad y la integralidad, examinar cuidadosamente el contexto histórico concreto y adoptar las medidas pertinentes teniendo en cuenta la eficacia política, económica y social, así como los intereses nacionales. Dar prioridad a la máxima recuperación de los bienes y fomentar la reparación voluntaria de las consecuencias”(10).

La garantía de objetividad y de una evaluación integral, el examen minucioso del contexto histórico concreto y la adopción de medidas adecuadas sobre la base de su eficacia política, económica y social, así como de los intereses nacionales y del pueblo, tienen como finalidad proteger a quienes innovan y actúan con audacia, se atreven a pensar y a actuar en aras del interés común, así como fomentar iniciativas que impulsen el desarrollo. El tratamiento de las infracciones debe realizarse de manera gradual, de menor a mayor gravedad, dando prioridad a las medidas de carácter civil, económico, administrativo y organizativo. Cuando una infracción alcance el nivel que requiera responsabilidad penal, se permitirá aplicar inicialmente medidas para reparar voluntariamente las consecuencias económicas, dentro de un plazo concreto. El grado de cumplimiento de estas medidas será un elemento importante para determinar las acciones posteriores.

Es necesario modificar cuanto antes la legislación en materia penal, civil y administrativa, así como las normas relacionadas con la exención de responsabilidad y la exclusión de responsabilidades civiles, administrativas y penales. El objetivo es excluir la responsabilidad jurídica de quienes, al aplicar la ciencia y la tecnología, impulsar la innovación y llevar a cabo la transformación digital en aras del interés común, incurran involuntariamente en daños debido a riesgos imprevistos. Asimismo, debe considerarse la reducción de la responsabilidad penal y las penas en casos de infracciones que no respondan a motivos de lucro personal, en los que los implicados devuelvan voluntaria y proactivamente los bienes, reparen las consecuencias y compensen los daños ocasionados, y contribuyan eficazmente a la investigación y el descubrimiento de los delitos.

Cuarto, se debe intensificar la labor preventiva, asumiéndola desde la raíz como factor fundamental; el control del poder como elemento central y pilar transversal; y la aplicación de la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital como ejes centrales.

Es necesario educar y construir una cultura de integridad para que las personas “no quieran” incurrir en corrupción; establecer mecanismos estrictos y transparentes para que “no puedan” hacerlo; fortalecer el control del poder y aplicar sanciones rigurosas para que “no se atrevan” a hacerlo; y crear políticas de remuneración adecuadas para que “no necesiten” recurrir a la corrupción. La prioridad es perfeccionar de manera oportuna, plena, coherente, unificada y viable las instituciones y leyes, garantizando el rigor y la responsabilidad clara. Se debe revisar, complementar, ajustar y abordar oportunamente sus lagunas y deficiencias, creando un entorno político y jurídico transparente, estable y seguro que fomente la innovación, elimine dificultades y obstáculos, libere los recursos e impulse el desarrollo.

Se propone reforzar el control del poder de los cuadros y personas con autoridad, así como del aparato de gobierno y los sectores sensibles y propensos a la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas, especialmente aquellos que generan preocupación entre la opinión pública. Hay que concentrar la atención en construir un contingente de cuadros, especialmente los estratégicos, los de la base y los máximos responsables, que posean las cualidades, capacidades y prestigio necesarios para cumplir con las exigencias de sus funciones. Al mismo tiempo, deben ser sancionados estrictamente los cuadros que muestren desidia, eludan sus deberes o responsabilidades, actúen con excesivo burocratismo, incurran en acoso o causen molestias a la ciudadanía y a las empresas. También es necesario fortalecer la eficacia de la gestión estatal y acelerar la reforma de los procedimientos administrativos, la aplicación de la ciencia y la tecnología y la transformación digital. Asimismo, hay que garantizar la transparencia, reforzar la responsabilidad de rendir cuentas y establecer un control estricto, sustantivo y eficaz sobre los bienes y los ingresos de los cuadros. Debe promoverse el uso de medios de pago sin efectivo y establecer mecanismos y una hoja de ruta para una gestión transparente de los activos en toda la sociedad. Al mismo tiempo, es importante continuar perfeccionando las políticas de incentivos y los regímenes salariales y de ingresos, garantizando condiciones de vida para que los cuadros y empleados públicos puedan desempeñar sus funciones con tranquilidad, integridad e imparcialidad y responder a las exigencias y tareas de la nueva situación.

Quinto, hace falta generar un cambio profundo y un avance en la práctica del ahorro y la lucha contra el despilfarro en toda la sociedad, tanto en el uso del tiempo y las oportunidades de desarrollo como de los recursos y bienes materiales.

Es necesario aplicar con rigor y eficacia la Estrategia nacional de prevención y lucha contra el despilfarro y la Ley de Ahorro y Lucha contra el Despilfarro. Además, se debe fortalecer la gestión y el uso comedido, eficiente y sostenible de los recursos, especialmente de las finanzas y los bienes públicos, así como revisar y establecer una hoja de ruta para resolver con urgencia y de manera definitiva las obras y proyectos retrasados o paralizados durante largos períodos y con riesgo de pérdidas y despilfarro. Asimismo, deben resolverse los asuntos relacionados con proyectos y tierras señalados en informes de inspección y auditoría o en sentencias firmes, evitando que los recursos sigan siendo desaprovechados. Es importante gestionar y utilizar eficazmente los inmuebles y terrenos excedentes tras la reorganización del aparato estatal y las unidades administrativas en todos los niveles, realizar inspecciones e investigaciones y sancionar estrictamente algunos casos representativos de pérdidas y despilfarro, con el fin de generar un efecto disuasorio, alertar sobre estos fenómenos y prevenirlos. También debe prestarse especial atención a evitar el despilfarro del tiempo y las oportunidades de desarrollo.

Sexto, hay que movilizar la fuerza de todo el sistema político y el pueblo en la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas.

Es necesario elevar la eficacia de la supervisión suprema de la Asamblea Nacional y la de los Consejos Populares en todos los niveles, así como las actividades de crítica social del Frente de la Patria de Vietnam. Debe reforzarse la supervisión de la elaboración y aplicación de las leyes, el ejercicio de las funciones públicas y de aquellas personas con autoridad, y el cultivo y fortalecimiento de la ética revolucionaria y la cultura de integridad de los cuadros y militantes del Partido. Asimismo, se deben perfeccionar los mecanismos para que el pueblo pueda presentar propuestas, informar y denunciar casos de corrupción, despilfarro y prácticas negativas, a la par de fortalecer de manera efectiva el control del poder. Se necesita seguir de cerca y oportunamente la evolución de la opinión pública, así como dar respuesta y resolver de manera definitiva las peticiones, quejas, reclamaciones y denuncias legítimas de la población. Como señaló el Presidente Ho Chi Minh: “Por difícil que sea una tarea, sin el apoyo del pueblo no podrá llevarse a cabo; por ardua que sea, con la participación del pueblo podrá resolverse” y se debe “hacer que la gente aborrezca la corrupción, el despilfarro y la burocracia; convertir millones de ojos y oídos de las masas en una luz que llegue a todos los rincones y no deje ningún escondite a estas prácticas”(11).

Séptimo, es necesario continuar consolidando y perfeccionando la estructura organizativa y elevar la eficacia de la coordinación entre los organismos competentes en la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas. Se debe ampliar y mejorar la eficacia de la cooperación internacional en la prevención y lucha contra la delincuencia, incluida la corrupción. Al mismo tiempo, hay que establecer planes de formación y capacitación para elevar la calidad del personal directamente encargado de estas tareas, tanto en sus capacidades profesionales como en su ética y conducta profesional, de manera que responda a las exigencias de la actual etapa de la revolución./.
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* Miembro del Buró Político, Secretario del Comité Central del Partido, Jefe de su Comisión de Asuntos Internos.
(1) Ho Chi Minh: Obras completas, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2011, t. 7, págs. 357-362
(2) Ho Chi Minh: Obras completas, Íbid, tomo 13, pág. 418
(3) Véase: Comisión de Asuntos Internos del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam: Revisar algunas cuestiones teóricas y prácticas de 30 años de renovación en materia de prevención y lucha contra la corrupción y el despilfarro (1986-2016), Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2016, pág. 25.
(4) Véase: Documentos del XIII Congreso Nacional del Partido, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2021, tomo I, pág. 25
(5) Prof. Dr. To Lam: “Perseverancia - determinación - consenso - integralidad - avances en la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas, contribuyendo a construir un Partido que sea verdaderamente ´ético y civilizado´, y un país rico, fuerte, próspero, civilizado y feliz”, Revista Comunista, N.º 1075, diciembre de 2025, pág. 5
(6) Véase: Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2026, tomo II, págs. 19-20
(7) Véase: Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido, Íbid, tomo I, pág. 112
(8) La Resolución N.º 04-NQ/TW establece las siguientes tareas: modificar la Ley de Prevención y Lucha contra la Corrupción, la Ley de Tierras y las legislaciones pertinentes; fortalecer la transparencia y la responsabilidad de rendir cuentas; y reforzar el control de los bienes y los ingresos de los funcionarios y las personas con autoridad. Estudiar la elaboración de una Ley de Registro de Bienes y modificar oportunamente el Código Penal, el Código de Procedimiento Penal y las normas jurídicas pertinentes para institucionalizar las nuevas orientaciones y directrices del Partido sobre las políticas de exención, reducción y exclusión de la responsabilidad penal, así como sobre el tratamiento de las infracciones, la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas.
(9) Resolución N.º 66-NQ/TW, aprobada el 30 de abril de 2025 por el Buró Político, “Sobre la renovación de la labor de elaboración y aplicación de las leyes para responder a las exigencias del desarrollo nacional en la nueva era”; Resolución N.º 57-NQ/TW, emitida el 22 de diciembre de 2024 por el Buró Político, “Sobre el avance en el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital nacional”; Resolución N.º 68-NQ/TW, emitida el 4 de mayo de 2025 por el Buró Político, “Sobre el desarrollo de la economía privada”; Conclusión N.º 14-KL/TW, del 22 de septiembre de 2021, del Buró Político, “Sobre la política de fomentar y proteger a los funcionarios dinámicos y creativos en favor del interés común”, entre otros documentos.
(10) Resolución N.º 04-NQ/TW, promulgada el 3 de abril de 2026 por el Comité Central del Partido del XIV mandato, “Sobre la continuación del fortalecimiento del liderazgo del Partido en la prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas en la nueva etapa”.
(11) Ho Chi Minh: Obras completas, Íbid., tomo 13, pág. 419