Construir una educación moderna, humanista e integrada internacionalmente, que contribuya a encumbrar a Vietnam a la altura de las grandes potencias del mundo*
Revista Comunista – El Ministerio de Educación y Formación organizó el 5 de septiembre de 2025 en Hanoi la ceremonia conmemorativa del 80.º aniversario de la tradición del sector educativo, la recepción de la Orden del Trabajo de Primera Clase y el acto de inauguración del año escolar 2025-2026. El secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), To Lam, asistió y pronunció un discurso en el evento. La Revista Comunista tiene el honor de presentar a los lectores el texto íntegro del discurso del líder partidista:
El secretario general del PCV, To Lam, asiste a la ceremonia conmemorativa del 80.º aniversario de la tradición del sector educativo, la entrega de la Orden del Trabajo de Primera Clase y al acto de inauguración del año escolar 2025-2026. _Foto: Agencia Vietnamita de Noticias
Distinguidos dirigentes y exdirigentes del Partido, del Estado y del Frente de la Patria de Vietnam,
Estimados maestros veteranos; dirigentes y exdirigentes del Ministerio de Educación y Formación; representantes de la dirigencia de los comités, ministerios, sectores y de la ciudad de Hanoi;
Queridos profesores, alumnos y estudiantes de todo el país:
Hoy, en un ambiente solemne y lleno de orgullo, mientras todo el país celebra el 80.º aniversario de la Revolución de Agosto y el Día Nacional del 2 de septiembre, nos reunimos para participar en la ceremonia de inauguración del nuevo curso escolar, conmemorar los 80 años desde que el Presidente Ho Chi Minh envió su primera carta a los estudiantes de todo el país y celebrar los 80 años de la fundación del Ministerio de Educación Nacional, antecesor del actual Ministerio de Educación y Formación.
Esta es una ocasión para recordar la gloriosa tradición y expresar nuestro profundo agradecimiento por las contribuciones de las generaciones de docentes y gestores de la educación en todo el país. Al mismo tiempo, también constituye una oportunidad para reafirmar la firme determinación de impulsar una renovación profunda, a fin de que la educación sea verdaderamente una política prioritaria nacional y una fuerza motriz clave para el desarrollo del país y el futuro de la nación.
En nombre de los dirigentes del Partido y del Estado, quisiera transmitir mis más cordiales saludos y mejores deseos a todos los docentes, gestores de la educación y estudiantes de todo el país. Que el sector educativo continúe logrando avances innovadores, dignos de la tradición del amor por el estudio y de las aspiraciones de ascenso de la heroica nación vietnamita. Felicito al Ministerio de Educación y Formación por haber sido condecorado con la Medalla del Trabajo de Primera Clase.
Estimados camaradas, docentes, alumnos y estudiantes,
Nuestros antepasados solían enseñarnos: “El aprendizaje debe ir de la mano con la práctica”, “Las personas talentosas son la savia vital de la nación”. En su carta a los estudiantes en el primer día de clases, en septiembre de 1945, el Presidente Ho Chi Minh escribió: “A partir de este momento, comenzarán a recibir una educación completamente vietnamita… para asimilar la educación de un país independiente, una educación que los forme como ciudadanos útiles para Vietnam, una educación que desarrolle plenamente sus capacidades innatas”. Esas enseñanzas han sido, y continúan siendo, los objetivos y principios rectores con que acciona el sistema educativo de nuestro país.
Hace 80 años, inmediatamente después del triunfo de la Revolución de Agosto, el Gobierno provisional estableció el Ministerio de Educación Nacional -una decisión estratégica que sentó las bases del nuevo sistema educativo del Vietnam independiente. Junto a ello, el movimiento “Alfabetización para todos” cobró un fuerte impulso con el lema “Quien sabe leer enseña a quien no sabe”. La lucha contra el analfabetismo se convirtió en el “frente pionero” para elevar el nivel intelectual del pueblo y liberar los recursos humanos al servicio de la construcción nacional. Al evocar aquellos momentos sagrados, recordamos aún más las inmensas contribuciones del Presidente Ho Chi Minh y de nuestros predecesores, y reconocemos también las grandes aportaciones de generaciones de docentes que “se dedicaron de todo corazón a sus queridos alumnos” y a la causa de la educación.
Estimados camaradas,
Durante los últimos 80 años, ya fuera en medio de las llamas de la guerra o en los esfuerzos de reconstrucción en tiempos de paz, la educación revolucionaria en Vietnam siempre ha estado a la vanguardia: formando recursos humanos, cultivando talentos y realizando una contribución decisiva a la victoria de la liberación nacional, la reunificación y el desarrollo del país. Especialmente desde el período del Doi Moi (Renovación), la educación y la formación han ampliado continuamente su red, mejorado su calidad, y se han integrado de manera progresiva en el ámbito internacional.
Junto a nuestros logros, muy dignos de orgullo, también debemos reconocer con seriedad que la calidad de la educación sigue siendo desigual, con marcadas diferencias entre regiones. Las reformas fundamentales e integrales no se han implementado de manera sincronizada en algunos aspectos, y aún persiste confusión tanto en la comprensión como en la acción. La educación superior avanza lentamente en su renovación, y los vínculos entre la formación, la investigación y el mercado laboral todavía no son sólidos. Los métodos de enseñanza en muchos lugares no fomentan la creatividad ni la capacidad de autoaprendizaje. La infraestructura, la transformación digital y la integración internacional siguen siendo limitadas e insuficientes. Ha habido períodos en los que la educación no ha desempeñado plenamente su papel como fuerza motriz del desarrollo. Estos son problemas que requieren de nuestros esfuerzos decididos para superarlos.
Estimados camaradas,
El país está entrando en una nueva etapa de desarrollo, con el objetivo de convertirse en una nación industrial moderna para 2030 y en una nación desarrollada de altos ingresos para 2045. En el contexto de la globalización, la economía del conocimiento y el fuerte desarrollo de la ciencia, la tecnología y la transformación digital, la educación y la formación deben reafirmar aún más su posición como política nacional prioritaria y convertirse en una fuerza motriz clave para el desarrollo del país.
Recientemente, el Buró Político emitió la Resolución N.º 71 sobre los avances en el desarrollo de la educación y la formación. Este mes, el Secretariado del Comité Central del Partido llevará a cabo una conferencia nacional para difundir e implementar dicha resolución. Se trata de un documento de suma importancia, con una visión estratégica, que establece objetivos grandes y concretos, y propone tareas y soluciones de gran impacto para situar la educación y la formación vietnamita en la corriente principal educativa mundial. Para poner rápidamente en práctica la resolución, propongo:
Todo el Partido debe renovar de manera decidida su pensamiento de liderazgo sobre la educación, evitando imponer normas antiguas a un sistema educativo moderno; en cambio, debe brindar una orientación cercana y sustantiva, implementar de manera decisiva y eficaz, y considerar consistentemente la educación como la política prioritaria nacional.
La Asamblea Nacional debe continuar perfeccionando el sistema legal, creando un marco jurídico claro, estable y avanzado para la causa de la renovación de la educación y la formación.
El Gobierno debe reforzar la inversión, asegurar los recursos financieros, la infraestructura y el personal; y al mismo tiempo, eliminar de manera resuelta los obstáculos en los mecanismos y políticas, para desbloquear y movilizar al máximo todos los recursos sociales para la educación.
El Frente de la Patria, las organizaciones de masas y las organizaciones sociales deben promover la fuerza de la gran unidad nacional, alentando y difundiendo el movimiento de toda la población para cuidar y desarrollar la causa de la educación.
El sector educativo debe ser pionero en la renovación del pensamiento, los métodos y la gestión; y en la construcción de un cuerpo docente que posea tanto conocimientos como ética y un fuerte anhelo de contribuir. Los maestros y maestras deben ser ejemplos brillantes y una fuente de inspiración para sus alumnos. Los estudiantes deben cultivar grandes ideales y aspiraciones, estudiar y formarse para convertirse en ciudadanos globales, integrándose progresivamente con los estándares internacionales, pero siempre manteniendo la identidad y el espíritu vietnamitas.
Para implementar con éxito la causa de renovación de la educación y la formación en la nueva etapa, quisiera enfatizar algunas orientaciones principales:
En primer lugar, renovar con firmeza el pensamiento y la acción. Pasar de una reforma meramente “correctiva” a un enfoque creativo y orientador, en el que la educación lidere el desarrollo nacional; tomar la calidad, la equidad, la integración y la eficacia como criterios de evaluación; y reforzar estrictamente la disciplina en la implementación.
En segundo lugar, garantizar un acceso equitativo a la educación y elevar el nivel general de conocimientos de la población. Ningún niño debe quedarse atrás; se debe dar prioridad a las zonas remotas, fronterizas, insulares y desfavorecidas; aumentar la inversión en escuelas, nutrición escolar, personal docente e infraestructura digital. Recientemente, hemos aplicado la exención de matrículas para todos los estudiantes desde preescolar hasta bachillerato; algunas localidades han ofrecido almuerzo gratuito a los niños que asisten a la escuela en jornada doble. El Buró Político también ha emitido conclusiones sobre la política de inversión para la construcción de escuelas con internado públicas de varios niveles en 248 comunas fronterizas. De inmediato, se pondrá en marcha un programa piloto para invertir en la construcción o renovación de 100 escuelas en 2025, cuya finalización está prevista a más tardar para el inicio del próximo año escolar.
En tercer lugar, renovar la educación general de forma integral. No se trata solo de transmitir conocimientos, sino también de cultivar la personalidad, fortalecer la condición física y enriquecer el espíritu; despertar el sentido de ciudadanía, la conciencia de la disciplina y la responsabilidad social; y formar una generación de personas “competentes, solidarias y resilientes”.
En cuarto lugar, crear avances decisivos en la educación superior y la formación profesional. Las universidades deben convertirse en centros de generación de conocimiento y tecnología, núcleos de innovación y emprendimiento, vinculando estrechamente la formación, la investigación y la transferencia tecnológica con las necesidades del desarrollo nacional. Es necesario establecer grandes universidades de alcance regional e internacional, así como instituciones modernas de formación profesional, para formar recursos humanos de alta calidad y contribuir a que el país dé un salto cualitativo en materia de ciencia y tecnología, industrialización y transformación digital.
En quinto lugar, promover la integración internacional en la educación. La integración tiene como objetivo aprender de las mejores prácticas, acortar brechas y difundir experiencias exitosas; fomentar la formación conjunta, la articulación de programas, el reconocimiento de créditos, el intercambio de docentes y estudiantes, así como la atracción de académicos internacionales; contribuyendo así a elevar la posición de la educación vietnamita.
En sexto lugar, centrarse en la construcción de un sólido equipo de docentes y gestores educativos. El profesorado es el alma de la educación y el factor decisivo para el éxito o el fracaso de la innovación. Los docentes no solo transmiten conocimientos, sino que también siembran aspiraciones, forjan el carácter y encienden la fe en sus estudiantes. Por ello, los propios docentes deben aprender de manera constante, innovar y dar el ejemplo. La Ley del Profesorado, aprobada por la Asamblea Nacional, constituye una base para garantizar la mejora de las condiciones materiales de vida, los derechos y los intereses legítimos, al tiempo que eleva los estándares profesionales, la ética, la responsabilidad y la posición social del personal docente.
En séptimo lugar, impulsar la transformación digital y la aplicación de la inteligencia artificial (IA) en la educación. Se debe convertir la tecnología en el motor de una innovación fundamental e integral: enseñanza y aprendizaje flexibles, recursos educativos abiertos, plataformas digitales seguras y centradas en la persona; fortalecer las competencias digitales de docentes y estudiantes; y garantizar la seguridad y protección de los datos.
En octavo lugar, priorizar la inversión en educación. Invertir en educación es invertir en el futuro de la nación. Es necesario realizar una planificación integral y una reestructuración del sistema (especialmente de las universidades públicas) para crear centros de formación, investigación e innovación a la altura de los estándares regionales e internacionales; utilizar de manera eficiente el gasto público y evitar despilfarros; y reforzar la cooperación público-privada, así como movilizar recursos sociales para contribuir a la causa de la formación de las futuras generaciones.
En noveno lugar, construir una sociedad del conocimiento y promover el aprendizaje a lo largo de toda la vida. En la era de la Cuarta Revolución Industrial, el conocimiento cambia día a día, hora a hora; lo que hoy es válido, mañana puede quedar obsoleto. Por ello, el aprendizaje no es solo una necesidad individual, sino que, ante todo, debe concebirse como una responsabilidad política y un acto revolucionario permanente de cada ciudadano. A cualquier edad, en cualquier ámbito o profesión, debemos aprender para no quedarnos atrás; aprender para dominar el conocimiento y la tecnología; aprender para desarrollarnos y contribuir a la construcción de un país fuerte y próspero.
Construir una sociedad del conocimiento y fomentar el aprendizaje a lo largo de toda la vida constituye la base más sólida para una nación autosuficiente y resiliente. No es solo el equipaje de cada individuo, sino también un valor fundamental del país, que garantiza que nuestra nación avance al ritmo de los tiempos y afirme el carácter y la inteligencia de Vietnam en el escenario internacional.
Queridos alumnos y estudiantes,
Con motivo de la inauguración del año escolar 2025-2026, quisiera recordarles lo siguiente: nuestros antepasados alcanzaron la victoria con su sangre y sus sacrificios; hoy, en un contexto de paz, integración y aspiración de ascenso, corresponde a su generación hacer lo mismo, conquistando nuevas victorias mediante el conocimiento, el coraje y la creatividad. Por ello, les exhorto a: (1) Fijarse metas claras, practicar la autodisciplina y cultivar la pasión por el descubrimiento; (2) Fortalecer sus capacidades, dominar la tecnología digital y la inteligencia artificial de manera lúcida, segura y humana; (3) Saber amar, compartir y vivir con responsabilidad hacia ustedes mismos, sus familias y la comunidad.
Cada paso que den hacia adelante es el futuro del país. Los alumnos más jóvenes deben esforzarse por cumplir diligentemente las cinco enseñanzas del Tío Ho; los estudiantes de secundaria deben forjar su carácter, fortalecer su conciencia cívica, enriquecer sus conocimientos y alimentar sus aspiraciones; los estudiantes universitarios deben cultivar grandes ideales, atreverse a pensar y a actuar, situarse a la vanguardia de la ciencia y la tecnología, la innovación, la transformación digital, la economía verde y la integración internacional; estudiar y formarse para convertirse en personas útiles para sus familias y para la sociedad.
Queridos docentes, educadores y gestores del sector:
A lo largo de los últimos 80 años, el colectivo del magisterio vietnamita ha trabajado de manera silenciosa pero perseverante, con sacrificio y enormes aportes a la noble causa de la formación de las personas. En nombre de los dirigentes del Partido y del Estado, expreso mi profundo agradecimiento y sincero reconocimiento a las generaciones de maestros y maestras. En la nueva etapa, deseo que el profesorado: (1) Continúe dando ejemplo, renueve sus métodos de enseñanza y guíe a los estudiantes en el camino del conocimiento y la formación del carácter; (2) Sea pionero en la transformación digital, orientando a los alumnos y estudiantes universitarios en el uso de la tecnología —especialmente la inteligencia artificial— de forma creativa, eficaz, segura y humana; y (3) Participe activamente en la elaboración de políticas, junto con todo el sector, para elevar la calidad y la equidad en la educación.
Estimados camaradas, queridos maestros, alumnos y estudiantes,
Nuestro Partido siempre ha considerado la educación y la formación como una política nacional de primer orden, una fuerza motriz clave que determina el futuro de la nación. Hoy más que nunca, debemos considerar la inversión en educación como una inversión en el porvenir, en el desarrollo sostenible y en la prosperidad de nuestro país.
La conmemoración del 80.º aniversario de la carta del Presidente Ho Chi Minh a los estudiantes y del 80.º aniversario de la fundación del Ministerio de Educación no es solo una ocasión para recordar la gloriosa tradición, sino, más importante aún, para reafirmar la firme determinación de construir en Vietnam un sistema educativo moderno, humanista e integrado internacionalmente, que contribuya a enaltecer a la nación y situar al país a la altura de las grandes potencias del mundo.
Hago un llamado a todo el Partido, a todo el pueblo y a todo el Ejército; a todos los niveles, sectores y localidades; a cada familia y a cada ciudadano, para que unamos esfuerzos en el cuidado y desarrollo de la causa de la formación de las generaciones futuras, por el porvenir de nuestros hijos, por la prosperidad de la Patria y por la felicidad del pueblo.
Con la tradición de valorar la educación, un equipo docente entregado, el esfuerzo constante de los estudiantes de todo el país y la atención de toda la sociedad, confío en que el sector educativo seguirá superando dificultades, alcanzará numerosos logros importantes y contribuirá a hacer realidad la aspiración de construir un Vietnam fuerte y próspero.
Con motivo del inicio del nuevo año escolar, deseo a todos los docentes, a los padres de familia y a todos los estudiantes del país un año académico lleno de entusiasmo, éxitos y alegría.
¡Muchas gracias!
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*Título establecido por la Revista Comunista en su edición electrónica