Avanzar con firmeza bajo la bandera del Partido

PROF., DR. TO LAM
Secretario general del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam
21:04, 02-02-2026

Revista Comunista- En ocasión del 96.º aniversario de la fundación del Partido Comunista de Vietnam (3 de febrero de 1930 - 2026), el secretario general del Comité Central del Partido, To Lam, escribió un artículo titulado “Avanzar con firmeza bajo la bandera del Partido”, la Revista Comunista tiene el honor de presentar el texto íntegro de este artículo.

El secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, junto al pueblo del barrio Thuong Cat, Hanoi _ Foto: Agencia Vietnamita de Noticias

Inmediatamente después del rotundo éxito del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV), todo el Partido, el pueblo y el Ejército celebran el 96.º aniversario de la fundación del PCV (3 de febrero de 1930 - 3 de febrero de 2026) con un espíritu de especial regocijo. El hito de los 96 años del PCV adquiere aún mayor significado cuando el país entra en el primer año del nuevo mandato, un año inicial con un papel decisivo en la materialización de la Resolución del XIV Congreso Nacional del Partido, en aras de convertir los objetivos estratégicos en realidad. El orgullo por el brillante camino de 96 años bajo la bandera gloriosa del Partido continúa siendo una poderosa fuente de impulso, que aviva un nuevo espíritu, fortalece la confianza y reafirma la determinación del pueblo vietnamita de avanzar con firmeza hacia el futuro.

A lo largo de 96 primaveras desde su fundación, especialmente en más de 80 años al frente del poder, el PCV ha demostrado una vitalidad perdurable, una firmeza inquebrantable y una línea de liderazgo acertada, conduciendo la Revolución vietnamita de victoria en victoria. Desde que existe el Partido, la nación vietnamita, con su tradición milenaria, ha escrito nuevas páginas de historia gloriosa: lideró al pueblo en el triunfo de la Revolución de Agosto de 1945, que dio nacimiento a la República Democrática de Vietnam, hoy República Socialista de Vietnam; dirigió a todo el pueblo en la victoria sobre el colonialismo y el imperialismo en las prolongadas guerras de resistencia, reunificando el país, sanando las heridas de la guerra, y guiando a toda la nación en la causa de renovación, construcción, desarrollo y defensa de la Patria socialista vietnamita. Cada etapa, con sus altibajos históricos, ha constituido una prueba que ha forjado al Partido, haciéndolo cada vez más maduro y sólido en su camino de servir a la Patria y al pueblo.

Los 96 años de trayectoria han confirmado que no existe fuerza política alguna, fuera del Partido Comunista de Vietnam, que posea el  suficiente prestigio, la capacidad y firmeza para liderar la revolución con el objetivo de servir al pueblo. El papel dirigente y gobernante integral del Partido es el factor decisivo para todas las victorias en la causa de construcción y defensa de la Patria. Lo que constituye la fuerza y el prestigio del Partido no son solo sus resonantes hazañas, sino también su espíritu autocrítico y abierto a la crítica constructiva, su valentía para afrontar la verdad, reconocer los defectos y su determinación para corregirlos. Gracias a ello, el Partido se renueva y rectifica constantemente para ser cada vez más limpio y fuerte.

El itinerario de 96 años del Partido ha dejado muchas lecciones valiosas. Ante todo, la bandera de la independencia nacional y el socialismo debe sostenerse siempre con firmeza: estos son los dos objetivos estratégicos, estrechamente vinculados a lo largo de todo el proceso revolucionario. La independencia nacional es la condición previa indispensable para construir el socialismo, y el socialismo es la base sólida que garantiza la verdadera y duradera independencia de la nación. Imbuido de esta verdad, el Partido se mantiene invariablemente fiel al camino elegido por el Presidente Ho Chi Minh y el pueblo: defender con firmeza la independencia, la soberanía nacional y la integridad territorial, al tiempo que persevera en la construcción del socialismo en aras de la felicidad del pueblo.

Una lección profunda y de especial importancia es que la causa revolucionaria es del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. El pueblo no solo es el artífice de las victorias históricas, sino también la fuente inagotable de fortaleza que permite al Partido Comunista de Vietnam existir y desarrollarse. Toda línea y directriz del Partido debe partir de los intereses y aspiraciones legítimas del pueblo. Es el pueblo quien confía y encomienda su misión al Partido, y este no tiene otro interés que servir a la Patria y al pueblo. El Presidente Ho Chi Minh enfatizó: “El Partido no es una organización para hacer carrera ni enriquecerse; debe cumplir la misión de liberar a la nación, hacer próspera la Patria y garantizar el bienestar del pueblo”. Sus enseñanzas conservan plenamente su valor, recordando que el Partido debe mantenerse siempre estrechamente vinculado al pueblo, reconocer que el pueblo es la base y tomar su felicidad como el objetivo supremo. La práctica demuestra igualmente que, cuando se aleja del pueblo y se cae en el burocratismo y la corrupción, surgen riesgos incalculables para el destino de la nación y la propia supervivencia del Partido. Por lo tanto, preservar la relación entrañable con el pueblo, apoyarse en él para construir el Partido, sigue siendo un principio vital. El apoyo y la confianza del pueblo son la medida del prestigio, la fuente de fuerza y el “secreto” de la victoria de nuestro Partido en cada etapa revolucionaria.

Ciudad Ho Chi Minh después de 40 años de renovación _ Fuente: nhiepanhdoisong.vn

Además, el Partido concede siempre gran importancia a la consolidación permanente del gran bloque de unidad nacional. “¡Unidad, unidad, gran unidad! ¡Éxito, éxito, gran éxito!” – el llamado del Tío Ho condensó esta verdad: la unidad es una valiosa tradición y la mayor fuente de fuerza de la Revolución vietnamita. El Partido debe saber cómo maximizar la fuerza de la gran unidad de todo el Partido y de todo el pueblo, combinando armoniosamente la fuerza nacional con la fuerza de la época. Esta es tanto una lección como un principio de acción que permite al Partido liderar al pueblo para superar todas las dificultades y elevar al país a nuevas alturas en el actual contexto de globalización.

La gran lección que lo abarca todo es: la dirección acertada del Partido es el factor principal que determina todas las victorias de la Revolución vietnamita. Los 96 años de historia confirman el papel pionero, de “ejército guía” del PCV en la causa de liberación nacional, construcción y desarrollo del país. Para ejercer un liderazgo duradero, el Partido debe perfeccionarse y renovarse constantemente, manteniendo su naturaleza revolucionaria y su carácter de vanguardia. El Partido ha de estudiar y aplicar de manera creativa el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh, elevando sin cesar su nivel intelectual, su firmeza política, su ética y su capacidad de organización práctica, a fin de estar en condiciones de resolver los nuevos problemas que plantea la realidad revolucionaria. Al mismo tiempo, el Partido debe mantenerse permanentemente en alerta y luchar contra los grandes riesgos que lo amenazan, especialmente los errores en los lineamientos, las desviaciones, el rezago económico, la burocracia, la corrupción y la degradación, la “autoevolución” y la “autotransformación” dentro de sus filas. La construcción de un Partido limpio y fuerte en lo político, ideológico, moral, organizativo y en el trabajo de cuadros sigue siendo una tarea clave, decisiva para la existencia del Partido y el socialismo.

En cada momento histórico decisivo, el Partido ha sabido formular oportunamente orientaciones correctas y corregir con rigor los errores y deficiencias cuando han surgido. Su valentía de “autoevaluarse y autocorregirse” ha ayudado al Partido a evitar el dogmatismo y el estancamiento, fortaleciéndose continuamente para satisfacer las demandas de la Revolución en cada etapa. A partir de las lecciones históricas, el Partido siempre ha actuado con iniciativa al adoptar decisiones oportunas; de manera destacada, la política de Renovación (Doi moi), iniciada en la década de 1980, permitió al país salir de la crisis y encaminarse hacia un vigoroso desarrollo. Recientemente, frente a la corrupción y degradación en una parte de los cuadros y militantes, el Partido ha emitido numerosas resoluciones y conclusiones, mostrando determinación para rectificar e intensificar la lucha bajo el principio de “sin zonas prohibidas ni excepciones, todos son iguales ante la ley”.

Hoy, al mirar retrospectivamente casi un siglo de trayectoria, se puede afirmar con orgullo: bajo el liderazgo del Partido Comunista, Vietnam ha pasado de ser una colonia sometida y pobre a convertirse en una nación independiente, unificada y soberana, con una posición cada vez más elevada en la arena internacional; de un país devastado tras las guerras, Vietnam emprendió la política de Doi moi (desde 1986), superó la crisis y se ha transformado en un país en desarrollo de ingreso mediano, donde las condiciones de vida del pueblo mejoran de manera constante. Mirando al mundo, se puede afirmar: la posición, el potencial, el estatus y el prestigio internacional de Vietnam se elevan día a día. Amigos en los cinco continentes conocen a Vietnam como una nación heroica en la lucha por la independencia, y también como un socio confiable, un país amante de la paz y en fuerte ascenso económico. Estos grandes logros de significado histórico confirman la verdad: la dirección acertada del Partido es el factor decisivo de todas las victorias de la Revolución vietnamita, es la “bandera que aglutina la fuerza de toda la nación” en la causa de construcción y defensa de la Patria.

El XIV Congreso Nacional del PCV ha trazado orientaciones y objetivos estratégicos importantes para el próximo período, especialmente la determinación de cumplir con éxito los dos objetivos estratégicos centenarios. La responsabilidad histórica que recae sobre todo el Partido, todo el pueblo y todo el ejército es materializar esas metas y aspiraciones en realidades concretas. Cada organización del Partido, cada cuadro y militante, especialmente los dirigentes, deben elevar su sentido de responsabilidad, ser ejemplares y pioneros en la implementación de la Resolución del XIV Congreso, actuando con iniciativa, creatividad, audacia en el pensamiento y la acción, y disposición de asumir responsabilidades. Todo el Partido debe continuar fortaleciendo de manera decidida la construcción y rectificación interna, preservar la disciplina y el orden, elevar aún más su capacidad de liderazgo y su combatividad, así como consolidar la estrecha relación con el pueblo, apoyándose en él para controlar el poder y depurar sus filas. Al mismo tiempo, todo el sistema político ha de actuar de manera coordinada y eficaz para llevar la resolución del Partido a la vida, promoviendo además los movimientos de emulación patriótica y despertando en cada ciudadano vietnamita la aspiración de construir un país próspero y feliz.

A lo largo de casi un siglo de fundación, lucha y madurez, el Partido Comunista de Vietnam ha sido verdaderamente el líder y el servidor leal del Pueblo. El camino por delante aún estará lleno de dificultades y desafíos, pero con la firmeza, la inteligencia y la experiencia del Partido en el poder, con la tradición heroica y el espíritu de unidad de toda la nación, superaremos sin duda todos los obstáculos, aprovecharemos las oportunidades y continuaremos logrando victorias aún mayores. Todo el Partido, todo el pueblo y todo el Ejército continuaremos uniendo esfuerzos y voluntades, promoviendo al máximo el patriotismo, el heroísmo revolucionario y la creatividad del pueblo vietnamita en la nueva era. Bajo la gloriosa bandera del Partido, el pueblo vietnamita avanza con paso firme, decidido a cumplir con éxito la Resolución del XIV Congreso y a construir un Vietnam pacífico, independiente, democrático, fuerte, próspero, civilizado y feliz, avanzando con firmeza hacia el socialismo.

Avanzando con firmeza bajo la gloriosa bandera del Partido Comunista de Vietnam, todo el Partido, todo el pueblo y todo el ejército se comprometen a dedicar todo su entusiasmo, inteligencia y firmeza para forjar un Vietnam fuerte y próspero; para que el país se integre cada vez más profundamente en la política mundial, la economía internacional y la civilización de la humanidad, y pueda situarse a la par de las grandes potencias en la nueva era. La primavera de la nación será siempre bella y duradera cuando cada vietnamita, desde cualquier posición, se esfuerce por construir una Patria cada vez más rica y poderosa, y se unan las manos para construir un Partido cada vez más limpio y fuerte. Para que en el futuro, al mirar atrás cada cuadro, militante y ciudadano vietnamita puedan sentirse orgullosos de haber contribuido dignamente a la noble causa de la nación, de haber vivido y dedicado su vida merecidamente a la Patria y al pueblo./.
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(1) Ho Chi Minh: Obras completas, Editorial Política Nacional Su That (La Verdad), Hanoi, 2011, tomo 5, p. 289.